viernes, 28 de agosto de 2015

Desde el mar. Arroz del señoret.


Las primeras luces ya anuncian un día precioso. El sol, escalando el cielo entre algunas nubes, apuntan un día caluroso. En vacaciones, cerca del mar, bien viene que lo sea. El baño promete si el mar está en calma. Y lo está.




En el mar. Aguas transparentes, tranquilas, con pequeñas olas que ondulan el horizonte. Fresquita, refresca el cuerpo y el alma. Y las ideas. Desde el mar las montañas se ven majestuosas. El Puig Campana, el Cabeço d´Or, la Sierra de Bernia, la Aitana, la sierra Helada, … Desde el mar, la playa queda lejos.
Desde el mar las personas de la playa son diminutas. Desde el mar y con el mar el rumor del escaso oleaje calla el griterío de los niños, la emoción de los adolescentes, la exclamación de los adultos, al bañarse y al hacer deportes náuticos.
Sin prisas. Sosegados. Sin acordarnos casi de los días apresurados de la jornada laboral, pero sin olvidarnos del todo que pronto formarán parte, de nuevo, de nuestro devenir cotidiano.


El sol bien alto. El mar, acariciando nuestra piel con el movimiento de las escasas olas. Un largo baño, en familia. Las risas de nuestros hijos, nuestras risas, alimentan nuestro espíritu, pero no nuestro estómago.
Pronto el arroz será el protagonista de nuestros platos. En el restaurante pedimos arroz del señoret. “Ala, papá, arroz del señorito”. Es cierto, así se llama, porque el marisco y el pescado está todo pelado y la verdura bien troceada, para comodidad del señorito. Estamos con amigos. Uno de ellos, de Madrid, nos pregunta en qué se diferencia el arroz a banda del arroz del señoret. Buena pregunta. Ambos se comen secos, ni caldoso, ni meloso. Ambos se hacen con un buen fondo de pescado. Entonces, ¿dónde está la diferencia?. Francisco, amigo bloguero de La cocina de antaño, experto entre fogones, nos da la explicación: “En la verdura. El arroz a banda no lleva verdura” y añade que “en muchos restaurantes le ponen al arroz a banda un sofrito con trozos pelados de sepia y calamar. Quizá por esto en muchos esté la confusión.”


Ya tenemos la respuesta. Ahora lo que hacemos es disfrutar de esta receta. Pero con una modificación que solicitamos a Ángel, maitre del restaurante Voramar, en Alicante: queremos que nos los hagan caldoso. Nos hacen caso, a lo mejor por eso que se dice que el cliente siempre tiene razón, aunque cambiemos la receta.  Y está espectacular. No dejamos ni un grano de arroz en el plato. “Papás, aquí hay que volver otro día. Qué bueno”, dice uno de nuestros hijos. 

miércoles, 26 de agosto de 2015

ALFONSO XIII, CANDIDATO AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ


Un día del verano de 1914. Europa se batía en el campo de batalla en la denominada Gran Guerra. Desde Francia llegó una carta con una petición desesperada de una mujer enamorada que pedía socorro. Su marido había partido al frente y nada sabía de su paradero. La población francesa de Gironda era el origen de esta carta. El Palacio Real de Madrid, su destino. El rey Alfonso XIII el destinatario de este escrito. Y una lavandera, su autora.



Esta mujer pedía auxilio al rey Alfonso XIII. Desde la batalla de Charleroi en la que había participado su marido no sabía nada de él. Quería saber si podía mantener la esperanza de volverlo a ver y esperar que algún día volviese a casa; ó si, por el contrario, había muerto en combate. El por qué esta mujer se dirigió al rey Alfonso XIII no se sabe. Quizá porque España era país neutral en la contienda. Lo que sí conocemos es la reacción del rey. Se interesó por este asunto y puso en marcha una ronda de consultas diplomáticas en las diversas Cancillerías Europeas. Sus gestiones dieron resultado localizando al marido de la lavandera en un campo de prisioneros alemán. El propio Alfonso XIII escribió a la lavandera informando del paradero de su marido. Esta, alegre de saber que su marido estaba vivo, y sorprendida del interés humanitario y la respuesta del rey Alfonso XIII, lo comentó con un amigo periodista que lo publicó en un periódico francés: Le Petite Gironde. Una corriente de admiración hacia Alfonso XIII recorrió toda Francia con la consecuencia que el Palacio Real de Madrid se vio inundada de multitud de cartas de familias desesperadas que solicitaban al rey su intervención para saber de sus seres queridos desaparecidos en combate.



