lunes, 25 de junio de 2018

Amsterdam es una ciudad diferente



Amsterdam es especial porque es una ciudad diferente. Llamada la Venecia del Norte por sus canales navegables, esta ciudad centro-europea tiene personalidad propia y muchas curiosidades.

Los canales navegables y la bicicleta como medio habitual de transporte (de los que me refiriŕé en este blog en otra ocasión), la posibilidad legal de fumar marihuana en los coffee shop, el famoso Barrio Rojo con la prostitución legalizada desde el año 2000, los tulipanes, el queso, las casas y sus fachadas características y propias de esta ciudad, son algunas de sus señas de identidad.


Nos llama la atención sus edificios y sus fachadas. Y nos preguntamos muchas cosas. El por qué su estrechez o de sus grandes ventanales que todo lo ocupan y de sus fachadas inclinadas hacia adelante. Y nos lo explican como si no fuera para tanto acostumbrados ellos a esto desde antaño.

Los edificios son estrechos desde el siglo XVI porque era muy caro el suelo pero no el vuelo y porque los impuestos de las vviendas se determinaban en función de la anchura de las casas. Casi toda la fachada es cristal a través de múltiples ventanas simétricas por aprovechar la luz del sol, aquí muy escaso porque casi siempre está nublado. Sus fachadas están inclinadas hacia adelante nos dicen que por razones obvias. ¿Y cual son esas razones?, preguntamos. Tanto misterio para algo que nos manifiestan que es tan evidente, pero ¿qué le parece si nos lo explican?.


Y nos lo cuentan. Si nos fijamos, todas las fachadas tienen una polea en su parte más alta. Como los inmuebles son muy estrechos no pueden introducir en las casas determinados enseres y, sobre todo, muebles. Para esto, se suben al piso requerido por cuerdas que cuelgan de esa polea. Para esto, las fachadas están inclinadas hacia delante para que la mercancía colgada de la cuerda no roce con la fachada, ni con el ladrillo ni con el cristal, con peligro de dañar ambas cosas. A mayor altura del inmueble, mayor es la inclinación hacia delante. Algunos edificios tienen una inclinación exagerada para la percepción del visitante, el oriundo no le da importancia y ya ven, no se caen.


Estas fachadas inclinadas, su estrechez y sus grandes y múltiples ventanales,  es otra de las cosas que hacen de Amsterdam una ciudad singular.

Cremá de la Hoguera de Calvo Sotelo en Alicante (2018)





La noche de San Juan es la más esperada de las Hogueras de San Juan de Alicante, la que produce más sentimientos encontrados, la más emocionante.

Todo el trabajo de un año para este momento tan efímero como mande el fuego que es el gran protagonista de la noche. Un fuego controlado por la extraordinaria labor de los bomberos, un fuego purificador que espanta los malos espíritus que pueda haber y casi siempre los hay. Así nació esta fiesta. De quemarse lo inservible y los malos espíritus del momento a quemar estos “monumentos” de cartón-piedra que representan con humor escenas de nuestra vida cotidiana, sea local, nacional ó internacional. Con el mismo fin, purificar el aire con el que vivimos y volver a empezar.



Anoche disfrutamos de la cremá de “Refundemos”, la Hoguera Calvo Sotelo en Alicante. Muy cerca, con mucho calor, pero mereció la pena. Antes pudimos despedirnos de esta Hoguera y destacar sus detalles: el gran remate de madera que la coronaba; el enorme busto de Jose María Py, fundador de esta fiesta, que presidía el cuerpo central derramando lágrimas de pintura junto a un cementerio de lapiceros; en un lado una alegoría de la mascletá; en otro, un homenaje a los bomberos y a la banyá; con nueve columnas que representan las nueve Hogueras fundadoras de esta fiesta que sostienen la danza del fuego; con una reivindicación para que sean los artistas de Alicante los que construyan estos "monumentos" aunque haya a veces artistas valencianos participando del concurso de Hogueras. En definitiva, una Hoguera con la crítica y el ánimo de “refundar” las Hogueras de San Juan.

De las cenizas de esta cremá nacen las Hogueras del 2019 porque desde ya hay que iniciar las acciones necesarias para emprender la hoguera del año que viene y volver a tener los éxitos de este año, incluso superarlos. Que así sea.

