miércoles, 27 de septiembre de 2017

la torre Tamarit


Por temor al turco, al moro, a los piratas y corsarios, que asolaban las costas españolas del Mediterráneo atacando a las poblaciones costeras, destruyendo inmuebles y raptando a sus habitantes para venderlos como esclavos en mercados del norte de África, el rey Felipe II y su gobierno idearon un sistema para que las poblaciones costeras y cercanas a la costa no estuvieran tan indefensas.







El territorio era muy extenso por lo que no era fácil la solución.  Decidieron construir torres de vigía, fortalezas, castillos y murallas, según la ubicación y el lugar.

En 1568 el rey Felipe II encarga a Vespasiano I Gonzaga, militar y diplomático, acompañado de Juan Bautista Antonelli, prestigioso ingeniero militar, ambos italianos, la construcción de fortificaciones del puerto de Cartagena, de la costa del Reino de Valencia y los puertos africanos de Orán y Mazalquivir. Se construyen torres vigías costeras, se reconstruye el castillo de Santa Bárbara en Alicante (1569), la construcción del castillo de Benidorm y la torre de Santa Faz (1575), las murallas del acceso terrestre de Peñíscola (1578), …









Las torres de vigía solían tener como guarnición cuatro soldados: dos de a pie y dos a caballo. Al avistar las naves enemigas en el horizonte hacían una gran hoguera como aviso luminoso a las poblaciones cercanas y otras fortificaciones para protegerse unos y para preparar la defensa otros, además de las comunicaciones a caballo que pudieran hacer los jinetes en cada caso.



La torre Tamarit, en las salinas de Santa Pola, está tierra adentro para la defensa del campo de Elche, a vista de la torre de Pinet en la costa y del castillo del poblado de Santa Pola porque entonces no había ni edificaciones ni arbolado que lo impidiera. Es cuadrada con base ataluzada y de mampostería con sillares en las esquinas.

Hoy es un símbolo de aquella época. Ya no es vigía sino testigo de la vida de las salinas y de los flamencos y aves migratorias que visitan estas lagunas de forma estacional cada año.



la mayoría silenciosa y el "seny" catalán




Uno se pregunta a veces dónde están y por qué no se manifiestan – de forma pacífica - esa mayoría silenciosa que vota y opina diferente a la minoría parlamentaria en número de votos que ha aprobado recientemente la convocatoria de un referéndum ilegal en Cataluña.

La mayoría silenciosa es un término que se usa en política para definir a aquellos que no dan su opinión en público. Al parecer fue Richard Nixon quien popularizó esta expresión. Y lo hizo durante su discurso de la Nación de EEUU en 1969 en relación a la Guerra de Vietnam manifestando que tenía también el apoyo de la mayoría silenciosa para contrarrestar las manifestaciones en la calle en contra de ese conflicto armado.

Recientemente he leído que los independentistas catalanes afirman que la mayoría silenciosa en Cataluña les apoya porque no opinan lo contrario que ellos. Tirando de hemeroteca encuentro que lo mismo dijeron dirigentes de dictaduras latinoamericanas para legitimar su régimen por falta de protestas contra sus decisiones de los habitantes de esos países. También lo hizo Franco y el franquismo en España durante años para reafirmarse a sí mismos.

Hace unos días un buen amigo catalán me comentó que no es fácil convivir hoy en Cataluña en este ambiente de fuerte confrontación política entre los independentistas y los demás; que la fractura social es muy importante incluso en el seno familiar donde padres e hijos opinan cada uno lo contrario del otro y no siempre los jóvenes a favor de la independencia; que lo cómodo es no manifestarse, no opinar en público y dejar que sus representantes políticos como Arrimadas, Iceta, García Albiol, ó Coscubiela, opinen por ellos. Que hay miedo e inseguridad, que es grande la manipulación de los independentistas de la historia, los símbolos, la interpretación de las leyes y que, además, escenifican muy bien sus reivindicaciones en la calle con banderas, pancartas y cánticos.

Y este mismo amigo me comenta que la postura de la mayoría silenciosa de los catalanes es la del sentido común que, dice, es la que está ganando en la sociedad catalana. Lo que ellos llaman el “seny”. Y añade que ese sentido común es el de respetar las leyes y la constitución española que rige la convivencia de todos los españoles. Y para esto, no hacen falta alardes ni manifestaciones porque es lo que han hecho siempre.



Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press. Tienes su enlace en la parte superior derecha de este blog.

domingo, 24 de septiembre de 2017

arroz de pato


A orillas del Mediterráneo hemos disfrutado un arroz de pato extraordinario. Poco graso, en una combinación perfecta entre el aceite y la grasa del pato. En el restaurante Terra en el hotel Meliá de Alicante.



Desmitifica varios mitos, seguro que sin proponérselo, pero lo consigue. Este arroz con pato es agradable al paladar y ligero para la digestión del estómago. Y también contradice esa manifestación que dice que en los restaurantes de los hoteles no se come bien, no es el caso en el restaurante Terra.

Desde la paella (recipiente conocido popularmente como paellera) al plato. Del tenedor a la boca. Saboreando el arroz con deleite. Todos los comensales de nuestra mesa coincidimos, está muy bueno. Y ya es, nos gusta el arroz y somos arroceros exigentes. Pero el sabor y el disfrute de esta receta tienen una sentencia unánime: nos gusta y repetiremos en otra ocasión. Un regalo a nuestro paladar. Lo acompañamos de un buen vino de Rioja.

Nos acompañan unas vistas a la playa del Postiguet en Alicante a los pies de nuestro querido castillo Santa Bárbara, ambas imágenes forman parte de las señas de identidad de esta ciudad mediterránea.


Hay otra Cataluña




Hay otra Cataluña. Nada que ver con la imagen que están dando los independentistas en los últimos días. Hay otra Cataluña, la que admiramos desde el resto de España porque lo merece.

Ante el antidemocrático espectáculo de los independentistas en el Parlamento catalán el pasado 6 y 7 de septiembre aprobando una ley de referendum a sabiendas ilegal e inconstitucional, en contra de los letrados de esa Cámara y del Comité de Garantías del Estatuto de Autonomía, uno se pregunta el por qué recorrer un camino sin final. 

Ante los malos modos de los independistas afirmando su desobediencia a los dictámenes y sentencias del Tribunal Constitucional, animando también a otros a incumplir las leyes de convivencia entre todos los españoles, incluso incumpliendo sus propias normas estatutarias, no es esta la imagen que tengo de mis muchos amigos catalanes. Nacionalistas o no, a ninguno se le ocurre incumplir las leyes.

Ante la firma por todo el Gobierno de la Generalitat de una convocatoria ilegal de referendum, pudiendo incurrir en prevaricación y, en ese caso, firmando su suicidio político, no entiendo como esos líderes de los partidos independentistas están intentando negociar ya con otros partidos políticos de la oposición su hipotético apoyo si ganaran las próximas elecciones autonómicas. Si fuesen inhabilitados no podrían ser candidatos a la Presidencia de la Generalitat Catalana.

Ante todo esto, afirmo que conozco y reivindico la otra Cataluña. Reivindico la Cataluña emprendedora, la trabajadora, la social, la democrática, la solidaria; la Cataluña de empresas modélicas como Freixenet, Planeta, La Caixa y tantas otras; la Cataluña de inquietudes culturales que ha dado y da tanto en el arte, la música y la literatura; la Cataluña que discute sus diferencias en un Parlamento civilizado y dirime sus disputas de forma legal en las elecciones autonómicas; la manera de hacer Cataluña  desde las actitudes democráticas de sus políticos durante la  transición española después del franquismo que dieron estabilidad no sólo a una Cataluña autonómica, sino también a una España Constitucional. 

Creo en el hecho diferencial de Cataluña. Creo en el Estado de las  Comunidades Autónomas del reino de España, aunque incluiría algunos matices. Pero también creo que es necesario mejorar el modelo territorial que incluya lo que no pudo hacerse en la Constitución de 1978 porque era demasiado pronto después de salir de un régimen dictatorial. Y creo que ese encaje puede hacerse desde la actual Constitución española. 


Recuperemos el espíritu de tolerancia y de concordia de la transición española de la Dictadura a la Democracia que tantos buenos frutos dio y que ahora echamos tanto en falta, imprescindible para resolver nuestras diferencias. 


Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press. 

lunes, 18 de septiembre de 2017

entrevista a Pascual Rosser Limiñana sobre sus novelas








En su libro, Más allá del horizonte, habla del exilio forzoso al que, como vemos en televisión, se ven obligados millones de personas en todo el mundo. ¿Cómo surgió la idea de escribir sobre ello?