Fueron tantas las peticiones que Alfonso XIII decidió crear un equipo con 40 voluntarios para atenderlas todas lo mejor posible. Montó lo que se denominó la Oficina Pro Cautivos que organizó en las instalaciones privadas del Palacio Real de Madrid y cubrió los gastos de la misma con su patrimonio personal sin recurrir a los presupuestos generales del Estado. Invirtió un millón de pesetas de entonces, 600.000.- eu de hoy, en los gastos de esta Oficina para realizar esta importante labor humanitaria.



Entre las muchas cartas que llegaron, recibieron una que iba a dar una nueva dimensión humanitaria a esta Oficina. La carta la firmaba Silviane, una niña de París. Sabía que su hermano estaba preso en un campo de prisioneros. Al rey le solicitaba que lo rescatara de dicho campo, de lo contrario se moriría de hambre. La Oficina Pro Cautivos inicialmente se montó como una agencia de información para saber el paradero de muchos combatientes desaparecidos en combate. Con la petición de Silviane, la Oficina se dedicó también a intentar mejorar el destino de los cautivos, repatriándolos en su caso.


La capacidad de intermediación de esta Oficina, con Alfonso XIII a la cabeza, se debió a que la Casa Real estaba en contacto con los Embajadores y Agregados Militares españoles en las capitales de todos los países participantes en la Gran Guerra y en los neutrales. También por el prestigio personal del rey y su capacidad de liderazgo para afrontar esta tarea entre los reyes y presidentes de otros países, incluso directamente con el mismo Kaiser alemán.



Los resultados humanitarios de esta Oficina lo atestiguan: ayudó a 122.000 prisioneros franceses y belgas, 7.950 ingleses, 6.350 italianos, 400 portugueses, 350 americanos y 250 rusos. Logró que se repatriaran a 21.000 prisioneros que estaban enfermos así como a 70.000 civiles. A su vez, los Agregados Militares españoles realizaron 4.000 visitas a campos de concentración y averiguaron cuál era el trato que se daba a los prisioneros de guerra. Incluso el rey Alfonso XIII consiguió un acuerdo de las naciones beligerantes en el que se comprometían a no atacar a buques hospitales.



En esta ingente tarea, esta Oficina Pro Cautivos tuvo un importante aliado: la Cruz Roja Internacional, organización que colaboró con esta Oficina en algunas de las tareas que le fueron surgiendo de información del paradero, mejora en las condiciones de vida e, incluso, repatriación de prisioneros de guerra. Por esta acción, el rey Alfonso XIII fue candidato al Premio Nobel de la Paz, candidatura presentada por el jurista Francisco Lastres. El Comité noruego no concedió dicho Premio mientras duró la Gran Guerra. Al terminar esta se lo dieron a la Cruz Roja Internacional.



En 1933, ya Alfonso XIII en el exilio, el francés Albert de la Pradelle y el español Yanguas Messía, miembros del Instituto de Derecho Internacional de París, presentaron la candidatura al Prem¡o Nobel de la Paz a Don Alfonso de Borbón y Habsburgo, ex rey de España, por la creación de la Oficina Pro Cautivos. Sin conseguirlo. En España nueve mil ayuntamientos le habían propuesto al rey la Gran Cruz de Beneficencia. Alfonso XIII manifestó que “No soy yo quien debe lucir esta Cruz, sino España”, proponiendo que se impusiera a la bandera española y, en concreto, al Regimiento de Cazadores a Caballo Alfonso XIII con el que estaba muy ligado. La Oficina Pro Cautivos es la primera Organización Humanitaria organizada desde España, con reconocimiento internacional.

