lunes, 17 de diciembre de 2018

En la Dipu ya es Navidad




En la Dipu ya es Navidad. Sus jardines se han iluminado con luces de colores, su enorme ciprés se ha vestido de bombillas que escalan entre sus ramas para, luminosas por la noche, confundirse con las estrellas.








Entre los troncos de un ficus centenario, el niño Jesús, María y José, han encontrado cobijo, junto al calor del buey y de la mula. Agazapados, cerca del pesebre. Cerca de todas las miradas.

Diversas actividades en el entorno de un mercadillo navideño, inauguradas desde el 13 de diciembre de 2018 hasta el 6 de enero de 2019.

Un mercadillo para adultos y, sobre todo, para niños. Para que los adultos acompañen a los niños a visitar a Papá Noel hasta la Nochebuena, al Paje Real de los Reyes Magos hasta el 6 de enero.


Puestos de bebidas exóticas venidas de Oriente, dulces de tierras lejanas, frutos secos de todos los sabores y otras viandas para enamorar a exigentes paladares. Otros de ropa, de sombreros, de objetos decorativos, de flores, de la típica flor de Navidad, … Junto a talleres para niños donde puedan despertar su curiosidad pintando con lápices de colores, escuchando cuentos de desconocidos que consiguen arrancarles un sonrisa de su cara y dibujar en el aire unas risas infantiles y nerviosas.


Pasacalles, juegos populares, saltimbanqui, malabaristas, payasos, músicos, completan un cuadro navideño para acercar a los niños a la magia de la Navidad, esa magia que hace que la imaginación de un niño ó de una niña se hagan realidad a través de un juego de la Nintendo ó por una muñeca Barby, por una cocina ó por un garaje con cochecitos de colores, de una pelota ó un tambor, ó de tantas otras cosas.

Porque sí, ya es Navidad en la Dipu, en la Diputación de Alicante.



domingo, 16 de diciembre de 2018

La Constitución de todos



El periodo constituyente del 78 fue apasionante. Después de una larga dictadura, se juntaron las ganas de libertad, de democracia, del reconocimiento de los derechos humanos y de tantos otros derechos. Y todo esto liderado por la Monarquía que, desde entonces, se erigió como promotora y defensora de esos valores. Este fue un paso tan importante que algunos republicanos vieron y ven en la Monarquía un modelo de Estado posible por encima de sus convicciones republicanas. Una Monarquía Parlamentaria encarnada por un rey representativo como motor del cambio que reina pero no gobierna.

En ese periodo constituyente de hace 40 años, una de las votaciones marcará una época y cuyo resultado pervive y pervivirá en el futuro. Ya verán, luego les cuento.

Una gran mayoría del pueblo español reconoce el gran valor que tuvo la Transición española en España. Solo una minoría lo niega, quizá porque aún no habían nacido y no fueron protagonistas de ese período tan trascendental en la historia de España. Una incongruencia, como los que niegan el cambio climático. Ya saben, hay gente para todo, que le vamos hacer. Tanto es ese valor que la Transición española es un modelo a imitar en el mundo cuando un régimen pasa - de forma pacífica - de una dictadura a una democracia. Negar esta realidad es negar una parte muy importante de la historia de España y negarse a sí mismo y esto hoy sólo lo hace Pablo Iglesias y algunos de sus seguidores. Allá ellos, cada vez están más lejos de la realidad.

España ha celebrado los 40 años de la Constitución de 1978 como se merece, por todo lo alto. Nunca mejor dicho. Con un manifiesto reconocimiento a sus actores principales: el rey Juan Carlos, Adolfo Suárez, Santiago Carrillo, Felipe González, entre otros. Junto a los llamados padres de la Constitución: Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, José Pedro Pérez Llorca, de UCD; Gregorio Peces-Barba, del PSOE; Jordi Solé Tura, del PCE; Manuel Fraga, de AP; y Miquel Roca, del Pacte Democrátic per Catalunya. Hicieron lo que algunos creyeron que era imposible, legislar aunando criterios con la generosidad de quienes renunciaban a parte de sus convicciones para hacer un texto que incluyera a los que pensaban diferente. Y a todos ellos hay que añadir el protagonismo del pueblo español, actor y destinatario de todo lo legislado.

