jueves, 25 de junio de 2026

Un 24 de junio memorable

 


Todos los 24 de junio en Alicante son especiales. Es el día grande de las Hogueras de San Juan, el día que parece que termina todo, pero en realidad es cuando empieza todo de nuevo.


A las 24 h del 24 de junio se lanza una palmera monumental desde el castillo Santa Bárbara que anuncia la cremá de todos los monumentos fogueriles que se han plantado en la ciudad desde hace unos días. Esta vez, se encargó de lanzar esta palmera a Pibierzo, empresa pirotécnica leonesa.


Monumentos de cartón piedra que desde una manera jocosa o crítica relatan la vida cotidiana a través de ninots y escenas que arderán con el fuego purificador desde la media noche del 24 de junio y durante la madrugada del 25 de ese mes. Recuerda una costumbre antigua y pagana para celebrar el solsticio de verano y con el quemar los utensilios viejos y en desuso para a su vez espantar los malos espíritus y empezar de nuevo.


Permita que empiece por el principio de tan memorable día. Después de despertar de la resaca del día anterior, mi mujer y yo nos fuimos a darnos un chapuzón a la playa de Muchavista, continuación de la playa de San Juan en Alicante, una de las mejores playas del mundo. De aguas cristalinas y arena fina, ayer el mar parecía un lago con las aguas quietas, lejos de cuando se ponen traviesas, incluso cuando se encabritan impidiendo el baño dando a entender que sigue siendo la naturaleza quien manda en un entorno natural como ese. Pues bien, bañarse en este mar fue una gozada. Y extraordinariamente relajante.


De vuelta a la urbe nos esperaba disfrutar de la mascletá, unos minutos donde la pólvora es protagonista por la detonación que produce la explosión de sus petardos y cohetes camino del cielo hasta que llega el momento del terremoto en el que el retumbar es más fuerte y apoteósico motivando la adrenalina, el griterío y el aplauso entre el público presente. Para este día la empresa fue la Pirotecnia Alto Palancia de Castellón.


Es un espectáculo, al que se le añadió color desde hace años cuando algunos de sus petardos o cohetes explotan en el aire, que atrae a mucha gente, ríos de personas que la disfrutan observándolas desde las avenidas que confluyen en la plaza de los Luceros: Federico Soto, Alfonso X el Sabio, General Marvá y Estación.


Después, tarde de toros con un importante cartel con El Cid, Jose María Manzanares y Manuel Escribano. Terminada la corrida los más entendidos del lugar que teníamos cerca de nuestros asientos se felicitaban de haber disfrutado de la mejor corrida de toros de la Feria Taurina de Hogueras 2026, nada menos. Y allí estuvimos para dar fe del acontecimiento. Todo empezó con la llegada al coso de la Bellea del Foc y sus damas, de la banda de música, de los alguaciles, del paseíllo con los toreros y sus cuadrillas, de los picadores con sus caballos, ….





Todo hace de esta Fiesta Nacional un acontecimiento social de envergadura. Y los toreros mostraron su arte, su estilo y su valentía que lo que torean es un toro bravo.


¿No se ha preguntado nunca por qué el toro acude a la muleta, humilla su cara y embiste, produciéndose el arte de torear entre el hombre y el animal?


El toro bravo embiste a la muleta del torero por un instinto natural de defensa y territorialidad. El movimiento, y no el color, lo interpreta como una amenaza que debe ser apartada. La muleta le provoca. Otras especies herbívoras ante esa amenaza tenderían a huir, pero el toro bravo embiste, ataca.


Y en este lance es el torero el que debe liderar la escena para que el toro bravo vaya a la muleta y no a él que, además, suele recibirlo quieto.






Ese arte fue el que vimos en la tarde del 24 de junio en Alicante, disfrutando del espectáculo.  El Cid y Escribano salieron por la puerta grande de la plaza con dos trofeos cada uno.