La idea de escribir sobre un éxodo forzoso surgió porque actualmente vemos a menudo en los medios de comunicación el drama de miles de personas que tienen que dejar su hogar por obligación y necesitan buscar un nuevo porvenir con su familia. Me documenté sobre este tema y decidí escribir sobre esto a través de una novela. No se identifica con ningún escenario concreto para que sea el lector quien la sitúe donde considere oportuno, aunque con las noticias de actualidad es fácil imaginar dónde está inspirada.

Cuando ya se decidió a escribirlo, ¿se marcó algún objetivo?

Me enteré del Premio Literario 2017 de Amazon y decidí escribir y presentar esta novela a ese concurso. La he escrito desde el móvil a través de google drive. El último borrador lo trabajé desde el ordenador en el que hice los últimos retoques. Con ellos, comprobé que llegaba a tiempo de publicarla dentro del plazo de dicho concurso.






Escribir un libro así implica, por lo menos, preocupación o interés por un tema del que muchos otros prefieren no darse cuenta. ¿Hay elementos biográficos que expliquen dicho interés? De ser así, ¿han servido de inspiración para la trama del relato?

La inspiración la he tenido a través de multitud de historias anónimas que he leído y he visto o escuchado a través de los medios de comunicación, así como la asistencia a conferencias, por ejemplo la de Laura Lizancos de la Fundación 4 Peace comprometida con los refugiados de Siria ó Irak. También hay antecedentes familiares de otro tipo cuando multitud de españoles tuvieron que emigrar a otros países, por ejemplo, cuando la filoxera acabó con la uva en el valle del Vnalopó y muchos emigraron al norte de África a países como Argelia ó Marruecos para emprender nuevas actividades comerciales y agrícolas. Algo ha influido también los éxodos de otras épocas por conflictos bélicos. Todo combinado ha contribuido a definir los personales y los acontecimientos de esta novela.

En su opinión, ¿en qué género literario debería enmarcarse Más allá del horizonte?

“Más allá del horizonte” es una novela, una ficción, aunque utilizo datos que son verídicos. Los personajes son imaginarios inspirados en muchos refugiados de diferentes nacionalidades que pueden identificarse con los protagonistas de esta novela.

¿Siempre tuvo claro que ese sería el título de la obra?

El título surgió mientras escribía la novela. Igual que el texto. Cuando me disponía a escribir un capítulo surgían cosas nuevas sobre la marcha que no había previsto escribir. Todo ha ido naciendo desde la espontaneidad y de lo que mi imaginación ha ido desarrollando.

Los lectores que decidan sumergirse en sus páginas, ¿qué van a encontrar?

Van a encontrarse un relato de actualidad. También puede ubicarse en un hecho concreto de hace muchos años si el lector se identifica con un acontecimiento de ese momento. Como he dicho con anterioridad, invito al lector a que sea él el que elija el escenario de la novela. Cuento la partida, el exilio forzoso, cuando se deja todo sin mirar atrás buscando un mejor porvenir para tu familia, incluso para uno mismo. Y las cosas que pasan, algunas tremendas, hasta alcanzar la meta deseada dejando atrás experiencias que seguro hubieran no querido vivir.

Para dichos lectores, ¿cómo definiría su estilo de escritura? ¿Es apto para todos los lectores? ¿Utiliza una retórica complicada?

El estilo de la escritura es sencillo de leer para todos los públicos pero hay algunas escenas que son un poco fuertes para la lectura de un niño, aunque con la información que hoy tienen no creo que se sorprenderían.

Siguiendo con los lectores, ¿qué le gustaría que pensaran cuando acabaran su obra?

Que es un drama al que no podemos estar ajenos, que hay que involucrarse de alguna manera.





Esta no es su primera obra publicada. Háblenos de Azul, verde, turquesa.

La novela “Azul, verde, turquesa” no tiene nada que ver con Más allá del horizonte. Por su contenido y por cómo está escrito. Su contenido es un relato visto desde los ojos de un niño donde el liderazgo y el compañerismo de sus mayores son protagonistas de la historia. Con el mar como trasfondo, siempre presente. Por el estilo de escritura. Azul, verde, turquesa está escrito con un sentimiento profundo hacia la admiración por el mundo del mar, con un tono en cierto modo poético y metafórico en algunos momentos concretos del relato.

Según los comentarios de algunos lectores, ese libro es la demostración del gran amor que siente usted hacia el mar. ¿Usted lo ve así?