Cuatro años reinando no sin sobresaltos


Tan sólo han sido cuatro años y parece que ha pasado una eternidad. Cuando Felipe de Borbón y Grecia fue proclamado rey de España con el nombre de Felipe VI (19 de junio de 2014) la Monarquía española estaba en momentos bajos en los que se cuestionaron algunos episodios de la vida privada del rey Juan Carlos. El propio D. Juan Carlos manifestó en reiteradas ocasiones que la Familia Real española tiene que tener un comportamiento ejemplar y estas palabras fueron su peor enemigo al cuestionar parte de la sociedad española algunos momentos de su biografía sin valorar cuestiones de Estado que ocurrían en esos mismos escenarios.

Al principio del reinado de Felipe VI retumbaba en la atmosfera social española otra frase lapidaria del rey Juan Carlos: “en España habrá Monarquía mientras esta sea útil”. Y vaya si lo ha sido en estos cuatro años, sentando las bases de un sólido reinado en los años venideros.

Felipe VI ha demostrado ser un factor de estabilidad política en unos momentos en que en España han pasado cosas que nunca antes se habían producido y no me refiero sólo al referéndum ilegal en Cataluña y la declaración efímera como República de esa Comunidad Autónoma española. En este periodo de tiempo en España ha habido dos elecciones generales con el fin del bipartidismo, hubo un largo periodo de 10 meses con el Gobierno en funciones después de las elecciones generales hasta nombrar al nuevo Presidente en las Cortes. En nuestra joven democracia no estamos acostumbrados a que el Gobierno de España gobierne en minoría con necesidad de pactos desde la misma Moción de Investidura. El rey tuvo que hacer un ejemplar discurso televisado el 3 de octubre de 2017 después de la declaración ilegal de independencia del Gobierno Catalán parando ese golpe de estado y frenando reacciones encontradas que la historia definirá en su justa medida. Por primera vez se ha intervenido una Comunidad Autónoma por el Gobierno de España y se ha aplicado el artículo 155 de la Constitución, medida apoyada por PP, PSOE y Ciudadanos. Recientemente ha habido un cambio de Gobierno después de una Moción de Censura, ganándola y llegando al poder un partido político, el PSOE, que no lo ha conseguido después de ganar las últimas elecciones generales, posibilidad que recoge el articulado de la Constitución española de 1978. Pedro Sánchez, nuevo Presidente del Gobierno de España, ha conseguido el Gobierno con el apoyo de su partido, de los populistas y de los independentistas para desalojar del poder al PP por reiterados casos de corrupción y después de la sentencia del Caso Gurtel.

España es “una gran nación en la que creo, a la que quiero y a la que admiro, y a cuyo destino me he sentido unido toda mi vida como Príncipe heredero y – hoy ya – como rey de España”. Este fue uno de los primeros párrafos del discurso de proclamación de Felipe VI. Dando, después, las bases de su reinado indicando ser un rey constitucional y símbolo de la unidad y permanencia del Estado, una Monarquía Parlamentaria, destacando que “la independencia de la Corona, su neutralidad política y su vocación integradora ante las diferentes opciones ideológicas, le permiten contribuir a la estabilidad de nuestro sistema político, facilitar el equilibrio con los demás órganos constitucionales y territoriales, favorecer el ordenado funcionamiento del Estado y ser cauce de cohesión entre los españoles. Todos ellos, valores políticos esenciales para la convivencia, para la organización y desarrollo de nuestra vida colectiva”, añadiendo que “la Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos” y así lo hace: cada vez que realiza una visita oficial donde el pueblo puede estar cerca, Felipe VI disfruta de un baño de multitudes.

Felipe VI también manifestó en su discurso mencionado que ha de “velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente, como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social”.

La valoración que el pueblo español hoy hace de los reyes de España es extraordinariamente buena, cambiando de forma radical en positivo las bajas valoraciones de hace cuatro años. Según las últimas encuestas, el 76,2 % de los españoles opinan que Felipe VI es un buen rey, recibiendo una valoración del 7,4 (muy alta también entre jóvenes de edad entre 18 a 29 años con una valoración del 6,5), más del doble que los líderes políticos españoles. Valoración tan favorable que está extendida por todas las fuerzas políticas en España. Esta encuesta añade un dato de enorme relevancia y es que el porcentaje aún sube más, a un 78,8%, al destacar el papel que hacen los reyes de España en sus acciones y viajes internacionales.

Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press (el 17 de junio de 2018). 

domingo, 24 de junio de 2018

¡¡¡ Felicidades, Majestad !!!. Onomástica del rey Juan Carlos I (rey emérito)



 ¡¡¡ Felicidades, Majestad !!! . Al recordar a SM el rey Don Juan Carlos (rey emérito) me acuerdo de su onomástica. Y al recordarlo, recuerdo palabras de su discurso de proclamación como rey de España que parecen escritas para la actualidad en la que vivimos.


Las reproduzco aquí, seguro que las recuerdan: “El rey quiere serlo de todos a un tiempo… La institución que personifico integra a todos los españoles, y hoy, en esta hora tan trascendental, os convoco porque a todos nos incumbe por igual el deber de servir a España. Que todos entiendan con generosidad y altura de miras que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional…”.


Cuántas veces tendremos que hacer bueno eso que algunos dicen que la historia se repite. Que sea para bien porque nuestra historia está llena de muchos acontecimientos, unos de los que enorgullecernos, otros no tanto y de otros nada de nada.

Al acordarme de estas palabras de D. Juan Carlos me vienen otras a la memoria más recientes de su hijo el rey Felipe VI el 3 de octubre de 2017. Con ellas D. Felipe paraba un golpe de estado civil en toda regla y la proclamación de una república en Cataluña tan efímera como ilegal, con el apoyo unánime del Gobierno de España de ese momento (PP) y de las partidos políticos responsables de ámbito nacional: PSOE y Ciudadanos. Felipe VI terminaba su discurso con estas palabras: “Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos. Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña [...] y todo el pueblo español, subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España”.

Destaco en ambos discursos las palabras concordia y españoles. Concordia en una convivencia necesaria respetando las opiniones y las formas de hacer del otro siempre que estén al amparo de la Constitución de 1978. Españoles porque todos los somos, sean de las Comunidades Autónomas que sean.

En esta España plural con una Monarquía Parlamentaria como modelo de Estado no sobra nadie. Todos sumamos. Gracias a SS MM porque este es su lema incluso antes que D. Juan de Borbón manifestara aquello de “Majestad, por España, todo por España”. Es marca Borbón. Y bien que lo sea.

sábado, 23 de junio de 2018

La fuente de los deseos, Hoguera Oficial 2018




La plaza del Ayuntamiento de Alicante se viste de colores en las Hogueras de San Juan. Todos los años se planta en su espacio la Hoguera Infantil Oficial y la Hoguera Oficial.

En el 90 aniversario de las Fogueres de San Juan, Pedro Espadero ha plantado la Hoguera Oficial cuyo lema es “La fuente de los deseos”, monumento fogueril de grandes proporciones, que destaca por su cromatismo y sus vivos colores propios de la vera del Mediterráneo.



Seis escenas son las que componen la Hoguera, coronados por una figura que representa el agua. La parte más alta de esta Hoguera tiene 20 metros de alto, así como 17 metros de ancho. Hay unas 30 figuras y ninots.


Se hace un homenaje a las fuentes más emblemáticas de la ciudad como la de los Luceros, la Aguadora de la plaza Gabriel Miró, la de la plaza del Mar, la del Niño flautista de Canalejas, así como la de los Chorros frente a la Plaza de Toros de Alicante muy cerca del Monumento al Foguerer de la plaza de España.


En la base de la Hoguera, en uno de sus lados, está la “boca de la verdad” por donde el público puede depositar sus deseos con papeles escritos que arderán en la noche de San juan.




Esta Hoguera se ha hecho con un presupuesto de 98.600.- eu que salen de las arcas municipales.


viernes, 22 de junio de 2018

90 anys de Fogueres

90 años de Fogueres es el título de la Hoguera Infantil Oficial 2018. Su autor, Sergio Gómez.

