miércoles, 30 de octubre de 2019

El Sea Cloud y el Sea Cloud II, en Alicante



Ver a estampa de estos dos grandes veleros en el mar es extraordinario, invita a recordar las travesías de embarcaciones de altos mástiles como los que antaño recorrían grandes distancias con el transporte de mercancías y de viajeros.

Emulando aquellas rutas oceánicas, el Sea Cloud y el Sea Cloud II son dos veleros exquisitos que navegan por los mares del mundo como Cruceros para personas de alto estanding con turistas alemanes y norteamericanos principalmente. Y ambos han recalado unas horas en Alicante para visitar esta ciudad y sus alrededores.


El Sea Cloud, velero de cuatro mástiles, tiene una historia apasionante llena de acontecimientos. El año 1931 es el año de su botadura con el nombre de Hussar. De 109,5 metros de eslora y 30 velas con una superficie de 3.000 metros2, fue adquirido E. F. Hutton, magnate neoyorquino, que se lo regaló como yate de recreo a su mujer, la empresaria Marjorie Merriweather. Después de su divorcio con su marido, le puso el nombre de Sea Cloud. Posteriormente, se casó con un diplomático y este velero paso a recorrer los mares como representación comercial y diplomática de los EEUU de forma oficiosa. Durante la II Guerra Mundial este velero fue convertido en guardacostas por el gobierno estadounidense. En esta época su perfil sin velas era más el de un buque militar y se le conocía con el nombre de USS Sea Cloud. 


Después de la guerra Merriweather lo volvió a convertir en velero de lujo, aunque terminó en manos de Rafael Leónidas Trujillo quien se encaprichó con este velero y le cambió el nombre en 1955 para pasar a llamarse “Angélica”, considerado como buque presidencial. A la muerte de este dictador, el gobierno lo vendió a la Armada Dominicana que le pusieron el nombre de "Patria" con la intención de convertirlo en un buque escuela. Posteriormente, cambió de propietario y quedó arrumbado en un muelle de Puerto Colón en Panamá, hasta que fue adquirido por una empresa alemana. Se lo llevaron a Hamburgo para convertirlo en un velero de Cruceros de lujo para 64 pasajeros y 60 tripulantes. En verano y en otoño suele recorrer el Mediterráneo y en invierno suele navegar por aguas caribeñas.


El éxito de sus singladuras con pasajeros tan selectos, animó a su Compañía, Sea Cloud Cruises, a hacer otro velero de lujo, el Sea Cloud II. Se construyó en los astilleros asturianos Gondán e inaugurado en el año 2001. Tiene una eslora de 117 metros, 16 metros de manga y desplaza 3.849 toneladas. Tiene tres mástiles y un aparejo de 23 velas con una superficie de 3.400 metros. A bordo tiene una capacidad de 96 pasajeros y 63 tripulantes.




Su silueta en la bahía de Alicante es majestuosa. Su cubierta de madera y su interior decorado con maderas nobles conjugando lo antiguo con lo nuevo crea un ambiente de gran comodidad y sosiego.

Esta Compañía sigue emprendiendo y tiene en construcción en Asturias otro gran velero que llevará el nombre de Sea Cloud Hussar con 137 metros de eslora.

El Círculo Monárquico de Alicante inicia su ciclo de conferencias



El Circulo Monárquico de Alicante inicia un ciclo de conferencias con diversos temas relacionadas con la actualidad, con el arte, con la economía y con la historia de España, resaltando los valores constitucionales y democráticos con el convencimiento que el mejor modelo de Estado para España es la Monarquía Parlamentaria.






La primera conferencia ha sido la titulada "La Monarquía, clave de la tercera España de todos. Ante el populismo, Monarquía Parlamentaria", por Carlos Rico Mira, Consultor y Politólogo de reconocido prestigio. Fue el 24 de octubre de 2019 en el Real Liceo Casino De Alicante.

Carlos Rico hizo un análisis de la situación española actual. Con una afirmación contundente: “la Monarquía parlamentaria fue el gran milagro de la transición”.




A lo largo de su conferencia destacó que “la Monarquía es la unión de todos los españoles” y que “su papel constitucional permite que en ningún momento un conflicto social o político pone en riesgo la convivencia”, añadiendo que “la tercera España está compuesta por la gran mayoría de los ciudadanos que quieren la paz y la convivencia entre españoles sean cual sean sus ideologías políticas”, manifestando después que “Monarquía y la tercera España tienen el mismo objetivo: la democracia parlamentaria y la convivencia ciudadana de todos”. Dijo que de la tercera España ya se referían Ortega, Salvador de Madariaga ó Sánchez Albornoz.







