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martes, 14 de febrero de 2023

El tesoro de la Font de Partegat

 


Siempre me han llamado la atención las fuentes de la sierra Aitana. Sale de sus entrañas con un agua cristalina, fresca y de buen sabor. Natural, nace de las profundidades de la montaña y le da tiempo de salir pura al exterior mientras recorre su profundo camino.


Y aunque así sea más o menos, todo tiene una explicación más científica. Y esta es la siguiente. Verá. Las abruptas formaciones calcáreas de la cara norte de la Aitana son escenario de numerosas surgencias de agua. Esto ocurre en esta fuente, que es de las más populares. Y más si la sierra está vestida con un manto de nieve como así ocurre en nuestra visita de hoy (por el pasado domingo 12 de febrero). Es un desfile de coches, de senderistas, de curiosos que suben con sus familias. La nieve queda lejos, imposible llegar en coche, pero es preciosa verla entre los árboles, reposada sobre las rocas, haciendo ríos helados que no llevan agua hasta que deshiele. Sendero arriba te la encuentras a la vera del camino.





El origen de las surgencias de agua hay que buscarla en la parte alta de la fuente. La acumulación caótica de cascotes de diversos tamaños permite el drenaje del agua de lluvia entre sus vacíos. Estos se han ido depositando a lo largo del tiempo geológico produciendo un acuífero confinado por un lecho impermeable de margas, que impide su infiltración hacia capas más profundas. Así, el agua se desliza aprovechando la pendiente hasta que sale por los caños de esta fuente.


Antes de llegar, escuchas el agua correr por acequias naturales o hechas por el hombre situadas a los lados de la carretera. La primera vez que lo vi hace muchos años, me llamó la atención. Cómo fluía tanta agua de las entrañas de la tierra rodeados de campos de cultivo de secano donde el almendro y el olivo eran protagonistas. Y no ocurría así por no tener agua.


La Font del Partegat, con las fuentes de L´Abre, El Molí o de la Forata, tienen agua de forma continua, y han abastecido durante siglos las poblaciones del valle, además de llegar a amansarse si alcanzaban el embalse de Guadalest. Cuando su caudal llegaba a Benifato a través de acequias se almacenaban en diferentes balsas. Su agua se administraba para su reparto siguiendo tradiciones árabes de antaño dividendo su contenido en horas mientras había luz solar. Se usaba para regar pequeños bancales de hortalizas además de para dar de beber a los animales.




Muchas son las historias y leyendas relacionadas con esta agua de manantial. La que más se contaba entre los mayores del lugar y ha quedado en el recuerdo de quienes la escucharon y la contaron después, es la que habla de un tesoro. Y vaya si lo es. Este se refiere a esa agua por su abundancia, sabor y propiedades saludables. A su vez, era muy valorada por el mantenimiento de la ganadería y la trashumancia de corto recorrido. Una vez las ovejas recorrían los pastos de verano de la zona, los pastores podían abrevar a los animales en esta fuente.


La herencia cultural del uso y reparto de esta agua también es su tesoro, contribuyendo durante siglos a asentamientos de población y al desarrollo relacionado con la agricultura y la ganadería. Y ahora también por los amantes de la naturaleza, el senderismo y las costumbres del lugar, que muchas veces terminan alrededor de una mesa para disfrutar de una olleta de blat, un arroz al horno o una pierna de cordero, que para gustos no hay nada escrito. Y todo acompañado de un buen vino que anime la tertulia de los comensales.






El entorno de esta fuente tampoco tiene desperdicio. El más cercano, le rodea un área recreativa donde comer al aire libre, con unas barbacoas, mesas y asientos de piedra, además de un caserío donde se tiene previsto hacer un aula de interpretación de la naturaleza. A su vez, observamos grandes masas de rocas de diversos relieves que el viento y el frío han ido moldeando con el paso del tiempo, algunas de ellas con cuevas que hace miles de años se usaban como refugio. Y senderos de pequeño recorrido que recorren la sierra y pasan al otro lado de la umbría a la solana para llegar a Sella. Pero eso es otra historia que quizá le cuente otro día.




lunes, 30 de enero de 2023

Nevada en Alcalá de la Jovada

 


Salimos de excursión dominical, como otros domingos. Pero en esta ocasión miramos antes de partir la temperatura de donde vamos y las previsiones de lluvia o de nieve. Estaba previsto un día muy frío y visitaríamos un pueblecito de montaña. El viernes anterior cuando llamamos, antes de comprometernos a ir, nos dijeron que no se preveían fenómenos climatológicos adversos. Miramos la previsión del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante y Aemet. No parecía que fuéramos a tener sorpresas. 