En el 90 aniversario de estas fiestas mayores de Alicante, Sergio ha hecho un repaso por la historia de las Hogueras de San Juan haciendo un homenaje a grandes protagonistas como  José María Pi, Gastón Castelló, Ramón Marcó y Pedro Soriano.

Siempre me han atraído incluso más los "monumentos" infantiles de cartón piedra de las Hogueras de San Juan de Alicante que las adultas o las grandes de la categoría especial. Tienen más realismo, experimentan menos con las modas del momento. Abundan los ninots, que nos cautivan con sus gestos o sus miradas. Destacan los colores, con tonalidades vivas del Mediterráneo. El autor consigue dibujar fácil la sonrisa en tu semblante.

Con un presupuesto de 19.800,- €, una altura de 3 metros, con 3x3 metros en su base, Sergio ha elaborado un monumento infantil muy equilibrado, gracioso, que dejará huella a todos los que se dejen enamorar de los encantos de sus escenas.

martes, 19 de junio de 2018

La Memoria Histórica como valor turístico





Alicante no es una ciudad monumental, ya nos gustaría, pero sí tiene un gran patrimonio cultural. Ya verán, sin necesidad de citarlos a todos, los hay y de gran importancia.

Alicante como ciudad de yacimientos arqueológicos entre los que destacan el Tossal de Manises ó el Cerro de las Balsas. Alicante coronada por dos castillos, pocas ciudades los tienen, el de Santa Bárbara y el de San Fernando. Alicante como plaza militar, ambicionada por todos. Alicante, ciudad portuaria, nunca dio la espalda al mar, que ha pasado de ser antaño el puerto de la Corte y de Castilla a ser hoy el puerto de salida de la Volvo Ocean Race, la regata más exigente de la vuelta al mundo a vela. Alicante y sus Torres de la Huerta. Alicante y su tesoro inigualable de arqueología industrial con La Británica. Alicante y el recuerdo de la guerra civil, es una de las ciudades españolas que tiene más refugios antiaéreos, cerca del centenar.

Resaltar aquí que Memoria Histórica es la que tiene que ver con nuestras señas de identidad. Destacar, también, que con el término de Memoria Histórica no sólo se reivindican hechos dramáticos que ocurrieron en la guerra civil española, viniesen del bando que vinieran, tan malo fue uno como el otro,  sino la que tenga origen en cualquier acontecimiento destacable en nuestra historia en su sentido más amplio.

Le invito a recorrer conmigo momentos de nuestra Memoria Histórica como valor turístico.

Vivimos en tiempos de paz, pero hubo épocas que Alicante estuvo en el punto de mira de todas las potencias europeas, por ejemplo durante la Guerra de Sucesión (1706-1709) entre el rey Felipe V y el Archiduque de Austria. Media Europa estuvo en Alicante unos defendiendo el orden y el Reino establecido y otros queriendo usurparlo. Alicante y su castillo apoyaron a Felipe V. Al mando de la guarnición del castillo estaba el Mariscal francés Conde Mahoní, aliado del bando Borbón. El 15 de junio de 1706 la bahía de Alicante se llenó de más de un centenar de embarcaciones de la Armada inglesa que querían rendir a Alicante. El 8 de agosto de ese año tomaron la ciudad después de 8 días de continuo bombardeo. Faltaba rendir el castillo y lo consiguieron en septiembre de 1706. El 28 de noviembre de 1708 partidarios de Felipe V sitiaron la ciudad consiguiendo la rendición de los ingleses salvo los que se refugiaron en el castillo. El Caballero Asfeld, al mando de las tropas francesas, al no conseguir rendir el castillo por los ingleses, se le ocurrió hacer una mina bajo las murallas con un túnel de 20 metros llenándolo de 1.500 quintales de pólvora. Después pidió la rendición a los ingleses con amenaza de explotarla. Estos no se rindieron y construyeron una contramina para reducir los efectos de la explosión. El 29 de febrero de 1709 los franceses explotaron la mina. Fue tal su magnitud que los cascotes de las murallas y de la montaña al quebrase arrasó buena parte de las viviendas de las faldas del monte Benacantil. Aunque los ingleses siguieron luchando con sus fuerzas mermadas con cuantiosas bajas, entre ellas la de su Jefe Richard Siburch, terminaron rindiéndose el 20 de abril de 1709. Hoy, una de las Salas del Museo de la Ciudad (MUSA) narra este hecho trascendental en la historia de Alicante. Y por serlo bien podría convertirse en un festejo de la ciudad que celebrara este acontecimiento como se celebran otros como el de los Moros y Cristianos.

