domingo, 15 de marzo de 2026

A mí dame jamón, que no tié espinas

 


Un lugar de encuentro muy popular por aquel entonces es el origen de mi primera crónica en esta Hoja del Lunes. Una extraordinaria oportunidad de hacer unas de las cosas que más me gusta: escribir. Y hacerlo, además, en este periódico es un regalo.


Le invito a que me acompañe para ser espectador de este relato, incluso imagine ser testigo de esta escena como si fuera alguno de sus actores.


Por algún lugar tenía que empezar y he elegido uno que me hizo gracia cuando lo leí por primera vez, me dije que alguna vez lo contaría a mi manera. Es uno de esos acontecimientos que tiene que ver con la vida cotidiana, esa que tanto me gusta contar.


El protagonista de mi relato tiene nombre, se llamaba Paco Paterna. El lugar de encuentro era La Bodega La Montañeta situada en la calle Pascual Pérez, fundada por Francisco Cabrera. Por allí pasaban muchas cosas, alguna se la voy a contar que tiene su enjundia y su gracia.


En esta taberna muchos iban a echar la partida, comentar los acontecimientos locales y susurrar los nacionales con la cautela que merecía que las paredes oían y no era sitio para complicarse la vida.


Militares, políticos, funcionarios, policías, empresarios, los de la Fiscalía de Tasas, …, eran sus principales clientes. Todo el que quería dedicar un rato al ocio y la tertulia con una copa de vino cerca, o de lo que fuera, aquél era su sitio. Lo importante era pasar el rato, divertirse y no molestar a nadie. Aunque esta consigna no escrita no la cumplieron todos como verá más adelante.


Era la España de medidos del siglo XX donde aún había miedo de represión y de venganza si había todavía alguien que podía reprocharte algo de los años treinta por lo que, por si acaso, era mejor no dar que hablar. Allí iban a jugar al mus o al dominó, comentar el partido de fútbol del domingo y poco más. Los funcionarios y los militares se atrevían a mucho más, eran más avispados en sus comentarios e insinuaciones, quizá porque estaban más cerca del poder …


Estratégicamente situada cerca de las casas militares que se construyeron en los años cuarenta, la Comisaría de policía, la Jefatura de Tráfico situada en los bajos del Gobierno Civil, La Bodega La Montañeta era un hervidero en las horas punta.


Por las mesas corría el vino clarete y la cerveza fría, las quisquillas, el pescadito frito, los calamares a la romana, sepia a la plancha, un tomate trinchado coronado por una anchoa bien hermosa., … No podía faltar el jamón serrano de la sierra turolense. Y el pan recién hecho de un horno cercano.  Sólo imaginármelo, se me hace la boca agua, ¿a usted no?


Entre los asistentes cotidianos, una persona destacaba porque tenía horario fijo, siempre aparecía por allí a las 22:10 h, no fallaba nunca, hasta que no tuvo más remedio, ya verá.


Paco Paterna iba siempre vestido de punta en blanco con un traje de raya diplomática fuera de color gris o azul. Lo mucho que tenía de elegante, lo tenía de callado. Cuando llegaba a la barra, se arrimaba a ella como podía abriéndose hueco con los codos si hacía falta entre los parroquianos que allí había como reivindicando que tenía más derecho que los demás porque era cliente fijo.


Menudo, moreno, de tez morena, calvo quizá por el estrés de regentar su garaje abierto al público cerca del paseo Canalejas, solo ponerle el tintorro delante el camarero le animaba a que lo acompañara con alguna de sus viandas más típicas y le preguntaba “¿unos pescaditos señor Paterna?” y este le miraba con rencor como si le hubiera insultado y le contestaba airoso “¿Pescao, Pescao, tu me has visto a mí cara de tonto?, idiota, eso es pa los gatos. A mi dame jamón, que no tie espinas”. Pero el camarero no se daba por vencido y le decía “¿un tomatito, señor Paterna?” y este le contestaba aún más cabreado “¿tomate, tomate?, eso es para los grillos, ¿me has visto a mí cara de grillo?, ¡tú si que estás hecho un tomate!, a mí dame jamón, que no tie espinas”. El camarero insistía con lechuga, con cacahuetes, … Y el Sr Paterna insistía que no, que el quería jamón, que no tie espinas.