Esta Constitución ha propiciado que en España vivamos durante el mayor periodo de paz y convivencia en democracia de la historia con una Monarquía Parlamentaria como modelo de Estado. Hoy el rey es el garante de la Constitución y, por tanto, de sus valores. Lo vimos en el fallido Golpe del Estado de 1981, con el procés de Cataluña de 2017 y después de la diu más efímera de la historia del mundo.

Hoy vivimos en libertad con una Constitución que da cabida a todas las ideologías, incluso a aquellas - como Podemos - que van contra el sistema, que quieren cambiar el modelo de Estado y pasar de la Monarquía a la República. Hoy no está este debate en la calle. Otros asuntos preocupan mucho más a la ciudadanía: el paro, la violencia de género, el modelo territorial, las pretensiones independentistas, … Quienes abogan por provocar la inestabilidad del Reino de España se olvidan que tuvieron su oportunidad en el periodo constituyente y perdieron, no se acuerdan de la votación que se realizó en el Congreso de los Diputados el 4 de julio de 1978. La enmienda 241 de Herbert Barrera de ERC al artículo 1 de la Constitución fue derrotada, solo votaron a favor 6 diputados frente a 317 del total del hemiciclo: fueron Emilio Gastón Sanz (Partido Socialista de Aragón), Enrique Tierno Galvañ (Partido Socialista Popular), Francisco Letamendía (Euskadiko Ezkerra), Ramón Trías Fargas (CiU), Arana Pelegrí (PDC) y el propio Herbert Barrera (ERC).

El texto definitivo de esta Constitución fue aprobada en referendum por el pueblo español el 6 de diciembre de 1978 por el 87 % de los votos. Fue la primera Constitución española aprobada en referéndum.

“Con la Constitución se recoge la aspiración de la Cororna de que la voluntad de nuestro pueblo quedara rotundamente expresada” - dijo el rey Juan Carlos el 27 de diciembre de 1978, día de su firma ante las Cortes - y añadió que “al ser una Constitución de todos y para todos, es también la Constitución del rey de todos los españoles”.  Sabias palabras que culminan con su propósito desde el principio, ser el rey de todos los españoles.

Hoy podemos tomar como propias esas palabras que dicen que “la Constitución española de 1978 es el gran pacto nacional de convivencia entre los españoles por la concordia y la reconciliación, por la democracia y por la libertad”, “es la primera que materializa la voluntad de integrar sin excluir; es la primera que no divide a los españoles sino que los une, que los convoca para un proyecto común y compartido; para el proyecto de una España diferente, de una España nueva: de una nueva idea de España”, “es el “mayor éxito colectivo contemporáneo de la historia de España”. Estas frases no son mías, son del rey Felipe VI manifestadas en las Cortes el pasado 6 de diciembre de 2018, cerradas con una larga y emocionada ovación de los asistentes.



Este artículo fue publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press.

Cuando el rey Fernando III conquistó el castillo Santa Bárbara



Fue el 4 de diciembre de 1248 cuando el rey Fernando III de Castilla conquistó el castillo Santa Bárbara en Alicante a los musulmanes. Esto es, digo bien. El rey Fernando III de Castilla fue el primer rey cristiano de Alicante. Quizá algún historiador me discuta este título pero ya verán lo que sigue en este artículo, no es para alarmarse.

Situemosnos. Aquellos días se desarrollaron “en el movidito siglo XIII. En la Península Iberica, la sociedad estaba organizada para la guerra”, manifestó Juan Antonio Barrio, Catedrático de la Universidad de Alicante, en su interesante conferencia “Guerra y frontera en el siglo XIII. La conquista de Alicante por Alfonso X”, dentro de los actos programados para celebrar el 770 aniversario de la Toma del Castillo Santa Bárbara, que el Ayuntamiento de Alicante tuvo a bien organizar con diversos actos el pasado fin de semana. 

