miércoles, 27 de octubre de 2021

El Castillo de Moraira

 


Desde un lugar privilegiado, dominando la bahía a babor y a estribor como si se tratara de la proa de un barco encallado en las rocas. Divisando y controlando todo lo que se veía en el horizonte. Defendiendo a los habitantes del lugar de piratas berberiscos, de corsarios de Europa, de cualquier enemigo fiero que asolara esas costas en busca de botín.


Esta fortaleza protegía la zona de la playa de LÁmpolla y El Portet al considerar los navegantes a esta bahía como un puerto natural donde se refugiaban de los fuertes vientos y la marejada.






Se construyó a mitad del siglo XVIII. Tiene una planta peculiar en forma de “pezuña de buey”. Con una fachada semicircular orientada hacia el sur, con una única puerta en su parte norte. Encima de la puerta hay un escudo de los Borbones, la Casa Real reinante cuando se terminó la fábrica de este castillo (1742). En ese año reinaba en España el Rey Felipe V. Este acceso tiene un foso y un puente que era levadizo. Los muros, en talud, miden 10 metros de altura. Son de mampostería, con sillares de piedra de tosca de canteras de los alrededores. La parte superior tiene siete aperturas en donde se ponían los cañones.


El interior del castillo tiene una nave central y dos inferiores de menores dimensiones. Eran para dar servicio a la dotación de vigilancia y defensa en esta fortaleza. Actualmente está destinado a una instalación temática y se presenta un audiovisual a los visitantes sobre el sistema defensivo de la zona ante la incursión de piratas y demás intrusos de semejante calaña.




En temporada alta está abierto al público, con entrada gratuita. Para el resto del año, hay que consultar en los teléfonos 00 34 96 574 01 58 Ext: 1800 - 00 34 96 574 51 68 para concertar una visita.


Desde el castillo, desde la explanada que hay a sus pies, se domina una preciosa vista. Por mar destaca el peñón de Ifach al sur y al norte la torre defensiva construida en el siglo XVI en el Cap d´Or. Por el interior, la sierra de Bernia es la más destacada tierra adentro.




Frente a la puerta principal hay una ermita que daba culto a la dotación del castillo. Muy cerca, un aljibe donde se abastecían de agua potable. Sorprende que esté fuera de las murallas, pero está donde la encontraron que con los medios de entonces no sería tarea fácil.


Bien merece una visita y disfrutar de este entorno envidiable que la naturaleza ha ido puliendo a lo largo de los siglos.


Los toros son cultura


¿Cómo qué los toros no son cultura? Quien haya hecho esta afirmación no ha leído a Lorca, Alberti, Ortega y Gasset, Manuel Machado o Hemingway, no ha visto películas de Berlanga o Almodóvar, ni cuadros de Goya o Picasso, donde los toros y los toreros son héroes de esa acción.  Basta echar la vista atrás y ver los orígenes del toreo, allá por los años 2.000 a. C, nada menos, cuando en la isla de Creta tentaban al toro y luego lo saltaban con gran audacia y valentía. Son muy bellas las pinturas que lo representan en el palacio de Cnosos. De entonces a hoy ha evolucionado mucho, sin menospreciar aquellos inicios sagrados, y alabar a las actuales maneras taurinas.  

 

Basta observar la historia de España y encontrar bellos pasajes donde el arte del toreo es protagonista. La primera corrida narrada ocurrió en el año 1.128 en Saldaña (Palencia) durante la boda del Rey Alfonso VI de Castilla y Doña Berenguela. El cronista de aquel acontecimiento contó que “…en que casó Alfonso VI en Saldaña con Doña Berenguela la chica, hija del Conde de Barcelona, entre otras funciones hubo también fiestas de toros”. Se corrían los toros a caballo y a pie. Fue evolucionando y el toreo actual tiene sus bases en las modificaciones que en el siglo XVIII se hicieron en Sevilla cambiando la técnica y la estética.