Ante casi cerca el centenar de personas, se hizo corta la conferencia de Carlos Rico por su verbo fácil. Si empezó la conferencia con un viva a España, la terminó afirmando con fuerza un VERDE, Viva el Rey de España, ante los vítores y aplausos de los asistentes.

La conferencia se realizó en el Real Liceo Casino de Alicante al que asistió una buena representación de la sociedad civil alicantina.









El ciclo de conferencias continúa. La próxima cita es el próximo 14 de noviembre a las 19:30 también en el Real Liceo Casino de Alicante. La conferencia tiene por título “Velázquez, pintor de la Corte” y será impartida por Alejandro Cañestro, Doctor en Historia de Arte por la Universidad de Murcia. Gran comunicador, seguro que será otra conferencia memorable de este interesante ciclo de conferencias organizadas por el Círculo Monárquico de Alicante.

martes, 22 de octubre de 2019

en un lugar de la Marina Alta




En un lugar de la Marina Alta, un pueblo alicantino que recordar si quiero: Jávea.

En un día lluvioso como hoy que llueve - poco a poco - desde anoche, de los pocos días que así ocurre porque aquí ó llueve poco ó lo hace de forma torrencial. Temiendo la intensidad de lluvia de una dana o gota fría como la que ocurrió el mes de septiembre pasado en la Vega Baja del Segura al sur de la provincia de Alicante y también al norte de la región de Murcia, que hizo estragos, y de la que muchos aún no se han recuperado ni del susto ni de los daños materiales, con la incertidumbre de si llegará la ayuda del Estado a quienes no puedan ampararse por el Consorcio porque no tienen una póliza de seguros de su coche, de su casa ó de su negocio.






Con las primeras bajas temperaturas y los colores de otoño en los árboles. Con las primeras hojas caídas de sus ramas vistiendo de oro el asfalto de las carreteras.

Con esta lluvia tranquila - como el chrimiri que dicen los vascos - con esas gotas que calan pero no empapan, las fachadas de tosca de las casas del casco antiguo de Jávea brillan con la humedad mientras dejan correr las gotas de agua por las huellas y las cicatrices que el sol y el tiempo ha marcado en la piedra. El Ayuntamiento, el Mercado de Abastos, la iglesia de San Bartolomé, las viviendas de su alrededor, todo está limpio y brillante.

Después de una fructífera reunión de trabajo, vamos por estas calles tranquilas, peatonalizadas. Caminamos entre las fachadas cercanas de las casas unas enfrente de las otras. Andamos en busca de un bar que saciar nuestro apetito de media mañana. Ya lo dicen los médicos, hay que comer al menos cinco veces al día. Pues eso, esta es una de ellas.




Y encontramos ese lugar de encuentro, ideal: “Ca Rosa” es su nombre. Un bar "de encanto", o de encantamiento, por su cocina. Y por su interior de piedra y vigas de madera en el techo que invitan al sosiego. Las recetas de cada plato se hacen con cariño y con la tradición del buen hacer de Rosa y su familia que han heredado de generación en generación. Es un lugar de tapas, donde el desayuno y el almuerzo se dejan querer entre sus comensales. 

Además de los aperitivos, suele haber un plato del día para la hora de la comida donde predominan los platos de cuchara como el potaje de garbanzos, el arroz caldosito con pollo y verduras ó con habas y guisantes que imaginación le echa a la olla la cocinera, sin olvidarnos de sus famosos canelones, de la fideua ó el arroz al horno. Cada día el suyo, que variedad de sobra tiene este sitio.

Nuestro almuerzo, que no comida, lo es un bocadillo de un pan que se deshace en la boca, con calamares (sin rebozar) hechos a fuego lento en una sartén con cebollita y aceite de oliva, con un caña para beber y un café. No tenemos remedio, seguimos hablando de trabajo aunque nuestra conversación también deriva en otros menesteres de la vida.

Estuvimos aquí hace un tiempo durante la comida, hemos vuelto y volveremos porque nos gusta disfrutar de la buena mesa. Si le interesa, Ca Rosa está en Jávea en la calle tossal de dalt, 3. Abre sus puertas al público de lunes a viernes de 8 a 17 h y los domingos de 8 a 12 h. Si andas cerca, no te pierdas este santuario de la buena cocina, casera, sencilla, y del buen paladar.

callejeando por Liubliana



Liubliana está de moda o eso nos pareció en nuestro viaje. Callejeando por Liubliana - buena parte del centro histórico está peatonalizado - nos encontramos con muchos españoles de diversas ciudades de la geografía española. Parecía que estábamos en casa o muy cerca. Y que va, Liubiana está a más de dos mil kilómetros de Madrid. Hay motivos para que Liubliana sea deseada, ya su nombre significa amada.

