miércoles, 12 de diciembre de 2018

Quatretondeta




En un entorno extraordinario, a los pies de la Serrella, ante la mirada de Les Frares que vigilan desde la sierra en su desfile cotidiano en fila india. Como frailes camino de la oración, acariciando el cielo con la punta de sus capuchas. Estas formaciones de roca caliza que se ven desde lejos dan personalidad al entorno. Ningún otro lugar los tiene, en ningún otro sitio encontrarás estas agujas rocosas, en ninguna otra montaña el viento ha afilado las rocas de esta manera.



Nuestro camino recorre carreteras estrechas con algunas curvas. Un pequeño castillo sobre una peña, aferrado a su equilibrio y dominando el horizonte. Penella es su nombre, cerca de Benilloba. Lo dejamos atrás. Campos de secano de almendros, de olivos, de algunos pinos, antaño sobre todo también de encinas. Una vivienda aquí y otra allá, casas de labranza con aperos para la siembra, la poda y la cosecha.

Buscando colores de otoño nos acercamos a Quatretondeta. Unos álamos serpentean el riachuelo de un manantial. Es tierra de fuentes, humildes caños por donde corre el agua. Unos árboles frutales mudando su ropa, pocas hojas quedan en sus ramas …


Calles vacías, limpias, silenciosas, con cuestas escarpadas, de altos escalones, con curiosos recovecos, con escaso espacio entre fachadas en algunos rincones. Son esas calles donde se ha instalado el sosiego. Aunque que más quisieran escuchar las risas de niños pequeños que corretean por sus adoquines porque estos pueblecitos de montaña se van despoblando buscando sus habitantes otras oportunidades en pueblos más grandes ó en la ciudad. Con poco más de 100 habitantes, Quatretondeta sobrevive en pleno siglo XXI que no es poco.


Con la recomendación de Raúl buscamos el Bar Casa Cañares. En medio del pueblo, cerca de la iglesia. Aunque aquí todas las casas están cerca de su fábrica noble y cristiana, todas escuchan las campanas del campanario cuando marca las horas.

Entramos en el Cañares. Entre sus muros, bajo las vigas de madera de su techo, nos dejamos aconsejar por Silvia, mujer de Rolando, propietario de este restaurante que lo es desde que su abuelo lo abrió allá por los años 40 del siglo pasado. Algunas fotos en blanco y negro enmarcadas en la pared cuenta su historia. La especialidad de la casa es arroz al horno, también olleta de alubias de tres clases. Esta vez elegimos el arroz al horno. Disfrutamos tanto de sus viandas que otro día volveremos mi familia y yo. De momento, lo contamos y lo recomendamos a nuestros amigos porque lo merecen la receta y la atención de los dueños del lugar.



Cuando salimos de Quatretondeta paramos el coche y miramos atrás. Nos llevamos tan buen recuerdo que reivindicamos que estos pueblos pequeños estén siempre aquí para mostrarnos que hay otra forma de recorrer la vida pero que ellos también existen y que, como nosotros, quieren lo mejor para su familia. Que de quien dependa no se olvide nunca de estos pueblos y de sus gentes que disfrutan tanto de lo que tienen y comparten con nosotros cuando les visitamos.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

El rey Juan Carlos I de España, protagonista



El rey Juan Carlos I de España, protagonista de la historia de España. Un protagonismo que los españoles estaremos siempre profundamente agradecidos. Pasar de la dictadura a la democracia sin derramamiento de sangre (salvo los actos de terrorismo por una u otra ideología), en un acto social trascendental de cambio de régimen. De la ley, a la ley, a través de la ley. Sin revanchismo con el pasado, mirando al presente y al futuro con entusiasmo.


Estos días celebramos en España 40 años de la Constitución española de 1978 aprobada en referendum por el pueblo español el 6 de diciembre de ese año. Es grato tirar de hemeroteca y ver el entusiasmo con que el pueblo español acudió a las urnas en libertad para votar una Constitución que ha marcado los últimos cuarenta años y seguro que marcará los años venideros. Es también aconsejable leer el Diario de Sesiones cuando el rey Juan Carlos I sancionó la Constitución ante las Cortes españolas el 27 de diciembre de 1978.


En un acto solemne como aquel se contenía la emoción, no por el miedo, sino por la ilusión. Las miradas de júbilo se centraban en una persona, el rey Juan Carlos I. No cabía dentro de sí por su alegría, aunque hubiera cedido sus poderes absolutos para que “la soberanía nacional resida en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado” que manifiesta el artículo 1 de esta Constitución en su punto número dos.