Y así terminaba el camarero vencido ante la evidencia. Eso sí le rellenaba el vaso de vino las veces que fuera menester, tanto que el Sr Paterna iba siempre al aseo antes de irse a su casa.


En uno de esos trasiegos, un parroquiano le hizo una broma. Mientras estaba en el aseo orinando, le echo sal en su vaso. Mucha sal. Cuando volvió y bebió no tuvo más remedio que escupir lo que había bebido. Después de hacerlo se puso furioso y gritó mirándolos a todos, preguntándoles quien había sido. Se puso tan violento que los parroquianos delataron al culpable. Antes de que le echara la mano encima y le diera una buena paliza, echó a correr saliendo del establecimiento abriéndose paso entre los que allí estaban y le cortaban el paso.


Paco Paterna juró recuperar su honor mancillado y no volver a La Montañeta hasta encontrar a su agresor y darle su merecido. Taurino como era él no permitió esta estocada, por mucho que fuera una broma. Recorrió todos los bares y tabernas que conocía hasta que dio con ese fulano al que no le dejó decir esta boca es mía, le dio tal puñetazo en la cara que lo derribó al suelo y no siguió golpeándole porque los allí presentes se lo impidieron. Cuando el Sr Paterna volvió a La Montañeta victorioso ya se había corrido la voz de su venganza y nadie se atrevió nunca más a burlarse de sus horarios, sus costumbres y su silencio.


Supe de Paco Paterna hace unos años gracias al artículo de Tirso Marín que publicó en su libro “Historia secreta de la hostelería alicantina”. Me gustó y hoy lo recupero del olvido.


Me estreno en la Hoja del Lunes con esta crónica, se publicó en este periódico el 16 febrero de 2026

domingo, 8 de marzo de 2026

Un día en Almoradí: historia, alcachofas y tradición con AAPET

 




Hoy ha sido uno de esos días en los que Almoradí te recuerda por qué es un lugar tan especial. Los miembros de la Asociación Alicantina de Periodistas y Escritores de Turismo (AAPET) hemos disfrutado de un press trip organizado por el Ayuntamiento, coincidiendo con el 11º Congreso Nacional de la Alcachofa, y la experiencia no ha podido ser más completa.


La mañana arrancó con una visita al Museo del Terremoto, un espacio imprescindible para entender la identidad del municipio. Allí revivimos el gran seísmo del 21 de marzo de 1829, que derribó la mayoría de las casas del pueblo. A partir de aquella tragedia, el ingeniero Larramendi, siguiendo las órdenes del rey Fernando VII, diseñó un nuevo trazado urbano rectangular que todavía hoy define el corazón de Almoradí. Una lección de historia que pone en contexto todo lo que vendría después. 




El museo está situado en una de aquellas casas que se construyeron nuevas, de planta baja y con patio con idea de que aquella catástrofe no volviera a producirse. Abrió sus puertas en junio de 2025. Al pasar sus puertas, el visitante se encuentra durante cuarenta minutos con una experiencia inmersiva única, un viaje en el tiempo que te hace sentir ese acontecimiento tan dramático.






Con esa mirada al pasado aún fresca, nos adentramos en la feria gastronómica del Congreso, un auténtico festival para los amantes de la alcachofa. Puestos, aromas y degustaciones que demostraban, una tras otra, que este producto de la Vega Baja no tiene límites. Desde recetas tradicionales hasta propuestas más atrevidas, la alcachofa brillaba en cada bocado.






Pero si hubo un momento especialmente mágico, fue el desfile en honor a la diosa Cynara, la figura mitológica asociada al origen de la alcachofa. Un homenaje precioso a la agricultura y a quienes trabajan la tierra, presidido por la Reina de las Fiestas y sus Damas, destacando el color y un ambiente festivo que contagiaba a todos.









La jornada terminó como solo puede terminar un día dedicado a la alcachofa: con un arroz con alcachofas y boquerones que nos dejó sin palabras. Sencillo, local, auténtico y delicioso.








