domingo, 20 de septiembre de 2026

Otro éxito de Personajes y Personajillos en Alicante



El pasado 3 de septiembre, el Colegio de Médicos de Alicante acogió la presentación del nuevo libro de Pascual Rosser Limiñana, Personajes y personajillos de Alicante, una obra que reúne 62 perfiles de figuras vinculadas a la ciudad, ya sea por nacimiento, adopción o por haber dejado una huella memorable durante su paso por la capital alicantina.


El acto contó con la presencia del presidente del Colegio de Médicos, Hermann Schwarz, y del vicepresidente de su Ateneo Cultural, Francisco Mas Magro, quienes acompañaron al autor en una velada marcada por la divulgación histórica y el reconocimiento a la identidad cultural de Alicante. La presentación del autor de este libro corrió a cargo de Rosalía Mayor, presidenta de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante, cuya intervención aportó contexto, cercanía y una mirada profesional sobre la relevancia del libro.




🟠 Una obra que retrata el alma de Alicante


Rosser explicó que el libro recoge 62 personajes y personajillos que, de un modo u otro, han formado parte de la historia, la vida social o la memoria colectiva de Alicante. Algunos nacieron aquí, otros llegaron y se quedaron, y otros pasaron fugazmente dejando un recuerdo imborrable.


Entre los perfiles mencionados durante la presentación destacan figuras tan diversas como:


Elcano, Federico García Lorca, El Negre Loma, El Caruso alicantino, El sargento Moquillo, la reina Doña Violante, Emilio Varela, Jorge Juan, Jaime I, Las cigarreras, Gabriel Miró, Miguel Hernández, Machín, Camilo José Cela, Óscar Esplá, Juan Negrín, el guerrillero Dabrowsky, …


Cada uno de ellos aparece en el libro con una semblanza que combina rigor histórico, anécdotas y una mirada humana que invita al lector a reflexionar sobre qué convierte a alguien en personaje o personajillo y descubre cuáles son los suyos.




🟠 Un acto cercano y lleno de memoria


La presentación se desarrolló en un ambiente cálido y participativo. Tras la intervención del autor, se abrió un turno de preguntas en el que los asistentes compartieron anécdotas y recuerdos de otros personajes locales que podrían formar parte de futuras obras. Este intercambio enriqueció el acto y puso de manifiesto el interés del público por la historia viva de Alicante.




🟠 Un libro para descubrir Alicante a través de sus protagonistas


Personajes y personajillos de Alicante se consolida como una obra que invita a conocer la ciudad desde sus figuras más singulares: héroes, artistas, aventureros, personajes populares y visitantes ilustres que, de una forma u otra, han contribuido a construir la identidad alicantina.

 

Puedes ojearlo y comprarlo en este enlace

En Alicante actualmente lo encuentras en la Librería Raíces en la calle Álvarez Sereix, 8.

Todo a punto para el VIII Trofeo Real Liga Naval - Real Club de Regatas de Alicante

 


Todo está preparado para la celebración del VIII Trofeo Real Liga Naval – Real Club de Regatas de Alicante del próximo 26 de septiembre, una cita que, año tras año, se ha consolidado dentro del calendario de regatas de la zona y que volverá a reunir a regatistas y aficionados en uno de los escenarios náuticos más privilegiados del litoral alicantino.


El próximo 26 de septiembre, la bahía de Alicante volverá a convertirse en el campo de regatas donde las tripulaciones medirán su preparación, estrategia y capacidad competitiva en una jornada que combinará deporte, mar y convivencia.


La jornada comenzará con la tradicional reunión de patrones, en la que se ofrecerán las últimas indicaciones antes de que las embarcaciones salgan al agua para afrontar la prueba.


Tras la competición, llegará el momento de compartir experiencias y disfrutar del ambiente entre regatistas y organización con un aperitivo compuesto por una picaeta y refrescos. El acceso al aperitivo estará reservado a regatistas y miembros de la organización, que deberán mostrar la pulsera identificativa que se entregará durante la reunión de patrones.


La jornada continuará con uno de los momentos más esperados: la entrega de trofeos, en la que se reconocerá el resultado y el esfuerzo de las tripulaciones participantes. Este VIII Trofeo puntúa para el III Desafío Real Liga Naval.