Ante un silencio sepulcral, Antonio Hernández Gil, Presidente de las Cortes, empezó diciendo en su discurso previo a la Sanción de la Constitución por el Rey Juan Carlos:  “Vais a proceder, Majestad, a la firma de un importante documento político y legislativo. La crónica del acontecimiento irrumpe convertida ya en historia. El momento es emocionante y solemne desde sus preliminares. La emoción supera, incluso, a la solemnidad. … Nos reúne un deseo vivamente compartido. Su Majestad el Rey y las Cortes han querido que la Constitución, elaborada toda ella en el Parlamento, obtenga de él, en este emiciclo, la sanción que la erige en norma de conducta. Hay una recíproca voluntad de encuentro. La Monarquía, que no dudó en promover el tránsito del pueblo hacia la democracia, recibe de ella esta proclamación legitimadora; y, correlativamente, la democracia en cuanto ha dado lugar a un Estado de Derecho, recibe, a través de él, la configuración política de la Monarquía parlamentaria”.

La firma de la Constitución de 1978 por el Rey Juan Carlos fue acompañada por una fuerte ovación con los “aplausos respetuosos y prolongados de la gran mayoría de los Diputados y Senadores puestos en pie, como así mismo las personalidades y público que ocupaban las tribunas”, en expresión del Diario de Sesiones de las Cortes. 


Cuando cesaron los aplausos, el Rey inició su discurso diciendo que “... como expresión de los momentos históricos que estamos viviendo, y cuando acabo de sancionar, como Rey de España, la Constitución aprobada por las Cortes y ratificada por el pueblo español, quiero que mis palabras, breves y sencillas, sean ante todo de agradecimiento hacia los miembros y Grupos de estas Cámaras que han elaborado la norma fundamental por la que ha de regirse nuestra convivencia democrática”, añadiendo más adelante que “con la Constitución se recoge la aspiración de la Corona, de que la voluntad de nuestro pueblo quedara rotundamente expresada. Y, en consecuencia, al ser una Constitución de todos y para todos, es también la Constitución del Rey de todos los españoles”.


El Rey continuó diciendo que “Si yo en el mismo instante de ser proclamado Rey, señalé mi propósito de considerarme el primero de los españoles a la hora de lograr un futuro basado en una efectiva concordia nacional, hoy no puedo dejar de hacer patente mi satisfacción al comprobar cómo todos han sabido armonizar sus respectivos proyectos para que se hiciera posible el entendimiento básico entre los diferentes sectores políticos del país·.


Resaltando que “Pienso que este hecho constituye el mejor aval para que España inicie un nuevo periodo de grandeza”.

El Rey continuó con su discurso diciendo que “El día de mi proclamación tuve la ocasión de decir que el Rey es el primer español obligado a cumplir con su deber. Por esto, repito ahora que todo mi tiempo y todas las acciones de mi voluntad estarían dirigidas a ese honroso deber, que es el servicio de mi Patria”.


El discurso del Rey “fue larga y clamorosamente aplaudido por la gran mayoría de los presentes, puestos en pie”, según se recoge en el Diario de Sesiones de las Cortes de ese día.

Un gran acontecimiento que, con el 6 de diciembre, es justo de recordar y de mostrar estas fechas a las generaciones venideras, para que vean cómo se llegó con generosidad de todos a un amplio consenso entre personas de diferente ideología enfrentados dialecticamente en sus convicciones pero unidos por el sentido común y la altura de miras para, juntos, emprender el camino de la democracia española. Entre ellos, Adolfo Suárez, Felipe González, Santiago Carrillo, Manuel Fraga, Miquel Roca, ... Una generación  de estadistas sin parangón en la historia de España.






la niebla que nos envuelve ...



Desde nuestra atalaya vemos cómo avanza lentamente, inexorable, inapelable. Sin solución de evitarla. Poco a poco va invadiendo cada milla, cada kilómetro y cada metro. Cada vez más cerca.

Como una bestia marina que progresa hacia nosotros mientras acaricia las olas, se dirige a tierra para invadirnos, para envolvernos, para devorarnos …..


Pero no se asusten, no es una película de terror, ni es un animal marino herido que, desesperado, nos atacará sin piedad.

Misterioso sí que es con ese color blanco grisáceo que lo cubre todo a su paso. Que lo viste de ese manto opaco.


La niebla que vimos hace unas horas a lo lejos (ayer) devoró - metafóricamente hablando - las costas de Benidorm, Villajoyosa, Campello, se acerca a la playa Muchavista y a la playa de San Juan de Alicante.