viernes, 21 de agosto de 2015

recordando al poeta Federico García Lorca

Un 18 de agosto murió el poeta Federico García Lorca por una bala de fusil. En 1936, un mes después del golpe de estado de Franco. Un tiro, de madrugada, en el camino de Viznar a Alfacar, cerca de Granada (España). Las denotaciones de su fusilamiento, como las de otros que le acompañaron en este triste suceso, rompieron el silencio de la noche pero no callaron el sonido de sus sonetos ni las palabras de su poesía.
Poco antes de su muerte, el 10 de junio de 1936 Federico García Lorca manifestó al periodista y caricaturista Luís Bagaria en una entrevista en el periódico El Sol que “Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política”.
Después del golpe de estado de julio de 1936 sus allegados le comentaron que podría sufrir algún atentado contra su vida. En Granada se refugió en casa de la familia de su amigo poeta Luís Rosales donde se sentía más seguro ya que dos de sus hermanos en los que confiaba eran destacados falangistas. No sirvió de nada. Gabriel Celaya tuvo una conversación con Federico García Lorca en marzo de 1936 en el que este le habló de su amistad con Jose Antonio Primo de Rivera, Fundador de Falange Española. Federico le dijo de Jose Antonio que era “otro buen chico. ¿Sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él”. Federico no distinguía entre sus amigos ni por su ideología, ni por su credo, ni por su condición.
Celaya contó después de su muerte que “Federico se reía. Creía que aquello no era más que una travesura de niños. No veía nada detrás. Se reía como de una buena broma. Pero esa risa, esa confianza en que el hombre es siempre humano, ese creer que un amigo, fascista o no, es un amigo, le costó la muerte. Porque fueron unos amigos, amigos que él contaba entre sus mejores, quienes en el último momento resultaron ser ante todo y sobre todo fascistas”.

En este artículo queremos recordar a Federico García Lorca, uno de los poetas españoles más importantes del siglo XX, y contagiarnos de su ingenuidad, optimismo, buen humor y fe en las personas, con unas manifestaciones sobre la paz: Las primeras, de Federico Garía Lorca: "Mariana, ¿qué es el hombre sin libertad?/ ¿Sin esa luz armoniosa y fija que se siente por dentro?/ ¿Cómo podría quererte no siendo libre, dime?"/ "Los poetas seremos viejos y solitarios./ Bajo el olivo añoso cantaremos la Paz"./ "Dirá: paz, paz, paz,/ entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;/ dirá: amor, amor, amor,/ hasta que se pongan de plata los labios."/,
Acompaño a estos versos, otros que tienen la misma musicalidad y el mismo contenido: Los siguientes, de Rafael Alberti: "¡Paz, paz, paz! Paz luminosa./ Una vida de armonía/ sobre una tierra dichosa."/ "Paz sin fin, paz verdadera./ Paz que al alba se levante/ y a la noche no se muera."/,
Termino con unas palabras de Miguel de Cervantes: "No hay en la tierra, a mi parecer, contento/ que se iguale a alcanzar la libertad perdida."/ "Un poco de luz y no más sangre."/ "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones/ que a los hombres dieron los Cielos; con ella no pueden/ igualarse los tesoros que encierra la tierra, ni el mar encubre;/ por la Libertad, así como por la Honra,/ se puede y se debe aventurar la vida."/,

miércoles, 19 de agosto de 2015

Garbo engaña a Hitler. Operación Bodyguard en el Desembarco de Normandía.


El 6 de junio de 1944 es una fecha marcada en la historia de la humanidad como un gran paso hacia la libertad. Fue el Día D, el día del desembarco de Normandía. Los aliados contra la Alemania nazi que dominaba Europa. El mayor desembarco naval de la historia, denominado en clave como Operación Neptuno, fue la fase más importante de la Operación Overlord (Gran Jefe), al mando del General Eisenhower. Era el paso necesario para debilitar la autoestima de la Alemania nazi e iniciar el avance hacia París y Berlín hasta la total rendición de los ejércitos de Hitler.
Mucho se ha escrito sobre este Día D, mucho se ha contado a través de la gran pantalla del cine, mucho conoce el gran público de la Operación Overlord. Pero es mucho más desconocido lo que contribuyó a su éxito además de las fuerzas armadas: el sistema ULTRA inglés, descifrando las comunicaciones alemanas inalámbricas a través de su máquina Enigma; así como el sistema de dobles agentes de los servicios secretos ingleses del MI5.