Coincidimos con muchas personas venidas de España curiosas de saber - como nosotros -más de la cultura y la historia de esta pequeña ciudad universitaria. Y por serlo, tiene un permanente trasiego de estudiantes de uno a otro lado de la ciudad fuera de su horario de clase. Las ciudades universitarias tienen mucha vida social y Liubliana no es una excepción.


Por casualidad, compartimos breves momentos con españoles de reconocido prestigio internacional como Plácido Domingo a quien le agradó cruzarse con tantos españoles lejos de casa. Plácido Domingo acababa de salir de un ensayo de la ópera Aida de Verdi que iba a estrenar ese día en la capital de Eslovenia actuando él como Director de la Orquesta.

Si hay un sitio que no puedes perderte si vas a Liubliana es la plaza de Preseren. Lleva el nombre del poeta que es el autor del himno nacional. Su estatua domina la plaza. Si diriges tu mirada en la misma dirección que la del poeta verás a su amor platónico, Julija Primic, en una de las fachadas de la calle Wolfova. En frente de la estatua de Preseren hay un curioso puente porque el primero (1842) era muy estrecho para toda la gente que pasaba por el por lo que se hicieron dos más, uno junto al otro. Muy cerca está la fachada roja de la iglesia de los Franciscanos. Todo este conjunto forman parte de la imagen más vista y fotografiada de Liubliana.


Si es curioso el puente triple, nada tiene que envidiarle el puente de los dragones. No por ser más viejo porque es más moderno (1901), pero tiene cuatro dragones en cada uno en uno de sus lados. El dragón es el emblema de Liubliana.


Bajo estos y otros puentes corre el río Liubliana. Se puede recorrer en barcos miradores con bar a bordo durante un corto trayecto de tiempo.

En la parte más alta de la ciudad está el castillo de Liubliana desde el que hay unas vistas extraordinarias. Se puede subir en funicular, tren turístico ó andando. Originario del s. XIII, en su interior destaca la iglesia de San Jorge y la prisión.


La catedral de San Nicolás destaca desde lejos por su cúpula de color verde y sus torres, y de cerca por sus puertas de bronce lateral y frontal: en la primera se representa los Papas eslovenos; en la segunda, la historia del cristianismo en Eslovenia. La iglesia es de estilo barroco construida en el siglo XVIII. En su interior llama la atención el techo policromado y el órgano del coro. Muy cerca está el mercado central donde puedes encontrar de todo. 

Por todas estas calles vimos algo que nos llamó mucho la atención: unas máquinas expendedoras de leche fresca en sus propios recipientes ó en los que lleva cada uno para rellenarlos. Nos dijo la guía que estas máquinas son típicas y comunes en esta ciudad.


A las afueras de la ciudad está el Parque Tívoli con una extensión de unos 5 kms2. Es enorme, con gran arbolado y extensas praderas de hierba. Multitud de caminos se abren en varias direcciones. Uno de ellos lleva a un restaurante típico, el Swiss Cotage, una casa de madera construida en 1835. Originariamente fue una casa de invitados llamada Svicarija, siendo después el Hotel Tívoli. Frecuentado por políticos y artistas, se convirtió en lugar de baile hasta la madrugada. En su parte delantera actualmente se sirven platos típicos de la tierra mientras escuchas a un grupo musical con canciones de la zona, provocando un ambiente muy agradable.

domingo, 20 de octubre de 2019

el Alexander von Humboldt, en Alicante



El velero Alexander von Humboldt fue originariamente un barco faro (1906) en el mar del norte y mar del Báltico, con su luz ayudaba a las embarcaciones que navegaban en aquellas aguas revueltas. En 2011 fue transformado y reutilizado para la navegación  a vela.

Adquirido por la Fundación Deustsche Stiftung Sail Training (DSST) fue transformado en buque escuela. El Alexander von Hunbolt II se denomina a sí mismo como “embajador de la juventud y el entendimiento internacional entre los pueblos”.


La navegación más larga de este velero fue para conmemorar la expedición de Alexander von Humboldt, que lleva su nombre, al Caribe y Suramérica. El 19 de enero de 2006 el Alex, como es llamado este velero por la tripulación, bordeó el Cabo de Hornos a vela para conmemorar su centenario. Alexander von Humbolt fue explorador, naturista y geógrafo del siglo XVIII que aportó grandes avances en la oceanografía y climatología.

