sábado, 14 de mayo de 2011

Emilio Duró en el ADDA, hablando de Optimismo


Ayer viernes, por la tarde-noche, escuché una conferencia de Emilio Duró, en el Auditorio de la Diputación de Alicante titulada “La gestión de la ilusión en tiempos de cambio”, en el ciclo Natural es Ciencia. La expectación para escucharlo era tanta que llenó todo el aforo del salón de actos. Y no nos defraudó. A las 1.100 personas asistentes nos cautivó desde el principio. Escuchándolo, riendo, aplaudiendo. Los calificativos de impresionante y extraordinario son pocos para definir las bien aprovechadas dos horas durante las que escuchamos esta conferencia. Fue un mensaje de Optimismo e Ilusión para hoy, para mañana, para pasado mañana. No por pensar en el futuro nos olvidamos del presente.

Seguidamente te enlazo una conferencia titulada “Optimismo e Ilusión” de Emilio Duró, en A Coruña (Galicia), muy parecida a la de anoche. Que sean sus palabras y sus gestos las que te emocionen: http://www.youtube.com/watch?v=zK4sB_rWhF8  aunque escucharlo en directo es mucho mejor.

Nos recomendó el libro: “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl. En la web del Club de Lectura encuentro el siguiente análisis de este libro: “ Viktor Frankl, médico psiquiatra, catedrático universitario, fundador de la "logoterapia/análisis existencial", nació en Viena en 1905 y, fallece en esa misma ciudad en el año 1997, más de una veintena las obras publicadas por este extraordinario ser; traducida en más de veinte idiomas, su obra "El Hombre en Busca de Sentido", recoge las vivencias del autor en el campo de concentración de Auschwitz, quien narra las crudezas del holocausto pero, con la belleza que sólo su visión existencialista es capaz de imprimirle a cada página de su libro. Esta obra, encierra un infinito número de posibilidades para quien se encuentra en un momento circunstancial de su vida, para quien haya emprendido "la búsqueda de sentido a su existencia" y hasta para quienes creen que nada falta en su vida porque está al tope de la realización, un libro para leer y releer, lo que algunos definimos un "libro de cabecera", Nos habla de los valores que deben ser cultivados por el hombre pese a las adversidades, de las emociones, necesidades y sentimientos que nos resultan tan comunes que forman parte indivisible de nosotros mismos, el amor, el miedo, la apatía, el hambre, el sueño, la pérdida, el dolor, el sexo, el humor, en fin, cada capítulo encontramos un aprendizaje, definitivamente un libro para cambiar la visión que tenemos del mundo, que tenemos de nosotros mismos”.


En mi necesidad de información y mi inquietud lectora para conocer nuevas opiniones y aumentar mi biblioteca, este libro ya figura en las lejas de mi estantería entre los libros que esperan su momento para poder disfrutar de su sabiduría. Y en este caso, será muy pronto.

Emilio finalizó la conferencia con la poesía “La Gente que me gusta …” de Mario Benedetti, que nos dijo que lee a menudo a su hijo de ocho años. Es la que sigue:


“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables a las decisiones de un jefe.
Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó
Me gusta la gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, a éstos les llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Con gente como ésa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido”.


Desde esta bitácora, suscribo estas palabras de Benedetti y las reivindico como un mensaje para promulgar a propios y a extraños. Cuantas cosas cambiarían a mejor si muchos las tomaran como una referencia cotidiana para ser mejores y hacer mejor las cosas, como quiere inculcar Emilio Duró a su hijo y aconseja a todos nosotros.

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