sábado, 19 de enero de 2019

Todos somos monárquicos




En España hoy todos somos monárquicos hasta que se demuestre lo contrario o se manifieste expresamente otra cosa. Y no porque yo lo diga, sino porque así lo votó el pueblo español por amplia mayoría al aprobar la Constitución de 1978 en referendum. Los ciudadanos de un Estado como el español, ya constituido como Monarquía, no tienen que demostrar su condición ni reivindicar lo que ya son.

El modelo de Estado de España es la Monarquia Parlamentaria y por serlo los valores de la revolución francesa de la libertad, la igualdad y la fraternidad, son los valores de esta Monarquía moderna. Estos mismos valores nos definen como ciudadanos libres de esta gran nación que es el Reino de España.

Hay manifestaciones de líderes políticos que dejaron huella y marcaron un camino consensuado entre los suyos, que después hicieron de todos. Cuando se inició el periodo de sesiones después que el PSOE ganara las elecciones generales de 1982, en presencia de los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, el socialista Gregorio Peces-Barba pronunció un discurso - como Presidente del Congreso a los Diputados - de apoyo a la Monarquía en la que dijo que “produce una estabilidad, un equilibrio y unas posibilidades de progreso difíciles de encontrar en otras formas de Estado” y terminó diciendo que “en el ámbito de una Monarquía Parlamentaria como la de nuestro país, lo mismo da decir que viva el Rey, que viva la Constitución, que viva España. Por eso, si me permiten, voy a terminar mis palabras diciendo, con reiteración, tres vivas que significan, al menos en mi espíritu, lo mismo. ¡Viva el Rey!, ¡Viva la Constitución!, ¡Viva España!”. Desde entonces, el PSOE aparcó esa alma republicana que a veces dice tener Pedro Sánchez, actual Presidente del Gobierno.

Hoy la Monarquía Parlamentaria defiende los mismos valores democráticos que una República. La diferencia está en la historia de cada Nación, en el Jefe del Estado y en la motivación de tener un modelo de Estado o tener otro. España es hoy una Monarquía por unos derechos históricos. El rey lo es por unos derechos dinásticos. España es Reino  incluso antes de ser un Estado consolidado. Y cuando dejó de ser Monarquía, en breves periodos de la historia de España, prefiero no recordar su resultado por ser tan desastroso. Hay países como el nuestro en los que la Monarquía es el modelo de Estado que mejor ha funcionado a lo largo de su historia.

El rey reina pero no gobierna. Su papel moderador y de árbitro ha demostrado ser necesario en nuestro sistema político. El rey abre puertas en sus relaciones nacionales o internacionales, bien lo saben los gobiernos de diferentes ideologías que ha tenido España en nuestra joven democracia. Que el Jefe de Estado no tenga una adscripción política favorece contactos y relaciones que permiten al rey mediar en determinadas situaciones.

Las circunstancias actuales en España, con un importante desafío independentista en Cataluña, han contribuido a que el rey Felipe VI se haya constituido, sin buscarlo, en defensor de la unidad de España y garante de los derechos y obligaciones de la Constitución de 1978.

Por esto, el 70 % de los españoles ve al rey como símbolo de unidad de España, según la última encuesta que NC Report ha hecho para La Razón sobre la Monarquía en enero de 2019; tres de cada cinco ciudadanos prefieren Monarquía a República; el 68% aplauden el papel del rey frente a la crisis independentista en Cataluña; se destaca que va en aumento el apoyo de los jóvenes a favor de la Monarquía frente a la República con un 52,4% de españoles de 18 a 34 años, el 58,9% de españoles entre 34 y 55 años; en cuanto a su tarea como Embajador de España, el 80,5 % manifiesta que es una función que aprueban con nota alta; la valoración que se tiene del rey Felipe VI es de 7,1 sobre 10 siendo el mejor valorado de toda la Familia Real española.

Pablo Casado, del PP, dijo no hace mucho en un discurso a su ejecutiva que le “parece bueno que nos vayamos acostumbrando a decir ¡Viva el rey! en la conversación en la calle,en el bar ó en la universidad”.