Y la celebración no terminará ahí. El programa incluirá también un sorteo entre los participantes y un tardeo con DJ, poniendo el broche final a una jornada pensada para disfrutar tanto de la competición como del ambiente social que rodea a la vela.


Todo esto es posible gracias a colaboradores y patrocinadores como la Federación de Vela, el Ayuntamiento de Alicante, Ingeniería Civil de Levante, Alicante Deportes, Banco Mediolanum, Universidad de Alicante, Recor. Obras y Contratas, Mía Cosméticos, Guilabert Sound, Lions International, Stellae Duce, Colegio Cebat, Viña Eguía, Restaurante Poniente, Costa Blanca, Asociación Periodistas de Alicante, FGC Insurance, Castillo Trans, Vega Scorza, Amparo Ortí Estudios Urbanísticos y de Paisaje, Factio Asesores, Bodegas Marqués de Vizhoja, Alicante City & Beach, Pinord Vinos y Cavas 1942, Oportuno Online y El Consistorio Digital.


El VIII Trofeo Real Liga Naval – Real Club de Regatas de Alicante vuelve así a proponer una fórmula que ha demostrado su capacidad para consolidarse en el calendario náutico alicantino: una regata competitiva, un campo de regatas excepcional y un espacio para compartir la pasión por el mar.


La cita será, además, una nueva oportunidad para contemplar la bahía de Alicante desde una perspectiva privilegiada y disfrutar de un espectáculo deportivo en el que la estrategia, el viento, la coordinación de las tripulaciones y la experiencia de los patrones volverán a ser protagonistas.


Todo a punto. 


El próximo 26 de septiembre, Alicante volverá a vivir una jornada de vela, competición y convivencia con el VIII Trofeo Real Liga Naval – Real Club de Regatas de Alicante.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Llega el Desafío

 



Esta competición reúne los resultados de tres grandes regatas celebradas en Campello, Santa Pola y el próximo 26 de septiembre la que se celebre en Alicante, en una edición marcada por la alta competitividad.


El próximo 26 de septiembre, Alicante será escenario de la resolución del III Desafío Real Liga Naval, una competición que llega a su desenlace después de haber recorrido tres de los grandes campos de regatas de la provincia de Alicante: Campello, Santa Pola y Alicante.


El vencedor de la edición 2026 será el regatista o equipo que haya obtenido los mejores resultados en el conjunto de las tres pruebas que integran este desafío: el II Torneo Real Liga Naval – Club Náutico El Campello, la III Copa Real Liga Naval – Club Náutico Santa Pola y el VIII Trofeo Real Liga Naval – Real Club de Regatas de Alicante.


Tres regatas, tres escenarios diferentes y un mismo espíritu competitivo que ha permitido a las tripulaciones demostrar su preparación, estrategia y capacidad para afrontar las distintas condiciones de navegación. Todas las pruebas cuentan con la autorización de la Real Federación de Vela de la Comunidad Valenciana, lo que garantiza su integración en el marco deportivo federativo de la vela.




Tres regatas, un solo campeón


El Desafío Real Liga Naval nació con la vocación de poner en valor la competición náutica y, al mismo tiempo, estrechar los vínculos entre los clubes y los deportistas que hacen de la vela una forma de entender el mar.


A lo largo de la temporada, las tripulaciones han tenido que enfrentarse a diferentes recorridos y condiciones de viento y mar, haciendo que cada punto conseguido sea determinante de cara a la clasificación final.


Campello, Santa Pola y Alicante son las tres escalas de una competición que alcanza ahora su momento decisivo. El próximo 26 de septiembre, en Alicante, se conocerá finalmente el nombre del vencedor del III Desafío Real Liga Naval 2026 después de celebrarse el VIII Trofeo Real Liga Naval Real Club de Regatas de Alicante.


Más allá del resultado deportivo, el Desafío pretende reconocer unos valores que forman parte de la esencia de la navegación: esfuerzo, preparación, estrategia, capacidad de superación, respeto al adversario y trabajo en equipo.


