domingo, 10 de junio de 2018

Menudo sorpasso





Menudo Sorpasso, en expresión del argot popular. Menudo, por decir algo. Sorpasso, porque lo ha sido. Para todos, para los que se van, para los que vienen y se estrenan en sus nuevas responsabilidades políticas.

Cuando Rajoy fue el jueves al Congreso de los Diputados lo hizo como si la moción de censura contra él y su gobierno fuera un mero trámite. Estaba tranquilo, iba preparado a un debate parlamentario convencido que sería como uno más de los que se le han dado tan bien: en estas lides del pase corto Rajoy ha demostrado muchas veces ser un artista. Estaba dispuesto a escuchar, a debatir y a pasar página cuanto antes para seguir gobernando España.

Esta moción de censura fue promovida por el PSOE después de la sentencia del Caso Gurtel en el que se condena al PP. Esto supuso un hartazgo de la oposición contra la corrupción política del partido en el Gobierno.

Todas las mociones de censura realizadas hasta ahora en la joven democracia española se habían perdido. En 1980 Felipe González (PSOE) presentó una moción de censura contra Adolfo Suárez (UCD). En 1987 fue Antonio Hernández Mancha (AP) quien la presentó contra Felipe González (PSOE). Hace poco, en el 2017, Pablo Iglesias presentó una moción de censura contra Mariano Rajoy (PP). Y esta última de 2018 de Pedro Sánchez (PSOE) también contra Mariano Rajoy (PP). Todo apuntaba a tener el mismo resultado, su rechazo. No iba a ser esta una excepción. Parecía estar todo controlado.

Conforme discurría la mañana del jueves los rumores presagiaban una sorpresa, un cambio de rumbo.  El objetivo era uno: todos contra Rajoy. En la presentación de la moción de censura Pedro Sánchez manifestó que aplicará los Presupuestos Generales del Estado propuestos por el PP, y aprobados hace unos días, haciendo un guiño al PNV porque en ellos el País Vasco sale muy beneficiado. A su vez, los independentistas negociaban fuera del hemiciclo con el PSOE sus condiciones para darles su apoyo.

Todo iba muy deprisa...

Cuando desde el PNV manifestaron que darían su voto favorable a la moción de censura, Rajoy no podía creérselo. Si les habían apoyado a ellos hacía unos días – comentó - para aprobar los Presupuestos Generales del Estado, sólo pendientes de aprobarlos en el Senado donde el PP tiene mayoría absoluta. Decepcionado, derrotado, Rajoy no fue al Congreso de los Diputados por la tarde mientras se seguía debatiendo la moción de censura. La pasó en un conocido restaurante de Madrid intentando dar respuestas a todo esto, reivindicando la lealtad y el compromiso que suponía tenía de Aitor Esteban, portavoz del PNV. Rajoy y sus compañeros de mesa se plantearon todo aunque se rindieron ante la evidencia, convencidos que – al perder la moción de censura - desde la oposición pueden fortalecerse esperando que fracase el Gobierno socialista ante el apoyo conseguido por parte de fuerzas políticas parlamentarias tan dispares.

Cuando Jose María Aznar ganó las elecciones de 1996 por la mínima, Felipe González estaba convencido que su Gobierno sería breve porque Aznar no sería capaz de negociar con Pujol. Se equivocó y Aznar gobernó ocho años. ¿Y si se repite ahora la historia, pero en sentido contrario?. Por cierto, Aznar superó su Investidura apoyada por los partidos nacionalistas.

Hay una cuestión que preocupa y mucho a la opinión pública: ¿realmente qué ha pasado para este cambio inesperado de Gobierno?. Mucho ha pesado la comunicación entre los nacionalistas: PNV-PeDeCAT-ERC y sus posteriores negociaciones con el PSOE. ¿A qué precio?. Mucho se especula sobre estas conversaciones, así como la propuesta socialista para que España se convierta en un Estado Federal compuesto por cuatro territorios: Galicia, País Vasco, Cataluña (incluyendo a Aragón, Comunidad Valenciana y Baleares) y España (incluyendo a Madrid, Castilla La Mancha, Castilla y León, Murcia, Andalucía y Extremadura). Pronto sabremos la realidad y el fondo de todo esto.

Finalmente se produjo un cambio de gobierno después de la votación favorable a la moción de censura contra el Gobierno del PP en la que Pedro Sánchez es ya el nuevo Presidente de Gobierno. Cuando usted lea este escrito el Sr. Sánchez habrá o estará a punto de jurar ó prometer su cargo ante el Rey en el Palacio de la Zarzuela como el nuevo Presidente del Gobierno de España.

De todo esto hay una lectura, la victoria de la democracia. La moción de censura está regulada en la Constitución española de 1978. No hay trampa ni cartón.



Este artículo se ha publicado con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press. 

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