En España sacamos punta a cualquier circunstancia sea grave, sea
importante, ó no lo sea. Y le damos un toque gracioso, crítico, irónico,
reivindicativo. Lo importante es opinar aunque sea con una sonrisa ó a través
de un comentario ácido.
Sorprende el ingenio y el talento que emplean algunos para hacer gracia
de una cosa que puede no tenerla. Desde que se impuso el estado de alarma en
España por el Gobierno de Pedro Sánchez hace alrededor de un mes a propósito de
combatir el coronavirus, las chanzas se multiplican por doquier en redes
sociales y en whas upp. Las bromas, las anécdotas, las críticas, corren como la
pólvora. Todo contribuye a que se soporte mejor el confinamiento. Porque
mientras dure el estado de alarma hay que quedarse en casa, sólo pueden salir a
la calle con regularidad el personal sanitario, servicios públicos, policía,
ejército, …

Los Reales Decretos, que han ido regulando el estado de alarma a petición
del Gobierno, describen las actividades que se permiten hacer para salir a la
calle e interrumpir en ese momento el confinamiento: comprar comida, ir a la
farmacia a recoger medicamentos, comprar el periódico ó tabaco, pasear al
perro, bajar la basura, … Todo lo demás hay que hacerlo en casa. A su vez, las
actividades laborales que se pueden realizar fuera de la vivienda habitual
mientras dure el confinamiento obligatorio son las que tienen que ver con la
construcción, la industria y actividades financieras, siempre que estas no se
puedan organizar mediante el teletrabajo en casa.

Hay muchas expresiones, muchos comentarios, que ironizan, se burlan,
exageran ó critican el confinamiento y el estado de alarma actual, aunque sea
todo para evitar el contagio de miles de personas a través del Covid-19, un
virus muy contagioso. Seguidamente citaré algunas de esas frases con las que se
ve el ambiente que hay en los domicilios: “Menos mal que sí hubo una generación
que sí quiso estudiar y tenemos epidemiólogos, médicos, microbiólogos, entre
otros. ¿Se imaginan una pandemia dentro de unos años y todos los influencers,
youtubers, tiktokers y reggaetoneros tratando de salvar el mundo?”, “¿Alguien
sabe si la segunda temporada de la cuarentena tenemos que pasarla con la misma
familia ó se puede cambiar?”, “Yo no salgo a la calle hasta que vea una tienda
de chino abierta… Esa es la señal para volver a la normalidad”, “Si no sales de
esta cuarentena con un libro nuevo leído, una habilidad nueva, un negocio nuevo
ó más conocimiento que antes, nunca te faltó tiempo, sólo disciplina”, “A todos
los que en Navidad pedisteis como deseo de año nuevo tener tiempo en el 2020
para estar con la familia, tiempo para empezar a hacer pilates, yoga, zumba…
Cuidadín con lo que le pedimos al 2021, que este año se nos ha ido de las
manos”, “Lo único bueno de esta pandemia es que demostró: lo inservible que son
las armas, lo débil que es el poder, lo inútil que es la riqueza y lo
importante que es Dios”, “Me gusta la cuarentena porque no tengo horarios. Si
quiero comer, como. Si quiero dormir, duermo. Si quiero sexo, como ó
duermo”.”Si me dicen que hable ahora ó calle para siempre, elijo calle…”,
“¡¡Una aclaración para quien corresponda!!. El personal sanitario recuerda a
los “expertos” del Gobierno que… recibir un pedido de mascarillas dos meses
después del inicio de la pandemia es como ponerse preservativo el día del
parto”, “Mañana saldrá Sánchez diciendo que este año ha habido menos accidentes
de tráfico en carretera en Semana Santa. ¿Os jugáis algo?”, “Dice la policía
que va a vigilar las noticias falsas… Pues entonces que prohíban las ruedas de
prensa del Gobierno”.
Ya nos avisaron Mortadelo y Filemón, agentes de la T.I.A., de la
posibilidad de existir una epidemia de la gripe como la actual que ellos
llamaron “U” y de las consecuencias nefastas para la sociedad. Esta “aventura”
fue publicada por Bruguera hace 10 años en la colección Magos del Humor (número
134) y Olé! Mortadelo 187. Francisco Ibáñez, su creador, antepuso la ficción a
la realidad, con su humor característico, sin saber que se cumplirían sus
vaticinios,. Y acertó en muchas de sus predicciones como cuando dice que en
China se contagiaron muchísimas personas y “caerán como moscas”, Italia también
iba a verse afectada por el contagio, era importante encerrarse en casa para
evitar la propagación de la enfermedad y el contagio de miles de personas, así
como preveía la necesidad de usar mascarillas para evitar que se propagara el
virus, se colapsaron los hospitales por esta enfermedad, hacían falta
respiradores para atender a los contagiados, surgieron teorías de conspiración y quien podía estar
detrás, se especulaba con una vacuna y de los posibles ingresos millonarios del
laboratorio que la vendiera, y se disparaba el consumo del papel higiénico. Ya
ven que el comic a veces se antecede a la realidad y nos avisan de peligros que
se cumplen con el tiempo. Cosas que pasan, Ibáñez no podía imaginarse estas
coincidencias cuando dibujaba las aventuras de estos personajes.


Otros comics acertaron en sus predicciones, así los Simpson apostaron
por la elección de Donald Trump como Presidente de los EEUU. Y Asterix y Obelix
- creados por Uderzo y Goscinny - combatieron contra el coronavirus en las
aventuras de “Asteríx en Italia” (2017), claro que coronavirus es un guerrero
con el que tienen que competir en una carrera de cuádrigas y le ganan porque
poco antes de llegar este como vencedor a la meta, Coronavirus tiene un
accidente y no termina la carrrera, ganándola los dos galos más famosos de la
historia. Al quitarle la máscara que lleva puesta Coronavirus en la cara se ve
que es Julio Cesar que anhelaba la victoria y ser aclamado por su pueblo.
Ya ven lo curioso de todas estas coincidencias, cómo la ficción
confirma unos hechos que hasta ese momento eran sólo fruto de la imaginación de
sus autores.
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