Después del Mensaje de Navidad de 2018 de Felipe VI, Albert Rivera - de Ciudadanos - manifestó estar de acuerdo con las palabras del rey cuando afirmó que “la convivencia es nuestro mayor patrimonio, la obra más valiosa de nuestro patrimonio” porque dijo Rivera que “nuestro mayor reto es asegurar esa convivencia defendiendo la igualdad, la libertad y la unión”.

Cuando todos lo dicen, cuando todos corroboran las palabras y los hechos del rey Felipe VI es porque le reconocen su gran labor social y de Estado. Como las recientes manifestaciones de Jose Luís Ábalos, Ministro de Fomento del Gobierno de Sánchez, al destacar que Felipe VI “encarna los valores de unidad y permanencia de la Nación española y está liderando de forma sobresaliente y con valentía unos momentos que no están siendo fáciles”. Pues eso.


Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press.

un 2019 apasionante




Cuando iba a hacer esta crónica pensando en el 2019 acababa de terminar de leer una biografía sobre Lorenzo de Medici, llamado el Magnífico porque lo fue, entre otras cosas, como mecenas de grandes artistas como Botticelli o Miguel Angel. Sin su apoyo muchas de las obras que pintaron o esculpieron, no hubieran visto la luz por la intransigencia de algunos. Siempre los hay.

Sentado en un sillón orejero en mi salón de casa disfrutando de la maravilla de algunas de las obras del Renacimiento italiano de esos artistas y quizá con una sensación de euforia ante tanto arte, estaba convencido que el 2019 iba a ser apasionante. Claro que no había leído aún el discurso de fin de año de Torra que presuntamente llama a la sublevación de los suyos contra el Estado español. Vaya por Dios, que me amargó la tarde, bueno un poquito de la tarde, que no hay que exagerar, los poderes del Estado lo pondrán en su sitio si se desvía demasiado.

2019 está lleno de grandes efemérides y no pocos acontecimientos. Será un año electoral con elecciones municipales, autonómicas y europeas. Menos de las que muchos desearíamos:  faltan unas elecciones generales anticipadas que clarifiquen si es válido ó no el apoyo que tiene el Gobierno de España del PSOE con los partidos nacionalistas e independentistas sin los que no podría aprobar leyes en el Parlamento español porque hoy es insuficiente la sola representación parlamentaria de los socialistas para ese fin. Según una encuesta de NC Report para La Razón de principios de este mes de enero, el 70 % reclaman unas elecciones generales.

Algunas efemérides propias y ajenas llenarán la agenda cultural de España. Entre las propias, el 500 aniversario del inicio de la primera vuelta al mundo circunnavegando la tierra por Magallanes y Elcano amparado y promovido por el rey Carlos I de España y V de Alemania, que otro rey, Felipe VI, ha puesto su empeño en celebrarlo por todo lo alto como se merece. Hay que sentirse orgullosos de lo que fuimos y de lo que somos. Otra efemérides nuestra, el 200 aniversario del Museo del Prado inaugurado por el rey Fernando VII, aconsejado por su esposa la reina María Isabel de Braganza, para compartir con el pueblo las Colecciones Reales. Fue el inicio de lo que hoy es el Museo del Prado, una de las pinacotecas más importantes del mundo. Y de las efemérides ajenas, por citar una, el 500 aniversario del fallecimiento de Leonardo Da Vinci que Madrid celebrará con varias exposiciones y conferencias sobre su obra.

2019 será también el año del Brexit, la salida del Reino Unido de la Comunidad Europea con o sin acuerdo y, quien sabe, si con un nuevo referendum en el horizonte para volver a la Unión Europea cabizbajos y mirando para otro lado como si la cosa no fuera con ellos. Los jóvenes de aquellas tierras ven con recelo las muchas puertas que se les cierra en su futuro laboral por este Brexit no deseado y quieren votar de nuevo. Con su salida de la CEE, Gibraltar estará en el candelero. Europa no se puede permitir una colonia en su territorio. ¿Veremos pronto un Gibraltar español?. Que así sea, si es. Pero por favor, que Pedro Sánchez no sea el que negocie, no volvamos a hacer el ridículo.