Un día redondo para conocer mejor Almoradí, su historia, su gente y, por supuesto, su producto estrella. Y una muestra más de cómo la gastronomía puede ser una puerta maravillosa para descubrir un destino.

viernes, 27 de febrero de 2026

Barcala, cercano y sin filtros en la cena coloquio del Círculo Monárquico de Alicante

 



La cena‑coloquio organizada por el Club de Opinión del Círculo Monárquico de Alicante, una asociación cultural sin ánimo de lucro que impulsa el debate y la reflexión sobre la realidad social y política, reunió anoche a un invitado muy esperado: Luis Barcala, alcalde de Alicante. El ambiente fue cercano, participativo y perfecto para hablar sin prisas durante varias horas del presente y el futuro de la ciudad.


Luís Barcala se definió monárquico, comentando algunas anécdotas familiares con Casa Real por las relaciones de su padre con el Rey Juan Carlos I al coincidir en la misma promoción en la Academia del Ejército del Aire español y con el Rey Felipe VI por coincidir su hermano Carlos en su promoción en la misma Academia. Destacó otros encuentros de los que manifestó la cercanía del Rey Felipe VI con su actitud dialogante.





Un Alicante que mira a la innovación


Barcala destacó el impulso de Alicante Futura y el reciente acuerdo con Banco Sabadell para formar talento y atraer empresas tecnológicas. Según explicó, Alicante vive un momento clave para consolidarse como ciudad innovadora y generar empleo de calidad, especialmente para los jóvenes.


Proyectos que cambiarán la ciudad


El alcalde repasó varios proyectos urbanos que marcarán los próximos años:


  • El Parque Central y el soterramiento de las vías hacia la estación, la eliminación de barreras entre barrios y la instalación de una gran zona verde.
  • La desaparición de las vías de la costa y el soterramiento de las que llegan al puerto.
  • La conexión ferroviaria con el aeropuerto de Alicante a través del TRAM o tren de cercanías
  • El futuro Palacio de Congresos en el puerto.
  • El gran parque de las Lagunas de Rabassa y el parque agrario de la Huerta.


Todo ello, dijo, con una gestión económica que permite invertir gracias al ahorro municipal.




Vivienda, cultura y empleo


Barcala habló también de Vivienda de Protección Pública, anunciando que el Ayuntamiento actuará ante cualquier irregularidad que se haya producido al respecto. En cultura, adelantó la inminente apertura del nuevo museo en Las Cigarreras, que arrancará con exposiciones temporales de alto nivel, incluida la pinacoteca de la Casa de Alba.


En empleo, insistió en la importancia de atraer empresas y crear oportunidades, con especial foco en el empleo juvenil.





Una referencia en gestión del agua


El alcalde recordó que Alicante es una potencia mundial en gestión del agua, un conocimiento que considera clave para el futuro de la ciudad.


Un encuentro de debate cercano y de diálogo


La cena‑coloquio se desarrolló en un ambiente de debate participativo, con numerosas preguntas de los asistentes. Barcala respondió con franqueza y sentido del humor, compartiendo reflexiones sobre los desafíos y oportunidades que afronta Alicante en su camino hacia un modelo de ciudad más innovadora, cohesionada y sostenible.



domingo, 15 de febrero de 2026

Una nueva aventura literaria se perfila en el horizonte

 


El viernes pasado firmé un nuevo contrato con la Editorial ECU. Es el comienzo de una nueva aventura literaria. Un viaje animado por mi entusiasmo. Una brisa que anuncia movimiento. Un horizonte que se abre despacio, como si la palabra misma levantara el telón de lo que está por venir.


Me entrego de nuevo al placer de escribir, es una de las cosas que más me gusta, a ese impulso que nace cuando una frase despierta y pide ser contada. Escribir es mi manera de respirar más profundamente, de escuchar lo que la vida murmura cuando uno se detiene a mirar con atención.


Acepto la alegría de compartir lo que descubro después de años de investigación y de lectura, también plasmando lo que me contaron mis mayores que me hizo reflexionar, y lo que pienso, lo que me sorprende. La escritura es un puente: uno lanza palabras al otro lado y espera que alguien las recoja, que alguien las convierta en compañía, en chispa, en pregunta, en placer.



Prometo contar con la serenidad de quien conversa, elija usted el lugar, dejando que las historias se desplieguen sin prisa. Contar por puro gusto, por la música secreta que late en cada relato, por la magia de ver cómo una idea se transforma en un lugar donde otros pueden quedarse un momento.