Porque en el mar la rivalidad deportiva no está reñida con la camaradería. Cada salida pone a prueba a los regatistas, pero también refuerza los lazos entre quienes comparten una misma pasión. Hombres y mujeres de la mar que compiten por ganar, pero que saben que al finalizar la regata siguen formando parte de una misma comunidad marinera.


El espíritu de la competición


El III Desafío Real Liga Naval representa una competición que va más allá de una clasificación. Es el encuentro de clubes, armadores, patrones, y tripulaciones en torno a una pasión común: la vela y el mar.


La Real Liga Naval Española quiere contribuir con esta iniciativa a la promoción de la cultura marítima y de los valores asociados al deporte náutico, poniendo en contacto a diferentes clubes náuticos y dando continuidad a una competición que cada año adquiere mayor protagonismo.


El 26 de septiembre Alicante pondrá el punto final a esta edición. Tres regatas, tres campos de regatas y una última pregunta por resolver: quién será el campeón del III Desafío Real Liga Naval 2026


El mar ya ha hablado en Campello, Santa Pola y el 26 de septiembre lo hará en Alicante. Muy pronto llegará el momento de conocer al vencedor 2026.

 

Aquí tienes toda la información del VIII Trofeo Real Liga Naval Real Club de Regatas de Alicante y buzón para inscribirte en el VIII Real Liga Naval 2026

 

Todos somos Ceuta

 



Todos somos Ceuta y así lo reivindicó el pueblo español en las plazas de los Ayuntamientos de toda España el pasado 3 de septiembre. En Alicante fue una multitudinaria manifestación cívica y pacífica donde dimos apoyo a una ciudad española que lo está pasando mal por una espectacular invasión migratoria y una mala gestión del Gobierno en esta crisis.






Ceuta pide que España esté presente

Lo ocurrido los pasados días 30 y 31 de julio en Ceuta no puede volver a ocurrir y no puede ser tratado como una simple crisis migratoria animada por las mafias y redes sociales. Lo que ocurrió fue mucho más grave: una frontera española fue atravesada masivamente por miles de personas, unas 70.000 según el ministerio de Interior español.


¿Cómo pudo suceder?: Esta es la pregunta. Un mes después de este hecho tan trascendental seguimos sin los detalles de la respuesta correspondiente.


Ceuta no es una ciudad cualquiera. Ceuta es España. Es frontera exterior de la Unión Europea. Por esto resulta incomprensible que semejante avalancha pudiera producirse sin que el Gobierno español fuera capaz de impedirlo y reaccionar con la contundencia que esta situación exigía.


Sobre todo, porque se sabía que se iba a producir. Lo ha dicho la ministra de Defensa Margarita Robles. Y lo ha dicho Marlaska, ministro del interior, aunque este matiza que nadie dijo que iba a tener esa envergadura. Los servicios de inteligencia (CNI) hicieron su trabajo, según reitera Robles. La Delegación del Gobierno de Ceuta dice que no recibieron esa información. ¿Quién dice la verdad? ¿Quién evitó tomar decisiones para no actuar? dejando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a su merced, sin medios y sin órdenes claras para actuar.


Hay más preguntas. ¿Por qué no se actuó antes?, el Gobierno de España empieza a moverse ahora pasado casi un mes de esa entrada masiva.  No son preguntas partidistas. Todos tenemos derecho a formularlas. Y todos esperamos respuestas.


También me pregunto por la actuación de Marruecos. No es aceptable que vieran como normal desde su territorio que miles de personas se concentraran por tierra y por mar en dirección a la frontera española para pasar a territorio español. Y que lo permitieran.


Precisamente por la relación estratégica que España mantiene con Marruecos, la explicación de lo sucedido debe ser rigurosa. No basta hablar de cooperación, que es un socio fiable, cuando reivindican además recuperar Ceuta y Melilla cuando ambas ciudades tienen relación con España siglos antes de que Marruecos existiera. Si la frontera española pudo estar expuesta a una operación de esta magnitud, España necesita saber por qué ocurrió. No se trata de buscar un enemigo exterior, se trata de defender la soberanía y seguridad española.