Allí nos vamos en nuestro coche. En Alicante y por San Vicente del Raspeig el cielo está despejado, con algunas nubes. Cuando atravesamos el túnel antes de llegar a Alcoy vimos un ambiente puro de invierno. Las nubes que a lo lejos se veían dispersas, se habían unido. El cielo azul había desaparecido y estaba encapotado. Luego nos dirían que esta localidad amaneció con una ligera nevada que no cuajó ni en las montañas que la rodean ni en sus calles y plazas. Que decepción, pensábamos ver nieve lejos en cotas altas de las montañas a lo largo del día. La temperatura exterior del coche era de cinco grados, fresca pero no alarmante.


El tráfico rodado era abundante, no éramos los únicos que nos aventurábamos a recorrer esa autovía de montaña. Tampoco había motivos para preocuparse. No llovía, tan sólo estaba nublado.


A la altura de Muro de Alcoy la temperatura ya estaba en 4 grados. La calefacción del coche permitía tener en su interior una de veinte grados que nada hacía que notáramos el frío exterior. Atravesamos Benimarfull con 3 grados. Luego vinieron otros pueblos y otras carreteras en dirección a pueblecitos tan pequeños como Benillup, Benimassot o Tollos, por cierto, los tres de la ruta 99, que merecen su visita. La temperatura exterior seguía bajando.




De repente cayeron las primeras gotas de lluvia, diminutas. Estamos tranquilos, siempre habíamos escuchado que no nieva hasta que la temperatura es de cero grados o bajo cero. No en esta ocasión. Con 2 grados caen las primeras gotas de agua-nieve. Inmediatamente después, los primeros copos de nieve. Uno detrás de otro, cada vez con más intensidad. Es una gozada, muy bonito. Los copos se destacan con el fondo de los árboles al caer del cielo y van vistiendo de blanco sus ramas, sus hojas, los arbustos más cercanos y la propia carretera.


El gps nos dice que estamos a cinco minutos de Alcalá de la Jovada. Llegar es una bendición, que te coja esta nevada  – que cada vez va en aumento – en medio de la nada, tiene que generar cierta incertidumbre.


Cuando llegamos a Alcalá de la Jovada las calles, los tejados de las casas y sus campos de árboles de secano ya tienen su manto blanco. La nieve lo inunda todo. Es precioso. Caminamos por sus huertos, por sus calles, … No hace frío, o no nos lo parece. Como nosotros, unos niños corretean por aquí y por allá junto con sus padres. Son las primeras nieves del año durante un mes de enero a punto de terminar que ha sido muy caluroso, tanto que algunos almendros ya han florecido cuando suelen hacerlo a partir de mediados de febrero.



Algunos medios de comunicación se hacen eco de estas nevadas en el interior de la provincia de Alicante y las nombran como un hecho insólito. No lo es. Mencionan a la sierra Aitana, la de Bernia, la Serrella, … Suele nevar en esta zona, principalmente en el mes de enero. Así lo expresa también en redes sociales el Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante al manifestar que “no es algo sorprendente, es invierno y es normal que nieve. Y aunque por aquí las nevadas no sean tan frecuentes como en las grandes cordilleras, lo normal es que en todos los inviernos nuestras montañas se cubran de blanco”. Y digo yo que sea así siempre, viene bien para el campo, los manantiales, los embalses, etc.



A Alicante se le asocia con sol y playas porque algunas de estas son de las mejores del mundo, como la playa de San Juan. Pero Alicante es mucho más. El Alicante interior es un lujo inesperado para la mayoría con montañas, riachuelos, valles, enormes bosques principalmente de pino carrasco, … Alicante es la segunda provincia más montañosa de España después de Santander. ¿Qué le parece?, sorprendente pero cierto.


