Mostrando entradas con la etiqueta aves. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aves. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de enero de 2025

El Clot de Galvany: Un paraíso natural en la costa alicantina

 


En septiembre del 2024 visitamos el Clot de Galvany, situado en el término municipal de Elche, en la provincia de Alicante, con el ánimo de recorrer alguna de sus rutas de senderismo y, sobre todo, para disfrutar de este Paraje Natural Municipal, además de Zona de Especial Protección para las Aves y otras especies.


El Clot de Galvany es un auténtico paraíso natural en la costa de Alicante, un espacio de gran valor ecológico y biodiverso que ofrece una experiencia única para los amantes de la naturaleza como nosotros, la observación de aves y el senderismo. Su importancia como refugio para las aves migratorias y su rica flora lo convierten en uno de los destinos más destacados de la provincia para aquellos que buscan disfrutar de la tranquilidad y la belleza de la naturaleza en su estado más puro. Visitar el Clot de Galvany es una oportunidad para conectarse con el entorno natural y aprender sobre la importancia de conservar nuestros ecosistemas más frágiles. Venga, le invito a nuestra ruta.




Cerca de urbanizaciones de edificios en una zona de alta densidad humana sobre todo en los meses de verano, el Clot de Galvany sobrevive como si se tratara de un oasis para muchas especies entre los que se encuentran las cigüeñelas, garzas, patos, avocetas, ánades, fochas…; además de liebres, zorros, …; reptiles como culebras, salamanquesa, … La tortuga leprosa o trepadora, tan difícil de ver, nosotros tuvimos la suerte de verla por lo que fuimos unos privilegiados de poder observar a un ejemplar tan singular desde uno de los miradores de aves del Paraje.






En este paraje confluyen varios ecosistemas. Charcas, lomas, saladar, antiguas terrazas de cultivo, incluso tan cerca del mar aún tiene dunas costeras de las que todavía quedan por esta tierra.


Por sus rutas de senderismo encontraremos varios búnkeres de la guerra civil española que perviven al tiempo y a la historia. Mudos, sin protagonismo bélico pero construidos por si lo tenían. También hay miradores desde cuya elevación se puede disfrutar de una mejor visión de las charcas y de los animales que en ella habitan. Y los observatorios de aves desde los que observar en silencio para no espantarlos. Mirar la naturaleza y sus habitantes en su estado puro es un lujo.





Hay visitas guiadas por el Paraje, rutas de senderismo, además de acciones de voluntariado con limpieza del monte o plantación de arbustos y árboles, además de concursos fotográficos y la invitación a que te hagas socio de su Club. De todo ello te informan en el siguiente enlace de su web donde encontrarás muchas más cosas como sus noticias de actualidad: El Clot de Galvany - Paraje Natural Municipal de Elche






sábado, 3 de septiembre de 2022

¿Las urracas son peligrosas?

 


urraca

Cuando enfilamos la entrada a La Serranica por su largo camino hasta la casa recibimos una inesperada y sorprendente bienvenida. Se trataba de una urraca. O quizá fueron varias, con las que nos tuvimos que acostumbrar unos y otros a lo largo de los días.


Una urraca enorme salió a nuestro encuentro. Preciosa, orgullosa, marcando el territorio, como diciendo por aquí no pasas, y si lo haces es porque yo quiero porque esto es mío. Y pasamos. Es el pájaro que más se ha acercado a la casa durante las vacaciones estivales, incluso hasta los mismos escalones del porche.


Su belleza, impresiona. También su tamaño y sus graznidos sonoros y característicos. Las urracas son territoriales, suelen ir en pareja, como estas, porque no era una sino dos, y suelen tener la misma compañera para toda la vida, ya ve, son files el uno con la otra, o a la inversa como más lo prefiera. No son peligrosas, salvo que te acerques a su nido cuando han puesto huevos. Pero estas aves y todas, especialmente las gaviotas. Se de lo que hablo.


Pregunto a Google, que todo lo sabe, si las urracas atacan a los humanos. Encuentro que una mató a un ciclista en Australia porque se acercó demasiado a su nido. Le persiguió picoteándole durante un tramo, según dijeron los testigos presenciales, provocando que ese ciclista de 76 años se estrellara contra un poste, fuera llevado al hospital sin poder hacer nada para salvar su vida. En ese continente ha habido otros ataques de urracas, como el que recibió un reportero que se disponía a retrasmitir un acontecimiento social porque – al parecer – se había acercado mucho a su nido. Son casos esporádicos y aislados, que no suelen pasar en nuestras latitudes.