Puedo comprender que una situación inesperada desborde inicialmente los dispositivos previstos, pero mientras tanto Ceuta soporta una situación extraordinaria y los ceutíes tiene derecho a vivir tranquilos como lo hacían antes de las fechas mencionadas.


El Gobierno de España citan que son unas 5.000 personas las que se han quedado en Ceuta de forma irregular y no han vuelto a Marruecos.


La situación genera mucha tensión, miedo y mucha inseguridad entre unos y otros.


Me produce gran indignación contemplar cómo una ciudad española pueda sentirse abandonada por el Gobierno de España por una situación como esta.


Ceuta no está pidiendo un trato de favor. Pide algo mucho mas sencillo: que España esté presente. No podemos pretender que una ciudad de unas 80.000 personas resuelva sola una crisis que afecta a la frontera exterior de España y de Europa.


Me cuesta creer que haya tenido que pasar un mes para que España solicite formalmente a la Unión Europea el apoyo de Frontex para el proceso de identificación y triaje de quienes permanecen de forma ilegal en la ciudad.


Hay otra cuestión que no quiero pasar por alto. La imagen del Rey de España visitando Ceuta después de una crisis de esta magnitud tendría un enorme significado institucional y emocional.


Felipe VI ha hablado con Pedro Sánchez y con Juan José Vivas sobre esto, y ha manifestado su intención de ir a Ceuta. Una ciudad española que acaba de vivir uno de los episodios más graves de su historia reciente necesita sentir que las Instituciones están de su lado. Además, si hay una competencia propia del mandato del Rey como Jefe del Estado descrita expresamente en la Constitución española esta es la unidad y permanencia del Estado español.


¿Por qué no acudido aún? El Gobierno español argumenta que ahora no es apropiado para no calentar los ánimos al otro lado de la frontera. Otra vez favoreciendo a Marruecos. Sin embargo, la ausencia de la visita del Rey resulta difícil de entender para la mayoría.


A su vez, me niego a pensar que la entrada masiva irregular de miles de personas en territorio español puede terminar convertida en una noticia más. Me niego a pensar que las fronteras se conviertan en algo segundario. Me niego a aceptar que una ciudad española tenga que preguntarse si España va a acudir en su ayuda.


Y me niego también a que defender la frontera, reclamar seguridad o exigir una política migratoria ordenada sea presentado automáticamente por algunos como falta de solidaridad.


Se puede ser solidario y defender la frontera. Se puede ayudar a quien lo necesite y exigir que la entrada en España sea conforme a la Ley. Se puede respetar los derechos humanos y exigir que el Estado controle su territorio. Se puede rechazar el racismo y al mismo tiempo defender seguridad para todos.


Y termino. Ceuta es España. Cuando una frontera es desbordada, cuando miles de personas permanecen ilegalmente durante semanas en sus calles y cuando sus ciudadanos sienten que sus instituciones no llegan a tiempo, el problema no es solamente de Ceuta, el problema es de todos.


Las fronteras no se defienden sólo con vallas. Se defienden con decisión política, con medios, con presencia institucional y con certeza de que detrás de ellas hay un Estado dispuesta a protegerlas. Ceuta no pide más que lo que merece cualquier territorio español: no ser olvidada cuanto más necesita a España.

 


Este artículo de opinión lo publiqué con anterioridad el pasado 3 de septiembre en mi columna de opinión en el periódico El Consistorio Digital con el título "Ceuta pide que España esté presente".

Reivindico lealtad institucional al Rey y a la Jefatura del Estado

 


La lealtad es un vínculo y un valor humano que consiste en el compromiso, la fidelidad y el respeto incondicional hacia una persona, grupo, comunidad, causa o hacia los propios principios.


No me refiero a la obediencia ciega. Tampoco a renunciar a tus propias ideas, a la crítica e incluso a la discrepancia. Afirmo algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, mucho más importante: saber respetar a quienes representan aquello que está por encima de nosotros mismos.


Me refiero la lealtad hacia una Institución. Y sobre todo lealtad hacia las reglas de convivencia que todos nos hemos dado.