Seguimos en Alcalá de la Jovada disfrutando de la nieve. Nuestros anfitriones nos sugieren seguir la excursión y comer en Pego, temen que siga bajando la temperatura y que hiele. Ya estamos a cero grados. No es descabellado su diagnóstico y hacemos caso. Es lo prudente y lo que dice nuestro sentido común.




Pego está a 22 kilómetros. Volvemos a coger nuestro coche. En un momento dado nos encontramos solos, sin tránsito rodado, rodeados de blanco por todas partes, incluso la carretera también está llena de nieve. Circulamos sin ningún motivo de alarma. El paisaje sería precioso si no hubiera habido un incendio devastador el verano pasado. Se ve la huella del fuego, troncos partidos y dispersos por el suelo, copas de altos pinos sin hojas. Ya estamos a casi un grado bajo cero. Vemos un coche parado entre los bancales y unos niños cerca jugando con la nieve. De forma esporádica nos cruzamos con unos coches. Al llegar a Vall de Ebo la temperatura ya está sobre cero.


Seguimos. En el Puerto del Vall d´Ebo empieza a llover, las nieves quedan lejos en las copas altas de las montañas. Llegamos a Pego, lloviendo. Nos espera un arroz a banda memorable en El Moss de Pego para reponer fuerzas y comentar la aventura de esta mañana dominical.



domingo, 10 de enero de 2021

Filomena a mi pesar

 

foto del autor de esta blog

Se cumplieron los pronósticos del hombre del tiempo, como los del popular Roberto Brasero en Antena 3. Y los de AEMET cuyos mapas de pronóstico de nieve en alerta roja no dejaban dudas de lo que nos venía encima. Y ocurrió, vaya si ocurrió. Vean.


Filomena, fue el nombre que se le dio a la borrasca que ya ha pasado por la península ibérica, vistiendo de blanco campos y ciudades, dejando estampas idílicas, en donde jóvenes y adultos hicieron batallas de bolas, mientras los niños hacían muñecos, ambos de nieve. Bien abrigados, con mascarilla, para protegerse del frío y del covid-19.




fotos del enlace "la gran nevada que colapsa Madrid", indicado más abajo

Madrid, la capital de España, fue la imagen de la gran nevada como nunca antes se había visto, con unos 50 cm de espesor en calles y avenidas, con árboles caídos por el peso de la nieve, …. En sus vías de acceso o salida de la capital (M-30, A-3,...) muchos conductores quedaron atrapados por la nieve con sus coches durante muchas horas, algunos cientos tuvieron que pasar la noche en el coche hasta el día siguiente. Fueron insuficientes los medios terrestres del Ayuntamiento de Madrid, y los asignados de la Comunidad Autónoma madrileña y del Ministerio de Fomento y Movilidad. Tubo que intervenir la Unidad Militar de Emergencia que, como siempre, fueron mucho más efectivos que otros medios públicos en su tarea de ayuda y rescate. Para muestra, un botón, vean este reportaje de la gran nevada que colapsa Madrid



fotos de Morella, de Pablo García Rosser

En Castilla La Mancha y Castilla y León la nieve calló abundante. En la Comunidad Valenciana, la nieve dio mucho que hablar, nevando en cotas muy bajas. En Morella o en Benifallim, y poblaciones de sus alrededores, la nieve fue generosa. Buenos recuerdos tengo de los pueblos de Els Ports y El Maestrazgo, viaje que hice con mi mujer y mi hija, esta bien pequeña, por Morella, Forcall, Mirambell y Cantavieja, contado en este blog en el enlace anteriormente citado. Benifallim y sus alrededores los conozco bien. La sierra está muy cerca de la capital alicantina y desde muchas poblaciones costeras se ve la nieve en las montañas. A poco menos de una hora puedes llegar en coche desde Alicante a la nieve por la carretera de Ibi a Benifallim, y con un poco más de tiempo por la de Polop a Benifato y de este a las fuentes de la Aitana, o de Sella a Alcolecha, y por supuesto un poco más arriba andando por el puerto Tudons o por el la Carrasqueta por sendas y senderos. Y mucha precaución. Aunque este año las restricciones provocados por el covid-19 invita más a ver la nieve desde lejos o desde casa.

