martes, 13 de marzo de 2018

Inquebrantables





Todo pueblo que se precie se enorgullece del éxito de sus antepasados, de sus glorias y de sus victorias. Recordarlos, reivindicarlos, es recordar nuestra historia. Negarlos, es negarse a sí mismo.

En estas líneas reivindico, y verán por qué, algunos de nuestros héroes del pasado y sus hazañas, de los que mucho se menciona recientemente en más media y redes sociales, y lo que más se va a mencionar. Aunque luego me venga aquél diciendo que esto es de fachas. Pues mire, le diré, que sin serlo, allá usted si no pone en valor las enseñanzas de sus mayores, que son muchas.

Permítanme que primero aclare qué entendemos por héroe. Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española “héroe, heroína”, es “aquella persona que realiza una acción muy abnegada en beneficio de una causa noble” ó “persona ilustre ó famosa por sus hazañas ó virtudes”. Más clarito, agua.

El mundo del cine en Hollywood ya hubiera llevado a la gran pantalla a muchos de los héroes españoles de nuestra historia si no los hubiéramos tenido olvidados durante décadas. Basten citar algunos de ellos: los imbatidos marinos Álvaro de Bazán ó Blas de Lezo; los Tercios del Emperador Carlos V y del Rey Felipe II. Y tantos otros que por tierra, mar o aire elevaron bien alto el orgullo patrio propio y el de sus conciudadanos.

Nuestros vecinos del norte, Francia ó el Reino Unido, unos por exagerados y otros por soberbios, enaltecen a sus héroes en demasía y en esto último son dignos de admiración. Porque sus héroes ó heroínas lo merecen. Lo han contado en la literatura y en el cine con notable éxito. Tienen ustedes un ejemplo con la película “Master and Commander: Al otro lado del mundo”. No les diré las veces que he visto esta película, que me gusta mucho, porque se sorprenderían. Basada en las novelas de Patrick O´Brian, el protagonista es el Capitán Jack Aubrey. Se basa en la vida y hazañas de Lord Thomas Cochrane, marino británico que luchó en el siglo XIX durante las Guerras Napoleónicas.

¿Qué tiene de extraordinario Thomas Cochrane de la Armada inglesa que no tenga Blas de Lezo de la Armada española?. Nada. Sólo imaginación, cautivar a la audiencia con sus hazañas a través de la literatura y realizar películas en el cine que enaltezcan su figura.
En España no caminamos por el desierto en este campo, todo hay que decirlo. Pero son pocos los que cuentan estos hechos. Cada uno con su estilo, destacar al escritor Arturo Pérez Reverte con su “Capitán Alatriste” y sus aventuras como “El sol de Breda” ó sus artículos de opinión en “Patente de Corso” sobre acontecimientos de nuestra historia de esa época entre temas de actualidad; así como Luís Delgado con su Saga Marinera con títulos como “El Jabeque Murciano” ó “La fragata Sirena”, novelas en los que se narra la participación de buques de la Armada Española junto con las peripecias de sus protagonistas.

Puestos a resaltar a personajes reales, déjenme que me refiera a uno de los grandes: Blas de Lezo, que cojo, manco y ciego de un ojo, venció a la Armada inglesa en Cartagena de Indias (1741) con tan sólo 6 navíos de línea españoles contra 186 navíos de los ingleses, además de buenas y estratégicas fortificaciones en tierra y un ejército bien preparado y muy motivado. Miren si fue importante ganar esta batalla que si no hoy en Hispanoamérica no se hablaría español sino inglés con todo el perjuicio cultural, social, económico ó religioso que hubiera supuesto para España y para Hispanoamérica desde entonces.

Tierra a dentro, los Tercios de España al servicio de su Rey y en defensa del Imperio destacaron por su valentía y revolucionaron las artes de la infantería pudiendo decir hoy sin exagerar que fue la mejor infantería del mundo. Hay muchas batallas donde los Tercios demostraron su destreza. Con una de sus victorias: la batalla de Gembloux, el 31 de enero de 1578, con la derrota del ejército de los Estados Generales de los Países Bajos, se ha iniciado una campaña denominada @31EneroTercios para que en esta fecha se reconozca en España el “Día de los Tercios”, incluso se propone sea festivo, para desterrar la leyenda negra de este periodo de la historia de España con diversas actividades que divulguen las verdades de aquella época.

Inquebrantables es el título de este artículo porque aquellos héroes o heroínas lo fueron, por muchos motivos. Inquebrantables lo tenemos que ser nosotros en defensa y divulgación de lo bueno y destacable de la historia de España.



Este artículo lo publiqué con anterioridad en mi columna de opinión del periódico Alicante Press

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