Junto a Overlord se inició la Bodyguard que fue la Operación de distracción estratégica más importante y compleja de la historia militar. Su objetivo fue el de inducir al ejército nazi para que creyera que el desembarco se iba a realizar en el este de Calais, que concentrara sus fuerzas de defensa en este punto y sus alrededores, así como que siguiera creyendo durante varias semanas que una vez iniciado el desembarco de Normandía este era de distracción porque el de más envergadura se iba a realizar a través del Paso de Calais con la finalidad que no mandaran fuerzas armadas de refuerzo de sus líneas y de rechace a las tropas aliadas que ya estaban en las playas de Normandía.
Parece sencillo contarlo, pero fue una arriesgada Operación de espionaje y contraespionaje en el que Garbo (el español Juan Pujol) tuvo un importante papel como doble agente de Alemania dependiente de la Ahwelr (inteligencia alemana) con el nombre de Arabel y del Reino Unido a través del citado MI5. Con anterioridad los ingleses ya habían realizado maniobras de distracción en otras situaciones geográficas como la Operación Cascade (Cascada) contra el Áfrika Korps de Rommel en el norte de África. Los ingleses consiguieron confundir al ejército alemán sobre el lugar de ataque al Áfrika Korps. Este se produciría en El Alamein. En la primera batalla entre junio y julio de 1942 detuvo el avance de Rommel.
En la segunda batalla su objetivo era la retirada del Áfrika Korps del norte de África. Para esto se ideó la Operación de distracción Bertram con el fin de ocultar las tropas que iban a hacer una contraofensiva, la fecha y el lugar del ataque. Esta Operación tuvo una gran éxito. Después de esta segunda batalla las tropas del ÁfriKa Korps se retiraron derrotadas hacia Túnez. Era el final del Áfrika Korps. Churchill manifestó que “antes de El Alamein no habíamos conocido la victoria, después de El Alamein no conocimos la derrota”.
El 30 de abril de 1943, Jose Antonio Rey María, pescador de origen portugués salió a faenar desde Punta Umbría (España) a la Laguna del Portil. Tropezó con un bulto que resultó ser un militar inglés que flotaba a la deriva. En puerto identificó el cuerpo el Comandante de Caballería español Gómez de Barreda quien informó a las autoridades militares y estas a las alemanas. Se trataba de William Martín, Capitán de los Royal Marienrs. Entre sus ropas encontraron una cartera con importantes documentos de Operaciones Combinadas (Combined Operations) con información sobre el desembarco de los aliados en el Mediterráneo, información que los alemanes no sabían que eran de distracción para que no aumentaran sus fuerzas en puntos estratégicos donde los aliados iban a iniciar dicho desembarco. Este se denominó Operación Mincemeat, que fue parte de las maniobras de distracción de la Operación Husky para la invasión aliada en Sicilia. El sistema de comunicaciones ULTRA confirmó al servicio secreto inglés que los alemanes habían picado el anzuelo.





El 15 de enero de 1944 Eisenhower desembarcó en Gran Bretaña para dirigir la invasión a Europa. A su vez, Rommel se había hecho cargo del “Muro del Atlántico”, las defensas costeras alemanas en el norte de Francia.
La Operación Bodyguard se inició a finales de diciembre de 1943 para realizar maniobras de distracción estratégica y guardaespaldas de la acción principal. Su primer objetivo fue engañar a los alemanes para que no supieran cuándo, dónde y cómo desembarcarían los aliados en Francia. Su segundo objetivo fue que, una vez iniciado el desembarco, el ejército nazi creyera que se trataba de una maniobra de engaño con el fin de que creyeran que el desembarco real se iba a realizar por el Paso de Calais para que sus fuerzas se centraran en la defensa de este punto y no acudieran en ayuda de las de Normandía.
La Operación Bodyguard se dividió en cuatro: Fortitude norte, Fortitude sur, Zeppelin Y Vendetta. Con Fortitude norte se simularía un ataque combinado aliado en Noruega para luego dirigirse al norte de Alemania. Su finalidad: mantener tropas alemanas en aquél país. A su vez, se convenció a Stalin para que los soviéticos hiciesen un ataque anfibio en la costa rumana del Mar Negro y que, a su vez, realizasen una ofensiva contra el sur de Noruega. Una vez más ULTRA confirmó que los alemanes enviaron tropas a esas zonas amenazadas. Con la Operación Zeppelin se hizo creer a los alemanes que los aliados tenían muchas más unidades militares y medios en el norte de África de las que en realidad tenían. La Operación Vendetta se ideó para hacer creer que un supuesto ejército norteamericano desembarcaría en Marsella después del de Normandía. La Operación Fortitude sur engañó a los altos mandos alemanes con la certeza que el desembarco definitivo de los aliados se realizaría en Calais.
El 26 y 27 de mayo el Mariscal Montgomery se dejó fotografiar en Gibraltar. De acuerdo con las informaciones recibidas por sus espías, los altos mandos alemanes supusieron que si estaba en Gibraltar camino del norte de África era porque la invasión a Europa se iba a producir por el sur de Francia ó por los Balcanes. En realidad fue otra maniobra de distracción. Quien estuvo en Gibraltar fue el doble de Montgomery, el Teniente M.E. Cliftlon James.
Arabel/Garbo engañó a los alemanes en sus largos mensajes con información real, para tener credibilidad, pero incompleta; a veces exagerada, a veces también incierta, con mucha habilidad para convencer a los altos mandos militares nazis.