A bordo tiene capacidad para 70 personas de las que 37 son estudiantes voluntarios que reciben instrucción para la marina mercante alemana en el arte de la navegación a vela. Suele participar en las regatas de los tall ship (veleros de altos mástiles). Principalmente navega por las costas del Atlántico y también del Mediterráneo. Con una eslora de 62,55 metros y una manga de 8,02 metros, tiene tres mástiles de aparejo de vela cuadra, con 1.036 metros cuadrados de trapo en un total de 25 velas. El palo mayor tiene una altura de 30 metros. Todas las maniobras del velero se hacen de forma manual emulando a los veleros de antaño cuando estos barcos eran los protagonistas en todos los mares del mundo al no existir la navegación a motor. Le caracteriza el color verde de su casco en recuerdo de la Rickmers Shipping Company de Bremen y también de sus velas por la cerveza alemana Beck´s patrocinadora de este velero.


El Alexander vov Humboldt estuvo en Alicante unos días de descanso en una arribada de escala, amarrado en el muelle nº 14 junto a la terminal de cruceros.

sábado, 19 de octubre de 2019

Menudo infortunio


Cuesta creer lo que está pasando en Cataluña en pleno siglo XXI. Incluso buena parte de la sociedad catalana ni entienden ni comparten las manifestaciones de grupos independentistas violentos en diversas ciudades catalanas. Me producen mucha desazón las imágenes que están retransmitiendo los medios de comunicación de los enfrentamientos de los violentos contra Mossos y Policías Nacionales que velan por el orden público. Una cosa es el disgusto de los independentistas por la sentencia del procés - creían ingenuamente que iban a absolver a los condenados - y quejarse de forma pacífica y otra muy distinta es cuestionar el cumplimiento de la ley de forma violenta. Se olvidan que todos los españoles, sin distinción, tenemos que cumplir la ley.

Como escribe la abogada constitucionalista catalana Teresa Freixes “hemos de entender la sentencia (del procés) como una de las manifestaciones de defensa del Estado de Derecho, igual a la que se hubiera hecho en cualquier país democrático del mundo”.

La sentencia del procés destaca, entre otras cosas, que los acusados afirmaron por activa y por pasiva durante el juicio que no pretendían independizarse del Estado español, que todo era una medida de presión, una farsa, un engaño. Poco serio y poco creíble. Para ese viaje no hacían falta alforjas. Ni tampoco todo el daño que han producido a la sociedad catalana. Y a la española. Además de la nefasta imagen que se proyecta al exterior que ya se ve traducido en menos turismo y mucha menos inversión extranjera en Cataluña que redunda y redundará en un empobrecimiento de la población que no ayudará a regular este proceso hacia cauces democráticos estables al amparo de la ley. 

Los manifestantes, las marchas, las sentadas, de los últimos días la forman mayoritariamente  gente joven, de edad de Instituto, incluso de la Universidad. ¿Fáciles de manipular?. Es más fruto de la desconexión de España desde las aulas. Y estas son sus consecuencias. En un artículo de Arturo Pérez Reverte de 2016 manifestaba que hay un hilo conductor en este colectivo “cuando se vieron inmersos en un sistema educativo que, desde hace mucho, tiene por objeto cercenar cualquier vínculo, cualquier memoria, cualquier relación directa o cultural con el resto de España. Un sistema perverso, posible al disparatado desconcierto que la educación pública es en España, con 17 maneras de ser educado y adoctrinado, según donde uno caiga”. Aunque no se puede generalizar, permitan que suscriba las palabras de este insigne escritor de la lengua española porque tiene mucha razón. 

También sorprende la actitud de Quim Torra dando más la imagen personal de un activista que de un estadista. ¿Cómo es posible que el representante del Estado en Cataluña contribuya al corte de una autopista?, ¿cómo es posible que no condene expresamente la violencia ante los altercados violentos que se están produciendo en diversas poblaciones de Cataluña y, en cambio, manifieste simpatizar con las acciones del CDR?. Que se lo digan al camionero que pierde su mercancía al estar retenido en una carretera, ó a la parturienta que tiene que parir en la cuneta porque no puede llegar a tiempo al hospital por el corte de la autopista, ó al que ve cómo su coche - su herramienta de trabajo - es pasto de las llamas junto con el contenedor que le han prendido fuego los violentos; ó los vecinos que ven muy cerca de sus casas como el fuego incontrolado pone en peligro sus viviendas; … Que se lo digan a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, da escalofríos leer el contenido de los mensajes de las emisoras de radio de los Mossos ó de la Policía Nacional. Que las autoridades permitan que se disuelva una manifestación violenta con el cuerpo a cuerpo es una barbaridad y un alto riesgo para los policías y para que se descontrole todo. 

Cataluña y los catalanes no se merecen lo que está pasando. Una cosa es manifestarse pública y pacíficamente por unas ideas y otra muy distinta es hacerlo desde la fuerza, la intimidación y la violencia. 