En La Serranica nos han visitado este verano otras aves. Ha sido impresionante. Como las comunes tórtolas turcas. Presencié un día cómo un macho cortejaba a una hembra. Las tonterías que a veces hacen los machos para llamar la atención de su futura pareja, además de su piar característico. Estas dos tórtolas estaban subida en un cable de alta tensión. El macho hacía como un baile delante de la hembra, se acercaba, bajaba la cabeza y el pecho en un movimiento rítmico, la levantaba y volvía unos pasos para atrás. Así sucesivamente. Ella se aburrió y se fue volando hacia las copas de unos pinos y él, desilusionado, voló a las alturas de una alta palmera washingtoniana. ¿Volvió a intentarlo o buscó otra pareja?. Seguramente lo segundo, hay muchas tórtolas turcas por estos lugares.



gorrión

Pero hay más. Este año ¡han vuelto los gorriones!!. Hacía tiempo que no los veíamos, y los echábamos de menos, Y con ellos, un encantador pajarillo diminuto que vuela y se posa en tierra en grupo, se llaman mosquiteros o verdecillos. Y también hay cuervos. Y cucos. Y unos mirlos golosos que se comen los higos del huerto. Y una bubilla, con cresta y bellas alas. Y, al final del verano, golondrinas. Con ellas uno se acuerda de la famosa poesía de Gustavo Adolfo Bécquer sobre ellas.


mosquitero o verdecillo


A veces aparece sigilosamente un gato negro, no lo oímos llegar, te mira, y sigue su camino. Por la noche, sus ojos asustan. Destacan en la oscuridad. Fija la mirada y sale de caza. Es un peligro para los pájaros pequeños, forman parte de su dieta sino tiene algo mejor que echarse a la boca. Algunas noches lo hemos oído defender su territorio y pelearse con otro gato. A la mañana siguiente lo vimos cojear, pero seguía siendo el amo de su terruño.


Y este año nos ha visitado una ardilla, joven y traviesa, ha hecho estragos con las piñas de la pinada, sólo ha dejado su tronco central después de comerse los piñones. A veces también comen huevos de los nidos. Son muy difíciles de fotografiar porque son inquietas, salvo un día que el fuerte viento la tiró del árbol donde estaba y se quedó quieta en el suelo hasta que se recuperó del golpe. A través del objetivo de la cámara de fotos vi que sus ojillos mostraban el susto que se había llevado y el miedo por la caída. Pero un momento después la vimos acercarse a la casa y subir por el tronco de un robusto pino hasta perderse por las ramas de su copa.


En fin, no hemos estado aburridos con este pequeño mundo animal a nuestro alrededor durante este periodo estival. 


Para más información de las urracas, visita este enlace

domingo, 13 de octubre de 2013

Un día de la Fiesta Nacional, diferente


El viento nos empuja rumbo a Sicilia. Un viento de levante fresco, con 20 nudos de aparente, con el velero ligeramente escorado y nuestra ilusión de querer pasar un gran día de navegación. Hoy en el Arión almorzamos y comemos a abordo ya que el Armador nos regala con una travesía más larga.


Mientras la costa empequeñece cuando nos alejamos de tierra, es más una ilusión pensar que vamos a Sicilia que una realidad. Pero si continuáramos este rumbo durante varias jornadas Sicilia aparecería en el horizonte. Esa isla de las tres puntas como ya la definieron los griegos de la antigua Grecia. Estos la llamaron “Thrinakia, isla de los tres promontorios”. Como muchos lugares, Sicilia tiene su propia historia sobre su nacimiento místico. El símbolo de Sicilia es la Triscele. Este símbolo es una figura mitológica nacida de tres ninfas, con la cabeza de medusa, cuyos cabellos son serpientes entrelazadas a las espigas de cereal y tres piernas flexionadas que salen de su cuello y que la envuelven. La leyenda cuenta que estas tres criaturas vagaban por el mundo cogiendo lo que más les gustaba. Se encontraron con un lugar donde el cielo era especialmente limpio y el mar inmensamente azul. Bailaron contentas por su descubrimiento y lanzaron a ese mar las cosas bellas que habían recogido de otros lugares. Emergió del mar esta isla, proporcionado tres puntas a su tierra. Así nació Sicilia, la isla de las tres puntas.






Sentados cerca de la caña la tertulia recorre diversos temas, pero también hay tiempo para la reflexión, mientras el velero navega veloz mar a dentro. Por la amura de estribor quedó la isla de Tabarca, como un barco varado, como un gran submarino ó como lo que es, una isla pequeña muy cerca de la Península. 





