Un velo blanco ha envuelto hoy (por el martes 6 de abril) a Alcoy (provincia de Alicante-España). Una niebla inquietante ha invadido el techo de este pueblo. Antenas, torres, cúpulas, edificios, el puente de los tirantes, el de San Jordi (San Jorge), se han visto devorados como por una gasa blanca. Que todo lo viste, todo lo adorna. En este invierno que, ya acabado, no deja paso a la primavera que sigue nublada, mojada por la lluvia.
Uno de los emblemas de Alcoy, la Iglesia Arciprestal de Santa María, destaca entre los edificios, se desata de la niebla, se revuelve, se estira y permanece presente, aunque difuminada. Conforme llego, torre y cúpula se me acercan para abrazarme con su latido, para llamarme con los sonidos de sus campanas, para anunciarme las bondades de esta población hospitalaria. Y es en la Plaza de España donde me encuentro con un amigo al que no veía desde hacía algún tiempo por vivir en ciudades distintas. Un fuerte apretón de manos, nuestro saludo; muchas palabras se juntan, se agolpan, se aturullan, cargadas con algunos recuerdos de aquellos años en los que trabajamos en la misma empresa; y es en este rincón de España su orgullo de ser alcoyano, su estandarte.
Esta ciudad, más que pueblo, con una importante actividad fabril, a partir de la industrialización en el s. XIX, tiene multitud de empresas del sector textil que se resisten a la crisis. Sus calles definen la ciudad, con una distribución urbanística compleja al estar edificada entre colinas, con subidas y bajadas. Con puentes, con ríos, con profundas ramblas y barrancos.
Alcoy se prepara para sus fiestas mayores de los Moros y Cristianos que se celebrarán muy pronto, en este mes de abril. Fiestas que realizan los alcoyanos con gran esplendor y boato. Viendo adornos y banderas en fachadas y mástiles, oigo, sin oír, la música de las bandas de música de los desfiles; escucho, sin escuchar, las embajadas del Capitán Moro y del Capitán Cristiano; huelo, sin oler, el olor de la pólvora de los arcabuces y de los cañones; veo, sin ver, la riqueza de la indumentaria de cada Filá, porque hace algunos años, por la generosidad de mi amigo Ricardo Atienza, disfruté con mi familia, en primera fila, de este espectáculo y el grato recuerdo se me quedó grabado para siempre. Lo conté para ti amig@ lect@r en este blog: http://sosegaos.blogspot.com/2008/04/origen-y-actualidad-de-las-fiestas-de.html
cartel de Fiestas de Moros y Cristianos 2010
El premio después de callejear es darle rienda suelta al apetito y comer las mejores recetas del lugar. Una muestra de la gastronomía local son las picadetes, pequeños platos de aperitivo, con nombres como espardenyes, abisinios, albóndigas de aladroc (boquerón), pimientos rellenos de arroz (bajoques farcicles), pericana (hecho con pimientos secos, bacalao, ajos y aceite), entre otras muchas combinaciones con productos naturales de la tierra.
pericana pimiento relleno de arroz
Y un buen lugar donde disfrutarlas es detrás del Ayuntamiento, en la Plaça de Dins, conjunto urbano del s. XIX, que antes fue claustro neoclásico de la antigua iglesia de San Agustín. En uno de sus extremos está la Cafetería Sarataga (Plaça de Dins, nº 9), especializada en tapas.
De vuelta a Alicante, persiste la niebla. Tanto que los tirantes del puente, en la salida de Alcoy, se pierden en la una nebulosa gris y la carretera parece tener fin. Los faros de los vehículos que vienen de frente son luciérnagas en la tarde; las gotas de la llovizna, manchas transparentes en el parabrisas. Llegando a San Vicente todo cambia. La niebla se disipa. Se abre el cielo y es la luz de Alicante la que nos alumbra el camino de vuelta a casa.
Para más información de Alcoy, puedes visitar la web: http://www.alcoi.org/es/informacion/
3 comentarios:
Ya me gustaría ser yo el amigo que citas y que hablaras así de mí.
En casa te seguimos varios de mi familia. Nos gusta mucho tus relatos. ¿Para cuándo una novela y un libro de artículos?.
Saludos.
Ya me gustaría ser yo el amigo que citas y hablaras así de mí.
¿Para cuándo una novela ó un libro con artículos como este?.
Saludos.
Un libro de artículos podría ya editarlo. Me falta editor. En cuanto a escribir una novela, ya tengo dos que duermen en un cajón esperando una oprtunidad. Todo se andará, espero. Saludos.
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