Benifallin, foto de Moisés Llorens, publicada por el Observatorio de Climatología de la Universidad de Alicante

por la Carrasqueta, foto de Rafael Molina, publicada por el periódico Alicante Plaza

Ya ven que lo cuento además desde el recuerdo y la nostalgia, esta vez no he podido observar este regalo de la naturaleza - ni de lejos, ni de cerca - porque estoy en casa en cuarentena por haber estado cerca de un contagiado por coronavirus durante una actividad marinera al aire libre, aunque fuéramos todos con mascarilla. La prudencia y el protocolo covid-19 me han recluido en casa, del que me quedan dos días para cumplir la cuarentena. Estoy sin síntomas de este virus por lo que todo apunta que sólo ha sido un aviso de que hay que mantener firme las precauciones contra el contagio y todo quedará en una anécdota. Habrá otras nieves y otros paisajes que disfrutar. Que así sea.

la sierra Aitana, nevada, desde Torrevieja. Foto de Proyecto Mastral - El Tiempo en Torrevieja

sábado, 25 de enero de 2020

la cara amable de la nieve



La borrasca Gloria ha cumplido todos los pronósticos. Estaba previsto que trajera lluvia, nieve, viento, mar revuelta y grandes olas en el Mediterráneo español de la Comunidad Valenciana, norte de Murcia y sur de Cataluña, y así ha sido.

Con el nombre tan bonito que se le ha puesto a esta borrasca nadie podía esperar que produjera tantos daños personales y materiales. Ha provocado multitud de cortes de carreteras, incluso de algunas autovías, dejando incomunicados a muchos pueblos del interior de la España rural.

foto del diario Información de Alicante

Se ha llevado por delante varias vidas humanas y ha provocado un gran temporal marino. Se han contabilizado olas de más de 8 metros y algunas han llegado a la costa produciendo grandes destrozos. Todo ha ocasionado tantos daños que muchas poblaciones han solicitado la declaración de zona catastrófica porque el mar ha arrasado playas y paseos marítimos, incluso ha inundado el Delta del Ebro hasta casi hacerlo desaparecer. La lluvia y el viento han elevado el nivel del mar, tanto que este superaba los muelles del puerto deportivo de Denia, y ha estado a punto de conseguirlo en otros puertos del litoral mediterráneo. Incluso ha nevado a cotas muy bajas que, con el deshielo y la crecida de los ríos, los cauces de estos iban demasiado cargados de agua en busca del mar.







Estos fenómenos meteorológicos, que antes se producían después de varias décadas sin haber otro, ahora hay más de uno cada año. Para que haya gente que siga negando el cambio climático...

Pero no todo son desgracias. Para los que no estamos acostumbrados, incluso para los que lo están, que nieve es un acontecimiento meteorológico y social extraordinario. Que el paisaje se vista de blanco genera sensaciones agradables en casi todo el mundo. Pisar la nieve, escuchar que se quiebra bajo tus pies, cogerla y jugar con ella, es una buena distracción entre jóvenes y adultos no habitual por estas tierras. Y por serlo, cada vez que hay oportunidad de disfrutarlo, hay que aprovecharlo y ver la cara amable de la nieve. Que también la tiene, como ven en la foto de portada de este escrito. Pues eso.

domingo, 10 de febrero de 2019

del hotel Collados de la Sagra al Cortijo de la Losa




Una ruta de senderismo inesperada, un grupo de amigos y el espectáculo de la nieve son ingredientes protagonistas de este artículo.

Los campos aún se visten de blanco desde que el pasado fin de semana nevara con mucha intensidad en esta comarca. Después de una gran tormenta, la Sagra amaneció cubierta de nieve. También sus collados y vaguadas, y los campos que se encuentran a sus pies. A los bordes de la carretera, en terrenos cultivados, en los campos baldíos, en cortijos y cotos de caza, aquí y más allá, la nieve se resiste al deshielo, a ese deshielo que ya otros lo iniciaron antes, con riachuelos por doquier que buscan al río Huescar que recorre estas tierras.