 

Pero hay más. Es suficiente con fijarse en los pueblos y ciudades y ver que los toros forman parte de los festejos populares, que se toreaba en las plazas como la de Chinchón, Ocaña o incluso en la Plaza Mayor de Madrid.; también en cosos improvisados hasta que se construyeron las plazas de toros.

 

La tauromaquia forma parte de una de nuestras señas de identidad como Nación, aunque algunos quieran negarlo. Se olvidan que los toros son Patrimonio Cultural de España desde que se aprobó en el Senado en el año 2013. La ley que lo regula manifiesta que “la tauromaquia es cultura, comprendiendo otras facetas dignas de protección a parte del propio espectáculo, ya que comprende todo un conjunto de conocimientos y actividades artísticas, creativas y productivas, que van desde la crianza del toro a la confección de la indumentaria de los toreros, la música de las corridas, los diseños y la producción de carteles”. Ya se decía esto en el 2013 por medio de una ley: los toros son cultura. ¿Usted entiende que se niegue ahora?, porque yo no.

 

Desde el siglo XV se tiene conocimiento de una incipiente afición taurina alicantina. Permita que le cuente unos datos de interés sobre la tauromaquia en Alicante. El primer coso taurino se construyó en 1847 en el Raval de San Antón. Por su parte, la actual plaza de toros se inauguró en 1888. En 1905 se empezó a celebrar la Corrida de la Prensa. A partir de 1928 se creó la Feria Taurina de Las Hogueras de San Juan que, con el tiempo, es la más importante del año. En el coso alicantino tomaron la alternativa toreros oriundos como El Tino, Pacorro, Angel C. Carratalá, así como El caracol (de Almoradí) o El Renco (de Elda); y foráneos como Manolo Belmonte, Sebastián Cortés o Miguel Abellán. Muy buenas tardes de toros han dado la saga de los toreros alicantinos Esplá y Manzanares. Precisamente, este año se dedica a Jose María Manzanares (padre) para rememorar su arte en la lidia. “Probablemente ni Manzanares fue consciente de qué duende o bruja o mago le habían elegido para llevar hacia adelante la distinción de la seducción del toreo. Un talentoso dotado de un cuerpo parido para un vestido de luces y de un alma rebosante de talento para torear” en palabras de CRV (Opinión Mundo Toro 23.06.2021).

 


También hubo mujeres toreras dese el siglo XVIII, entre las que destacó Juanita Cruz en los años 30 del siglo pasado, no sin algunos problemas con las autoridades republicanas hasta que en 1934 se aprobó el toreo a pie por mujeres. Tuvo mucho éxito en Latinoamérica donde siguió ejerciendo su arte de torear cuando una ley franquista prohibió torear a las mujeres. A su vez, en 1974, la alicantina Ángela Hernández Gómez debutó como torera después de ganar en los tribunales el reconocimiento de este oficio. Fue un hito en la reivindicación de la mujer en esta disciplina.  

 


Insisto. Quien haya manifestado que los toros no son cultura no ha tenido en cuenta, además, lo mucho que la tauromaquia ha aportado y aporta en España a la ecología y a la economía. Tengamos en cuenta que el toro bravo es un animal salvaje que no existiría sin la lidia. Se cría y se desarrolla en las dehesas corriendo y pastando a sus anchas por esas extensas parcelas de tierra y arbolado. Basta conocer unos datos para saber la magnitud de esta industria ganadera y del arte de torear. Genera más de 4.150 millones de euros al año, produce unos 54.000 puestos de trabajo fijos y un total de 200.000 anuales durante toda la temporada taurina, con cerca de 30 millones anuales de espectadores, según datos aportados por la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET), superando cifras del cine o del teatro, dado el interés del público.

 

Toda esta polémica la ha producido el bono cultural que el Gobierno propone dar para los que cumplan los 18 años en 2022, unos 450.000 jóvenes, en las que hay incluidas varias actividades culturales de las que excluyen las corridas de toros al considerar que no lo son.