A su vez, hoy el castillo Santa Bárbara es una de las señas de identidad de la ciudad de Alicante, uno de nuestros monumentos más visitado y el quinto en el ranquing de los monumentos más visitados de España en la misma lista que el Museo del Prado ó la Alhambra de Granada.

El tren es un medio de comunicación imprescindible para cualquier población que aspire a ser destino y origen para el tránsito de mercancías, personas, cultura, etc, en un trasiego permanente. El tren es el motor de la industria y del turismo. Esto pensaron ya en el siglo XIX cuando Alicante se convirtió en la tercera ciudad de España en llegar el tren. El 25 de mayo de 1858 llegó a Alicante como un gran acontecimiento social, tanto que la reina Isabel II quiso estar presente en ese gran día e inauguró esta ruta. Alicante se volcó con la reina. Entre los fastos, hubo tiempo para firmar acuerdos importantes para el desarrollo de la ciudad como el derribo de las murallas pasando Alicante de ser una plaza militar a una ciudad abierta al mar con muchas posibilidades urbanísticas, empresariales, portuarias, culturales, … Hoy se recuerdan estos dos logros como importantes hitos de nuestra historia. Lamentablemente no queda nada de las puertas de aquellas murallas que bien pudieron conservarse. Y el resultado de ambas cosas fueron los inicios de la ciudad que hoy conocemos.

Y para terminar este breve recorrido por parte de nuestra Memoria Histórica definamos este concepto por si no ha quedado claro y quien mejor para hacerlo que el responsable de Memoria Histórica del Ayuntamiento de Alicante: “Memoria no es toda nuestra historia. La Memoria rescata de la Historia lo que nos ayuda a identificarnos”, dijo Pablo Rosser Limiñana, en su conferencia “Alicante, Memoria y Señas de Identidad para el Turismo”, organizada por la Asociación Alicantina de Periodistas y Escritores de Turismo (Aapet) en una de las Salas del Claustro de San Nicolás. Y añadió que en “Alicante trabajamos como Memoria Histórica nuestras señas de identidad y su recuperación: carácter de población portuaria, comercial y con huerta; carácter de espacio como frontera y plaza militar; la defensa de la cultura autóctona; la defensa de las libertades y de los derechos humanos; Ciudad de acogida (refugiados y turistas)”.



Este artículo ha sido publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

domingo, 10 de junio de 2018

Menudo sorpasso





Menudo Sorpasso, en expresión del argot popular. Menudo, por decir algo. Sorpasso, porque lo ha sido. Para todos, para los que se van, para los que vienen y se estrenan en sus nuevas responsabilidades políticas.

Cuando Rajoy fue el jueves al Congreso de los Diputados lo hizo como si la moción de censura contra él y su gobierno fuera un mero trámite. Estaba tranquilo, iba preparado a un debate parlamentario convencido que sería como uno más de los que se le han dado tan bien: en estas lides del pase corto Rajoy ha demostrado muchas veces ser un artista. Estaba dispuesto a escuchar, a debatir y a pasar página cuanto antes para seguir gobernando España.

Esta moción de censura fue promovida por el PSOE después de la sentencia del Caso Gurtel en el que se condena al PP. Esto supuso un hartazgo de la oposición contra la corrupción política del partido en el Gobierno.

Todas las mociones de censura realizadas hasta ahora en la joven democracia española se habían perdido. En 1980 Felipe González (PSOE) presentó una moción de censura contra Adolfo Suárez (UCD). En 1987 fue Antonio Hernández Mancha (AP) quien la presentó contra Felipe González (PSOE). Hace poco, en el 2017, Pablo Iglesias presentó una moción de censura contra Mariano Rajoy (PP). Y esta última de 2018 de Pedro Sánchez (PSOE) también contra Mariano Rajoy (PP). Todo apuntaba a tener el mismo resultado, su rechazo. No iba a ser esta una excepción. Parecía estar todo controlado.