Desde el hotel rural Collados de la Sagra iniciamos una ruta de senderismo por el margen izquierdo de la carretera GR100 en dirección al Cortijo de la Losa que guarda un tesoro natural muy bien protegido por su propietario que comparte con todo aquél que se interese y del que los vecinos de este lugar se sienten tan orgullosos: un bosque de secuoyas, un árbol que trajeron de lejos y que hizo raíces en estas tierras de secano pero de agua sufieciente - por lluvia y por nevadas - para que estos árboles sobrevivan, consigan superar los 50 metros de altura y vivir los 150 años que tienen hoy.

Mientras caminamos vemos caseríos con teja árabe con una capa blanca en sus cubiertas, rodeado de hielo y nieve, casi una estampa navideña si no estuviéramos en febrero. Un cortijo allí y otro allá se esconden entre los pinos, apartados de la carretera para conseguir un rincón tranquilo para lograr el sosiego de sus habitantes. Rodeados de vegetación tienen como testigo fiel a La Sagra, otra vez esta montaña que invita a ser conquistada, llegar a su cumbre y disfrutar de sus vistas extraordinarias mientras el cuerpo se recupera del ascenso, pero esta será otra ruta si se tercia la ocasión.


El paisaje es singular. Campos de lavanda, extensos, ordenados en cada surco. Álamos pelados, pronto tendrán sus hojas preámbulo de la primavera. Que sabia es la naturaleza, muda las hojas secas de estos árboles en otoño para renacer en primavera con un verdor y vigor nuevos. Escuchamos maquinaria leñadora cerca del río sacando frutos al bosque, que rompe el silencio de estos campos.

La carretera por la que caminamos casi no tiene tránsito, hace fácil nuestro paseo. Un cruce donde enlazamos con la carretera A-4301 que a la derecha va a Santiago de la Espada y a la izquierda toma camino hacia Huéscar. Elegimos esta segunda dirección.

Unos 6 kms de recorrido desde el inicio que trascurren casi sin darnos cuenta entre conversación y conversación hablando entre nosotros. No hay tema que se resista acompañado de este entorno sosegado.


Llegamos a nuestro destino. En frente del camino de la puerta del Cortijo de la Losa, al otro lado de la carretera, una secuoya enorme, escala el cielo con su altura descomunal. Es el anuncio del tesoro que guarda el Cortijo, que visitamos guiados por Busta ó Bustamante, que es como llaman en la zona a este guía turístico de Huéscar. Aunque lo que nos contó y nos enseñó de las secuoyas del Barón lo contaré en otro artículo.


Terminamos la jornada con una comida campera en el hotel rural Collados de la Sagra con migas de harina y huevos fritos, acompañada de abundantes viandas: embutido de todas las clases, tomate, lomo de orza, lechuga cameralizada, pan de pueblo, … No podía tener mejor final.

domingo, 4 de febrero de 2018

el espectáculo de la nieve




En Febrero ha llegado con fuerza el invierno a la provincia de Alicante (y en buena parte de España) con un temporal de lluvia, viento y nieve extraordinario. Dicha estación no llegaba a implantarse desde el 21 al 22 de diciembre, fecha oficial del inicio del invierno en el hemisferio norte con el solsticio del mismo nombre.

La tarde y noche del viernes 2 de febrero de 2018 un manto de nieve cubrió las montañas de la provincia, incluso en cotas muy bajas. La sierra Aitana, la Serrella, el Puig Campana, la Carrasqueta, Bernia, la Font Rocha, el Maigmó, … Poblaciones como Castalla, Onil, Alcoy, Bañeres, Benifato, Confrides, Penáguila, Benifallim, … Citarlas todas es un largo etcétera. Todo vestido de blanco, las altas crestas, los puntiagudos picos, las sierras, las vaguadas, los valles. La nieve lo vistió todo de blanco, las poblaciones grandes y las chicas que algunas costaba distinguirlas desde lejos. Un castillo, la torre de la iglesia, el humo de las chimeneas, destacaban entre tanta nieve. Y con esta se desplomaron las temperaturas en el interior y en la costa con mucho frío.


El sábado 3 de febrero amaneció un día radiante en Alicante capital y ciudades costeras colindantes con esa luz inmaculada propia de esta tierra. El horizonte, limpio, parece que se alarga, se estira, hasta donde la vista alcanza. Es un espectáculo que hay que ver para disfrutar y que tan sólo estas fotos (desde la playa Muchavista en Campello y la playa de San Juan en Alicante) acercan a disfrutar de su luminosidad y su color a la intensidad del ojo humano.


