El pou del carrascalet

Por la carretera asfaltada, camino de Xorret de Catí. Al llegar, dejamos a la derecha el aparcamiento y el hotel y subimos por la izquierda hacia Castalla. Un Area Recreativa, donde comeremos. Pero no adelanto acontecimientos. Hoy el día está nublado, amenazando lluvia. Tan necesaria … ¿pero tiene que llover precisamente ahora que salimos de senderismo?.

Junto a un pozo de agua, a la vera de la carretera, cogemos un camino de tierra a la izquierda. Mi amigo Indalecio, de Elda, quiere llevarme a un pozo de nieve. Por el sendero PR-V 85. Un poste de señales. Casas de Planises. No hay información del pozo. A Indalecio no le hace falta. Conoce bien estos parajes.



La pista se abre paso por el monte, arañando la tierra y las rocas. Los árboles, carrascas y pinos, cubren el cielo del camino. No estamos solos. Entre la maleza vemos como corre una liebre de gran tamaño. ¿Corre por nosotros ó porque le persigue un animal más grande?. Durante unos minutos el bosque se calla. Sólo oímos nuestros pasos y el sonido de los latidos acelerados de nuestro corazón … , ascendemos por un fuerte repecho. Antes de terminar esta cuesta los sonidos del bosque vuelven a la normalidad. Oímos el canto de algunos pájaros. Encima de nosotros vuela un ave marrón, parecida a una tórtola.

A la izquierda, la vista del valle. Castalla, a los pies de su castillo. Onil. Ibi. Algo más a la derecha, Tibi, con la montaña del Cabeçó d´Or al fondo. Torres de pisos en la Playa de Muchavista en Campello. El mar, entre la bruma. Más a la derecha el Maigmó y el camino que lleva a las casas de Planises. Una señal. Nos indica el camino al pozo de nieve.


Castalla. Onil detrás.

Ibi

Tibi y el Cabeçó

Playa Muchavista en Campello, al fondo. El mar entre la bruma.


Seguimos pista arriba. En una abertura en el bosque, ¡el nevero!. El pozo de nieve del Carrascalet (pou del Carrascalet). Es el pozo de nieve más alto de toda la sierra. A 1230 metros sobre el nivel del mar. Está verjado para protegerlo de actos vandálicos y evitar que alguien se caida. Le falta parte de la cubierta. Tiene 11 metros de diámetro y 8,5 metros de hondo. En el muro del pozo, las marcas para descender ó ascender a su base ó a las puertas que acceden a su interior. Junto al pozo, los restos de la casa de los heladeros. Una galería excavada en la roca, con dos puertas. Aquí guardaban los aperos necesarios para manipular el hielo. Espuertas. Cuerdas. Pisones. Una construcción abovedada (cava de gel). Aquí se preparaban las barras de hielo para transportarla a otros lugares, a otros pueblos de la comarca.

Nos caen las primeras gotas de lluvia mientras no paro de hacer fotos al pozo. No paro de imaginarme la vida de estas gentes acumulando la nieve en invierno y trabajando el hielo en primavera. Cargando las barras de hielo en mulas y en carros y distribuyéndolos por los pueblos cercanos. Un trabajo duro. Una soledad necesaria en estos parajes para conseguir estas barras de hielo.

Ahora buscamos estos vestigios del pasado con la ilusión de encontrar este tesoro. Entre los pinos, entre carrascas, a veces casi escondidos, los pozos de nieve. Tesoro para los que amamos nuestra historia y sus costumbres. Para los que necesitamos que estas piedras envejezcan con nosotros y con nuestros hijos y con los hijos de sus hijos. Para los que queremos que estos pozos de nieve sigan siendo un tesoro para las generaciones futuras porque forman parte de nuestro pasado. Somos un trocito de ellos. Son algo nuestro, sin serlo. Y por eso da rabia que quien tiene que preservarlos los deje abandonados a su suerte.

pozo de nieve



mi amigo Indalecio


Paskki

casa de los heladeros y cava de gel

casa de los heladeros


cava de gel


Seguimos subiendo hasta llegar a la cima. Desde aquí un balcón natural que nos describe el perfil del horizonte. El Maigmó. Las casas de Planises. El Cabeçó d´Or. Sigue lloviendo. El olor a tierra mojada y a plantas aromáticas es ahora más intenso. Regresamos. Sin prisas pero sin pausas.

Maigmó

casas de Planises




Cuando llegamos a la zona recreativa cae una lluvia fina. Nos da igual. Comemos nuestros bocadillos mientras una pareja de perdices pierden el miedo y se aventuran a salir de entre unos arbustos. Planea sobre nuestras cabezas un mirlo negro. Desde aquí vemos el mirador de Catí (ruta contada en este blog). El susurro de los pinos que bailan sus ramas al viento nos sugiere retirarnos. Empieza a hacer frío y a llover con más intensidad. Volveremos otro día para buscar los otros pozos de nieve que hay en los alrededores.

zona recreativa

Comentarios

fer ha dicho que…
Hola!

No había tenido ocasión de ver tu entrada todavía, ciertamente, tenemos fotos que son prácticamente iguales :)

Por curiosidad, cuál es tu cámara?

Saludos!
paskki ha dicho que…
Hola.

La cámara es una Panassonic DMC-FZ7Lumix 12x optical zoom 35 mm equiv. 36-432.

Que tengamos fotos muy parecidas no sólo es por la cámara, sino por el encuadre. Quizá sea lo más importante ó una de las más importantes cosas cuando hacemos fotos en las cámaras de hoy.

Bien venido a este post.

Un saludo.
Anónimo ha dicho que…
Esta muy chulo, Paskki.

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