Es un espectáculo que produce cierta incertidumbre, y admiración al mismo tiempo. ¿Cuáles son las causas de este fenómeno que provoca esta niebla?.


Una bolsa de aire tropical marítimo que se ha instalado cerca de la costa, unida a una baja temperatura del mar Mediterráneo en esta época del año, provoca esta densa niebla que va del mar a tierra. Esta es la causa. Curioso, pero ya ven, es cierto. Y no es la primera vez que pasa, aunque se haya provocado cierta alarma social en las redes sociales. Hay gente para todo, en vez de informarse. Las cosas pasan por algo. Tan sencillo como eso.


lunes, 3 de diciembre de 2018

El populoso Barrio de Benalúa



Un buen amigo me ha pedido un favor y me ha propuesto un reto, que esta semana escriba sobre su barrio de Benalúa en esta columna de opinión porque - dice - seguro que también algo tendrá que ver conmigo como alicantino de cuna.

Los retos me gustan. Por esto, aquí estoy para contarles sobre el “populoso barrio de Benalúa”, denominación que he escuchado en varias ocasiones a algunos de sus vecinos. Aciertan porque Benalúa es uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad de Alicante.

¿Saben ese que dice que un matrimonio de ancianos fue al despacho de un arquitecto para negociar la compra de una vivienda en la playa?. Durante la conversación el arquitecto les preguntó varias cosas y cuando le dijeron que su residencia habitual de toda la vida la tenían en la calle Pascual Pardo Gimeno, el arquitecto les preguntó: “¿saben quién fue Pardo Gimeno?”, por eso de dar conversación a sus clientes, ya me entienden. Pero cuando le respondieron, se quedó sorprendido. “¿Pardo Gimeno?, - repitieron la pregunta - pues no, no sabemos, llevamos poco tiempo viviendo en esta calle y no conocemos al fulano ese”. No es un chiste, es un hecho real. No les culpo. Muchos como ellos - de todas las edades -  seguro que no conocen el origen y de donde viene el nombre de su barrio. Pues yo se lo cuento ahora si me dan la oportunidad de acompañarme en las siguientes líneas.

El nombre de Benalúa viene, nada menos, que del Marqués de Benalúa, José Carlos de Aguilera, quien dio por bueno e hizo también propio el sueño de Pascual Pardo Gimeno: construir un nuevo barrio en un lugar privilegiado de la fachada marítima de la ciudad de Alicante. Fachada marítima, si, no me he equivocado. Tengan en cuenta que el mar entonces casi bañaba las vías de la Estación de Benalúa (también llamada estación de Murcia). Otros miembros de la burguesía alicantina se sumaron a esta iniciativa: José Soler, Juan Foglietti, Armando Alberola, José Carratalá, Francisco Pérez Medina, Pedro García Andreu, Arcadio Just y Clemente Miralles que, más tarde, lo sustituyó José Guardiola. Todos ellos formaron parte de una nueva Sociedad a la que le dieron el nombre de “Los diez amigos”. Era el año 1883. Su finalidad: construir un nuevo barrio de nombre Benalúa con 208 casas juntas en manzanas de 20 casas. 1884 es el año de la fundación de este barrio. Aún quedan algunas de estas casas como se construyeron entonces. La denominación de sus calles aún perviven, los diez amigos dan nombre a calles del barrio. En la placeta Navarro Rodrigo, punto de encuentro y de reunión de este barrio, hay una placa que recuerda a estos diez amigos que fundaron este bello rincón de Alicante.

Personajes ilustres alicantinos nacieron, vivieron ó murieron en esta barriada. Pongo unos ejemplos. Aquí nació el pintor Gastón Castelló. En este barrio tuvo casa el escritor Gabriel Miró, quien casó en su iglesia. También hubo un chalet del músico Oscar Esplá. Hoy solo queda un chalet de aquellos, el palacete de Aguas. En la enfermería del Reformatorio de Adultos, también llamada la cárcel de Benalúa (hoy los Juzgados), murió el poeta oriolano Miguel Hernández.

Muchas cosas ya no están, como el cine Roxy, el templete de la Placeta, el Cuartel de Benalúa ó el Teatro Polo; y otras permanecen: entre otras, las criptas de la iglesia de San Juan Bautista con diversas tumbas como la de Prudencio De la Viña, la de los Marqueses del Bosch que estaban en la cripta del Asilo y que se trasladaron a las de esta iglesia ó la de algunos párrocos. También se ha salvado del paso del tiempo el ficus centenario. Y el Asilo, que espera mantener los usos para los que se creó: atender a personas en situación de desamparo.