 


En España hemos pasado de la alabanza generalizada a las corridas de toros, a una crítica minoritaria, pero muy ruidosa, contra el arte de torear al toro bravo que genera inquietud e incertidumbre en la sociedad. Y con estas críticas, muchas infundadas, me gusta recordar lo que nos dijeron nuestros mayores a través del arte de la escritura o de la pintura. Pablo Picasso, además de pintar bellas escenas de corridas de toros y tener a este dibujado en muchos de sus cuadros, como el famoso Guernica, contó una vez que en España “se va a misa por la mañana y a los toros por la tarde”. Ya ve, es una costumbre y una afición arraigada en el pueblo. Por su parte, Rafael Alberti era un forofo de los toros y no paró hasta vestirse de luces, fue el 14 de julio de 1927, hizo el paseíllo con la cuadrilla de Sanchez Mejías en la plaza de toros de Pontevedra. La misma afición tenía Manuel Machado que dijo en una ocasión que le hubiera gustado ser un buen banderillero antes que poeta.

 

El arte de torear produce pasiones y ha conseguido convertir el entusiasmo del público en una gran y unitaria ovación. Ya lo decía Hemingway al afirmar que el “torero que es capaz de ejecutar con el toro hazañas extraordinarias, puede llevar al espectador a un intenso grado de emoción”. Y esta se multiplica con los matadores que se llevan la gloria si esa tarde consiguen una memorable faena. La fascinación por ese momento hizo a Ortega y Gasset manifestar que “hubiera cambiado mi fama por la gloria que solo es dable a los matadores de toros”.  Recojo aquí sólo algunas de estas manifestaciones, y no de otros muchos para no alargar demasiado esta lista de personajes enamorados con las corridas de toros y el arte de torear.

 

Termino con una manifestación que resume lo aquí dicho. “El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España. Creo que los toros son la fiesta más culta que hay en el mundo”, en palabras del poeta Federico García Lorca. Pues eso.


Este artículo fue publicado con anterioridad con mi crónica titulada "¿Los toros no son cultura?" publicado en mi columna de opinión en el periódico Alicante Plaza el 18 de octubre de 2021.

domingo, 3 de octubre de 2021

Air Du Nord (ORC A) y DAX (ORCB) vencedores de la III Alicante Royal Cup

 


Un año más el Real Club de Regatas de Alicante, liderado por su Presidente Miguel López, y la Real Liga Naval Española, representada en Alicante por los hermanos Pascual Rosser (Delegado) y Francisco Rosser (Subdelegado), se han unido e implicado en la organización de la regata Alicante Royal Cup en su tercera edición, contra viento y marea por las circunstancias de la pandemia.


Precisamente por esto, había muchas ganas de regata, de competir y de disfrutar de esa camaradería propia de los hombres y mujeres de la mar.


Así lo anunciaba la web del RCRA en su edición del 24 de septiembre:






El Real Club de Regatas de Alicante y la Liga Naval Española organizan la Alicante Royal Cup que se disputa este fin de semana en aguas alicantinas. El RCRA inicia el calendario de competiciones con la tercera edición de esta prueba y retoma la organización de las regatas de vela Crucero. En la Alicante Royal Cup pueden participar barcos de crucero provistos de certificado de medición ORC y ORC Crucero Club.

 


La regata se ha convertido en una de las pruebas de referencia tras el parón estival. La competición se desarrollará entre el sábado y el domingo. La III Edición de la Alicante Royal Cup contará con todas las medidas de seguridad necesarias y protocolos COVID establecidos para garantizar la protección de deportistas, organización y personal técnico.”


Alicante ha demostrado una vez más que tiene un excelente campo de regatas. Una ciudad a la vanguardia de las últimas tecnologías en lo deportivo y en lo social, está preparada para todo evento deportivo relacionado con el mar.