España es una Monarquía Parlamentaria. Esto no es una opinión ni una cuestión de simpatía personal. Lo dice nuestra Constitución. Y la Constitución establece que el Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia. También le concede la función de arbitrar y mediar el funcionamiento regular de las instituciones. Con esta Constitución, aprobada por el pueblo español, hay algo que es elemental para cualquier dirigente político: respeto institucional a quien ocupa la Jefatura del Estado.


Y es aquí que la polémica de hoy nos lleva a reivindicar la lealtad. Pedro Sánchez ha cuestionado públicamente que Felipe VI no ha visitado Ceuta y Melilla durante su reinado. En una entrevista hoy a la Cadena Ser (por el pasado 1 de septiembre) ha llegado a afirmar “durante sus 20 años de reinado”, una cifra que no se corresponde con la realidad: Felipe VI fue proclamado Rey de España el 19 de junio de 2014.


Pero más allá del error de cálculo, hay una cuestión mucho más importante. ¿Quién decide cuando y en qué circunstancias se producen las visitas oficiales, o de fuerte calado político, del Jefe del Estado?


Porque no estamos hablando de un ciudadano particular que decide espontáneamente coger un avión y desplazarse a una ciudad determinada. Estamos hablando del Rey de España. Y el propio Orden Constitucional establece que los actos del Rey están sujetos al refrendo del Presidente del Gobierno o de los ministros competentes.  Por esto resulta llamativo escuchar ahora críticas de Pedro Sánchez hacia el Rey por una ausencia cuya solución requiere precisamente un acuerdo y coordinación institucional entre la Jefatura del Estado y el Gobierno.  Más aún cuando el Presidente del Gobierno sí ha viajado a Ceuta.


Entonces hay que hacer una pregunta que quizá sea incómoda. Si el Presidente del Gobierno puede viajar a Ceuta, ¿por qué no lo ha hecho aún el Rey Felipe VI, por qué no se ha encontrado el momento institucional adecuado para que haga ese viaje el Jefe del Estado español?


Cuando hablamos del Rey no deberíamos hacerlo pensando únicamente en Felipe VI como persona, lo tenemos que hacer pensando que representa a la Institución de la Corona. Es la Jefatura del Estado. Quien constitucionalmente representa la unidad y permanencia de España. Y precisamente por esto, un Presidente de Gobierno debería ser especialmente respetuoso cuando se refiere públicamente al Rey.


La crítica política forma parte de la democracia. También la discrepancia. Pero la lealtad institucional debe de estar por encima de la estrategia política del momento. Máxime cuando el Rey no entra en el juego político, no es su cometido.


Y ahí está la grandeza de una Institución que, por definición constitucional, está por encima de la batalla partidista.


Un país en el que la lealtad se sustituye por la conveniencia, el respeto por el cálculo político y los principios por la oportunidad, corre el riesgo de quedarse sin aquello que realmente mantiene unida a una nación. Una sociedad que pierde el respeto por sus instituciones termina también perdiendo el respeto por sí misma.


Lealtad no significa renunciar a tus propias ideas, sino no traicionar aquello que está por encima de nuestras propias ambiciones. Y en España respetar al Rey como Jefe del Estado debería ser una cuestión de lealtad institucional.


No se puede reclamar respeto a las instituciones cuando interesa, y cuestionarlas cuando dejan de servir al político de turno para su relato.


No se puede exigir al Rey que represente a todos los españoles y, al mismo tiempo, convertir su ausencia en determinados territorios en un arma de confrontación política. Y menos aun cuando hablamos de Ceuta y Melilla. Dos ciudades españolas que necesitan, especialmente en momentos de dificultad, algo más importante que una discusión partidista: necesitan sentirse respaldados por España.


Felipe VI no tiene poder ejecutivo, no corresponde al Rey gestionar una crisis migratoria, ordenar un dispositivo policial o negociar con Marruecos. Pero sí tiene una función constitucional de representación, cohesión y unidad.


Y quizá por eso su presencia en Ceuta y Melilla tiene un valor superior a lo que trasciende una fotografía.  Porque el Rey está, acompaña, manifiesta con su presencia que no están solos e insta a los distintos ministerios a poner las bases para resolver los problemas. Y precisamente por esto sorprende que no haya ido a Ceuta y Melilla desde que fue proclamado Rey.  