Este contrato es solo el primer trazo. El libro vendrá después, cuando su forma se revele, cuando la portada nos hable y diga “ya estoy aquí”. Por ahora, nace de una mirada cariñosa hacia Alicante, una ciudad que merece ser contada con palabras que la honren.


Agradezco a ECU la confianza renovada, la complicidad editorial, el espacio donde mis textos encuentran su lugar. Con ellos, cada proyecto se convierte en un viaje compartido, en un diálogo donde la creación es cuidada y respetada.

domingo, 8 de febrero de 2026

Así se vivió el II Torneo Real Liga Naval en la bahía de Campello

 


Ayer la bahía de Campello volvió a demostrar por qué es uno de esos rincones del Mediterráneo donde la vela se vive con pasión. El II Torneo Real Liga Naval – Club Náutico Campello, puntuable para el III Desafío Real Liga Naval, reunió a una flota con ganas de dar espectáculo… y vaya si lo dio. Entre maniobras ajustadas, rachas juguetonas y un mar que no estaba para despistarse, el gran protagonista del día fue el DAX, que se llevó la victoria en la clasificación general con una regularidad impecable.




Un día soleado… pero que cortaba el aire


Aunque el sol acompañó desde primera hora, el frío se dejó notar. Ese frío que te recuerda que estamos en invierno, aunque el cielo esté azul. El viento, además, no quiso quedarse atrás: hasta 15 nudos de través y 10 de popa, suficientes para poner a prueba a cualquiera. Y con medio metro de ola, la cosa se animó todavía más. No era un día para relajarse, sino para navegar con los cinco sentidos.




La flota, a tope desde la salida


Desde el primer bocinazo se vio que la jornada iba a ser movida. Las embarcaciones salieron con ganas, buscando el mejor bordo, aprovechando cada racha y peleando metro a metro. Las condiciones de través hicieron que los barcos volaran, literalmente, mientras que en los tramos de popa se vieron planeos muy vistosos.


El DAX destacó por su constancia. No hizo nada estridente, simplemente lo hizo todo bien: buena lectura del viento, maniobras limpias y una estrategia que parecía calculada al milímetro. Cuando la flota se apretaba, ellos mantenían la calma; cuando el viento abría una oportunidad, la aprovechaban sin dudar.




Un torneo que crece y se consolida


Este II Torneo Real Liga Naval – Club Náutico Campello confirma que la cita ha llegado para quedarse. Cada edición suma más nivel, más participación y más ambiente. Y es que la bahía de Campello tiene ese equilibrio perfecto entre viento, mar y paisaje que hace que competir aquí sea un auténtico placer.


Desde el Club Náutico Campello destacaron el buen comportamiento de la flota y el trabajo del comité de regatas, que supo gestionar una jornada exigente sin perder el ritmo. Todo fluyó con naturalidad, incluso cuando el viento decidió ponerse juguetón.







Las clasificaciones son las siguientes de la ORC A, ORC B y General:








Lo que viene ahora

Con esta victoria, el DAX suma puntos importantes para el III Desafío Real Liga Naval, donde ya empieza a perfilarse como uno de los equipos a seguir de cerca. La temporada continúa y las próximas pruebas prometen emociones fuertes. La regata más próxima es la III Copa Real Liga Naval Club Náutico Santa Pola.


Ayer quedó claro que la vela en El Campello está más viva que nunca. Entre sol, frío, viento y olas, la bahía regaló una jornada de esas que se recuerdan: intensa, divertida y muy marinera.




Agradecimiento a los patrocinadores


La organización desea expresar su reconocimiento y gratitud a las entidades y empresas que hacen posible este evento:


  • Ayuntamiento de Campello
  • Asociación de Periodistas de la Comunidad Valenciana
  • Ingeniería Civil de Levante
  • Banco Mediolanum
  • MIA Cosméticos
  • Gilabert_Sound
  • FGC Insurance
  • Oportuno Online
  • Éxito en Acción
  • El Consistorio Digital


Su apoyo contribuye de manera decisiva a impulsar la actividad náutica y a consolidar a El Campello como un destino de referencia en el deporte de la vela.


A mí dame jamón, que no tié espinas

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