Las olas han aumentado de tamaño al alejarnos de tierra. Observándolas desde la popa del velero veo con sorpresa que un enorme pez saca su cabeza de una de ellas y la surfea. Me sobresalto. No viene sólo. El mar burbujea. En manada, en familia, otros le acompañan. Cuando veo su aleta, exclamo llamando la atención del resto de la tripulación. ¡Son calderones!, una ballenas pequeñas. 

El calderón común ó ballena piloto de aleta larga (globicephala melas) es una especie de cetáceo odontoceto de la familia de los delfines. Es uno de los delfínidos más grandes del Mediterráneo. Tienen la cabeza globosa, con forma de caldero, de ahí su denominación. Son de color negro ó gris oscuro. Los machos suelen ser más grandes y robustos que las hembras pudiendo llegar a los 6 metros de longitud y a las dos toneladas y medio de peso frente a los 4 metros y una tonelada de las hembras.  Suelen ser vistos más a menudo en las aguas del Estrecho de Gibraltar, Andalucía y la Región de Murcia. Estos no se acercan mucho a nuestro velero, ni juguetean por la proa como hubieran hecho los delfines. Siguen su rumbo, sin descuidar su tiempo y su energía. Los hay de diversos tamaños. Consigo hacer una foto de una aleta cuando un@ de estos individuos emerge de las profundidades.


A más de 25 millas de tierra decidimos virar. Nuestro sueño de navegar rumbo a Sicilia se desvanece. Regresamos, aunque para esto tardaremos varias horas antes de llegar a puerto porque el viento ha caído. En nuestro horizonte, por popa, un mercante de contenedores rumbo al norte. Un pajarillo sigue nuestra eslora. Por pequeño que sea vuela y planea sobre las olas. Ha surgido de repente en medio de la inmensidad del mar, sin tierra a la vista. Nos da la vuelta entera, aterrizando poco después cerca de la rueda del timón. Parece extenuado. Nos acompañará hasta puerto, para después emprender el vuelo hacia tierra firme. Nadie de la tripulación sabemos que pájaro es este. Tiene el tamaño de un gorrión, pero no lo es. Desde casa consulto con un experto, Elías Gómis, y me dice que es una alondra común, una especie propia de Europa pero poco vista en Alicante, siendo más frecuente en zonas esteparias del interior. En invierno llegan a la Península Ibérica ejemplares migratorios como este.



Y a la Península volvemos nosotros con el Arión en una travesía ya inolvidable. Por lo contado aquí, por lo vivido a bordo con la camaradería propia de los hombres de la mar, por las buenas sensaciones de la navegación a vela dejándonos empujar por el viento, en silencio interrumpido con el rumor del mar y nuestras palabras. 



Llegamos al puerto de Alicante con una buena sensación, reparadora de los problemas cotidianos. Llegamos en este día de nuestra Fiesta Nacional del 12 de octubre. Esta fiesta de todos los españoles que nos recuerda lo tanto que nos une y lo nada que nos separa, esta fiesta de la concordia y la aspiración de seguir sumando juntos grandes cosas en nuestro presente y en nuestro futuro.



miércoles, 5 de agosto de 2009

capitán de los vientos y de las golondrinas

 

Con el mar a nuestros pies, en esta tarde tranquila, donde la conversación ha sido la protagonista y la palabra ha sido nuestra compañera. En estas horas de sosiego, hemos recordado y leído aquellos versos de Alberti que han jugado con nuestra memoria. Que han recorrido con nosotros nuestros recuerdos. Que nos han llevado de la mano a la orilla del mar a oír sus canciones de sirenas.

Te invito, amigo lector/a, a que nos acompañes al paseo por  unos rincones de la isla de Tabarca, con algunos de estos versos marineros y fotografías que he tomado en la isla, en mis caminatas con el Capitán Antón y unos amigos:

CON ÉL

  Zarparé, al alba, del Puerto,
hacia Palos de Moguer,
sobre una barca sin remos.
  De noche, solo, ¡a la mar!
y con el viento y contigo!
  Con tu barba negra tú,
yo barbilampiño.

P1100766

A UN CAPITÁN DE NAVÍO

Sobre tu nave —un plinto verde de algas marinas,
de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar,
capitán de los vientos y de las golondrinas,
fuiste condecorado por un golpe de mar.

Por ti los litorales de frentes serpentinas
desenrollan, al paso de tu arado, un cantar:
—Marinero, hombre libre que los mares declinas,
dinos los radiogramas de tu estrella Polar.

Buen marinero, hijo de los llantos del norte,
limón del mediodía, bandera de la corte
espumosa del agua, cazador de sirenas;

todos los litorales amarrados del mundo
pedimos que nos lleves en el surco profundo
de tu nave, a la mar, rotas nuestras cadenas.