La regata se desarrolló en dos días. En la del sábado 25 de septiembre el RCRA lo contó así:


Esta mañana arrancaba en el Real Club de Regatas de Alicante la tercera edición de la Alicante Royal Cup, una regata que cuenta con dos días de competición y que nació en el año 2019, fruto de la colaboración entre el Club de Regatas alicantino y la Real Liga Naval Española.


A las 10:00 horas, arrancaba la jornada de competición con la reunión de patrones donde Evaristo Cabanell, Oficial de la Regata, anunciaba a las tripulaciones las previsiones de poco viento existentes, las cuales dificultarían bastante la realización de pruebas, presentando vientos con muy poca intensidad a la hora de la salida y con constantes roles. Nada parecido a lo que finalmente se encontró el Comité de Regatas al posicionarse en el campo, donde finalmente se encontró un viento en calma que retrasó la salida de la prueba desde las 11:30 horas, según estaba previsto en las Instrucciones de Regata, hasta las 14:05 horas, momento en el que se se ha podido dar la salida con un viento de levante de una intensidad máxima de 5 nudos.


 

Finalmente se disputó la prueba, que, debido a la dificultad causada por el viento, fue acortada en el recorrido. La primera embarcación cruzó la línea de llegada en tan solo 1 hora y 27 minutos, y esa embarcación fue el Foxy Lady de Klaus Bauer (CN Campello). Detrás fueron entrando el resto de las embarcaciones hasta el Ruaj de Jorge Sanchis (RCR Alicante) que cruzó la línea de llegada a las 16:10 horas.


 

Tras la compensación de tiempo, el Foxy Lady de Klaus Bauer (CN Campello) lidera la clasificación provisional, seguido de la embarcación Tanit IV-Medilevel de Maria José Vila, armado por Nacho Campos (RCR Alicante), quien se mantiene segundo clasificado y del Air Du Nord de Pierre de Groodt (CN Campello) quien obtiene, de momento, la medalla de bronce en ORC A.


 

En cuanto a las embarcaciones de ORC B, el líder provisional es el Dax de Sergio Durá (RCR Alicante), seguido del Ruaj de Jorge Sanchis (RCR Alicante) quien obtiene la plata provisional.


 

La competición continua mañana cuando, con una previsión meteorológica parecida a la de hoy, se competirá por convertir los resultados en definitivos, y conoceremos a los vencedores de la tercera edición de la Alicante Royal Cup.”. (RCRA 25 sept 2021).


En la clasificación final del Trofeo Real Liga Naval de los dos días de regata (25 y 26 de septiembre) han resultado vencedores la embarcación Air Du Nord (CN Campello) en la categoría ORC A y DAX (RCR de Alicante) en la de ORC B. Ha finalizado con un exitazo de participación con 120 regatistas en las dos categorías de la competición ORC A y ORC B.


Así lo contó la web del RCRA:



La III edición de la Alicante Royal Cup, disputada este fin de semana en el Real Club de Regatas de Alicante, ha finalizado con el triunfo de las embarcaciones Air Du Nord (CN Campello) en ORC A y del Dax (RCR Alicante) en categoría ORC B. La cita ha sido todo un éxito de organización y participación con la presencia de 120 regatistas que han competido a gran nivel durante el fin de semana, a pesar de las malas condiciones de la primera jornada cuando la falta de viento complicó las labores de las tripulaciones.


La jornada del domingo, con un viento mucho más estable, permitió que el Comité de Regatas diera la salida a una prueba espectacular, donde los deportistas pudieron disfrutar de un gran día de competición. De las 11 millas de recorrido planteadas en el plan inicial, se pasó a 8 millas de navegación a vela, en una regata en la que las embarcaciones mostraron su verdadero potencial.






 

Al acto de entrega de trofeos acudieron José María Guerras, vicepresidente del Real Club de Regatas de Alicante, Pascual Rosser, delegado en la provincia de Alicante de la Real Liga Naval, Antonio Sanz, vice comodoro de la Real Liga Naval Española y el vocal de pesca del RCRA, Francisco Cuenca.