Con un año electoral las encuestan vuelan por doquier, hay cierta inquietud con los resultados, a favor y en contra, con un ascenso de los partidos de derechas y de centro en deprimento de la izquierda y los antisistema de Podemos. En la nueva encuesta del CIS bajan PSOE y Podemos y suben PP, Ciudadanos y VOX, con sorpresas en los partidos nacionalistas con la casi desaparición del PDCat en el Parlamento español. No sorprende que el PSOE baje en la intención de voto de la encuesta citada, aunque podría ser el partido más votado. En política la ambiguedad se paga, devalúa el mensaje. En otra encuesta, de las muchas que se publican estos días, ningún ministro aprueba. Los mejor valorados son Duque y Borrel, aunque también por debajo del cinco. Algo tendrá que hacer el PSOE y sus barones - que algunos ya empiezan a inquietarse - si no quieren que el resultado de las Autonómicas en Andalucía se contagie en el resto de España en las elecciones de primavera.

Y por no tener que ver con la política, me he dejado para el final el comentario de otro cumpleaños, el quinto de Felipe VI como rey de España. En junio. Nunca hubiera podido imaginar que sus primeros años de reinado iban a ser como han sido, con un golpe de estado civil por un gobierno autonómico que es la representación del Estado en esa Comunidad Autónoma: Cataluña. Claro que gracias a esto, toda España conoce mejor al rey Felipe VI, cómo ha mostrado su cara menos amable contra los golpistas que se han saltado la ley a su antojo y cómo ha enseñado su cara más simpática a los constitucionalistas y al pueblo español que apoyó su enérgico discurso y su llamada a la concordia el 3 de octubre de 2017. Algunos de estos infortunios han mostrado a un rey más cercano, en el que se puede confiar, que ha pasado de ser considerarlo por muchos como tímido, a un rey que reina pero no gobierna, que modera y que se ha convertido en el primer defensor de la Constitución española y de sus valores. 



Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press.

viernes, 4 de enero de 2019

Yo sí creo en los Reyes Magos




Yo sí creo en los Reyes Magos, esos sabios de Oriente que vinieron a adorar al niño Jesús. Dios manifestado a través del cuerpo de un niño. Envuelto en pañales, dormía en un pesebre ante la atenta mirada de San José y de la Virgen María.

Yo sí creo en esos Reyes Magos que hacen sonreír al más serio e imaginar al más indeciso. Yo sí creo que hay una noche mágica del año que unos sabios generosos acuden a casa para saciar las ilusiones de todos.

Yo sí creo en esos Reyes Magos que la tradición ha vestido de suntuosos y coloridos mantos y túnicas que despiertan la admiración de propios y de extraños. Esta admiración es correspondida por esos Magos con la comunicación de un mensaje de paz que imploran por todo el mundo en estas fechas navideñas y ponen en boca de multitud de representantes políticos de los cinco continentes.

Yo sí creo en esos Reyes Magos que son la alegría y la esperanza de niños y de adultos para que en una noche mágica y la madrugada del 5 al 6 de enero los pajes de los Reyes y los propios Reyes Magos colmen de regalos a quien se lo merece por su buen comportamiento durante el año.

Yo sí creo en esos Reyes Magos que invitan a la solidaridad para que en estas fechas navideñas no haya ningún niño sin juguetes.

Yo también creo en esos Reyes Magos que por ser sabios traen sentido común al dirigente para sus tareas de gobierno y placer al servidor público para que cuando tenga que cumplir con su trabajo lo haga tan bien como si fuera para él mismo. Y si no, ya saben, carbón, que algún tirón de orejas hay que dar de vez en cuando  cuando se lo merecen.

No acepto que profesores progres digan en la escuela a sus alumnos infantiles la supuesta procedencia paterna y materna del origen de los regalos de Papa Noel ó de los Reyes Magos. Disiento de afirmaciones como la que presuntamente dijo Trump, Presidente de EEUU, hace unos días desde su despacho oval de la Casa Blanca: felicitó la Navidad por teléfono a varios niños y a uno de ellos de 7 años le preguntó si aún creía en Papá Noel porque eso a su edad ya no se llevaba. Imaginen cómo se quedaría ese niño. Es muy probable que le arruinara esa noche mágica de la Nochebuena en la que Papá Noel entra en su casa mientras duerme para llevarle lo que le ha pedido por carta: un juego de la Nintendo, un Scalextric, unos comic, ….