Es cierto. El mar y su entorno me inspiran. Forma parte de mi vida desde mi nacimiento.

¿A qué se debe dicho amor?

Nací en Alicante, una ciudad que se fue conformando alrededor del mar, una ciudad cuyo puerto está integrado a la ciudad. Una ciudad 100% mediterránea y esto cala en sus habitantes. He vivido durante muchos años delante del mar en primera línea y he podido disfrutar de las diferentes tonalidades del mar, de sus amaneceres, … He disfrutado del mar desde embarcaciones a motor y a vela en el mejor barco del mundo, el del amigo. Incluso he presidido y presido algunas asociaciones relacionadas con la mar.



Además de estas obras de carácter literario, también ha escrito dos guías de viaje. Una en concreto sobre castillos de varios países. ¿Qué le hizo sumergirse en un trabajo de esa envergadura?

Cuando te gusta escribir, puedes hacerlo de cualquier tema. También me gustan los castillos. La combinación es perfecta para contar cosas, para compartir lo que has vivido. Todos los castillos que narro en “Castillos. Un recorrido por castillos de España, Francia, Italia y Portugal” los he visitado personalmente, he recorrido sus murallas y me he imaginado la vida cotidiana entre sus muros. Cada castillo tiene su historia y sus circunstancias, por esto los relatos de cada castillo son diferentes.

¿Cuánto tiempo le llevó realizarlas?

Teniendo la experiencia de visitarlos y las fotos realizadas en cada visita, escribir este libro me supuso poco tiempo. Todo es organizarse y dedicarle algunas noches para desarrollar su contenido. Escribo cuando mi familia y la ciudad duermen, en mi sillón orejero, con el portátil sobre las rodillas, junto a una ventana desde la que disfruto las vistas al castillo de Santa Bárbara iluminado, seña de identidad de Alicante.










¿Qué tienen estas guías que no podamos encontrar con cualquiera de las muchas disponibles?

La diferencia fundamental está en cómo está contado cada castillo. Algunas con el detalle de su historia, otras con la imaginación de lo que ocurrió a su alrededor, incluso recreando una escena concreta de un acontecimiento pasado. Y sobre todo, porque no son unas guías propiamente dichas.

Todas sus obras están disponibles en la plataforma digital Amazon. ¿Por qué ha optado por esta plataforma?

Amazon es una oportunidad para los que nos gusta escribir. Una vez tienes el borrador escrito es sencillo el proceso de publicación, siempre que Amazon lo autorice. El e-book tiene muy fácil la descarga en cualquier formato sea a un móvil, una tablet o un ordenador, además de su Kindle. En papel, Amazon tiene diferentes ofertas para reducir el coste del transporte del libro, incluso que este gasto sea totalmente gratis.

Como colofón tenemos nuestra pregunta obligada, ¿qué libro cree que debe leer, al menos una vez en su vida, cualquier amante de la literatura?

Hay algunos libros que hay que leer en la vida al menos una vez: la Biblia, El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Y más actual, novelas de Gabriel Miró, Miguel Delibes, Arturo Pérez Reverte, Almudena Grandes, …


Enta entrevista ha sido publicada con anterioridad en la página de "De Lectura Obligada" y divulgada en redes sociales. Este es su enlace

sábado, 16 de septiembre de 2017

Alicante, ciudad del arroz


Por todos es sabido que la mejor paella del mundo se hace en Valencia. También todos los amantes de la buena mesa saben que el mejor arroz del mundo se cocina en Alicante y en la Costa Brava en Cataluña. Valencia no cocina el arroz igual que en las otras zonas mencionadas. Recuerdo degustar un arroz negro espectacular en Cadaqués hace unos años y otros no menos destacables en Palamós ó en Blanes.



Pero que diga yo lo del arroz y Alicante, un alicantino convencido, no tiene mucho valor. Mejor veamos qué opinan grandes cocineros españoles que alaban las recetas alicantinas donde el arroz es el protagonista. Ferran Adriá dijo su famosa frase: “Alicante y su provincia es uno de los lugares donde mejor se come del mundo”. No es el único cocinero de renombre que se refiere así a nuestra cocina. Martín Berasategui manifiesta que “la gastronomía alicantina tiene mucho más calado y riqueza de la que la mayoría de la gente piensa”: y de los arroces de Alicante indica que “son historia viva, han sabido preservar costumbres, además de sabores, texturas, aromas y colores ancestrales, respetando un mundo de sensaciones propias de una tierra y naturaleza excepcionales”.