En estos 12 años, 8 han sido durante la presidencia de Pedro Sánchez, por lo que su afirmación reprochando la no visita del Rey a esas dos ciudades autónomas resulta muy curiosa. ¿Lo entiende, quizá quiere tapar con esta polémica la presunta mala gestión de su Gobierno en Ceuta?


Ahora, ante el clamor popular, el Presidente Sánchez anuncia que el Rey irá a Ceuta “cuando se den las condiciones”.


Ojalá sea pronto. Y ojalá nadie convierta esta visita en una victoria política. Porque el Rey no representa a ningún partido político, el Rey representa a todos los españoles.



Con este mismo titulo y un texto muy parecido publiqué el pasado 1 de septiembre un artículo en mi columna de opinión del periódico El Consistorio Digital,

viernes, 28 de agosto de 2026

No han robado oro, han robado memoria. Que vuelva a casa el Tesoro de Villena

 



Hay días en que una noticia se siente, te abre una herida en el corazón difícil de olvidar. Y la noticia del robo del Tesoro de Villena del 27 de agosto de 2026 es uno de esos días.


Siento rabia. Una rabia profunda, de esas que nacen cuando alguien ataca a algo nuestro, que no tiene dueño porque es de todos.


Nos han robado el Tesoro de Villena. No son sólo unas piezas de oro. Ni unos objetos que todos juntos tienen un valor de cerca de dos millones de euros. Nos han robado parte de nuestra historia.


El Tesoro de Villena, descubierto en 1963 por el arqueólogo Jose María Soler, es uno de los conjuntos de orfebrería más extraordinarios de la Edad del Bronce en Europa, como se han hecho eco todos los medios de comunicación que han dado la noticia del robo. Sus piezas sobrevivieron a guerras, cambios de civilización y al paso de generaciones durante siglos. Permanecieron enterradas durante miles de años hasta que fueron descubiertas. Y pasaron a formar parte del patrimonio de Villena y de todos nosotros.


Y ahora, en tan sólo unos minutos, nos las han quitado. Cuesta asimilarlo. Cuando me enteré por la noticia que publicó el periódico El Consistorio Digital, no daba crédito a lo acontecido. Me salían lágrimas en los ojos por la rabia. Quise pensar que habían robado su copia y no el original. Ojalá.



Cuesta entender que estas piezas que sobrevivieron más de tres mil años no han podido ser protegidas adecuadamente en nuestro tiempo.


La investigación policial determinará que ha ocurrido exactamente, cómo se produjo el asalto y si las medidas de seguridad eran las suficientes. Tenemos derecho a preguntarnos si un patrimonio tan importante estaba suficientemente protegido.


Porque una cosa es que unos delincuentes profesionales consigan burlar las medidas de seguridad en una acción rápida y planificada, y otra es descubrir que no se hizo todo lo necesario para proteger algo que se sabía que era excepcional.


Y aquí está la verdadera dimensión de esta tragedia. El Tesoro de Villena no es propiedad sólo de la vitrina de un museo. Es propiedad de la memoria. Es parte de la identidad de Villena. De Alicante. Y en definitiva del patrimonio histórico de España, y de Europa.


Además, es doloroso pensar que quienes han robado este Tesoro sólo vean oro, que se pueden vender y sacar un gran beneficio. Cuando es mucho más. Nosotros vemos historia, unas piezas que no tienen precio. Porque ¿Cuánto vale un brazalete de oro que tiene más de 3.000 años de historia, cuánto valen esas piezas que nos permiten mirar hacia atrás y reconocernos como parte de una historia más antigua que la nuestra?




Este Tesoro no se puede contabilizar en dinero. No es sólo oro. Vale lo que pesa nuestra historia. Tiene un valor incalculable, sea este económico o sentimental.


Ahora es necesario esclarecer todo lo ocurrido y valorar si hubo fallos evitables, y si los hubo que se asuman las responsabilidades pertinentes.


Ahora es imprescindible recuperar este Tesoro gracias a la labor de policía y guardia civil, y de todos los profesionales que les puedan ayudar a localizarlas, y devolverlas al MUVI, su museo, para que todos podamos admirarlo.