Fernando III de Castilla, llamado el Santo, supo mucho sobre el arte de la guerra. Su reinado se caracterizó por unificar los reinos de León y de Castilla y por avanzar y ganar territorio de reconquista al infiel, a los árabes afincados en estas tierras peninsulares, reconquistando Badajoz, Jaén, Córdoba, Sevilla, Murcia,.... Sus objetivos bélicos fueron sobre todo ofensivos, con las fronteras en contínua evolución. Motivó un desarrollo cultural importante sentando las bases de lo que sería la Universidad de Salamanca. Durante su reinado se iniciaron las catedrales de Burgos, Toledo y León, desarrollando un gran esplendor cultural que culminó su hijo el Infante Don Alfonso quien sería, después, el rey Alfonso X el Sabio.

Ya apareció nuestro héroe: entonces el Infante D. Alfonso. Fue a quien el rey Fernando III de Castilla envió a guerrear a estas tierras costeras. Todo porque Zayyan ibn Mardanish, gobernador de Alicante, no aceptó el acuerdo de vasallaje  y protección del reino de Castilla al que llegaron el gobernante musulmán de la Taifa de Murcia y el Infante D. Alfonso. Y así dicho Infante es quien efectivamente fue el que conquistó el castillo de Alicante, pero a las órdenes de su padre el rey Fernando III de Castilla. D. Alfonso, y posteriormente su mujer Doña Violante, nuera del rey Fernando III de Castilla e hija del rey Jaime I de Aragón, tuvieron buen recuerdo de Alicante, que quizá cuente en esta columna de opinión en otra ocasión.

Pues eso, una vez conquistado el castillo de Alicante el día de Santa Bárbara, de aquí su nombre, el rey Fernando III de Castilla paso a ser también el rey Fernando I de Alicante. Toma ya, más leña al fuego. Y no es que lo afirme yo, que podía estar equivocado ó confundido, sino que lo dejó escrito el Cronista Viravens  en su interesante Crónica de Alicante de 1876, a quien tengo en gran estima por lo mucho que cuenta de la ciudad de Alicante.

Es bueno recordar nuestra historia, para saber lo que pasó, quienes fueron sus protagonistas y cuáles sus consecuencias.

Y de todo esto nos queda una enseñanza, entre otras, como muchas veces nos da la historia. Entonces musulmanes y cristianos guerreamos unos contra otros. Hoy convivimos juntos en paz. Es una lección que nos recuerda que aquello no tiene que repetirse. Cada uno en su tierra y Dios en la de todos. Que así sea.



Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Quatretondeta




En un entorno extraordinario, a los pies de la Serrella, ante la mirada de Les Frares que vigilan desde la sierra en su desfile cotidiano en fila india. Como frailes camino de la oración, acariciando el cielo con la punta de sus capuchas. Estas formaciones de roca caliza que se ven desde lejos dan personalidad al entorno. Ningún otro lugar los tiene, en ningún otro sitio encontrarás estas agujas rocosas, en ninguna otra montaña el viento ha afilado las rocas de esta manera.



Nuestro camino recorre carreteras estrechas con algunas curvas. Un pequeño castillo sobre una peña, aferrado a su equilibrio y dominando el horizonte. Penella es su nombre, cerca de Benilloba. Lo dejamos atrás. Campos de secano de almendros, de olivos, de algunos pinos, antaño sobre todo también de encinas. Una vivienda aquí y otra allá, casas de labranza con aperos para la siembra, la poda y la cosecha.

Buscando colores de otoño nos acercamos a Quatretondeta. Unos álamos serpentean el riachuelo de un manantial. Es tierra de fuentes, humildes caños por donde corre el agua. Unos árboles frutales mudando su ropa, pocas hojas quedan en sus ramas …


Calles vacías, limpias, silenciosas, con cuestas escarpadas, de altos escalones, con curiosos recovecos, con escaso espacio entre fachadas en algunos rincones. Son esas calles donde se ha instalado el sosiego. Aunque que más quisieran escuchar las risas de niños pequeños que corretean por sus adoquines porque estos pueblecitos de montaña se van despoblando buscando sus habitantes otras oportunidades en pueblos más grandes ó en la ciudad. Con poco más de 100 habitantes, Quatretondeta sobrevive en pleno siglo XXI que no es poco.