Le invito a que me acompañe a un recorrido por la provincia de Alicante donde citaré algunos de estos templos de la buena cocina donde el arroz es el protagonista, sin olvidarnos del caldero de la isla de Tabarca en Casa Gloria. Empezamos esta ruta desde Alicante con arroz a banda en el Dársena; arroz con magro y verdura, en el Nou Manolin; arroz del señoret, en El Maestral; arroz con pulpo y gambas, en El Chaflan; arroz caldoso con judías en La Taberna del Mar, en Banimagrell; arroz caldoso con raya, en Els Besons, en Campello; arroz caldoso de bacalao y coliflor en Casa Grau en Jávea; arroz en costra en El Palmeral, en Elche ó en El Cruce, en Orihuela; arroz al horno en El Trestellador, en Benimantell ó en Ta Casa, en Benissivá; arroz con conejo y caracoles, en Casa Paco Gandía, en Pinoso;...



Hay mucho más por nombrar pero cuento aquí mi propia experiencia que me viene ahora a la memoria. Y les aseguro que disfrutamos de gustosas recetas, todas acompañadas de un buen vino y una larga tertulia.


Por todo esto y por mucho más, “Alicante es la ciudad del arroz”. El Ayuntamiento de Alicante ha registrado a nivel mundial esta marca como un nuevo icono de promoción turística. 



Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Pres. Este es su enlace: https://alicantepress.com/not/35099/alicante-ciudad-del-arroz/

origen de la Bandera Española


Antaño todos los barcos de representación de la Corona Española llevaban banderas que las distinguían de otras Armadas. Aunque para evitar la confusión entre las banderas de barcos de las Armadas y marinas mercante extranjeras, incluso enemigas, el rey Carlos III decidió elegir una bandera distinta después de convocar un concurso público para recibir diversas propuestas.

Hasta ese momento los barcos de la Armada Española llevaban una bandera de color blanco propia de los Borbones. No era la única Armada que distinguía la popa de sus buques de guerra con banderas de este color.

Otro de los motivos de sustituirla por otra era su visibilidad. El blanco no era muy visible a larga distancia. Necesitaban una bandera de colores vivos y llamativos.

                        

12 fueron los diseños de banderas que se presentaron a ese concurso público, algunas con la influencia de la bandera que fue de la Corona de Aragón reconociendo, a su vez, su expansión mercantil y colonizadora por el mar Mediterráneo. Se eligió una bandera que se consideró ideal para los barcos de la Armada Española y la marina mercante. Para esto, se dictó el Real Decreto firmado por el rey Carlos III en Aranjuez el 28 de mayo de 1785 que dice así:

”Para evitar los inconvenientes y perjuicios, que ha hecho ver la experiencia puede ocasionar la Bandera Nacional, de que usa mi Armada naval, y demás embarcaciones españolas, equivocándose a largas distancias, ó con vientos calmosos con las de otras naciones, he resuelto que en adelante usen mis buques de guerra de bandera dividida a lo largo en tres listas, de las que la alta y la baja sean encarnadas, y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de en medio amarilla, colocándose en esta el escudo de mis Reales Armas reducido a los cuartes de Castilla, y León con la Corona Real encima; y el gallardete con las mismas tres islas y el escudo a lo largo, sobre cuadrado amarillo en la parte superior. Y que las demás embarcaciones usen, sin escudo los mismos colores, debiendo ser la isla de en medio amarilla, y del ancho de la tercera parte de la bandera. Y cada una de las restantes partes divida en dos listas encarnada, y amarilla alternativamente, todo con arreglo al adjunto diseño”.


Este fue el diseño ganador de las 12 banderas presentadas. La de la izquierda es la bandera española de guerra; arriba el gallardete; a la derecha, la bandera de la marina mercante.



Esta nueva bandera se empezó a usar en los buques de guerra y marina mercante. Es a partir de las Reales Ordenanzas de la Real Armada de 1793 cuando ondeará también en plazas, castillos y otras instalaciones de la Armada.

Fue a partir de 1843 con el reinado de Isabel II cuando se decide que la bandera rojigualda sea la Bandera Nacional para todos y para todo, no sólo para la Armada. Y así hasta nuestros días.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Alicante, baño adentro


Alicante es referencia mundial por sus playas. Un tesoro que debe de conservar con esmero para preservar su medio ambiente y su entorno.

