Antonio Pérez reivindica el municipalismo, el agua y la cultura en una cena‑coloquio
del Círculo Monárquico de Alicante
Un encuentro cercano que dejó reflexiones profundas
Anoche se celebró una cena‑coloquio
organizada por el Círculo Monárquico de Alicante que reunió a representantes
de la sociedad civil y militar en un ambiente tranquilo, de esos que invitan a
escuchar sin prisas. El invitado de la noche fue Antonio Pérez,
presidente de la Diputación de Alicante y alcalde de Benidorm, que compartió
una conversación sincera sobre territorio, vocación y futuro.
La vocación municipal como punto de partida
Pérez comenzó
hablando de su vocación por la política municipal, una idea que repitió
con emoción. Explicó que la gestión local es donde realmente se siente el pulso
de la ciudadanía: los problemas reales, las soluciones inmediatas, la cercanía
que no se puede sustituir con grandes discursos.
Para él, el
municipalismo no es solo una forma de gobernar, sino una manera de entender el
servicio público.
El papel clave de las diputaciones provinciales
Uno de los
momentos más intensos de la velada llegó cuando defendió el papel de las diputaciones
provinciales, especialmente en provincias con tantos municipios pequeños
como Alicante. Recordó que muchas localidades no pueden ofrecer por sí mismas
servicios esenciales, y que la Diputación actúa como un soporte imprescindible
para garantizar igualdad de oportunidades.
En este punto,
destacó algunos de los grandes referentes provinciales:
- el MARQ, un museo arqueológico
reconocido internacionalmente;
- el ADDA, un auditorio que ha
transformado la vida cultural de la provincia;
- la Orquesta Sinfónica del ADDA, con
una proyección que sorprende a quienes la escuchan;
- y Suma Gestión Tributaria, un sistema
de recaudación que describió como ejemplo de eficacia y modernización.
El agua y el trasvase Tajo‑Segura: un tema que toca la identidad de la
provincia
La
conversación avanzó hacia uno de los asuntos más sensibles para Alicante: el
agua. Pérez reivindicó la importancia del trasvase Tajo‑Segura,
recordando que es un recurso vital para la agricultura, la economía y el
equilibrio territorial. Habló del agua no solo como un bien escaso, sino como
un elemento que condiciona el futuro de miles de familias.
Turismo, cultura e identidad alicantina
También dedicó
parte de su intervención al turismo, un motor económico que, según
explicó, exige planificación, calidad y una visión a largo plazo. Y no faltó la
referencia a la cultura, que definió como un pilar que cohesiona,
proyecta y da identidad a la provincia, destacando el Premio Azorín, el Instituto Juan Gil Albert o el MUBAG.
En este punto,
volvió a mencionar el papel de la Diputación en la creación y mantenimiento de
espacios culturales que han situado a Alicante en el mapa nacional.
Cómo compagina sus dos grandes responsabilidades
Uno de los
momentos más personales llegó cuando explicó cómo combina su labor como presidente
de la Diputación de Alicante con su responsabilidad como alcalde de
Benidorm. Lo contó con naturalidad, destacando la importancia de la
organización y de contar con equipos sólidos y coordinados.
Un cierre que puso en valor al Círculo Monárquico
La velada
terminó con un reconocimiento al propio Círculo Monárquico de Alicante,
por crear espacios donde se puede hablar con calma, compartir ideas y entender
mejor cómo funcionan las instituciones y quiénes están detrás de ellas.
Fue una noche de conversación serena, de esas que dejan poso y ayudan a mirar la provincia con una perspectiva más amplia y humana en la que, además, Joe Ott tocó con su guitarra bellas melodías como píldora cultural del evento.