Con la recomendación de Raúl buscamos el Bar Casa Cañares. En medio del pueblo, cerca de la iglesia. Aunque aquí todas las casas están cerca de su fábrica noble y cristiana, todas escuchan las campanas del campanario cuando marca las horas.

Entramos en el Cañares. Entre sus muros, bajo las vigas de madera de su techo, nos dejamos aconsejar por Silvia, mujer de Rolando, propietario de este restaurante que lo es desde que su abuelo lo abrió allá por los años 40 del siglo pasado. Algunas fotos en blanco y negro enmarcadas en la pared cuenta su historia. La especialidad de la casa es arroz al horno, también olleta de alubias de tres clases. Esta vez elegimos el arroz al horno. Disfrutamos tanto de sus viandas que otro día volveremos mi familia y yo. De momento, lo contamos y lo recomendamos a nuestros amigos porque lo merecen la receta y la atención de los dueños del lugar.



Cuando salimos de Quatretondeta paramos el coche y miramos atrás. Nos llevamos tan buen recuerdo que reivindicamos que estos pueblos pequeños estén siempre aquí para mostrarnos que hay otra forma de recorrer la vida pero que ellos también existen y que, como nosotros, quieren lo mejor para su familia. Que de quien dependa no se olvide nunca de estos pueblos y de sus gentes que disfrutan tanto de lo que tienen y comparten con nosotros cuando les visitamos.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

El rey Juan Carlos I de España, protagonista



El rey Juan Carlos I de España, protagonista de la historia de España. Un protagonismo que los españoles estaremos siempre profundamente agradecidos. Pasar de la dictadura a la democracia sin derramamiento de sangre (salvo los actos de terrorismo por una u otra ideología), en un acto social trascendental de cambio de régimen. De la ley, a la ley, a través de la ley. Sin revanchismo con el pasado, mirando al presente y al futuro con entusiasmo.


Estos días celebramos en España 40 años de la Constitución española de 1978 aprobada en referendum por el pueblo español el 6 de diciembre de ese año. Es grato tirar de hemeroteca y ver el entusiasmo con que el pueblo español acudió a las urnas en libertad para votar una Constitución que ha marcado los últimos cuarenta años y seguro que marcará los años venideros. Es también aconsejable leer el Diario de Sesiones cuando el rey Juan Carlos I sancionó la Constitución ante las Cortes españolas el 27 de diciembre de 1978.


En un acto solemne como aquel se contenía la emoción, no por el miedo, sino por la ilusión. Las miradas de júbilo se centraban en una persona, el rey Juan Carlos I. No cabía dentro de sí por su alegría, aunque hubiera cedido sus poderes absolutos para que “la soberanía nacional resida en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado” que manifiesta el artículo 1 de esta Constitución en su punto número dos.



Ante un silencio sepulcral, Antonio Hernández Gil, Presidente de las Cortes, empezó diciendo en su discurso previo a la Sanción de la Constitución por el Rey Juan Carlos:  “Vais a proceder, Majestad, a la firma de un importante documento político y legislativo. La crónica del acontecimiento irrumpe convertida ya en historia. El momento es emocionante y solemne desde sus preliminares. La emoción supera, incluso, a la solemnidad. … Nos reúne un deseo vivamente compartido. Su Majestad el Rey y las Cortes han querido que la Constitución, elaborada toda ella en el Parlamento, obtenga de él, en este emiciclo, la sanción que la erige en norma de conducta. Hay una recíproca voluntad de encuentro. La Monarquía, que no dudó en promover el tránsito del pueblo hacia la democracia, recibe de ella esta proclamación legitimadora; y, correlativamente, la democracia en cuanto ha dado lugar a un Estado de Derecho, recibe, a través de él, la configuración política de la Monarquía parlamentaria”.

La firma de la Constitución de 1978 por el Rey Juan Carlos fue acompañada por una fuerte ovación con los “aplausos respetuosos y prolongados de la gran mayoría de los Diputados y Senadores puestos en pie, como así mismo las personalidades y público que ocupaban las tribunas”, en expresión del Diario de Sesiones de las Cortes. 