Se echa de menos esa Cataluña democrática, tolerante y abierta al mundo como lo fue antes y como lo será mañana cuando esto pase. Porque pasará. En otros lugares del mundo ha habido procesos independentistas que no fructificaron y que sus protagonistas aceptaron el veredicto de la realidad: en Italia, la Liga Norte solicitó realizar un referéndum de autodeterminación pero la Corte Constitucional italiana lo consideró en contra de su Constitución y ahí se quedó todo; fue la misma postura del Tribunal Supremo alemán cuando Baviera sugirió un desenlace parecido; o la del Tribunal Supremo americano cuando desde el Estado de Texas reivindicaron ese derecho. Frente a esas peticiones, todas las instituciones que pidieron independizarse acataron las resoluciones contrarias y legales de cada Estado. O como pasó en España en el País Vasco con el Plan Ibarreche que fracasó en el Congreso de los Diputados y nada más se supo de él. Aquí no, en Cataluña los independentistas ni acatan ni aceptan. Incluso Torra genera más incertidumbre al reivindicar hace unos días en el parlamento catalán una declaración unilateral de independencia durante esta legislatura. Su actitud no suma sino que resta. Hace falta que los líderes nacionalistas catalanes lideren de verdad volver al seny, al sentido común, para que juntos, desde la convivencia y la Constitución española hagan más grande a Cataluña, y con ella a España. 

Muchos echan de menos el protagonismo de esa Barcelona plural que describe tan bien Vargas Llosa cuando en algunas de sus entrevistas ha dicho que “el ambiente de Barcelona era estimulante. Fueron años muy fecundos de gran camaradería y amistad”. O aquellas palabras que manifestó en la manifestación del 9 de octubre de 2017 en la Ciudad Condal contra la dui (declaración unilateral de independencia) donde manifestó que “amigos catalanes no estáis solos, que estamos con vosotros, que queremos dar juntos la batalla de la libertad. Estamos armados de ideas, de razones, de una convicción profunda de que la democracia española está aquí para quedarse. Y que ninguna conjura independentista la destruirá”. Extraordinario mensaje, claro que en pleno siglo XXI en España en un Estado social y democrático de derecho.

Increíble lo que son capaces de hacer una minoría de independentistas violentos e increíble que se eche tanto de menos una respuesta más contundente del Gobierno junto con un mensaje pacificador claro de las autoridades catalanas.

miércoles, 16 de octubre de 2019

De cómo (y por donde) Elcano dio la vuelta al mundo.



La historia de la humanidad está llena de hechos en los que cuando el líder desaparece, desaparece con él toda su obra. Esto es sólo evitado por la audacia y el empeño de un nuevo líder que hace que su legado no se pierda para siempre. Esta es la historia de Magallanes y Elcano. Magallanes tenía dos propósitos por lo que consiguió persuadir a quienes tenían que poner los medios para llevarlos a cabo. Alcanzó uno y se quedó en la puerta de conseguir el segundo. Por su parte, si Elcano no hubiera continuado con el objetivo de Magallanes, este solo hubiese sido un mero aventurero. De no volver Elcano para contarlo en la Corte española, esta gesta no hubiera sido más que un suceso de las muchas que se realizaron en aquella época de los descubrimientos. Pero hay más.

Acompáñenme a esta emocionante aventura de miles de millas náuticas, ambiciones y el compromiso con su rey de alcanzar con éxito una nueva ruta entre océanos contribuyendo a realizar la mayor hazaña de todos los tiempos.


El océano Pacífico fue descubierto desde tierra por Vasco Núñez de Balboa, conquistador español, el 25 septiembre 1513 desde el istmo panameño. Magallanes estaba convencido que había un paso del océano Atlántico al Pacífico en el sur de América. Con este convencimiento y con el que opinaba que las Molucas quedaban dentro de la demarcación española en el reparto del mundo entre la Corona portuguesa y la Corona española a través del Tratado de Tordesillas (1494), avalada por el Papa, convenció al rey Carlos I de España para que patrocinara esta aventura.






Magallanes partió de Sanlúcar de Barrameda con un objetivo claro y expreso, llegar por el oeste a las Molucas para abrir una nueva ruta a la especiería desde España por el Pacífico.

Magallanes descubrió dicho estrecho que unía ambos océanos, no sin muchos avatares, que hoy lleva su nombre. Adentrados posteriormente en el Pacífico recorrieron sus aguas a lo desconocido y se llevaron otra sorpresa: era mucho más extenso de lo que suponían. Encontraron diversas islas hasta llegar a Cebú el 7 de abril de 1521. Metido Magallanes en tareas ajenas a su objetivo en un conflicto que no era el suyo, murió en la isla de Mactán el 27 de abril de ese año en una batalla con indígenas enemigos de un rey local.