Estos fríos y estas nieves invitan a compartir con amigos, con familia, una receta con muchas calorías. Y eso hacemos. Un arroz al horno con pollo, embutido (chorizo, morcilla, blanco), garbanzos, una cabeza de ajos y patatas. Acompañado con un buen vino de Rueda y mistela para el postre con una tarta de chocolate, que el dulce no puede faltar en la buena mesa.



miércoles, 18 de enero de 2017

ola de frío y nieve en la provincia de Alicante


Como no se había visto al menos desde hace décadas: nevar en la orilla del mar. Como así ha ocurrido en las playas de Denia, Jávea, Torrevieja, Guardamar, …, en la provincia de Alicante. Con temperaturas bajo cero no sólo en poblaciones del interior ó de alta montaña.

Guardamar

Que haga frío en invierno es de lo más normal. Y que haya temporales de nieve, es habitual en estas fechas sobre todo en el interior y en las montañas más altas. Pero lo que no es cotidiano es que sea generalizado no sólo en una comarca sino en toda la Comunidad Valenciana, incluso en toda la península ibérica y Baleares. De España, sólo se salva Canarias de esta percepción térmica tan fría.

Sierra de Bernia 

Tampoco es normal que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) eleve a roja (riesgo extremo, el más alto de los cuatro niveles) la alerta por nieve en el interior y litoral norte de Alicante y en el interior sur de Valencia. El litoral sur de Alicante y de Valencia están en alerta naranja (ó riesgo importante, el segundo nivel).

Desde la playa Muchavista en Campello

Ana Casals, portavoz de Asemet, ha manifestado hoy que “lo más significativo de esta ola de frío es la nieve a cotas muy bajas, incluso al nivel del mar”. Ha destacado también que no sólo es importante las bajas temperaturas sino la extensión porque abarca a toda España excepto Canarias. Esta situación meteorológica se debe a que el anticiclón sobre Alemania y la baja presión entre Sicilia y Cerdeña han introducido una masa de aire polar continental, seca y fría, por el noroeste de la península, produciendo el muy duro descenso de las temperaturas. La baja presión ha traído más aire del este cargado de humedad del Mediterráneo produciendo las nevadas.

Denia

Resulta curioso ver las playas con nieve, y aún más las embarcaciones de recreo de puertos y club deportivos, imagen insólita en estas latitudes, hasta ahora. También ha sido curioso que la autopista AP7 ha tenido que ser cortada esta mañana por ¡¡¡ la nieve ¡!! a la altura de Benissa.

Denia


Muchos niños y niñas, y no tan niños, han disfrutado de un día de fiesta inesperado porque no sólo no han ido a la escuela sino que han jugado en la playa a hacer muñecos ¡¡¡ de nieve ¡!!.

sábado, 12 de marzo de 2011

despertando el espíritu aventurero en la nieve


Podríais pensar que me he ido unos días a un Polo a disfrutar de unas vacaciones. Porque en mi Alicante natal no nos trasladamos de un sitio a otro en trineo. Podríais imaginar que me he ido a un país frío y lejano, donde es protagonista la nieve de sus montañas. Pero no está tan lejos. Estamos en el entorno del Hotel Grau Roig, a 2.050 pies de altura, un establecimiento hotelero andorrano situado a pie de pista en la Estación de esquí de Grand Valira, en los Pirineos.

Un bello rincón de Europa donde disfrutar de la naturaleza, de actividades deportivas, del sosiego mientras observas las cimas, las laderas, los caminos nevados. De escuchar el rumor de multitud de riachuelos que atraviesan las montañas. De broncearte con el sol del invierno. De disfrutar de tantos momentos con buenos amigos.

Podríamos caminar por la nieve, oírla crujir bajo nuestros pies, marcarla con nuestras pisadas, dibujarle un sendero con nuestras huellas. Podríamos recorrerla con raquetas ó esquís.