Mucho menos conocido que el baño en las playas en la provincia de Alicante, es la posibilidad de bañarse tierra adentro. En un ambiente totalmente diferente. En montaña, en las umbrías, entre desfiladeros y vaguadas, en pozas y cascadas, en riachuelos,... Entre pinos y altos álamos. La provincia de Alicante da muchas sorpresas tierra adentro. 





Les invito a acompañarme a algunos de estos lugares, un paraíso desconocido para muchos.  Salinetes, en Novelda, legado de unos baños que hubo en el mismo lugar allá por 1858. El nacimiento del río Vinalopó desde la Font de la Coveta en Bañeres de Mariola, En las pozas del Barranco de La Encantá, en Planes. En la Font Major en Sella, agua de manantial en una balsa de riego adaptada al entorno para el baño. El Salt de Jijona, con mirador, barandillas y zona de merienda. El Molí del Salt en Benilloba, que fue molino harinero hace siglos y que ahora queda su recuerdo. Cerca del aparcamiento hay una zona de mesas para disfrutar de unas viandas. Las Fuentes del Algar en Callosa d´Ensarriá, en un entorno extraordinario de riachuelo, pozas y cascadas, aunque urbanizado con instalaciones que favorecen el baño. Es el único de estos sitios donde hay que pagar para bañarse. Colindando con la provincia de Alicante por Villena o Muro de Alcoy, según desde donde se vaya, las pozas del río Clariano de Onteniente en la vaguada de una montaña.

Hay una cosa que se da en todos estos lugares: el agua está helada. Hay que echarle valor. Pero merece la pena, se lo aseguro, por la temperatura del agua, por el entorno, por el lugar, por el momento y, seguro, por la compañía. Y eso sí, atendiendo las señalizaciones que haya en su vera que indican dónde puede ó no puede bañarse.


Todos estos paisajes naturales bien merecen una visita en familia y/ó con amigos y disfrutar, en su caso, de un baño diferente. 


Este artículo ha sido publicado con autoridad en mi columna del periódico Alicante Press. Este es su enlace 

martes, 5 de septiembre de 2017

el rey Juan Carlos en la Antártida









El rey Juan Carlos, en la Antártida. La motivación de este viaje: reconocer y apoyar in situ la actividad de unos científicos y militares españoles, tan lejos de casa, en sus tareas de investigación y protección a este trabajo. Y para lograrlo hizo falta la comunión de muchos por motivos de seguridad y meteorológicos. Hizo falta facilitar medios terrestres, marítimos y aéreos.  Lograrlo mereció la aventura.


Empecemos desde el principio, el rey Juan Carlos I manifestó en 1996 al Gobierno de España su intención de visitar las Bases Españolas en la Antártida llamadas “Juan Carlos I” (isla Livingston) y “Gabriel de Castilla” (isla Decepción) por los motivos mencionados.


Aprovechando una visita de Estado a Chile y después de visitar la isla Rey Jorge con Ricardo Lagos, Presidente de Chile, el rey Juan Carlos iniciaría este viaje si las condiciones meteorológicas se lo permitían. Todo se dispuso para que así fuese en enero de 2004, aunque el mal tiempo casi lo impide.

Los trabajos que realiza España en la Antártida sólo los puede hacer durante el verano austral de enero, febrero y marzo, cuando las condiciones climatológicas son más favorables. En la Base Juan Carlos I realizan su actividad 44 personas de las cuales 29 son científicas; 31 personas trabajan en la Base Gabriel de Castilla; y 10 científicos lo hacen en el buque de investigación oceanográfica de la Armada Española “Las Palmas” que dan apoyo logístico a los científicos de las Bases mencionadas. En ambas Bases se desarrollan principalmente programas de investigación científica sobre movimientos sísmicos, cambio climático, evolución de la capa de ozono y proceso de deshielo de los glaciales.


Embarcado en el rompehielos chileno “Viel y Toro”, el rey Juan Carlos y sus acompañantes iniciaron una travesía de 80 millas para visitar las islas Livingston y Decepción en donde científicos y militares españoles desarrollan sus tareas en las Bases mencionadas cuyas instalaciones están en activo desde hace años.