P1100879

P1100991

EL FAROLERO Y SU NOVIA

   —Bien puedes amarme aquí,
que la luna yo encendí,
tú, por ti, sí, tú, por ti.
   —Sí, por mí.
   —Bien puedes besarme aquí,
faro, farol farolera,
la más álgida que vi.
   —Bueno, sí.
   —Bien puedes matarme aquí,
gélida novia lunera
del faro farolerí.
   —Ten. ¿Te di?

P1100829

P1110521

Si mi voz muriera en tierra
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.

   Llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.

   ¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!

 

P1110417

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!

   ¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?

   ¿Por qué me desenterraste
del mar?

   En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.

   Padre, ¿por qué me trajiste
acá?

P1110418

domingo, 24 de mayo de 2009

excursión al Peñón de Ifach

 

Una mañana perfecta para salir de excursión. Para caminar por nuestras montañas y parques naturales. Por nuestros senderos de interior ó por los costeros. Para compartir buenos momentos con la familia, con los amigos. En este día luminoso, con una ligera brisa de Levante. Con unas nubes que empañan el horizonte azulado. Pero no empañan su silueta. No empañan su protagonismo. Abriéndose paso en el mar. Como un gran barco varado en la orilla. El Peñón de Ifach. En el término municipal de Calpe. En la comarca de la Marina Alta. En el norte de la provincia de Alicante.

P1170253

el peñón de Ifach visto desde El Portet, en Moraira

P1160046

visto desde la playa de Calpe

2006 484

desde el puerto pesquero de Calpe

El Peñón de Ifach es una enorme masa calcárea que se eleva sobre el mar hasta los 332 m en su punto más alto y se une a tierra por un istmo detrítico. Por sus características bioclimáticas, la naturaleza de sus suelos, su situación y orientación, su variedad en la flora y en la fauna, ya fue destacado en las “Observaciones” del botánico valenciano Cavanilles (1795) y admirado día a día por muchos. Para protegerlo fue declarado Parque Natural el 17 de enero de 1987. Tiene una extensión de 45 hectáreas. Y aunque es uno de los Parques Naturales europeos más pequeños, no lo es por la riqueza de su naturaleza, ni por la abundancia de sus visitantes, siendo el Parque Natural más visitado de la Comunidad Valenciana.

P1150858

P1150859

P1150860

P1150861

P1150862

La mejor forma de conocer de cerca a este regalo de la naturaleza es recorrer sus senderos. Desde el Aula de la Naturaleza, en la falda del Peñón,  parte una senda ascendente en zig zag. Mientras subimos el horizonte litoral se alarga hacia Benidorm por el sur ó hacia Moraira por el norte. Y las montañas. La sierra Helada a los pies del Mediterráneo, el Morro de Toix, la sierra de Bernia, el Puig Campana, la sierra Aitana, el Montgó, … Es un ascenso cómodo, con el suelo empedrado en muchos tramos.

P1150864

P1150869

P1160008

P1160002

P1160005

P1150877

En algunos tramos, unas vallas de troncos de madera cierran la senda para evitar caídas. Mientras caminamos la mirada se nos escapa en todas direcciones. Por el paisaje. Por las aves. A lo largo de todo el año se pueden observar en este Parque unas ochenta especies entre las nidificantes, las invernantes y las que están de paso. Entre todas ellas destacan el cormorán moñudo, las currucas, el halcón peregrino, el vencejo pálido. La población más abundante corresponde a las gaviotas patiamarillas. Hay otros animales, más escurridizos, como los lagartos ó los conejos. También abunda la flora. A ambos lados del sendero, un jardín botánico junto a los pinos carrascos. Pinos que el viento de Levante han doblado durante su constante soplido, produciendo el “efecto bandera”, hasta agacharlos.  Entre las rocas, en las paredes rocosas, crece una vegetación especializada en colonizar grietas, fisuras y repisas, donde se acumula algo de tierra. Entre la vegetación podemos encontrar la casi extinguida Silene d´Ifach, un tomillo propio del Peñón, la Sabina Negra, la lavanda dentada, …, la albaida ó el jazmín de monte.

P1150902

P1150903

P1150880

P1150983

P1150989

P1150895

P1150912

P1150891

P1150892

P1150913

P1150914

El día acompaña y eso que el anterior se lo pasó lloviendo. Pero el tiempo nos respeta. Y respeta nuestros pasos al no haber barro resbaladizo. Algún charco. Nada más. Aquí arriba la brisa es más fresca, también agradable. Desde esta altura vemos los barquitos del puerto, unos optimis en una regata en la bahía alrededor de una boya. Las playas y, otra vez, las montañas. A los que nos gusta la fotografía es difícil no estar haciendo fotos todo el rato. A los que nos gusta el paisaje, la naturaleza, nuestros ojos se enamoran pronto de este lugar. Continuamos la marcha en este cómodo ascenso.