Cuando cesaron los aplausos, el Rey inició su discurso diciendo que “... como expresión de los momentos históricos que estamos viviendo, y cuando acabo de sancionar, como Rey de España, la Constitución aprobada por las Cortes y ratificada por el pueblo español, quiero que mis palabras, breves y sencillas, sean ante todo de agradecimiento hacia los miembros y Grupos de estas Cámaras que han elaborado la norma fundamental por la que ha de regirse nuestra convivencia democrática”, añadiendo más adelante que “con la Constitución se recoge la aspiración de la Corona, de que la voluntad de nuestro pueblo quedara rotundamente expresada. Y, en consecuencia, al ser una Constitución de todos y para todos, es también la Constitución del Rey de todos los españoles”.


El Rey continuó diciendo que “Si yo en el mismo instante de ser proclamado Rey, señalé mi propósito de considerarme el primero de los españoles a la hora de lograr un futuro basado en una efectiva concordia nacional, hoy no puedo dejar de hacer patente mi satisfacción al comprobar cómo todos han sabido armonizar sus respectivos proyectos para que se hiciera posible el entendimiento básico entre los diferentes sectores políticos del país·.


Resaltando que “Pienso que este hecho constituye el mejor aval para que España inicie un nuevo periodo de grandeza”.

El Rey continuó con su discurso diciendo que “El día de mi proclamación tuve la ocasión de decir que el Rey es el primer español obligado a cumplir con su deber. Por esto, repito ahora que todo mi tiempo y todas las acciones de mi voluntad estarían dirigidas a ese honroso deber, que es el servicio de mi Patria”.


El discurso del Rey “fue larga y clamorosamente aplaudido por la gran mayoría de los presentes, puestos en pie”, según se recoge en el Diario de Sesiones de las Cortes de ese día.

Un gran acontecimiento que, con el 6 de diciembre, es justo de recordar y de mostrar estas fechas a las generaciones venideras, para que vean cómo se llegó con generosidad de todos a un amplio consenso entre personas de diferente ideología enfrentados dialecticamente en sus convicciones pero unidos por el sentido común y la altura de miras para, juntos, emprender el camino de la democracia española. Entre ellos, Adolfo Suárez, Felipe González, Santiago Carrillo, Manuel Fraga, Miquel Roca, ... Una generación  de estadistas sin parangón en la historia de España.






la niebla que nos envuelve ...



Desde nuestra atalaya vemos cómo avanza lentamente, inexorable, inapelable. Sin solución de evitarla. Poco a poco va invadiendo cada milla, cada kilómetro y cada metro. Cada vez más cerca.

Como una bestia marina que progresa hacia nosotros mientras acaricia las olas, se dirige a tierra para invadirnos, para envolvernos, para devorarnos …..


Pero no se asusten, no es una película de terror, ni es un animal marino herido que, desesperado, nos atacará sin piedad.

Misterioso sí que es con ese color blanco grisáceo que lo cubre todo a su paso. Que lo viste de ese manto opaco.


La niebla que vimos hace unas horas a lo lejos (ayer) devoró - metafóricamente hablando - las costas de Benidorm, Villajoyosa, Campello, se acerca a la playa Muchavista y a la playa de San Juan de Alicante.

Es un espectáculo que produce cierta incertidumbre, y admiración al mismo tiempo. ¿Cuáles son las causas de este fenómeno que provoca esta niebla?.


Una bolsa de aire tropical marítimo que se ha instalado cerca de la costa, unida a una baja temperatura del mar Mediterráneo en esta época del año, provoca esta densa niebla que va del mar a tierra. Esta es la causa. Curioso, pero ya ven, es cierto. Y no es la primera vez que pasa, aunque se haya provocado cierta alarma social en las redes sociales. Hay gente para todo, en vez de informarse. Las cosas pasan por algo. Tan sencillo como eso.


lunes, 3 de diciembre de 2018

El populoso Barrio de Benalúa



Un buen amigo me ha pedido un favor y me ha propuesto un reto, que esta semana escriba sobre su barrio de Benalúa en esta columna de opinión porque - dice - seguro que también algo tendrá que ver conmigo como alicantino de cuna.