Hace unos días leí en un periódico digital que un padre de una niña de 10 años de edad hizo una página web para enseñar, contrarrestar y responder a su hija de la existencia de los Reyes Magos que le negó su profesora en la escuela. En esta web se recogen manifestaciones de la existencia de los Reyes Magos con datos de su historia, cómo se distribuyen los regalos, las medidas de seguridad que aplica la Policía Nacional española para la protección de Sus Majestades en esa noche mágica del reparto de los regalos, etc. Pueden verlo en www.losreyesmagosexisten.com Quien ha confeccionado esta web es un padrazo, se merece un diez en la clase de su hija y un fuerte aplauso de la sociedad española por mantener viva su ilusión y la de tantos niños que, como ella, les hacen dudar con manifestaciones contrarias a la realidad de su propia imaginación.

Yo sí creo en los Reyes Magos. Y les digo más, cuando los adultos, cuando los jóvenes, pierden la fe en esa noche mágica, ya no es lo mismo, ese día se convierte en uno más. Ya no se espera el regalo inesperado, ni la sorpresa que no llegará. Y muchas ilusiones quedarán frustradas en el camino.

En mi casa creemos en los Reyes Magos, en esa noche mágica del 5 al 6 de enero, en las ilusiones y satisfacciones que produce. Y en el roscón de Reyes de la víspera que golosos somos un rato, con chocolate en taza bien caliente.

Y recuerden que lo importante no es la cantidad sino la calidad de lo que se recibe. El agasajo es sinónimo del deseo de uno y del cariño del otro que los Reyes Magos tienen a bien convertir en regalos.



Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press.

jueves, 3 de enero de 2019

el castillo Santa Bárbara se viste con la bandera de España


El castillo Santa Bárbara de Alicante se viste con la bandera de España. La noche del 31 de diciembre de 2018 al 1 de enero de 2019, especial por sí misma, el castillo Santa Bárbara se vistió con los colores rojo y amarillo de la bandera de España. Y los días venideros de primeros de año.

En las fechas previas, algo se vislumbraba en su silueta en las noches anteriores a la de final de año, porque las murallas, la cara del Moro y su entorno se vestían de diversos colores cada noche, alternando unos con otros. De oro, de verde esperanza, de violeta. Eran las pruebas que la actual Corporación del Ayuntamiento de Alicante estaba poniendo en marcha con una finalidad: que el castillo Santa Bárbara - al ser el monumento más emblemático de la ciudad - contribuya a divulgar los diversos acontecimientos trascendentales que se vayan realizando a nivel local, autonómico o estatal, con su protagonismo y con diversas tonalidades luminosas que se proyecten sobre su entorno.


Desde la ventana de mi casa, la sorpresa fue grande. Las murallas y su entorno se habían vestido de rojo y gualda, según definición de los colores de la bandera española.

Desde allí arriba el castillo domina la ciudad y es visto desde todos los barrios. Se eligió la bandera de España porque nos representa a todos los españoles sin distinción de ninguna clase.

Es una buena manera de interpretar y compartir nuestros valores, en este caso nuestra entidad y sentimiento como españoles.


Es una iniciativa de la Concejalía de Infraestructuras del Ayuntamiento de Alicante que, actualmente, dirige Emilio Israel Cortés Santiago, siendo Luís Barcala el Alcalde de Alicante.

Todo esto se ha hecho con un proyecto nuevo de iluminación del castillo con un presupuesto de 380.000.- eu. Se han sustituido los proyectores antiguos por otros más modernos de tecnología LED. Este cambio hará posible tener un ahorro anual de unos 50.000.- eu de la factura eléctrica por lo que la inversión actual quedará amortizada en siete años. Esta nueva instalación permite tener varias modalidades de luz y de color pudiendo mezclar diversos colores al mismo tiempo para conseguir la imagen deseada en ese momento.


Una colorida y luminosa iniciativa que inicia un año más de la historia de Alicante, esa que construyen los alicantinos cada día.