Acompañaron al rey un pequeño séquito: Alberto Aza, Jefe de su Casa; Antonio González Aler, Almirante y Jefe de su Cuarto Militar; Avelino Barros, su médico personal; responsables de seguridad., además de Juan Costa, Ministro de Ciencia y Tecnología, quien manifestó que con esta visita “muestra el interés que Don Juan Carlos siempre ha tenido por el desafío científico de España”, añadiendo que “la presencia española en estas islas es una oportunidad para científicos españoles de realizar proyectos que sólo allí son realizables".



En un entorno muy frío, blanco inmaculado, con fuertes nevadas, el rey pudo reunirse con la comunidad científica y militar española en la Antártida.


Para los que recibieron al rey Juan Carlos en aquellas islas tan remotas, como para que los que disfrutamos de este viaje desde nuestros hogares, la visita del rey fue un hito y un momento histórico extraordinarios. Porque nunca antes un rey de España llegó tan lejos visitando intereses españoles. Y haciendo este viaje el rey también cumplió un sueño, representar a España, junto a españoles, en la Antártida.

Libertad en la mar


El Mediterráneo es un mar cada vez más contaminado. Por esto y por otras muchas cosas los municipios turísticos se empeñan en salvar sus costas y apuestan por tener en sus playas el mayor número de banderas azules como escaparate de sus acciones para preservar el medio ambiente en su entorno.

Si las playas se salvan de esta contaminación, no es tan sencillo conseguirlo en mar abierto. Los restos de gasoil, aceite, plásticos y redes flotantes en el mar hacen que buena parte de la fauna y flora marina sufra sus malas consecuencias. Una de estas víctimas, una tortuga. Se enredó en una red que flotaba a la deriva. Su final sólo era cuestión de horas. Ella, descendiente de una especie de la época de los dinosaurios que estuvieron antes que nosotros en estas costas.



Desde una embarcación de recreo vieron algo flotar cerca de su casco. Uno de sus tripulantes se tiró al agua y rescató a una enorme tortuga que ya, agotada, intentaba sin éxito liberarse de una red que le aprisionaba. Al quitársela a bordo, con mucha dificultad, vieron que a la tortuga le costaba respirar. Si la hubieran soltado en el mar, se hubiera ahogado. Decidieron entregarla al Oceanográfic de Valencia.

En el Oceanografic está el ARCA del Mar, Área de Recuperación, Conservación y divulgación de la fauna marina en la Comunidad Valenciana, donde se recuperan tortugas marinas y delfines que han sufrido algún tipo de agresión en el mar por tragar plásticos creyendo que son medusas, por enredarse en redes flotantes, por pesca accidental, etc. Y cuando se recuperan, les dan la libertad desde una de las playas del litoral de la Comunidad Valenciana. El ARCA del Mar colabora en sus acciones con la Consellería de Medio Ambiente y casi un centenar de otras instituciones públicas y privadas como Universidades, Ongs, Laboratorios de investigación, empresas, … El ARCA es el mayor centro de estas características en España y uno de los mayores de Europa.










Hace unas semanas dimos la libertad a una de estas tortugas desde las dunas del Saler. Organizado por Catalana Occidente Compañía de Seguros. Con la intervención del ARCA. Fue emocionante ver cómo la tortuga se dirigía hacia el mar cuando la soltamos en la arena. Sin mirar atrás, sin dudarlo. Cuando las primeras olas llegaron a la orilla, empezó a aletear para perderse entre la espuma. Volvió a su medio natural, a su mar, a la mar. Con un número en su caparazón por si vuelve a ser vista, valorar su evolución y colaborar en su protección. 




Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press. Este es su enlace: https://alicantepress.com/not/35024/libertad-en-la-mar/

la playa de Poniente de Benidorm

Benidorm tiene dos playas, la de Levante y la de Poniente. La de Levante es la que hace de escaparate de esta importante localidad turística por todo el mundo. Es la que está flanqueada por altos rascacielos, es la más comercial, la más multitudianaria, la que tiene más hoteles y restaurantes, en la que se pueden disfrutar de más actividades acuáticas, … Es, la más, como dicen los adolescentes de hoy.



Sin embargo, la playa de Poniente es más tranquila, más residencial, con menos restaurantes y pub pero de más calidad, con muchos menos hoteles, con edificios más bajos que hacen de Benidorm otra fachada marítima diferente a la de Levante.

Ambas playas tiene las aguas transparentes, de finas arenas, con pequeñas plantaciones de palmeras que dan sombra y personalidad a estas playas.



