jueves, 29 de mayo de 2008

Cabañas y C.E.A. La Dehesa


Poco antes de llegar a Riopar, en la provincia de Albacete. A la izquierda, El Laminador. A la derecha, El Lugar Nuevo. Esta última dirección es la que tenemos que tomar para llegar a la cabaña de madera donde pasaremos unas noches. Cabañas La Dehesa. Muy cerca del Nacimiento del Río Mundo. A los pies del Pico del Oso.

Como si se tratase de un poblado. Un camino de piedras. Valle verde. Las cabañas, unas al lado de otras. Díez. Construidas de piedra y troncos de madera. Vieja teja árabe en tejado a dos aguas. Junto a las cabañas, una mesa y unos asientos al aire libre. Muy cerca, unos altos álamos. Muy cerca, un riachuelo. Una piscina en medio de las cabañas, descubierta, para bañarse en verano. Un caserón de madera es el restaurante y la recepción. Edificio este abuhardillado, con techo de madera y suelo de barro. Más alejado, las cuadras. Todo, alrededor de un paisaje regalo de la naturaleza.

Lugar ideal para el descanso, el sosiego. Olvidarse de las prisas, del mundanal ruido cotidiano de las ciudades. De las tensiones callejeras. De los sin sabores. Olvidarse de todo por unos días y disfrutar. Disfrutar con tu familia y amigos de este entorno rico en vegetación. Rico en colores de la naturaleza donde mandan los verdes. Protagonista, el susurro del agua, cuando es susurro. Las exclamaciones del agua cuando es cascada. La impresión que te produce ver el salto de los chorros y el nacimiento del Río Mundo, tan cerca.

Dentro de la cabaña te trasladas a otra época donde todo era más auténtico. A veces anhelamos aquellos tiempos como más puros, pero sólo nos acordamos de la estampa que queremos ver en el recuerdo de los que nos lo han contado. Sólo vemos esa vida que nos dicen. Esa vida que nos atrae. Más hogareña, toda la familia alrededor del hogar, cerca de la lumbre. Sin televisión. Donde mandaba la palabra. Esa vida más sosegada. En una sociedad menos ambiciosa y egoísta como la actual, una sociedad que va perdiendo los valores más elementales. Esta cabaña te envuelve en otra dimensión. Las aspiraciones, sólo disfrutar con los tuyos.




Desde el caserón restaurante La Dehesa sale un aroma embriagador que nos llama a comer. Bajo esta cubierta de madera podemos disfrutar platos típicos de esta zona serrana de la provincia de Albacete. Recios sabores de recetas de la abuela que se han ido transmitiendo de generación en generación. Comidas de pastores. Ajorradores. Las migas ruleras. La olla de aldea. El ajopringue. La orza. Las gachaminas. Y de postre … roscos, buñuelos, … bañados con un buen aguardiente con moras para terminar la fiesta gastronómica.

A la salida de La Dehesa, muy cerca de las cuadras, un recinto vallado y una caseta con una taquilla. El Centro de Educación Ambiental La Dehesa. Itinerario de la naturaleza. En pleno bosque de pinos. En las laderas del monte. Una reserva de los animales más representativos de la fauna ibérica en su hábitats propio para su especie. Caminando senderos, con la explicación y la supervisión de varios monitores. Los niños están embobados escuchando la explicación de un monitor cuando les cuenta a que animal corresponde diferentes huellas. Primero la explicación es en un panel. Después, mientras caminamos nos enseña las marcas en el suelo que poco antes ha dejado un conejo ó una ave. Desde que sobrepasamos la entrada, patos correteando cerca de un estanque. Muflones. Ciervos. Jabalíes. Lobos. Rapaces. Vemos como un buitre sobrevuela nuestras cabezas para cazar a un conejo. Impresionante. Tenerlo tan cerca. Ver cómo sus garras agarran su presa, cómo la despedaza. Cómo la desgarra. Lo que vemos es un muñeco, es una simulación. Pero yo no veo el muñeco, me imagino que el buitre ha cazado realmente un mamífero inferior a su fuerza. Así es el mundo animal. El valor del más fuerte. En un entorno libre. Se nos hace corta la visita. Pero lo que hemos visto no se nos olvidará con facilidad.





Muy cerca de la entrada a este Centro de Educación Ambiental, las cuadras. En recepción organizan rutas a caballo por el monte, por lugares difíciles de acceder a pie. Y coincidimos con un numeroso grupo de amigos que duermen en diversas cabañas, que comen bajo el mismo techo que nosotros y que cuentan, ruidosos, algunas anécdotas del día.



Un establecimiento hotelero para perderse unos días. Para disfrutar del momento. Para vivir el entorno. Ganar tiempo al pasado para recuperarlo con tu familia durante este presente. Vivir con los tuyos y este espacio natural, un regalo.

1 comentario:

paskki dijo...

La Dehesa. Carretera El Lugar Nuevo, s/n. 02450.- Riopar (Albacete). Teléfono 967435429.-

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