 

El Air du Nord de Pierre de Groodt (CN Campello) recogió el trofeo de ganador en ORC A. El Tanit IV Medilevel (RCR Alicante), de María José Vila, con Nacho Campos como patrón, ocupó la segunda posición y el Foxy Lady de Klaus Bauer (CN Campello) fue tercero.


 

En ORC B, al Dax de Sergió Durá como ganador, le siguió el Ruaj de Jorge Sanchis (RCR Alicante) como segundo clasificado y el Tatán de Alberto Jerez (RCR Alicante), que recogió su trofeo al acabar en la tercera posición.






Con la entrega de trofeos concluyó la tercera edición de esta regata, la primera del calendario tras el parón estival, organizada por el Real Club de Regatas de Alicante, en colaboración con la Real Liga Naval Española. Ambas instituciones mostraron su compromiso para seguir colaborando y mantener la Alicante Royal Cup como una de las regatas de vela en categoría crucero más importantes de nuestra provincia”. (RCRA 26 septiembre 2021)


  

Después de la entrega de trofeos se realizó una marinera convivencia alrededor de una paella gigante. Los regatistas, los patrocinadores, los socios de ambas asociaciones pudieron disfrutar de una actividad simpática donde la camaradería fue la tónica general. Risas, anécdotas, experiencias vividas en la mar y en tierra, en esta y otras regatas, fueron las protagonistas.




Esta Alicante Royal Cup, organizada por el Real Club de Regatas de Alicante y la Real Liga Naval Española, se consolida como una regata imprescindible en el calendario de la Federación de Vela de la Comunidad Valenciana.






Desde la Real Liga Naval Española se destaca que con estos trofeos conmemoran el V Centenario de la Vuelta al Mundo por Magallanes y Elcano al representar a aquellas embarcaciones de la Corona española que navegaban allende los mares en busca de nuevos mundos.  A su vez, agradecen al Real Club de Regatas de Alicante por compartir sus instalaciones y servicios en este evento deportivo, a los participantes y patrocinadores porque sin ellos la regata no se hubiera sido posible y al Ayuntamiento de Alicante por apoyar esta competición.


Las regatas se realizaron cumpliendo el Protocolo de actuación por el covid-19 en beneficio de los participantes.




Se termina la regata con la vista puesta en el horizonte   para organizar la cuarta edición que dicen sus organizadores que será diferente y especial atendiendo las opiniones de los regatistas consultados.


Las fotos de la regata son cedidas por Comunicación del Real Club de Regatas de Alicante

Enlaces de interés:

Real Club de Regatas de Alicante:

https://rcra.es/

Real Liga Naval Española:

https://www.realliganaval.com/

domingo, 12 de septiembre de 2021

Sorpresa por las Dunas de Guardamar

 


Esta vez estamos en Guardamar del Segura. De tertulia. Mientras tomamos un refresco en la Terraza Sotavento, a las puertas del Parque Natural Las Dunas, vemos a través de la cristalera de la cafetería que una mamá pavo real camina con sus polluelos bajo los altos eucaliptus de esta zona del parque. La madre delante, los polluelos detrás al amparo de su protección.

Después del refresco y la tertulia que hemos tenido en esta cafetería, buscamos a esa familia de pavos reales para verla desde más cerca. Nos adentramos por el parque por una ancha senda que lo atraviesa de sur a norte. Al rato, entre la maleza, vemos a la mamá pavo real. La distinguimos porque las hembras de esta especie de pavo real común se distinguen de los machos porque tienen de color rojo la parte superior de la cabeza.

Propongo acercarnos. Mis acompañantes me advierten que es un animal salvaje y que puede atacarnos si se considera acosado o cree que sus crías están en peligro. Tenemos que verlos de lejos y respetar su entorno.

Sin saberlo, me adelanto. Sólo, camino bajo estos eucaliptus altos y retorcidos por el viento. Al acercarme – aunque aún lejos -,veo que la mamá pavo real no está sola. Está acompañada de toda la manada, además de sus polluelos. Varios ejemplares de pavo real común, con su pecho azul característico, están con ella.