Y para finalizar, la cremá de los monumentos fogueriles. Esta vez, elegimos la de la Hoguera Diputación Renfe. La adulta tiene el título de “Llum, l´origen de les Fogueres”, obra diseñada por el Taller de Sánchez Longo, hace un recorrido emocional por la historia, símbolos y tradiciones de esta Fiesta. Galardonada con el tercer premio de categoría especial destaca principalmente por dos cosas: el ninot indultat es el de esta Hoguera; el original remate simula una vidriera de cristal que cae alrededor del cuerpo central del monumento.







No se hicieron de rogar, ni la infantil, ni la adulta, después de sus castillos de fuegos artificiales que inundaron la noche de luz y de color, para dar paso después al fuego purificador mencionado.





¡¡Feliz Hogueras 2027!!

 

domingo, 21 de junio de 2026

Singulares

 


Estos días Alicante es un museo al aire libre, aunque los monumentos fogueriles sean de cartón piedra para un arte efímero. También es un escenario donde el talento y la música visten la fiesta de ilusiones y cánticos para todos los gustos. Ambas circunstancias invitan a involucrarse en la fiesta.


Camino de la plaza del Ayuntamiento para ver la Hoguera Oficial, Alicante también es una torre de Babel al escuchar que los transeúntes hablan en diversos idiomas. Y no es casualidad, estas Fiestas son muy populares a nivel local, pero también lo son a nivel internacional. La ciudad está llena de turistas que no se quieren perder estas fiestas singulares.


Una vez en la plaza, la Hoguera Oficial  destaca por su altura, tiene 18,5 metros, también por sus vivos colores, por la imaginación y el detalle de su temática, por los ninots que son protagonistas del mensaje que emiten y muestran a la ciudadanía.


Pedro Espadero es el constructor y artista de esta Hoguera Oficial que también destaca por su remate que se instaló el pasado martes 18 de junio mediante una grúa y se ensamblo con total precisión ante la mirada del constructor, del alcalde Luís Barcala y de numero público. 





El título de la Hoguera es Singulares. La Foguera menciona los festejos y tradiciones más populares de la provincia de Alicante, no necesariamente las más conocidas, pero sí los más singulares, de ahí su título, como los realizados en Torremanzanas, Ibi, Onil Alcoy, Busot, Elche, Tabarca o Villajoyosa.


Se destacan las fiestas de la propia ciudad de Alicante como las de San Antón, Raval Roig, las de Tabarca, o las Cruces de Mayo del barrio de Santa Cruz; así como los Enfarinats de Ibi, la Noche de los Cirios de Busot o el Misteri de Elche.





Me parece muy bien este recorrido por tradiciones y fiestas de poblaciones de la provincia de Alicante, que la capital alicantina no se represente sola en esta Hoguera Oficial. 


Y una cosa más. Lo mejor es que no se lo cuenten y sea usted mismo quien lo valore. Vaya a verla y sabrá si le ha gustado.

sábado, 13 de junio de 2026

Sabores de Alicante: tradición y buena mesa con el Círculo Monárquico de Alicante

 


La gastronomía alicantina no solo se come: sino que también se vive, se comparte y se recuerda. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en el último encuentro organizado por el Círculo Monárquico de Alicante, donde socios y amigos disfrutaron de una velada dedicada a Sabores de Alicante, una experiencia gastronómica que unió tradición, cultura y buena mesa en un ambiente cercano y lleno de identidad.


La cita estuvo presentada por Elena Vidal, periodista y divulgadora digital, cuya pasión por la comunicación aportó ritmo, calidez y contexto a cada plato. El recorrido gastronómico fue elaborado por el equipo del restaurante Alicante Tasting Club, un espacio que se ha convertido en referencia para quienes buscan descubrir —o redescubrir— la esencia culinaria de la provincia.


Alicante y su tradición de la buena mesa


Hablar de Alicante es hablar de una cultura gastronómica profundamente arraigada. Aquí, la mesa es punto de encuentro, lugar de celebración y símbolo de identidad. Por eso, esta velada fue mucho más que una degustación: fue un homenaje a esa tradición que ha pasado de generación en generación.