De nuevo en travesía, desorientados y desmoralizados, los españoles navegaron por aquellas aguas sin rumbo, sin saber lo que hacer, al mando de Lopès Carvalho quien demostró ser un pésimo líder. Este, además de jefe de la expedición, mandaba la nao Trinidad y Gómez de Espinosa estaba al mando de la nao Victoria, con Elcano de maestre. A comienzos de agosto de 1521 la nao Trinidad encalla en un arrecife obligando a la tripulación a buscar tierra después de liberarse de esos escollos al subir la marea. También encalló la nao Victoria al ir a socorrer a la Trinidad lo que le produjo una vía de agua. Llevaron las naos a una isla con una amplia bahía donde carenaron sus fondos y costados durante 37 días. En esa isla hubo una reunión de capitanes y maestres y se destituyó a Carvalho por incompetente. Se nombró a Gonzalo Martín Méndez, como oficial real; Gonzalo Gómez de Espinosa, como capitán de la Trinidad; y a Juan Sebastián de Elcano como capitán de la nao Victoria.





Elcano se impuso sobre los demás por su mayor experiencia y por sus dotes de mando. Destacó cuál era su misión y el por qué estaban allí. Tenían el encargo del rey Carlos I de descubrir las Molucas y abrir una nueva vía a la especiería por el oeste desde España, distinta de la ruta la portuguesa. Portugal era la otra potencia naval de aquella época junto con España. Fueron pioneros en costear África descubriendo costa a costa y sorteando peligros y tempestades hasta llegar al cabo de las Tormentas, luego llamado de Buena Esperanza. Es un cabo de difícil navegación. El primero que lo hizo desde una embarcación de alto bordo fue el portugués Bartolomeu Dias (1487). Por ahí pasó Vasco de Gama (1498) para abrir la ruta de la especiería para la Corona portuguesa llegando a Calicut, en la India. Volvería en 1502 con veinte barcos de guerra para asegurar el dominio de Portugal en aquella zona geográfica. Llegaron hasta Malaca (Malasia), rica en especias. Aquellos dominios portugueses no eran un imperio territorial sino pequeñas colonias y fortalezas que garantizaban el tráfico marítimo y colonial.


Hasta que alcanzaron su objetivo, Elcano no paró en el empeño. Descubrieron las Molucas con las indicaciones de los indígenas de cada isla que visitaban. El 8 de noviembre de 1521 arribaron en Tidore, la mayor productora de clavo del mundo. Se aliaron con su rey, Almansur (los españoles le llamaban Almanzor) y este les ayudó a llenar la bodega de clavo de las nao Victoria y Trinidad. El clavo era una especie de alto valor económico en Europa. Realizada esta tarea, decidieron volver a España. Ya sabían que los portugueses conocían de su travesía y que irían a su encuentro para apresarlos, Había dos opciones: volver por donde habían venido, por el Pacífico, o por la ruta portuguesa bordeando el cabo de Buena Esperanza. La nao Trinidad tuvo que quedarse en Tidore porque tenía una vía de agua, una vez arreglada volvería por el Pacífico rumbo a Panamá. Nunca lo conseguiría, fue apresada por los portugueses nada más iniciar su travesía de regreso por el Pacífico. La nao Victoria, que capitaneaba Elcano, eligió volver por la ruta portuguesa con la condición de no tocar tierra. Era arriesgado, muy arriesgado, pero de conseguirlo habrían dado por primera vez la vuelta al mundo y demostrado que la tierra es redonda, objetivos estos que nunca lo fueron de Magallanes.



El 18 de diciembre de 1521 la nao Victoria zarpa de Tidore con 47 tripulantes. Es alucinante el periplo que realizará Elcano y su tripulación camino de España. Elcano deseaba dirigirse al sur todo lo que pudieran para alejarse de las rutas más usadas por los portugueses, la Carreira da India. Una navegación en solitario y sin escalas por el Índico sur y, posteriormente, frente a las costas africanas sin tocar tierra.

Elcano era un marino experimentado con muchas millas recorridas. Para sorpresa de todos tomó una ruta poco transitada, nunca navegada antes, por un gran océano que no conocía, para evitar sobresaltos o encontrarse con los portugueses que les estaban buscando para apresarlos al entender que estaban en dominios de Portugal. Elcano eligió a un buen piloto entre su tripulación: Francisco Albo quien, con los medios rudimentarios de entonces, calculaba con el sol y las estrellas dónde se encontraban en ese mar desconocido. A su vez, iban bien pertrechados de víveres, de vino y de agua, la travesía prometía larga y llena de incertidumbres.