Las dos playas tienen enfrente a la isla de Benidorm, más lejos de lo que parece realmente si se mira desde la costa. Se sitúa a 1,85 millas náuticas (3.426 metros) del pequeño puerto de Benidorm. Desde esta isla las proporciones por la distancia se ven con más claridad hasta tal punto que los que se bañan en sus playas parecen diminutas hormigas, prueba de la mucha distancia que hay entre esta isla y Benidorm.

Aunque la playa de Levante es más famosa, la de Poniente no tiene nada que envidiarle. Ya saben, el dicho popular que “unos cardan la lana y otros tiene la fama”. 



Las fotos de este post son del autor de este blog

sábado, 2 de septiembre de 2017

España es el país más fuerte del mundo




“Estoy firmemente convencido que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a sí misma y todavía no lo ha conseguido”. Pues vaya. Esta frase que se atribuye a Otto von Bismark, Canciller alemán (1815-1898), manifestada al echar la vista  en la convulsa historia de España de aquél momento y visualizar mentalmente guerras internas, golpes de estado, movilizaciones sociales.

Esta frase la han usado en diversas ocasiones políticos de la actualidad española  para definir situaciones conflictivas en momentos concretos, por ejemplo Alfonso Guerra, en un discurso relacionado con el Congreso de Suresnes.

Pero permítanme que le saquemos jugo a esa frase y la usemos en sentido contrario a lo que muchos la han usado antes. Porque los españoles hemos demostrado que cuando nos unimos, cuando ponemos de nuestra parte, cuando queremos, somos capaces de hacer grandes cosas.

Miremos para bien hacia delante. En nuestra historia y en nuestra memoria hay multitud de hechos que hacen de España una referencia mundial. Hechos que hemos heredado y mantenemos con cariño. Y otros hechos que vamos fraguando poco a poco.

España fue dueña del mundo compartiendo valores, idioma, religión y cultura con pobladores de diferentes partes del planeta.

España es una referencia mundial por el idioma español, lo hablamos ya más de 500 millones de personas. También lo es por nuestro arte, cualquier pueblo o ciudad tiene al menos un bien del que enorgullecerse. Disfrutamos de 30 Patrimonios de la Humanidad: la Alhambra, Jardines del Generalife y barrio del Albaicín en Granada; la Torre de San Martín en Teruel; la iglesia de Santa María del Naranco, en Asturias; la ciudad canaria de San Cristóbal de La Laguna, en Tenerife; las Cuevas de Altamira, en Cantabria; Toledo; las obras de Gaudí, en Cataluña; la Lonja de la Seda, de Valencia; el casco antiguo de Cáceres; la muralla romana de Lugo; el Monasterio y Sitio de El Escorial; el Puente de Vizcaya, en el País Vasco; … Por nuestra literatura: Cervantes, Galdós, Machado, … Por nuestra pintura: Velázquez, Goya, Picasso, … Por nuestros cantantes: Sole Giménez, Alejandro Sanz, Juan Manuel Serrat.

Esta semana se ha conmemorado el 25 aniversario de las Olimpiadas de Barcelona (1992). Fue una acción colectiva bien hecha en la que sumamos todos los españoles. Entonces como ahora es emocionante ver las imágenes de ese resultado. Desde el rey Juan Carlos I a la cabeza pasando por multitud de voluntarios, deportistas, políticos, y todo un pueblo que se sentía unido por una misma causa: dar al mundo la imagen de una España moderna capaz de emprender grandes retos. Y dar medallas a los españoles, reconocimiento al esfuerzo y el empeño de quienes las consiguieron. El pasado 25 de julio otro rey, Felipe VI, entonces abanderado del equipo olímpico español y uno de sus miembros, ha vuelto a Barcelona para conmemorar esta fecha y para ensalzar lo mucho y bueno que hacemos juntos los españoles.

Convencido, digo a cuantos utilizan esta frase en sentido negativo, que les quito y le doy la razón en una cosa: ya no existe la España que denominan fraticida del siglo XIX y principios del XX; en cambio, España es efectivamente el país más fuerte del mundo. Lo hemos demostrado y lo seguiremos demostrando cuantas veces haga falta.


Este artículo fue publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press. Este es su enlace: https://alicantepress.com/not/34968/espana-es-el-pais-mas-fuerte-del-mundo/

La chica de la polio. In memorian

Desde que te conocí supe de tu dedicación desinteresada al servicio a los demás. No puedo negar que te envidiaba, con esa envidia sana por ...

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