Durante la noche, los asistentes pudieron disfrutar de algunos de los productos más emblemáticos de la gastronomía alicantina, entre ellos:


  • el arroz, auténtico emblema de la provincia y protagonista de recetas que forman parte del ADN local,
  • el salazón, herencia mediterránea que sigue ocupando un lugar privilegiado en la mesa,
  • los productos de la huerta alicantina, con el tomate como estrella absoluta,
  • frutos del mar, que recuerdan la estrecha relación de Alicante con su costa y su tradición marinera.
  • Un final dulce con sabores inconfundibles


Cada elaboración fue presentada con explicaciones sobre su origen, su evolución y su papel en su cocina, reforzando la importancia de preservar y difundir la tradición culinaria alicantina.




Una experiencia que une gastronomía y sociedad


El encuentro se enmarca dentro de las actividades del Círculo Monárquico de Alicante, que impulsa espacios de diálogo, convivencia y reflexión con protagonistas de la sociedad civil alicantina. Estos encuentros buscan fortalecer la comunidad, fomentar el intercambio cultural y poner en valor aquello que nos une como territorio.


La noche de “Sabores de Alicante” fue un ejemplo perfecto de esta misión: una combinación de gastronomía, conversación y tradición que permitió a los asistentes conectar con su tierra desde un lugar emocional y auténtico.


Alicante, una tierra que se saborea


Si algo quedó claro durante la velada es que Alicante es una provincia que se disfruta con los cinco sentidos. Su cocina es historia, es paisaje, es mar y es huerta. Es memoria y es futuro. Y encuentros como este ayudan a mantener viva esa esencia que hace de la gastronomía alicantina una de las más ricas y diversas del Mediterráneo.

domingo, 31 de mayo de 2026

José Luis Menéndez Fueyo deslumbra al Círculo Monárquico de Alicante y cuenta hallazgos sorprendentes


Hay encuentros que empiezan como una cena‑coloquio y terminan convirtiéndose en un viaje inesperado por la historia. Eso fue exactamente lo que ocurrió en la última reunión del Club de Opinión del Círculo Monárquico de Alicante, donde el invitado, José Luis Menéndez Fueyo, técnico de exposiciones del MARQ, logró algo muy difícil: mantener a todo el mundo escuchando, sonriendo y sorprendiéndose durante más de una hora.


Su forma de contar las cosas —cercana, apasionada, llena de anécdotas reales— hizo que la velada se transformara en una experiencia que muchos asistentes describieron como “inolvidable”.




Menéndez Fueyo abrió una puerta que pocas veces se abre: la del trabajo interno del MARQ, uno de los museos arqueológicos más reconocidos de Europa. Y lo hizo sin tecnicismos, sin frialdad, sin distancia. Lo hizo como quien comparte recuerdos con amigos.


Habló de exposiciones que marcaron época:


  • El Discóbolo y la emoción de recibir una pieza tan icónica.
  • Los Etruscos y los retos de mostrar una cultura tan compleja.
  • Los Guerreros de Xi’an y las historias detrás del montaje de una exposición que atrajo a miles de visitantes.


Cada anécdota tenía ese toque humano que solo puede contar quien ha vivido cada exposición desde dentro.


Y, por supuesto, dejó caer un adelanto que despertó murmullos de expectación: la inminente exposición “El Oro y el Universo. Saberes Indígenas de Colombia”, que promete ser uno de los grandes acontecimientos culturales del año en Alicante.


Otro de los momentos más intensos de la charla llegó cuando habló de las excavaciones arqueológicas que impulsa la Diputación. Muchos asistentes no imaginaban la magnitud del trabajo que se realiza en la provincia.


Aparecieron nombres que todos conocemos, pero que esconden historias que casi nadie sabe:


  • Lucentum, la antigua ciudad romana que sigue revelando secretos.
  • Calpe, donde cada campaña aporta nuevas piezas del pasado.
  • El Campello, un punto clave para entender la vida en la costa alicantina.


Menéndez Fueyo transmitió algo muy claro: Alicante es un territorio arqueológico vivo, y aún queda muchísimo por descubrir.




Si hubo un momento que dejó a todos en silencio, fue este. Menéndez Fueyo explicó que Alicante tiene la denominación de origen más antigua del mundo. Sí, del mundo.