Todo hace que este barrio tenga personalidad propia, que sea sano y conveniente que sus “hijos” recuerden sus orígenes, reivindiquen lo que fue y se empeñen en disfrutar de lo que es, un lugar extraordinario para vivir en Alicante.



Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cristóbal Colón, ¿un genocida?



Hace unos días leí en redes sociales una noticia que no me dejó indiferente. En Los Ángeles (EEUU), una multitud enardecida derribaba una escultura a tamaño real de Cristóbal Colón acusándolo de genocida. Pensé que era una broma de mal gusto, pero para la festividad de los Santos Inocentes aún queda mucho. Lo que pensé después es lo fácil que es manipular a los ignorantes.

Permítame que vayamos por partes. Los Ángeles tienen un pasado español, fue fundada el 4 de septiembre de 1791 por el Gobernador andaluz Felipe de Neve. En el céntrico Grand Park de esta localidad se instaló una estatua de Cristóbal Colón en 1973 para honrar su figura desde que descubrió América el 12 de octubre de 1492. Sin embargo, desde hace un tiempo el concejal Mitch O´Farrel, indio de la tribu Wyandotte de Oklahoma, ha emprendido un plan destructivo contra Cristóbal Colón acusándolo de genocida, sumándose a una campaña indígena revisionista sobre el descubrimiento de América y sus consecuencias.

En España pensamos que la envidia es el deporte nacional de los españoles, pero nos quedamos cortos si nos comparamos con los líderes de otras Naciones de entonces que nos miraban mal como el Imperio que fuimos, admirado por muchos y ambicionado por todos. Esto es consecuencia que desde hace siglos exista la “leyenda negra” contra España por el descubrimiento de América, alimentada por el presunto complejo de inferioridad de las Naciones extranjeras que ansiaban el poder y el desarrollo del Imperio español  “donde nunca se ponía el sol”.

Cristóbal Colón puso sus conocimientos marinos y su talento al servicio de la reina Isabel la Católica (1451-1504), se impusieron un nuevo reto navegando por el Atlántico, tropezó con América camino de las Indias y descubrió un nuevo continente. A Colón le encantaron aquellas tierras, lo mismo ocurrió con la población indígena que se encandiló con los españoles que - inicialmente - creyeron que eran Dioses.

¿De qué Genocidio hablan?. No se inventen, señores, que todo se sabe. Verán. El choque de civilizaciones entre la europea y la indígena produjo el fallecimiento del 95% de la población nativa americana de aquellas tierras causada por las epidemias. Figúrense. La viruela, el sarampión, el tifus, la gripe, entre otras enfermedades, hicieron estragos entre la población indígena. Un simple resfriado podía ocasionarles la muerte. Con los conquistadores hubo un choque, esta vez bélico, entre una minoría con armas de fuego y una mayoría con todas las armas primitivas que se puedan imaginar (las películas han ayudado mucho a figurarse esto).

Una vez emprendida y puesta en marcha la conquista, se legisló para defender los derechos de los indios, para considerarlos iguales, incluso permitiendo el mestizaje entre españoles e indígenas. Buena parte de los conquistadores españoles más conocidos, como Hernán Cortés, Ponce de León ó Pizarro, se casaron con indígenas y formaron una familia mestiza. Nada que ver con lo que hicieron otros Imperios, incluso los que anhelaban por serlo, en los que casar con un indígena era delito. Ya ven, unos tiene la fama y otros cardan la lana. Ye me entienden.

La Corona española consideró súbditos e iguales a los indígenas, lo reiteró la reina Isabel la Católica en su testamento y así se manifiesta en las Leyes y Ordenanzas de Burgos firmadas por el Rey Fernando el Católico el 27 de diciembre de 1512: texto legal que considera hombres libres a los Indios del Nuevo Mundo y con las que abolió la esclavitud indígena. Esta ley se considera precursora, nada menos, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El descubrimiento de América cambió la historia del Mundo, con España y su Imperio como protagonistas.


Este artículo se ha escrito con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press.


sábado, 24 de noviembre de 2018

la Patrulla Águila sobrevuela nuestro velero




La bahía de Alicante en otoño/invierno es extraordinaria para navegar a vela. No hay olas, salvo excepciones, con vientos de todos los puntos cardinales, predominando los que proceden de tierra.