Pero hemos preferido hacerlo de otra manera. Para despertar nuestro espíritu aventurero y cabalgar por encima de la nieve. En una moto deportiva de nieve. De esas en las que no vale conducirla sentado cómodamente. Esas en las que hay que hacer contrapeso con el cuerpo para evitar que vuelquen en terraplenes y desniveles.
Durante dos horas vivimos de una forma diferente este paisaje nevado. Guiados por unos monitores que antes nos han enseñado el funcionamiento de la moto de nieve. Por su peso, por su velocidad, por el riesgo, nos insisten que lo primero es la seguridad.

Y partimos con la emoción del explorador y la inquietud del novato. Por laderas, entre árboles, bajo troncos tumbados por el viento, cruzando riachuelos sobre puentes de madera. Demostrando nuestra destreza,  equilibrio y habilidad. Son los esquís de nuestras motos los que marcan en la nieve el camino, con sus curvas, con sus rectas. Y son las buenas sensaciones las que dibujan en nuestra cara una simpática sonrisa por disfrutar de este nuevo reto, recorrer en moto de nieve este bello lugar. Con amigos como Francisco Ch., Juan David, José E., Francisco A., Pepe B., Antonio, Pilar, Enrique, ... Invitados por Seguros Catalana Occidente.  

Para más información del Hotel Grau Roig visita http://www.hotelgrauroig.com

lunes, 27 de diciembre de 2010

conversaciones con Papá Noel en Rovaniemi


Estos días Papá Noel (también llamado Santa Claus) ha estado muy ocupado, como lo estarán muy pronto los Reyes Magos. Tuve ocasión de conocer al propio Papa Noel en su casa de Rovaniemi, en el Santa Claus Village, en Laponia (Finlandia). Con un frío tremendo para una persona friolera como yo y acostumbrada a los inviernos suaves de mi Alicante natal (España). Papá Noel aún descansaba de su ajetreado periplo por el mundo repartiendo sonrisas, muchos juguetes con los que niños y niñas disfrutan durante las vacaciones navideñas y su tiempo libre.

Antes de visitarlo me di unas vueltas por los alrededores de Rovaniemi. Por bosques nevados, por ríos y lagos helados. En moto de nieve, a lo James Bond. Por caminos vestidos de blanco, por senderos resbaladizos, por bajadas que parecían toboganes, por cuestas poniendo a prueba la moto. Una experiencia nueva. Guiados por Paul, un experto motorista oriundo de esta tierra, amante de este rincón del mundo tan cercano del Círculo Polar Ártico. Entre idas y venidas nos llevó a tomar un café muy caliente en una cabaña de madera a modo de cafetería. En la puerta, un trineo. Muy cerca los perros, huskies,  para tirar de él. Otra forma de vida. Nos cruzamos con vecinos de esta localidad haciendo esquí de fondo.
La casa de Papa Noel es de madera, hecha de gruesos troncos, como las otras que la rodean. Como en un cuento, pero aquí son reales. Con su Oficina Postal, donde recibe tantas cartas con muchos deseos de los más pequeños para transformarlos en juguetes.

Nos recibió en un acogedor salón, con coloridas telas en las paredes donde predomina el color rojo. Sentado en un amplio sillón, en un ambiente cálido y confortable. Hablamos de muchas cosas: de la situación económica, de las relaciones entre los pueblos, de la rapidez de la comunicación a través de internet y, sobre todo, de los niños, de los adolescentes. De su insatisfacción. Porque hace unos años un niño se conformaba con un regalo sencillo, una caja de lápices para colorear. Ahora esa caja de lápices ha de ser, como mínimo, un video juego.  Sino, no está contento. Hace unos años bastaba un regalo. Ahora no es suficiente. Y él, como los padres, que tiene que contentar a todos, se le complica el trabajo. Hay tanta oferta, tanta información. Los niños lo ven todo tan fácil, tan al alcance de la mano, ....
Pero por una sonrisa de un niño, de una niña, lo damos todo. Y no me refiero sólo a algo material. El afecto, el cariño, el amor, es lo importante. Y en estos días navideños, que siempre despiertan cierta melancolía, estos valores se acentúan. Son nuestro mejor regalo para todos los días del año.

domingo, 10 de enero de 2010

la primera nevada del año

 

Esta mañana (por el viernes 8 de enero) han amanecido las montañas cercanas a Alicante con una nevada impresionante. De un blanco inmaculado que todo lo cubre, todo lo viste, todo lo enaltece. Javier Fiol me ha llamado a las 9 h, desde Benidorm, para comentarme la cercanía y la abundancia de la nieve. Decidimos hacer una excursión después del trabajo y comer en Benifato.