Al caminar entre la maleza, piso una rama y al hacerlo ese sencillo ruido provoca que todos los pavos reales levanten su cuello y me miren sorprendidos. Seguramente el más sorprendido sea yo. Me miran. Los más atrevidos dan un paso al frente mientras yo doy dos atrás. Hay que respetarlos en su hábitat, no me cabe duda.

Observo desde la distancia. Corre una ligera brisa marina que mece las ramas de los árboles. Sobre mi cabeza escucho unos ruidos y los achaco al roce del viento con las ramas y las hojas. Como persisten, miro hacia arriba. A unos dos metros de mí hay dos enormes pavos reales mirándome desde una rama. De repente uno de ellos emprende el vuelo. Menudo susto. Y que bella sorpresa. Sus alas extendidas, el planeo durante un rato y su aterrizaje son bellos y extraordinarios. El otro sigue mirándome. Yo estoy quieto como una estatua, observándolo. Es orgulloso, me sigue mirando, y a ratos mira hacia la manada. Supongo que es el macho porque la parte superior de su cabeza no es de color rojo. Saco mi móvil del bolsillo de forma sigilosa y tranquila para que no se asuste. Me retiro unos pasos y disparo. Ya sabe que una imagen vale más que mis palabras y este relato le será más creíble con lo que va a ver. La cámara lo pilla en la posición previa a abrir las alas y emprender el vuelo. Y lo hace, con sus alas desplegadas durante un corto periodo de tiempo. Quizá demostrando a su pareja de lo que es capaz. Quizá demostrándose a sí mismo haber controlado la situación y defendido a su familia manteniéndonos lejos de sus polluelos. No somos una amenaza porque no teníamos intención de acercarnos demasiado, pero él no podía saberlo. Nos alejamos y ellos se quedan picoteando el suelo para alimentarse en busca de insectos y restos de comida.





Seguimos caminando por este Parque Natural con dunas a ambos lados de la senda y un frondoso bosque de diversas especies arbóreas. Este Parque tiene más de 800 hectáreas de extensión reforestadas para impedir el movimiento de las dunas con diversas especies arbóreas y arbustos.

Esta acción la realizó el ingeniero aspense Francisco Mira i Botella a través de la Real Orden del Proyecto de Defensa y Repoblación de las Dunas de Guardamar aprobado el 2 de diciembre de 1897. Su fachada marítima había perdido buena parte de su arbolado – durante el siglo XVIII – para la construcción de barcos por lo que la arena de la playa y de las dunas invadían el pueblo con riesgo a sepultarlo. Había que impedirlo. Lo hicieron con la instalación de empalizadas de estacas, la plantación de gramíneas de costa, piteras, palmeras datileras y eucaliptus, así como la plantación posterior de 6000.000 pimpollos de pino piñoneros, marítimo y carrasco en 846 hectáreas y en 16 kilómetros de fachada marítima.

Fue una colosal obra de contención. Este extraordinario resultado fue aplaudido por el Rey Alfonso XIII quien quiso manifestarlo con su presencia por lo que visitó Guardamar em 1923 con este fin.

Esta población mostró de forma permanente varias muestras de gratitud con el Ingeniero Mira – quien dedicó tres décadas de su vida (1900-1930) a salvarla de la arena – nombrándole Hijo Adoptivo de Guardamar y colocando dos estatuas de él en lugares destacados de esta localidad.

Le invito a visitarlo. Guardamar del Segura tiene, además, otros encantos con su castillo, sus playas, sus parques, la desembocadura del río Segura, …. Bien merece una visita.

jueves, 12 de agosto de 2021

III Alicante Royal Cup



nuevo logo Alicante Royal Cup, autor el pintor Martín Aliá


Aún tenemos en la retina los éxitos de los deportistas españoles en los recientes Juegos Olímpicos de Tokio (Japón). Permita que me refiera sólo a los de vela. A Joan Cardona, medalla de bronce en la categoría Finn. A Jordi Xammar y Nico Rodríguez, medalla de bronce en 470. Sus éxitos animan a otros  a conseguir sus objetivos deportivos.