Los retos me gustan. Por esto, aquí estoy para contarles sobre el “populoso barrio de Benalúa”, denominación que he escuchado en varias ocasiones a algunos de sus vecinos. Aciertan porque Benalúa es uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad de Alicante.

¿Saben ese que dice que un matrimonio de ancianos fue al despacho de un arquitecto para negociar la compra de una vivienda en la playa?. Durante la conversación el arquitecto les preguntó varias cosas y cuando le dijeron que su residencia habitual de toda la vida la tenían en la calle Pascual Pardo Gimeno, el arquitecto les preguntó: “¿saben quién fue Pardo Gimeno?”, por eso de dar conversación a sus clientes, ya me entienden. Pero cuando le respondieron, se quedó sorprendido. “¿Pardo Gimeno?, - repitieron la pregunta - pues no, no sabemos, llevamos poco tiempo viviendo en esta calle y no conocemos al fulano ese”. No es un chiste, es un hecho real. No les culpo. Muchos como ellos - de todas las edades -  seguro que no conocen el origen y de donde viene el nombre de su barrio. Pues yo se lo cuento ahora si me dan la oportunidad de acompañarme en las siguientes líneas.

El nombre de Benalúa viene, nada menos, que del Marqués de Benalúa, José Carlos de Aguilera, quien dio por bueno e hizo también propio el sueño de Pascual Pardo Gimeno: construir un nuevo barrio en un lugar privilegiado de la fachada marítima de la ciudad de Alicante. Fachada marítima, si, no me he equivocado. Tengan en cuenta que el mar entonces casi bañaba las vías de la Estación de Benalúa (también llamada estación de Murcia). Otros miembros de la burguesía alicantina se sumaron a esta iniciativa: José Soler, Juan Foglietti, Armando Alberola, José Carratalá, Francisco Pérez Medina, Pedro García Andreu, Arcadio Just y Clemente Miralles que, más tarde, lo sustituyó José Guardiola. Todos ellos formaron parte de una nueva Sociedad a la que le dieron el nombre de “Los diez amigos”. Era el año 1883. Su finalidad: construir un nuevo barrio de nombre Benalúa con 208 casas juntas en manzanas de 20 casas. 1884 es el año de la fundación de este barrio. Aún quedan algunas de estas casas como se construyeron entonces. La denominación de sus calles aún perviven, los diez amigos dan nombre a calles del barrio. En la placeta Navarro Rodrigo, punto de encuentro y de reunión de este barrio, hay una placa que recuerda a estos diez amigos que fundaron este bello rincón de Alicante.

Personajes ilustres alicantinos nacieron, vivieron ó murieron en esta barriada. Pongo unos ejemplos. Aquí nació el pintor Gastón Castelló. En este barrio tuvo casa el escritor Gabriel Miró, quien casó en su iglesia. También hubo un chalet del músico Oscar Esplá. Hoy solo queda un chalet de aquellos, el palacete de Aguas. En la enfermería del Reformatorio de Adultos, también llamada la cárcel de Benalúa (hoy los Juzgados), murió el poeta oriolano Miguel Hernández.

Muchas cosas ya no están, como el cine Roxy, el templete de la Placeta, el Cuartel de Benalúa ó el Teatro Polo; y otras permanecen: entre otras, las criptas de la iglesia de San Juan Bautista con diversas tumbas como la de Prudencio De la Viña, la de los Marqueses del Bosch que estaban en la cripta del Asilo y que se trasladaron a las de esta iglesia ó la de algunos párrocos. También se ha salvado del paso del tiempo el ficus centenario. Y el Asilo, que espera mantener los usos para los que se creó: atender a personas en situación de desamparo.

Todo hace que este barrio tenga personalidad propia, que sea sano y conveniente que sus “hijos” recuerden sus orígenes, reivindiquen lo que fue y se empeñen en disfrutar de lo que es, un lugar extraordinario para vivir en Alicante.



Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

En la Dipu ya es Navidad

En la Dipu ya es Navidad. Sus jardines se han iluminado con luces de colores, su enorme ciprés se ha vestido de bombillas que escalan...

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