Hay momentos en la vida que
los recordaremos siempre. Y uno de esos ocurrió ayer sábado 19 de septiembre a
la hora de la siesta, pero nosotros no dormíamos, estábamos bien despiertos
porque se iba a producir un acontecimiento social y personal muy importante, al
menos para mí.
Cada uno tenemos una
percepción diferente de las cosas. Muchas veces coincidimos, otras no tanto. Me
imaginé el evento de una manera y sucedió de otra. Pero lo importante, ocurrió
como toca.
Fue un momento entrañable. A mi hermano Paco su e-club rotario lo hacía presidente. Que orgullo., orgullo de encontrarnos en el camino, el camino de la solidaridad y el servicio a los demás. Ya era hora, permítame que lo diga. Porque como él dijo en su discurso ya como presidente lo había dejado para otra ocasión por la mucha responsabilidad que representa ser presidente de un club rotario y porque su exceso de trabajo le impedía dedicarse bien a esta tarea. También dijo que ya tocaba devolver a la sociedad lo que esta le había dado. Seguro que lo hará bien aunque Gloria Romera, la presidenta del pasado año rotario ha puesto el listón muy alto a su e-club en sus acciones de servicio y solidaridad a la sociedad. En Rotary el presidente lo es sólo un año.
Este evento permitió volver a encontrarnos con compañeros rotarios de otros clubes con quien a lo largo de los años hemos hecho lazos de compañerismo y amistad, poniendo en valor otro de los valores de Rotary, ejercer nuestro servicio a los demás a través de la amistad.
Fui padrino de Paco en Rotary
en el año 2014. El 29 de abril de ese año nos dieron el acta constitutiva al
Rotary e-Club del Mediterráneo durante la Asamblea del Distrito 2203 de Rotary
Internacional en Ibiza.
Uno echa la vista atrás y
mira lo acontecido desde entonces. Cuando Graciela Waen me entregó el acta
constitutiva como presidente fundador de este Rotary e-Club del Mediterráneo me
produjo una gran alegría. Fue el fruto de un trabajo colectivo para llegar a
ese día en el que yo apadrinaba a varios nuevos rotarios hasta sumar 24 entre
todos. Mi gozo no me cabía en el cuerpo, un grupo de personas solidarias que
nos lanzábamos al mundo para servir a los demás.
Yo ya llevaba en Rotary
cuatro años, pero este e-Club fue y sigue siendo un eslabón fundamental en mi
cadena de actos de servicio a los demás, aunque ahora lo vea desde el Rotary
Club Alicante Costa Blanca cuyos miembros también me han hecho presidente este
año (por segunda vez).
Desde pequeño he mamado en
casa que el servicio a la sociedad es necesario, que la solidaridad hay que
tenerla con quienes lo necesitan. Como no podemos hacerlo solos, necesitamos unir
nuestras fuerzas en organizaciones sólidas que hagan que nuestras acciones
tengan un resultado eficaz y duradero.
Mis padres se involucraron en
Acción Católica durante el franquismo cuando desde la iglesia había un
movimiento social aperturista que acercaba las necesidades sociales a la
realidad. A su vez colaboraron con Cáritas, Unicef, Médicos sin fronteras, … Aquello
desembocó en presentarse a las primeras elecciones democráticas después de
Franco con la Democracia Cristiana y a muchas cosas más.
Nos educaron en la fe
católica. El amor al prójimo, la tolerancia, el respeto de la opinión
contraria, no eran frases vacías. Tenían
y tienen todo el sentido en una sociedad como la actual. Luego cada uno lo
desarrolló a su manera, con su propia personalidad.
Algunas veces me han dicho
que - sin pretenderlo, ni buscarlo - nuestro servicio social deja huella, una
huella que en mi caso es posible gracias a que lidero un gran equipo, me rodeo siempre
de un grupo de personas que ya son líderes en sus profesiones y que pueden
aportar mucho. Tengo claro que el banquillo no puede tener sentado a aquél que
pueda dar mucho, sino que hay que darle la oportunidad de aportar para que aprovechemos todos de su talento, de su empeño, de su voluntad de hacer todos
juntos de este un mundo mejor. Los que me conocen bien saben que mi lema social es
eligiendo la segunda parte del siguiente proverbio anónimo: “si quieres ir
rápido, ve sólo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”.
Y termino esta reflexión con
dos frases de Paul Harris, el Fundador de Rotary: “Una buena filosofía de vida es
mejor que el dinero, porque nos servirá en la prosperidad y en la adversidad”,
y “Jamás debemos de ser indiferentes a los problemas de las comunidades en que
vivimos”. Aquí queda dicho.
Enlace relacionado con este artículo: sosegaos : Origen del Rotary e-Club del Mediterráneo D2203








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