En esta travesía descubrieron muchas islas Molucas desconocidas por los portugueses: islas de Mare, Tatomoetoe y Talapao, al sur de Tidore;… “En este camino descubrimos muchas islas riquísimas, entre las cuales Bandam, donde se encuentra el jengibre y la nuez moscada; y Zalba, donde se cría la pimienta”, escribiría Elcano al rey Carlos I en el informe que le mandó sólo llegar a España. En la navegación se toparon con Timor, una isla muy grande a la que aún no habían llegado los portugueses. Estuvieron en esta isla hasta el 8 de febrero de 1522 que zarparon rumbo a España.


Pasaron por las islas de Savu y Toti, “y de aquí - escribe Francisco Albo - tomamos nuestra derrota para el Cabo de Buena Esperanza”. Por poco no descubren Australia. Pasaron a unas 150 millas de la isla Barrow y del cabo North West, donde ahora está Exmounth. A finales de febrero estaban a 26º sur a 2.000 millas de Australia, en las inmensidades del Índico. Encontraron vientos fuertes, aunque contrarios, y los que posteriormente se llamaron “Roaring Forties” ó Cuarenta Rugientes” por el holandés Hendrick Brouwer (1610), franja que alcanza el mundo oceánico a partir de los 40º sur. No cabe duda que el descubridor de estos vientos fue Juan Sebastián de Elcano. El 18 de marzo ven tierra, una isla muy alta, que Van Diemen, marino holandés del s.XVI le puso el nombre de Amsterdam, sin conocer que su descubridor también fue Elcano que no la reivindicó ni tomaron tierra en ella porque tenían otros objetivos más urgentes. A su alrededor vieron ballenas, focas y albatros. En recuerdo de este marino español la punta suroeste de esta isla se llama Pointe del Cano.
 En reunión de pilotos y maestres decidieron no ir a Madagascar, el riesgo de encontrarse con la flota portuguesa era muy alto.

No se imaginaban que les iba a costar tanto doblar el cabo de Buena Esperanza, “el más grande y peligroso cabo conocido de la Tierra”, escribió Pigafetta, quien comprobó desde la nao Victoria la bravura al encontrarse dos océanos, el Índico con el Atlántico. Doblar este cabo es una odisea. Al juntarse los dos océanos, se producen enormes olas y corrientes contrarias que les impedía doblar dicho cabo. En abril navegaban al sur del cabo. El 8 de mayo estaban frente al río Infante (Great Fish River). En medio de una tempestad, se les rompió el mastelero de proa. El 22 de mayo Francisco Albo cree haber superado el cabo de Buena Esperanza. Estaban en el Atlántico rumbo al norte, costeando África sin ver la costa.


Superado el Cabo de Buena Esperanza “apenas teníamos para mantenernos más que arroz, ni para beber más que agua”, escribe Elcano. Navegaban muy rápidos con viento de popa ayudados con la corriente de Benguela. El 31 de mayo están cerca de cruzar el ecuador. El 19 de junio ven la ansiada tierra pero era un manglar.

Necesitaban tomar tierra y cargar nuevos víveres, agua y vino. Lo que les quedaba estaba en mal estado. Entre todos decidieron arribar a la isla de Santiago del archipiélago de Cabo Verde. Y lo hicieron a pesar del tremendo riesgo que los apresaran los portugueses. Bajaron a tierra en un esquife varios miembros de la tripulación y se aprovisionan con lo que necesitaban. Como les pareció fácil, bajaron a tierra en varias ocasiones, pero los que lo hicieron en la última ocasión, no volvieron. Al acercarse con la nao a tierra, desde su fondeadero en la bahía, para saber qué había pasado salieron unas embarcaciones para apresarlos. 


Elcano tuvo que huir dejando en tierra a algunos de sus marineros y poner millas por medio. Esquivó a cuatro embarcaciones que salieron en su busca. Se dirigió hacia el sur pensando que en esa dirección los portugueses no iban a buscarles, como así fue. El 17 de julio se dirige de nuevo hacia el norte. Decidieron no parar en las Canarias y seguir ruta. Su travesía se dirigió por una ruta más larga pero menos peligrosas, por la llamada ”Vuelta de Poniente” Sobrepasaron las Azores para posteriormente dirigirse a las costas españolas, buscarían vientos dominantes del oeste y los “nortes” de verano frente a la costa portuguesa. Los portugueses no podían sospechar de ellos porque era la ruta que empleaban los buques españoles que volvían de América.


“Resolvimos de común acuerdo - escribió Elcano al rey Carlos I - morir antes que caer en manos de los portugueses, y así, con grandísimo trabajo de la bomba, bajo la sentina, que día y noche no hacíamos otra cosa que echar fuera el agua, estábamos tan extenuados como ningún hombre lo ha estado antes”. A bordo quedaban sólo 21 hombres agotados.