Eisenhower decidió que el desembarco se haría en dos oleadas, la primera a las 6 de la mañana, la segunda una hora después. Ese día estaba en juego el futuro de Europa. En la medianoche del Día D, el General De Gaulle leía su discurso radiado en el que manifestó, entre otras cosas, que “Desde la vieja Inglaterra comenzaba la batalla por Francia y de Francia.
El resultado fue satisfactorio para los aliados, sin olvidar que miles de personas contribuyeron a este éxito arriesgando su vida por la libertad en las playas de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword en el norte de Francia. 120.000.- soldados, 18.000.- paracaidistas fueron los protagonistas del bando aliado, junto con 5.333 embarcaciones y 20.000.- vehículos de todo tipo.
El triunfo aliado fue la combinación del talento de sus líderes, del esfuerzo de miles personas anónimas, de la resistencia de gente común que empuñó un arma en defensa de sus ideales y la libertad de su país.

viernes, 14 de agosto de 2015

#YoEstrellaCervantes

En el cielo hay una estrella de cuyo nombre quiero acordarme … Nos miran todos los días en las noches despejadas. Desde muy lejos. Puntitos luminosos en la oscuridad. En la escuela aprendimos a mirar al cielo y a descubrir estrellas, constelaciones, satélites y planetas. Algunos de estas destacan por su popularidad: como la luna ó el sol, pero también constelaciones como la osa mayor ó la osa menor con su estrella polar que señala el Polo Norte geográfico, visibles durante todo el año en el hemisferio norte.
Son los astrónomos los que les dan nombre. Pero no siempre. Miguel de Cervantes, escritor español, podría dar nombre a una estrella y los cuatro planetas que la orbitan podrían llevar el nombre de los personajes principales de su novela “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha: Quijote, Rocinante, Dulcinea y Sancho Panza.


Esta es una iniciativa del Planetario de Pamplona y de la Sociedad Española de Astronomía, con el apoyo del Instituto Cervantes, dentro del proceso que ha iniciado la Unión Astronómica Internacional. Esta Organización ha propuesto poner nombre a 20 nuevos sistemas planetarios descubiertos en los últimos años, para ello ha convocado la posibilidad de mandarle propuestas que se pueden votar por medio de una página web.
La comunidad astronómica española ha propuesto que la estrella u cuyo nombre se lee “mu”: Are y sus cuatro planetas, tenga las nombres de Cervantes, Quijote, Rocinante, Dulcinea y Sancho.
¡ Ya se ha iniciado la votación por internet !, desde el pasado 12 de agosto hasta el 31 de octubre. La importancia de Miguel de Cervantes y de su obra del Quijote en la literatura universal justifican esta propuesta difundida desde la web www.estrellacervantes.es . Te invitamos a que votes esta iniciativa en el siguiente enlace: http://nameexoworlds.iau.org/systems/106 (es la penúltima propuesta). Nosotros ya lo hemos hecho. A su vez, nos invitan a compartir en redes sociales: #YoEstrellaCervantes y lo hacemos con gusto.

jueves, 13 de agosto de 2015

Patio de las Doncellas. Real Alcázar de Sevilla

Sevilla tiene un color especial, como dice la canción. Especial por su historia, sus gentes, la gracia del sonido de sus manifestaciones, su gastronomía, la monumentalidad de los vestigios históricos, sus amplios jardines y sus fuentes, la plaza de España, la Giralda, su Real Alcázar, su Catedral, el Guadalquivir y todo lo que le rodea, la Torre del Oro, … Sevilla guarda grandes tesoros arquitectónicos. Uno de ellos, tiene su fama por su espectacularidad, la riqueza de sus ornamentos en paredes y techos, por sus salones de diferentes estilos arquitectónicos, por sus jardines: el Real Alcázar de Sevilla. Y en él, el Patio de las Doncellas.
Si visitar el Patio de las Doncellas de día es algo singular, más lo es hacerlo de noche, en visita guiada y privada para un numeroso grupo de amigos. Nuestros pasos y nuestros murmullos bien podrían ser la de sus moradores de hace siglos. Imaginamos que las doncellas que dan nombre a este patio podrían mirarnos desde la galería superior mientras admiramos la riqueza de arcos, capiteles, muros y estanque central.