No quiero comparar con los JJOO anteriores porque este resultado no depende del Gobierno, aunque pongan los medios para conseguirlo. El éxito es un logro compartido de todo el equipo que hace posible esta victoria y, especialmente, del que personalmente se multiplica para conseguir esa medalla tan preciada.


Nada se consigue gratis. Todo requiere de una planificación, un trabajo en equipo, un esfuerzo, una ilusión, un deseo de alcanzar un objetivo en común.


Nada es comparable, pero emprender una nueva regata en tiempos del covid-19 requiere de una gran convicción deportiva y náutica, en la que necesitas estar rodeado de un buen equipo. Sí, lo reitero, una vez más. Es imprescindible. También de muchas ganas de emprender para que los regatitas tomen como propia esta regata, que la hagan suya, en la que participen, en la que compitan, en la que quieran ser los primeros, ¿por qué no?.  Una regata donde todo el mundo haga su función. La organización en sí. Los armadores con sus tripulaciones. Los patrocinadores. Los voluntarios. Los miembros de cada asociación que lo ponen todo para llevar a buen fin esta regata.





Como indica el título de este artículo, me refiero en esta ocasión en la III Alicante Royal Cup. Esta denominación, sin personalidad jurídica, es la regata que organiza el Real Club de Regatas de Alicante y la Real Liga Naval Española, que para este año se celebrará los próximos 25 y 26 de septiembre. En el siguiente enlace tienes las bases de esta regata y la ficha de inscripción para cada embarcación.


Como en años anteriores, es la primera regata después del periodo estival, en la que los organizadores ponen todo su empeño para que salga lo mejor posible porque es una regata en su estado puro, con el trofeo Real Liga Naval que, además, conmemora el V Centenario de la Vuelta al Mundo por Magallanes y Elcano. Que mejor efemérides para estar orgullosos de la historia de España, para celebrarlo en el mar a través de esta regata.



domingo, 1 de agosto de 2021

Un bronce que sabe a oro

 


Una vez más David venció a Goliat. Es uno de esos acontecimientos que se dan pocas veces y por eso, se celebra mucho más. Y esta vez ¡¡en unos juegos olímpicos!!.


Ya conoce la escena bíblica en la que un niño derrotó a un gigante con su honda en un lanzamiento certero y fuerte de una piedra en su cabeza que lo derribó y terminó con su vida. Nadie se atrevía a enfrentarse a él y David lo hizo. Con la imaginación de un niño, con la protección de Dios. Así los israelitas consiguieron vencer después en el campo de batalla a los filisteos que se habían retirado en desbandada.



Esta vez la batalla se desarrolla en una pista de tenis. En realidad, ese es el origen de los juegos olímpicos, que las naciones rivales dirimieran sus diferencias compitiendo en actividades deportivas, olvidándose de la guerra al menos mientras durase el torneo.


Ayer, el español Pablo Carreño derrotó al serbio Novak Djokovic, uno de los mejores tenistas del mundo, en un duro partido en Tokio de casi tres horas con mucho calor. Ganó medalla, con un bronce que sabe a oro, derrochando garra, fuerza, orgullo, estrategia.


Pablo Carreño creyó en sí mismo, quería una medalla olímpica por lo que tenía que ponerlo todo en la pista y llevar ese bronce a España para que todos los españoles nos sintamos orgullosos de él y de su proeza, como así ha sido. Un grande entre los grandes, sí señor.




Todos los medios de comunicación y redes sociales se hicieron eco de tan importante logro, como esta noticia del periódico ABC. Nunca antes tanto esfuerzo dio resultados tan satisfactorios para Pablo Carreño que demuestra con esto el resultado de su dedicación, su disciplina, su empeño, su trabajo, para conseguir grandes éxitos. Ya sabe ese refrán popular que dice que el que lo busca, lo consigue. Pues tiene un futuro muy prometedor porque un éxito llama a otros éxitos. Que así sea.