Este blog ha cumplido 10 años !!!




Este blog ha cumplido diez años, un largo recorrido contando cosas, acciones de las que he sido protagonista ó de las que he formado parte, aunque sea yo el que menos salga físicamente en este diario público.




En este blog encontraréis actividades que me producen sosiego, sea en el mar ó tierra adentro. Ante un apetitoso plato de arroz ó un postre memorable. Con algunos artículos de opinión. Con escritos con temas de rabiosa actualidad. Recordando nuestra historia. Sobre la Monarquía Parlamentaria, el mejor modelo de Estado que ha funcionado bien en España, de la que nos tenemos que sentir orgullosos. Escritos en primera ó tercera persona, como algo personal ó con contenido divulgativo. Una manera de compartir lo que escribo, porque ya saben que escribir es una de las cosas que más me gusta.




En este blog hay de todo, y si no vean algunas de las fotos publicadas en el mismo durante el pasado año 2018 que despedimos tan sólo hace un par de días y que reproduzco en este escrito.




Deseo de corazón que les haya gustado, que les guste y que les siga gustando. Yo seguiré dedicando mi tiempo libre en compartir escritura y fotografías hechas aquí ó allá durante mis actividades para compartirlas con ustedes en este blog sin ánimo de lucro.



lunes, 31 de diciembre de 2018

Alicante y el origen de Papá Noel




El origen de Papá Noel, esa persona generosa que colma de regalos a quien se lo merece por sus hechos y/ó por sus conductas, nació en Alicante. Rotunda frase. ¿No me creen?. Pues yo se lo cuento. Lean, lean, no pierdan detalle.

Todos saben que Papá Noel es ese señor de bigote y barba blanca, vestido de rojo, gordinflón que lo está no tanto por lo mucho que come sino más por las muchas sonrisas que recibe repartiendo juguetes y otros enseres cotidianos que alegran a quienes los reciben.

Hace unos años visité a Papé Noel en su caseta de Rovaniemi, en Laponia. Todo nevado, en un ambiente frío en la calle, pero caluroso en el interior de su casa. Conocía de mi familia, como no, lo sabe todo. Le hablé de mis hijos, de sus sueños, de sus deseos, de sus ilusiones. Imaginen la cara que pusieron cuando un año después de esa entrevista recibieron en Navidad una carta de Papá Noel. No salían de su asombro. Nosotros tampoco. Aún la guardan como oro en paño por mucho que mi hija sea mayor de edad y mi hijo esté cerca de serlo. Con un gesto tan pequeño, con unas cuantas palabras, les colmó de alegría. Luego llegarían los regalos mientras dormían en la mágica madrugada de Nochebuena a Navidad después de celebrar el nacimiento del niño Jesús, llamado después Jesús de Nazaret.

Hoy a Papá Noel le pediría otras cosas mundanas, además de la salud de mi familia. Le pediría muchas cosas de otros que nos afectan a todos. Sobre todo a los gobernantes a quien les solicitaría que en sus decisiones prime siempre el interés general y no el particular, que no sean egoístas ni tan ambiciosos que sólo les importe lo propio sin mirar más allá de su ombligo, que no jueguen con la unidad de España, que cumplan con lo que prometen, que estén cerca del ciudadano para solventar lo que la sociedad les demande, que sean generosos y solidarios, que hagan todo lo posible para el bienestar social y la paz en nuestras calles y en el mundo.

¿Y que tiene todo esto que ver con Alicante y el origen de Papá Noel?. Todo. El origen de Papá Noel es San Nicolás, el patrón de Alicante. Nada menos. San Nicolás de Bari nació en un pueblo de Turquía alrededor del año 270 después de Cristo. Evangelizó tierras de Asia y estas costas del Mediterráneo. Cuando España era un Imperio, con  la Monarquía hispánica como líder, entre otros territorios dominó buena parte del centro de Europa e Italia dejando in situ muchas costumbres cuando dejó de serlo. Cuenta la tradición que San Nicolás se embarcó en un barco de vapor desde el puerto de Alicante para navegar hasta los Países Bajos con la bodega cargada de mandarinas de la huerta alicantina, galletas y regalos para entregar a los niños. Esta travesía y su llegada a puerto es una de las fiestas más populares de los Países Bajos. La Sinterklaas, que así se llama, se celebra el 5 de diciembre. Cada año reciben a Papá Noel en un puerto diferente de los Países Bajos. Esta tradición emigró a Nueva Amsterdam, antigua colonia holandesa y actual ciudad de Nueva York. El tiempo fue adaptando esta costumbre en EEUU hasta denominarse Santa Claus. Desde EEUU se divulgó primero por todo el mundo anglosajón, después por el mundo latino, tomando también el nombre de Papá Noel.