Este patio fue ideado por Pedro I de Castilla, llamado el justiciero ó el cruel, según sus leales ó sus enemigos. Este rey decidió construirse un palacio dentro del existente Alcázar Real aprovechando alguna de sus estructuras. Su afán fue mostrar al mundo la grandeza de Castilla y el poder de su Corona. Y puso gran empeño en esta tarea: se trajo los mejores maestros artesanos de Toledo, de Granada aún musulmana y de la propia Sevilla para realizar una obra extraordinaria. Y lo consiguieron. La obra duró poco tiempo, del 1364 al 1366, para construir un conjunto de más de 2.200 m2.
Para este palacio se diseñó un gran patio central con planta rectangular en el que los artesanos nazaríes mostraron su maestría alicatando los zócalos de las paredes con motivos policromos de lazo. Desde este patio de las Doncellas se accede al Salón del Trono ó de Embajadores, también a la residencia del rey y de su familia estructuradas alrededor de un pequeño patio llamado de las Muñecas con salas de artesonado de madera y decoradas las paredes con alicatados y yeserías.
A la maravilla de este patio de las Doncellas le antecede la fachada mudéjar ó “de la Montería”, de gran belleza, con la que Pedro I quería anunciar la belleza del interior. Como si de un retablo se tratara, con materiales como la piedra, el ladrillo, los azulejos, la madera, construyeron una portada palaciega de gran armonía. Arcos ciegos polilobulados, sebkas y atauriques, forman parte de su decoración. También hay motivos epigráficos: uno de ellos, en letras góticas, menciona al poderoso y conquistador rey Pedro I. Llama la atención que cerca de esta inscripción hay otra, en caracteres árabes cúficos, que dice que sólo Alá es vencedor. De estilo mudéjar este palacio se construyó en una época en cuya sociedad convivían nazaríes y cristianos, en un mestizaje de colaboración entre culturas.

lunes, 10 de agosto de 2015

un mar de colores



Podemos pasar horas mirando el mar admirando sus tonalidades, su luz, sus olas, … Las embarcaciones que acarician sus aguas con su obra viva. Los veleros que colorean de blanco su horizonte. Las gaviotas que dibujan su cielo. El mar, cada día distinto de luz y de color. Azul, verde, turquesa, … Pero, ¿de qué color es el mar?.
Siempre se creyó que el mar era azul porque se reflejaba el color del cielo. Sin embargo, John Young Buchanan, químico inglés del s. XIX, manifestó que el color del mar se debía al plancton, microorganismos que hay en el agua. Por otra parte, Charles Yentsch, Oceanógrafo del s. XX, volvió a manifestar que el color del mar tenía que ver con el color del cielo, entre otras circunstancias. Su trabajó relacionó la luz y la vida marina. La NASA también se ha interesado por el color del mar y lo registra desde el espacio estudiando el fitoplancton para analizar los procesos de los flujos de nutrientes y energía en el océano y con ellos su productividad.

El fitoplancton tiene clorofila. Si hay más cantidad de este pigmento, los tonos tienden a ser verdes. Si hay menos, tienden a ser azules. Con el tono se puede conocer la concentración de clorofila.
También tiene que ver el fondo del mar: si es de arena, algas, rocas. y la profundidad del mar. En las islas tropicales las aguas son muy puras, transparentes, con impresionantes azules turquesa. Estas aguas también las vemos en las islas Baleares (España) ó en Cerdeña, en el Mediterráneo occidental ó en la islas de Puket y Phi Phi en Thailandia, … Un mar de colores a nuestro alcance para disfrute de todos los que admiramos sus tonalidades.

entrevista a Pascual Rosser Limiñana sobre sus novelas

En su libro, Más allá del horizonte, habla del exilio forzoso al que, como vemos en televisión, se ven obligados millones ...

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