Para los que estáis acostumbrados a ver la nieve, a vivirla, os extrañará este entusiasmo cuando nieva. Particularmente, la nieve me produce una atracción especial. Además, tenemos muy cerca la visita de las montañas nevadas hoy: el Cabeçó, el Maigmó, la Carrasqueta, la Aitana, el Puig Campana, Serrella, Bernia, … Para ir a Benifato, en la sierra Aitana, no hace falta recorrer muchos kilómetros. Está a unos quince desde Benidorm; a unos sesenta desde Alicante. Poco más de una hora tardamos en acercarnos a la nieve, a velocidad reglamentaria y sin mucho tráfico. Por su cercanía al mar y porque los cielos de esta tierra están poco tiempo cubiertos, el sol pronto recupera su protagonismo y la nieve dura poco. Alrededor de un par de días, dependiendo de la temperatura. Es un paisaje efímero, aunque precioso, que hay que aprovechar.

P1280450 la sierra de Bernia, nevada, desde una urbanización de La Nucía

Desde La Nucía disfrutamos las vistas con nieve del Puig Campana, Bernia y la Serrella. Polop recortándose en la perspectiva de las montañas. El Ponoig, con sus crestas picoteadas de nieve. Guadalest, escalando por su peña y arrimándose a su castillo, rodeado de montañas nevadas. La sierra Aitana, mi buena amiga, mi fiel compañera. La torre de la iglesia de Benimantell dirigiendo desde lejos nuestros pasos en la buena dirección. Benifato, abriéndose paso por los caminos de su entorno, de su huerta, de la Font del Partagás, acaparando el protagonismo de la nieve.

P1280493 Polop, recortándose sobre la sierra de Bernia. El mar asoma por la derecha de la fotografía

P1280483

el Puig Campana y el monte Ponoig

P1280525Guadalest, rodeado de montañas nevadas 

P1280517 Guadalest

P1280502

Serrella

P1280504sierra de Aitana

P1260842 

P1260891Benifato

En días fríos como este apetece comer recetas de platos de cuchara. Ya conocéis la Venta de Benifato, de la que os he hablado algunas veces. A ella acudo cada vez que puedo cuando recorro este valle. El sabor de su olleta de blat es memorable. Cada cucharada es un juego diferente de sabores. El trigo con la zanahoria. El trigo con las acelgas, con los tropezones de carne, con el embutido. El trigo sólo, acompañado del caldo que se ha ido macerando con la tranquilidad del mucho tiempo con el que se ha cocido, con el cariño de su cocinera.

P1280510

P1280513

P1260930

Además de Javier Fiol y el autor de este blog, nos ha acompañado Vidal, madrileño, ejecutivo del Real de Faula Golf Resort de Benidorm y ha disfrutado como nosotros de la olleta, de la mesa que Oscar nos ha preparado cerca de la chimenea. Los chasquidos y el olor de la leña quemada, los colores de la lumbre, el calor, han hecho de este rincón de la Venta un espacio más entrañable. Hemos echado unas risas y mucho de tertulia, disfrutando de este momento porque la vida hay que llenarla de ratos como este. Muy cerca de nuestra mesa está Marc, el propietario del Helipuerto de Benidorm. Nos ha comentado lo maravilloso que es ver desde el aire las montañas por encima de sus crestas y sobre los tejados de los pueblos. Y más hoy, todo vestido de blanco. Quizá un día le acompañemos a hacer este recorrido con su helicóptero, sentirnos águila ó mochuelo y volar como un pájaro.

P1280522la sierra de Bernia desde la sierra Aitana

para vuestra información, web del Ayuntamiento de Benifato: http://www.benifato.es/

Rotary Mariners fondean en la isla de Tabarca

  Desperté antes de que sonara el despertador. No sé si fue la emoción o ese presentimiento que uno tiene cuando sabe que el día va a ser es...

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