Cuando navegamos por delante del barranco de las ovejas con viento de tierra, este sale como un tiro y cuando alcanza las velas, el velero es un fórmula 1 en el mar. Es extraordinario. Notas como el velero se va escorando, como se resiste al viento, como se deja vencer orzando para luego recuperar su derrota. 


La mañana de hoy ha tenido vientos racheados con picos de más de 20 nudos de viento aparente. Todo el trapo arriba: mayor, génova y mesana. Disfrutando de una enorme sensación de bienestar. Con un aire fresco que nos ha hecho estrenar esta temporada los gorros de nieve a bordo.

De repente, un enorme estruendo. Nada que ver con los aviones comerciales que nos sobrevuelan camino del aeropuerto de Alicante Elche. En formación, seis aviones de la Patrulla Águila y uno en vuelo rasante. Precioso. Les saludamos con la mano, pasan muy cerca del velero. Vemos que se adentran tierra adentro hacia la sierra de Foncalent.


La Patrulla  Acrobática Águila forma parte del Ejército del Aire español. Desde que despegó por primera vez el 4 de junio de 1985 para realizar el primer vuelo, entonces con cinco aviones, después con seis y con siete desde 1988, han participado en multitud de eventos, exhibiciones aéreas, fiestas nacionales, actividades deportivas, con más de 25.000 horas de vuelo.

Están en Alicante porque se han sumado a la celebración del 770 aniversario de la conquista del castillo Santa Bárbara a los musulmanes, organizado por el Ayuntamiento de Alicante, con la colaboración del Mando de Operaciones Especiales (MOE), el Regimiento de Artillería 73 de Cartagena, el Tercio de Levante Infantería de Marina y la Asociación Artilleros Conde de Gazola, entre otros organismos. 


Cuando regresan a su base de San Javier, en Murcia, la Patrulla Águila vuelve a pasar cerca de nosotros, aunque no tanto como antes. Ahora sí, van los siete aviones en formación,  como si de aves migratorias se tratara.

En puerto hacemos nuestra propia celebración en la terraza del Real Club de Regatas de Alicante. Pescaditos fritos y arroz a banda. Camaradería también en tierra.


Alicante es un paraíso, aún trabajando




Alicante es un paraíso, aún trabajando. Ya ven, no se me nota nada que soy alicantino de la cabeza a los pies, ¿a que no?. Pero es cierto, de verdad. Haga sol, llueva, caigan chuzos del cielo, callejear por Alicante ó reunirte alrededor de una mesa a disfrutar viandas de la tierra es una oportunidad que tenemos que aprovechar aunque sea en horas lectivas de trabajo. Comer hay que comer, sea en un sitio o en otro. Mejor si eliges y aciertas.

Hace unos días, no muchos, con nubes y claros, uno de esos tristones, con menos luz que de costumbre, esa luz inmaculada que caracteriza a la ciudad, con un poco más de fresco que lo habitual en los días anteriores de otoño, nos reunimos un grupo de amigos alrededor del protagonista de la ciudad en la cocina: el arroz. En el restaurante Terra, de Alicante, un arroz contundente de embutidos. El olor sólo ya es puro alimento. El sabor, espectacular. Que os voy a decir yo si nací en Alicante a orillas del Mediterráneo. Una copa de vino tinto Mo Salinas Monastrel  D.O. Alicante, de un rojo intenso, en boca es suave, se deja querer y acompaña bien a este arroz.


El café, al aire libre, mirando al mar, cerca de las olas que a esa hora acarician la costa produciendo una melodía relajante. Ha sido un acierto continuar la reunión en otro entorno fuera del restaurante.

Delante de nosotros pasan turistas que hablan idiomas distintos, andando ó en bici, ligeros de ropa, … Aunque vayan a la playa, resfriado seguro pienso yo que soy muy friolero.





Queremos arreglar el mundo pero tendremos también que arreglar nuestro entorno más cercano. Y la mejor manera de hacerlo es no descuidar nuestro trabajo cotidiano, que es lo que nos permite hacer otras cosas.

La tarde declina. La luz se está apagando poco a poco, muy poco a poco. Algunos tonos rojos en las nubes presagian una jornada ventosa para el día siguiente. Nosotros continuamos con este que aún quedan horas para sacarle jugo a la tarde. 

Repetiremos porque ratos tan buenos son los que suman y los que hacen grande estos momentos tan efímeros.

Quatretondeta

En un entorno extraordinario, a los pies de la Serrella, ante la mirada de Les Frares que vigilan desde la sierra en su desfile coti...

entradas populares