Ojalá dentro de poco podamos escribir que el Tesoro ha vuelto a casa, que aquellas piezas que durante más de 3.000 años permanecieron unidas, que hallan vuelto juntas. Que regresen a Villena porque este es su sitio. Porque hay objetos que tiene patria y este Tesoro tiene una: Villena.


Deseo que el Tesoro de Villena vuelva donde pertenece. Y que cuando volvamos a contemplarlo recordemos algo que no debemos olvidar nunca: que custodiar nuestro patrimonio no sólo es guardar cosas antiguas, es custodiar nuestra memoria. Es proteger nuestra identidad. Es impedir que aquellos que sólo ven oro, puedan quitarnos lo que para nosotros no tiene precio.



Notas de interés relacionado con este artículo: 

Visité el MUVI en enero de este año con AAPET y lo conté en este blog en este enlace 

La noticia que menciono de El Consistorio Digital la puedes leer en este enlace 

Un artículo muy parecido a este lo publico en mi columna de opinión de El Consistorio Digital

domingo, 2 de agosto de 2026

Rotary Mariners fondean en la isla de Tabarca

 


Desperté antes de que sonara el despertador. No sé si fue la emoción o ese presentimiento que uno tiene cuando sabe que el día va a ser especial. El mar estaba en calma como si también esperara nuestra salida.


Desde que embarqué, pensé en lo que significa navegar con los Rotary Mariners del Sureste de España. No es solo una actividad. Es una forma de compartir, servir, disfrutar, aprender… Todo a través de la amistad. Y hoy (por el pasado 1 de agosto), Tabarca es nuestro destino.




A media mañana, la isla apareció en el horizonte como un pequeño tesoro mediterráneo. El agua se volvió más clara, más luminosa, más viva. Las embarcaciones de los Mariners fueron llegando una a una.


Fondeamos cerca unos de otros, formando un pequeño barrio flotante. Desde cubierta, el sonido del agua acariciando suavemente el casco parecía marcar el ritmo de la convivencia.


El sol estaba alto cuando empezaron las visitas entre barcos. Unos traían frutos del mar comprado unas horas antes en tierra en la península, otros compartían historias de navegación, otros simplemente se acercaban para saludar y reír un rato. No había prisa. No había agenda. Solo personas disfrutando de estar juntas.








En ese momento recordé algo esencial: esta Agrupación es una organización donde compartimos la pasión por navegar. Y eso se siente en cada gesto, en cada conversación, en cada mirada cómplice.


El agua estaba tan transparente que parecía invitarte a bañarte sin pensarlo. Hubo chapuzones espontáneos, snorkel, risas que se escuchaban desde varios barcos y ese sonido especial que aparece cuando todos están disfrutando.


En el momento de la siesta, hubo tiempo para todo, fui un rato a proa, observando el horizonte. Pensé en cómo, desde 2012, esta Agrupación nacida en Alicante ha unido a tantas personas diferentes bajo un mismo espíritu: servicio a través de la amistad.




Cuando el sol empezó a caer, el mar se volvió dorado. Las embarcaciones parecían flotar. Fue entonces cuando sentí esa mezcla de gratitud y calma que solo aparece en días especiales.


Miré alrededor y vi a amigos, nuevos y de siempre, compartiendo un instante perfecto. Y entendí que este encuentro no era solo navegación. Es comunidad. Es familia. Es Rotary en su forma más pura.


La vuelta fue tranquila. Cada uno llevaba consigo su propio recuerdo del día: una conversación, una sonrisa, un baño, un abrazo, un momento de paz.






Atrás quedó la isla de Tabarca, cada vez más pequeña allá a lo lejos, despidiéndonos por la popa de nuestra embarcación.


Escribo estas líneas ya en tierra, con el olor del mar todavía en la ropa y la certeza de que días como este son los que dan sentido a todo.



enlace relacionado de interés: Rotary Mariers Sureste de España, la clave del éito

Otro éxito de Personajes y Personajillos en Alicante

El pasado 3 de septiembre , el Colegio de Médicos de Alicante acogió la presentación del nuevo libro de Pascual Rosser Limiñana , Personaje...

entradas populares