Conforme discurría la mañana del jueves los rumores presagiaban una sorpresa, un cambio de rumbo.  El objetivo era uno: todos contra Rajoy. En la presentación de la moción de censura Pedro Sánchez manifestó que aplicará los Presupuestos Generales del Estado propuestos por el PP, y aprobados hace unos días, haciendo un guiño al PNV porque en ellos el País Vasco sale muy beneficiado. A su vez, los independentistas negociaban fuera del hemiciclo con el PSOE sus condiciones para darles su apoyo.

Todo iba muy deprisa...

Cuando desde el PNV manifestaron que darían su voto favorable a la moción de censura, Rajoy no podía creérselo. Si les habían apoyado a ellos hacía unos días – comentó - para aprobar los Presupuestos Generales del Estado, sólo pendientes de aprobarlos en el Senado donde el PP tiene mayoría absoluta. Decepcionado, derrotado, Rajoy no fue al Congreso de los Diputados por la tarde mientras se seguía debatiendo la moción de censura. La pasó en un conocido restaurante de Madrid intentando dar respuestas a todo esto, reivindicando la lealtad y el compromiso que suponía tenía de Aitor Esteban, portavoz del PNV. Rajoy y sus compañeros de mesa se plantearon todo aunque se rindieron ante la evidencia, convencidos que – al perder la moción de censura - desde la oposición pueden fortalecerse esperando que fracase el Gobierno socialista ante el apoyo conseguido por parte de fuerzas políticas parlamentarias tan dispares.

Cuando Jose María Aznar ganó las elecciones de 1996 por la mínima, Felipe González estaba convencido que su Gobierno sería breve porque Aznar no sería capaz de negociar con Pujol. Se equivocó y Aznar gobernó ocho años. ¿Y si se repite ahora la historia, pero en sentido contrario?. Por cierto, Aznar superó su Investidura apoyada por los partidos nacionalistas.

Hay una cuestión que preocupa y mucho a la opinión pública: ¿realmente qué ha pasado para este cambio inesperado de Gobierno?. Mucho ha pesado la comunicación entre los nacionalistas: PNV-PeDeCAT-ERC y sus posteriores negociaciones con el PSOE. ¿A qué precio?. Mucho se especula sobre estas conversaciones, así como la propuesta socialista para que España se convierta en un Estado Federal compuesto por cuatro territorios: Galicia, País Vasco, Cataluña (incluyendo a Aragón, Comunidad Valenciana y Baleares) y España (incluyendo a Madrid, Castilla La Mancha, Castilla y León, Murcia, Andalucía y Extremadura). Pronto sabremos la realidad y el fondo de todo esto.

Finalmente se produjo un cambio de gobierno después de la votación favorable a la moción de censura contra el Gobierno del PP en la que Pedro Sánchez es ya el nuevo Presidente de Gobierno. Cuando usted lea este escrito el Sr. Sánchez habrá o estará a punto de jurar ó prometer su cargo ante el Rey en el Palacio de la Zarzuela como el nuevo Presidente del Gobierno de España.

De todo esto hay una lectura, la victoria de la democracia. La moción de censura está regulada en la Constitución española de 1978. No hay trampa ni cartón.



Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press. 

domingo, 3 de junio de 2018

Nunca más





Ocurrió un 25 de mayo, de 1938. Ese día no fue un día cualquiera, aunque no lo sabían. Ni ellos ni nadie en Alicante se lo podían siquiera imaginar. España vivía en guerra. Alicante sufría la Guerra desde la retaguardia, lejos del frente. 

Ese día el mercado de abastos estaba lleno de gente comprando para la comida. Era cerca del mediodía. Del mercado central entraban y salían parroquianos en un tránsito permanente. En los alrededores, había niños jugando; mujeres dejando pasar el tiempo contemplando a sus hijos o a sus nietos; hombres haciendo sus negocios; ancianos contando sus recuerdos a quienes tenían a su alrededor.

Se escuchó el ruido de unos motores que interrumpieron la tranquilidad de la mañana. Con los motores, se oyeron el silbido de las bombas y las primeras explosiones. No habían sonado las sirenas de ataque aéreo quizá porque los aviones hicieron las incursiones desde tierra en vez de desde el mar como en otras ocasiones.