Ya ven qué pequeño es el mundo y lo mucho que aportan los ciudadanos de una ciudad como Alicante a orilla del Mediterráneo donde el puerto y el mar forman parte de nuestras señas de identidad y desde dónde se emprenden tantas cosas como este largo viaje de San Nicolás, Santa Claus ó Papá Noel.



Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

domingo, 23 de diciembre de 2018

celebramos la Navidad con los Super Niños



Celebramos la Navidad con los Super Niños. En el Centro de Día de Oncología Infantil del Hospital General de Alicante. Este centro es donde pasan buena parte del día para dedicarle a la quimio más horas de las que les gustaría, aunque forma parte del tratamiento contra el cáncer y contribuye a aferrarse a esta vida que tanto aman y de la que les agradaría disfrutar más como sus iguales de la misma edad.


Los Super Niños son verdaderos héroes de su existencia, como también lo son las ATS que les cuidan, les acompañan, les hacen más fácil este paso de la enfermedad a su curación, porque la mayoría se curan: 85 de cada cien sobreviven al tratamiento, nos dicen con pena por los que no lo consiguen. La medicina evoluciona tanto que lo que hace unos años parecía imposible hoy es el éxito de la ciencia, el tratamiento y la farmacología.




Entre las camillas y los sillones para la quimio, está el árbol de Navidad que les hemos regalado. Aquí nunca habían tenido uno. Con las ramas y las hojas nevadas, con luces (sin cables) y con bolas de distintos colores, de plástico para que no se lastimen si alguna se rompe. En la fiesta de Navidad - que los socios del Rotary Club Alicante Costa Blanca contribuimos a organizar - no podían faltar los regalos traídos de Laponia por Papá Noel ó de Oriente por los Reyes Magos. En lo más alto del árbol de Navidad, estos niños han dibujado una rueda rotaria.

Entre las actividades organizadas para este día - el pasado viernes 21 de diciembre - nos hicimos un tatuaje poco después de J, un niño de 6 años que nos invita a que nos lo hagamos. Siempre he sido reacio a los tatuajes y lo he comentado con mis hijos, pero hoy no puedo, no podemos, negarselo a J. Dejamos que nos lo dibujen en un brazo: un electocardiograma con un corazón, un ángel, ... J tiene un cáncer de las raros, que le afecta a los huesos. Enganchando a la vía en ese momento, nos cuenta que es aficionado al Barça y forofo de Messi. Le vemos sonreír, una sonrisa forzada por el dolor pero necesaria para él. Y para nosotros que le vemos disfrutar de una conversación infantil entre adultos. Nos choca la mano a modo de saludo y de satisfacción. A su madre, que está cerca, también le venos sonreír emocionada. Nos emocionamos con ella en un momento entrañable. Unos minutos de esperanza que se contagia para que J pueda sonreír a esta enfermedad en un futuro que queremos cercano y que quede como un recuerdo vago de algo que le pasó cuando era niño.

Los Super Niños es el nombre que ellos mismos se pusieron y se dibujaron para un proyecto solidario del Rotary Club de Alicante Costa Blanca en beneficio de los niños y adolescentes de Oncología Infantil del Hospital General de Alicante.

En el Rotary Club Alicante Costa Blanca los Super Niños son nuestra razón de ser. Con nuestras acciones solidarias contribuimos a hacerles su vida más saludable.

p.d.: los niños no salen en las fotos, por razones obvias.

Todos somos monárquicos

En España hoy todos somos monárquicos hasta que se demuestre lo contrario o se manifieste expresamente otra cosa. Y no porque yo lo ...

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