Un dato que casi nadie conoce y que él ha podido documentar gracias a los manuscritos del vino conservados en el Archivo Municipal de Alicante. Documentos que hablan de normas, controles y prácticas que se remontan siglos atrás.


Para quienes aman la historia local, fue un auténtico descubrimiento. Para quienes aman el vino, una revelación.


La noche terminó con una sensación compartida: habíamos aprendido algo importante sobre nuestra ciudad.




Y eso es mérito doble:


  • De José Luis Menéndez Fueyo, por su capacidad para emocionar y enseñar al mismo tiempo.
  • Y del Club de Opinión del Círculo Monárquico de Alicante, que sigue consolidándose como un espacio donde la ciudadanía puede descubrir temas apasionantes, conocer a expertos y acercarse a la historia de una forma cercana, humana y accesible.


En tiempos donde la información pasa rápido, encuentros así recuerdan que la cultura también se vive alrededor de una mesa, escuchando a quienes tienen algo valioso que contar.

sábado, 30 de mayo de 2026

Tangerian: cuando Alicante y Tánger vuelven a encontrarse en una copa de vino

 


El pasado jueves vivimos en Casa Mediterráneo una de esas noches que dejan huella. Una nueva sesión de Historias del Mediterráneo nos reunió para recordar, sentir y celebrar los vínculos que han unido durante décadas a Alicante y Tánger, dos orillas que comparten memoria, comercio, afectos y una forma de mirar el mar.


En este ambiente de conversación y raíces compartidas, se presentó Tangerian, el vino de Denominación de Origen Alicante creado por Bodegas Ortigosa. Un vino que nace para contar una historia: la de quienes cruzaban el Mediterráneo llevando consigo sabores, acentos y vivencias que hoy siguen latiendo en ambas ciudades.



Antes de la cata y el brindis, Angel Luis Marcos Pavón, alma y propietario de la bodega, tomó la palabra con una emoción que se contagió a toda la sala. Sus palabras improvisadas fueron un regalo:


“Muchísimas gracias, Ana, madrina de este vino, porque ni en mis mejores sueños hubiera imaginado estar hoy aquí con vosotros, con una madrina de Tánger rememorando esa historia de Tánger Internacional, con el alcalde de mi pueblo Lorenzo Amat y con Francisco Alcaraz director de proyectos de Casa Mediterráneo, que para mí es como si fuera mi casa. Y muchísimas gracias a todos vosotros por venir y estar aquí para conocer ese vínculo de amor entre nuestra tierra alicantina y Tánger”.




Después, dijo que iba a hablar desde el corazón. Y lo hizo:


“Cuando yo era pequeñito escuchaba Tánger y Jardín de las Hespérides. Para la bodega había sido un lugar especial. Si os fijáis, el símbolo de la bodega es una estrella de ocho puntas que se utilizaba en el sur de España. Y el 8 es eternidad”.


A partir de ahí, nos llevó de la mano a un viaje mítico y simbólico:


  • El Jardín de las Hespérides, ese lugar mágico del Mediterráneo Occidental.
  • Las manzanas doradas, que en Tangerian se reinterpretan como mandarinas y naranjas, colores que unen a Tánger y Alicante.
  • La idea de que aquel jardín mítico pudo ser Tánger… o pudo ser Alicante, porque —como recordó con una sonrisa— ese jardín tenía un héroe y “nuestro equipo de fútbol se llama Hércules”.


Y añadió esta reflexión:


“Ese jardín mágico es un viaje de nuestras vidas, un viaje a lo sagrado y a lo eterno. Tánger representaba ese jardín último, donde terminaba el Mediterráneo y empezaba lo desconocido del Atlántico. Tánger es la puerta del Atlántico y la puerta del Mediterráneo”


Uno de los momentos más emocionantes llegó cuando habló del legado femenino de la bodega:


“Desde 1880, en nuestra bodega han mandado mujeres. Mi bisabuela, mi abuela, mi madre… Para mí son mis hespérides, las que guardan ese jardín y unen el pasado con un futuro maravilloso”.


Una declaración que conectó con la esencia del Mediterráneo: tradición, familia, raíces y continuidad.