P1150899

P1150893 

Parece que el camino se termina con una pared. Pero es un efecto visual. El sendero sigue triunfal porque no se acaba. Continúa, por dentro de la roca.  Según me cuenta un vecino de Calpe, uno de los propietarios que tuvo el Peñón antes de que lo comprara la Generalitat Valenciana, llamado Vicente Paris, fue quien  construyó un túnel en 1919 para pasar al otro lado del Peñón. Lo que encontraron fue una fauna y una flora en su estado puro, más salvaje, así como a tres cabras de gran tamaño, con enormes cuernos y largo pelaje. Dos machos y una hembra, que con el tiempo se atrevieron a bajar por el túnel y se integraron en un rebaño de cabras que pastaba por los alrededores. El túnel tiene algo más de dos metros de altura por unos tres de anchura. Por las pisadas y por el agua de lluvia, su suelo suele estar muy resbaladizo y más hoy después de las lluvias de ayer. Con muy buen criterio los responsables del Parque han puesto unas cuerdas para agarrarnos y evitar caídas.

P1150916

P1150918

P1150920

P1150923

P1150927

P1150933

Y lo que encontramos nosotros al otro lado es, también, más gaviotas y más vegetación. Y el mar. Azul, inmenso, sobre el que se recortan las alas de las aves mientras vuelan. Donde se dibujan las estelas de las embarcaciones que navegan cerca del Peñón.

P1150938

P1150937

El sendero continúa. Bueno, si a esto se le puede llamar sendero. Quizá sea el peor tramo de todos. Con una cuerda clavada en la roca para agarrarte. Con un barranco que se precipita hacia el mar. Con unas rocas bajo nuestros pies que se pelean para tener más protagonismo y escalan unas a otras para destacar sobre las demás. Con su suelo pulido por tantas botas y zapatillas que las han pisado. Con cuidado, con mucho cuidado, se pasa y se camina hacia el interior del Peñón.

P1150943

En un cruce hay que elegir por unos de los dos senderos que de él parten. Uno lleva a un mirador en el extremo sur donde estaba el puesto de Carabineros; el otro conduce a la cima. Desde ambos puntos se ven unas vistas extraordinarias merecedoras de este esfuerzo. Pero esta ruta os la contaré otro día. Y para el que no pueda resistirse a esa espera os dejo la dirección de la experiencia de mi amigo Angel en su ascenso a esta cima: http://angelvalero.lacoctelera.net/post/2009/05/14/el-penyon-d-ifach-calpe-ruta-la-cima

Bajamos. De nuevo, cruzamos el túnel. Como a la subida, no hace falta linterna, pero para evitar meter una pierna en uno de los tantos ahujeros de unos centímetros que hay en su recorrido, no está de más. La vista que nos espera al salir del túnel, aunque la hemos visto antes al subir, nos parece espectacular.

P1150948

P1150950

P1150961

P1150962

Nos encontramos una y otra vez con las gaviotas. Unas anidando los huevos de sus futuros polluelos, otras volando sobre nuestras cabezas, otras observándonos. Y alguna mirándonos con curiosidad. Con la misma curiosidad, quizá, que nosotros las miramos a ellas. Y esa curiosidad nos lleva a pensar que volveremos. Volveremos a visitarlas. Volveremos a este Parque Natural que tanto nos ha llenado de buenas sensaciones. Las de hoy. Las de otras excursiones de otros años.

P1150974  P1150953   P1150957 

Hoy, 24 de mayo, es el Día Europeo de los Parques Naturales. El objetivo es conseguir que los Estados miembros de la Federación Europarc (organización paneuropeista que acoge la red de espacios naturales protegidos de 38 países de este ámbito) y sus organizaciones no gubernamentales (ONG) dedicados a la conservación de la naturaleza, divulguen conjuntamente la existencia de estos espacios y organicen actividades para dar a conocer sus áreas protegidas, su relevancia para la sociedad y sus características ecoambientales. Y la mejor manera de celebrar este día es hacerlo al aire libre, alrededor de la naturaleza. Que así sea.

Etiquetas de Technorati: ,,

Rotary Mariners fondean en la isla de Tabarca

  Desperté antes de que sonara el despertador. No sé si fue la emoción o ese presentimiento que uno tiene cuando sabe que el día va a ser es...

entradas populares