El 18 de agosto están a la altura de Finisterre a dos mil kilómetros de la costa. Elcano quería llegar a un puerto andaluz y esa dirección es la que toman. El 4 de septiembre ven el cabo San Vicente, en Portugal. Viraron a Levante y siguieron la costa portuguesa desde lejos. El 6 de septiembre de 1522 entraban 18 héroes a Sanlúcar de Barrameda a bordo de la nao Victoria, culminando así una de las rutas de navegación más importantes de la historia de la humanidad.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Cádiz, mágico



Todas las ciudades con muchos siglos desde su fundación tienen un montón de historias y leyendas, unas pacíficas, otras bélicas, y la mayoría del acontecer cotidiano con protagonistas anónimos. Cádiz, ciudad trimlienaria, no iba a ser una excepción. Las tiene y, algunas, muy curiosas. Vean.




¿Saben la de los niños, esos que recorrieron Cádiz por galerías bajo tierra y que dicen que vieron pero no sabían lo que realmente habían visto aunque creyeron que todos vieron lo mismo. No les hago esperar más, permitan que se lo cuente. Dice así, más o menos, que un grupo de niños traviesos y curiosos - ¿quién no lo ha sido a esa edad? - quisieron investigar y se metieron por unos pasajes subterráneos bajo la ciudad. No se dieron cuenta que entre tanto ida y venida, tanto quiebro y requiebro, en realidad estaban recorriendo un laberinto. Y se perdieron. En la ciudad se dio la voz de alarma por su desaparición. Todas las conjeturas sobre que les había pasado eran buenas según quien las dijera o las exagerara. Cuando habían perdido toda esperanza de volverlos a ver después de tres días de su desaparición, aparecieron. Ni ellos supieron decir como se habían salvado de las entrañas de la ciudad. Si que coincidían todos que habían visto unos moros jugando a las cartas en una habitación muy oscura. Nadie les creyó. Lo que sí se hizo es cerrar todos los accesos a esas galerías subterráneas. Pasados los años, unos ciudadanos amantes de lo desconocido recorrieron esos pasadizos subterráneos. No encontraron ni tesoros ni misterios. Eso sí, bajo una cripta encontraron doce estatuas de mármol de los 12 apóstoles reunidos en una mesa entorno a Jesús y no estaban jugando a las cartas sino compartiendo el pan y el vino. Aquellos niños dijeron casi la verdad. El miedo y la oscuridad no les dejó más que ver unas figuras entre la penumbra.






Cádiz tiene un barrio llamado del "Populo", el más antiguo de Europa. Es un recinto medieval cerrado por murallas - hoy más por las paredes de sus casas - al que se accede por puertas con arco. De los tres, entramos por el de La Rosa (los otros dos se llaman de Los Blancos y de El Pópulo). Hay dos sorpresas arquitectónicas que destacan entre ese amasijo de casas bajas. Su teatro romano, descubierto en 1980, del que están muy orgullosos, y no es para menos. Y la casa palacio del Almirante Diego de Barrio - que hizo fortuna en las Indias - situado en la plazuela de San Martin: en su planta baja tenía el almacén con productos de ultramar que comercializaba con sus barcos entre las costas de allá y de acá; el primer y segundo piso lo dedicaban a vivienda y la torre es desde donde hacía señales a sus buques con espejos o banderas para bajar o no las mercancías a tierra en función de los precios. Listillos los ha habido siempre. Tiene una portada barroca que bien merece una restauración de limpieza y consolidación. Desde hace un tiempo no lejano se rumoreó que lo iban a convertir en un hotel de lujo. El inmueble lo merece.

Dejamos el barrio del Pópulo por donde entramos para volver a la plaza de la Catedral. Este templo religioso se construyó despaldas al mar durante poco más de un siglo, nada menos, por problemas de liquidez. Por esto su mezcla de estilos. Nació Barroca y terminó Neoclásica. 




Ya ven, Cádiz es diferente, no podemos negarlo. Es la ciudad más antigua de Europa. Es una isla separada de la península Ibérica por el Caño de Santi Petri que atraviesa las marismas. Cadiz demostró al mundo que Nelson era vencible evitando la conquista de la ciudad por su Armada (1797), y tanto lo era que perdió la vida en su bahía en la batalla de Trafalgar (1805), claro que recibieron su cadáver en Inglaterra como a un héroe. En Cádiz nació el constitucionalismo español con la Pepa, la Constitución de 1812 también llamada la Constitución Política de la Monarquía española. Cádiz tiene los mejores carnavales de Europa al unísono que los de Venecia o eso dicen los aldeanos que lo tienen muy creído. Cadiz es especial y por eso es llamada " la tacita de plata" por su geografía y por el color que refleja el sol sobre sus casas y monumentos.



esta última foto aérea es de la web Misterios de Cádiz: https://misteriosdecadiz.jimdo.com/

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