Pavón cerró su intervención recordando que Tánger Internacional representaba libertad, la posibilidad de estar unidos sin justificar nada. Una libertad que —dijo— es la que permite progresar, crear y compartir.




Y eso fue exactamente lo que vivimos ese jueves: una celebración de la memoria compartida entre Alicante y Tánger, un puente que se reconstruye a través del vino, la cultura y la palabra.


Finalmente, como se recordó durante la velada:


“Tangerian no es solo una botella de vino; es la crónica líquida de una época en la que el sol de Alicante se bebía bajo el cielo de Marruecos”.

 

domingo, 3 de mayo de 2026

La Torreta de Elda que aún vigila su historia

 


Quien sube hoy a la sierra de la Torreta quizá no imagine que, hace más de seis siglos, allí arriba se jugaba algo mucho más serio que una simple vista panorámica. En lo alto de la antigua sierra del Portitxol se levantaba una torre vigía que, aunque hoy nos parezca humilde, fue durante siglos un punto clave para la seguridad del territorio.


La Torreta, declarada Bien de Interés Cultural, es una construcción de tapial calicostrado con planta cuadrada de apenas 4,7 metros por lado. Cuando los arqueólogos excavaron la zona en 2003 y 2004, comprobaron que solo quedaban en pie 2,41 metros de altura, además de cuatro estancias anexas al norte de las que no quedaba casi nada.


Aun así, la torre había sido más alta. Las fotografías tomadas entre 1958 y 1971 mostraban seis tapiales de casi un metro cada uno. Con esa referencia, en 2011 se restauró hasta los 6 metros actuales. Aunque en su época de esplendor debió ser bastante más elevada, como otras torres defensivas de dimensiones similares.




Para entender por qué esta torre era tan importante, hay que situarse en el siglo XIV. Tras la Guerra de los Dos Pedros (1356-1370), esta zona se convirtió en un espacio especialmente delicado: frontera viva entre los reinos de Aragón y Castilla, y expuesta a incursiones musulmanas procedentes del reino nazarí de Granada.


La torre de la sierra del Portitxol era un punto estratégico. Tanto, que el 15 de diciembre de 1386 el rey Pedro IV el Ceremonioso, a petición de Sibila de Fortià, señora de Elda, ordenó crear un servicio de vigilancia y aduana en la torre. Dos hombres debían custodiar el paso, financiados con un pequeño peaje que pagaban viajeros y animales de carga.


Su misión era clara: garantizar la seguridad del camino entre Elda (Aragón) y Sax (Castilla), además de controlar de forma secundaria la ruta de la Noguera hacia Petrer.


La torre siguió activa durante el final de la Edad Media y, al menos, hasta comienzos del siglo XVII. Más tarde, vuelve a aparecer mencionada durante la Guerra de Sucesión (siglo XVIII), y es muy probable que se utilizara de forma puntual en la Guerra de la Independencia y quizá también en las Guerras Carlistas del siglo XIX.


Después, como tantas otras construcciones defensivas, quedó abandonada por falta de uso. El tiempo, el clima y el olvido hicieron el resto.


La Torreta no es solo una torre. Es un recordatorio de que este territorio fue frontera, cruce de caminos, escenario de tensiones y también de convivencia. Es un vestigio de la identidad de Elda.


Subir hasta ella es, en cierto modo, mirar la historia desde el mismo punto donde la miraban quienes la defendieron. Y eso, en un mundo que va tan deprisa, tiene un valor enorme.


Desde sus muros se ve el castillo de Sax, el de Petrer y el Condal de Elda, todos comunicados por el fuego de antorchas y hogueras, y por el de la pasión por defender lo suyo.





Fuimos a visitarla mi mujer, mi hijo y yo en un día muy ventoso y frío, en una de nuestras aventuras dominicales. Después entramos en calor en el Molino de la Reja en Petrer con un arroz con conejo y caracoles típico de la zona. Felicitamos a la cocinera, estaba exquisito. Pero antes caminamos por los alrededores al restaurante cerca de su barranco colindante por donde a veces corren las aguas de un riachuelo que busca más abajo el río Vinalopó.





Cómo llegar al denominado Mirador de la Torreta de Elda

Un 24 de junio memorable

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