Todos corrían en todas direcciones chocando unos con otros, tropezando, cayendo al suelo. Algunos alcanzaron los refugios antiaéreos. Los menos. Agazapados, asustados. Llorando unos, gritando otros a cada temblor de tierra por la onda expansiva de las bombas que caían cerca. Olían a miedo, a sudor y a tabaco. Algunos fumaban manteniendo el cigarro en sus manos temblorosas. Otros rezaban en silencio. En un rincón una pareja se abrazaba fusionándose en un solo cuerpo, consolando uno las lágrimas del otro.

Después del bombardeo, la escena en la calle era desoladora, con imágenes de destrucción y de muerte. Gritos, llantos, miradas de espanto de los que sobrevivieron a sus heridas y de los que acudieron a su auxilio. Otros, inermes, con sus cuerpos esparcidos por el suelo, algunos mutilados; con expresiones de sorpresa unos, de dolor otros, de muerte todos. 

Los 9 aviones Savoia S-79 de la avión italiana de Benito Mussolini habían bombardeado sin piedad a la población civil de Alicante con 90 bombas de 100, 20 y 15 kg. Los pilotos eran italianos. Despegaron a las 8:10 de la mañana desde sus bases en Palma de Mallorca para llegar a Alicante sobre las 11 h.. Mataron a 300 personas, entre hombres, mujeres y niños. La Casa de Socorro cercana no daba abasto para atender a los heridos, cerca del millar. Destruyeron familias enteras, además de medio centenar de edificios. Dejaron un reguero de sangre y de rabia.

Con la visión que da la historia, con la mirada hacia atrás, uno se pregunta el porqué de este ataque. Alicante no era una plaza militar de importancia. Sólo el puerto, los depósitos de campsa en la costa y el aeródromo de Rabasa eran objetivos militares. Entonces, ¿por qué bombardear el interior de la ciudad?, ¿por qué ensañarse de esta manera con la población civil?. Se sabe que no fue por casualidad, que los aviones italianos de reconocimiento fotografiaban desde el aire sus objetivos para atacarlos después con sus bombarderos.

Historiadores y articulistas de opinión achacan a varios los posibles motivos del porqué de este ataque: la aviación italiana bombardeaba a esta ciudad como castigo por el fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, en el patio de la cárcel provincial de Alicante el 20 de noviembre de 1936 poco después de empezar la guerra civil acusado de conspiración y rebelión militar; ó como objetivo contra la retaguardia para forzar la rendición del ejército rojo; ó como ensayo para futuras destrucciones masivas de ciudades que tendrían lugar durante la II Guerra Mundial; … Sean los motivos que sean y quieran proponerse, ninguno justificaba esta masacre por mucho que se estuviese en guerra.

Detrás del mercado central de Alicante escuchamos ayer 25 de mayo de 2018, en la plaza con el nombre de esta fecha, una recreación sonora de un ataque aéreo: las sirenas, el ruido de los motores de los aviones, los disparos de metralleta, el silbido de las bombas, las explosiones, los gritos, …. Y el silencio. Fue dramático imaginárselo por un instante, imaginen cómo fue en realidad. Horrible.

Alicante, después de 80 años de aquél 25 de mayo de 1938, reivindica su recuerdo con exclamación para que nunca más vuelva a producirse. Reivindicación que se hace con el amparo de todas las fuerzas políticas con representación municipal en el Ayuntamiento de Alicante, sean de derechas ó de izquierdas, así como también por diversas organizaciones y asociaciones de diversa índole social.

El 25 de mayo es una fecha marcada para siempre en la historia alicantina en recuerdo de aquellas víctimas del bombardeo en la que Alicante entero hace suyo un mensaje de paz entre los pueblos.

Los niños del Centro de Atención Especial de San Roque participaron en el acto institucional mencionado en una “marcha de los niños por la paz” con mensajes de “Luchemos por un mundo mejor” y el de “Niños para la paz”. Desde su inocencia, desde su limpieza de espíritu y de pensamiento, nos recuerdan a los adultos que es posible que haya un mundo mejor para vivir desde la concordia, la tolerancia y la paz. Que así sea.



Este artículo lo publiqué antes en mi columna de opinión del periódico Alicante Press.

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