Las fotos las he tomado de imágenes de Google, este blog no tiene ánimo de lucro.

domingo, 25 de julio de 2021

Fondeados en las aguas de la isla de Tabarca

 


La isla de Tabarca me produce una atracción especial, como si un imán tirara de mí. Los fondos marinos de aguas cristalinas de su Reserva son extraordinarios. Su playa y sus calas invitan al baño, al buceo (sin botella, con esta hay que pedir permiso). Es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana. Las puertas de sus murallas, el recinto amurallado y ese pueblecito de pescadores tan pintoresco, con muchas de sus fachadas con los colores de la bandera de Alicante. Un Mikonos alicantino. Y su propia consideración de isla frente a la península, al otro lado de su bahía hacia tierra.. Es muy agradable ver, al caer la noche, las lucecitas de las casas allá a lo lejos. Le recomiendo el atardecer desde la isla y, después, que pase largos minutos en el chiringuito que hay cerca del puerto, sin prisas, con un refresco, mirando hacia allí, cuando las tabarqueras se han llevado el último turista que ha pasado el día en Tabarca. Es cuando la isla está en su estado puro. También le recomiendo los amaneceres después de recorrer su huerta extramuros de higos chumbos y terreno baldío camino de la torre que fue prisión, del faro y del pequeño cementerio donde las lápidas mencionan apellidos de los primeros pobladores de la isla.






En esta ocasión, un grupo de amigos rotarios fuimos a pasar un día en Tabarca sin bajar a tierra (17 julio 2021). Fondeados detrás del espigón del puerto. El baño, espectacular. Los pececillos nos rodeaban con curiosidad e inocencia. Y nosotros con ellos. Con las gafas de bucear se ve un mundo submarino idílico que hay que proteger. Praderas de algas de posidonia hasta donde la vista se pierde, erizos, ¡¡¡una estrella de mar sobre una roca!!!,. … El agua fresca, limpia y transparente. Nadando entre los barcos fondeados, con las precauciones necesarias. Tertulia a remojo, flotando, con una vista a ras del mar de la isla y de las embarcaciones, qué fotos hubiera hecho de tener una cámara acuática, pero sin ella estas imágenes quedarán guardadas en mi memoria para siempre.




Es un paraje y un entorno marino que hay que preservar. Es una joya que tenemos que pulir de forma permanente. ¿Para cuándo las boyas para fondear sin echar el ancla?. Se habla de esto desde hace muchos años, hay un proyecto para hacerlo, pero no se hace. ¿Por qué?.


En junio de este año la prensa local alicantina se hacía eco que el gobierno bipartito del Ayuntamiento de Alicante de PP y Cs había solicitado al Ministerio del Interior la cesión de la Torre de San José para dedicarla a fines museísticos, después de restaurarla, y que habían iniciado las gestiones para instalar boyas ecológicas para reducir el impacto que, sobre la fauna y flora, producen las anclas de los fondeos en el entorno litoral de la isla de Tabarca. Desde el Ayuntamiento se pusieron en contacto con la Consellería de Transición Ecológica para este fin. Espero que se haga con criterio, los propios tabarquinos temen que la excesiva protección produzca una honda crisis en la restauración y hostelería porque esta medida produzca la reducción de afluencia a Tabarca.




Como he comentado, no bajamos a tierra. Reservamos un arroz del señoret en el restaurante Gloria que nos trajeron al velero con una neumática. Exquisito, como nos tiene acostumbrados este restaurante. Con el arroz, la tertulia a bordo, la siesta, un nuevo baño, y el regreso al final de la tarde con un atardecer precioso, último regalo de un día inolvidable derrochando amistad entre rotarios.





El Castillo de Moraira

  Desde un lugar privilegiado, dominando la bahía a babor y a estribor como si se tratara de la proa de un barco encallado en las rocas. Div...

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