domingo, 23 de marzo de 2008

Procesión del Calvario. Callosa de Segura

Las primeras luces del día iluminan la cúpula, doran la torre, de la Iglesia de San Martin. Las primeras luces anuncian un Viernes Santo. Un Viernes Santo en Callosa de Segura.

Esta población está al sur de la provincia de Alicante, en la Comarca de la Vega Baja del Segura. Tiene unos 17.500 habitantes. El topónimo Callosa procede del árabe Qalyusa que quiere decir castillo.




Los inicios de estas celebración cristiana en Callosa de Segura está por aquellos años del siglo XVI cuando fue fundada la Cofradía de la Orden Franciscana Seglar.

La hospitalidad de Aurelio Estañ ha hecho que esté con su Cofradía esta mañana. Esta Cofradía es la de Nuestra Señora de los Dolores fundada en el s. XVIII,. La talla de la Virgen de los Dolores es de José Noguera Valverde, allá por el año 1940. Este paso participa en el Viernes de Dolores, el Domingo de Ramos y en la Procesión del Calvario.

Hoy, 20 de marzo, dos procesiones para subir al Calvario. A las 7 horas, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús parte de la Capilla de San Francisco. Sube por la calle Vía Crucis hasta el Calvario con Jesús portando la cruz. A la misma hora, desde la Ermita de los Dolores, salen las imágenes de las Santas Marías, de Santa María Magdalena, de San Juan y la Virgen de los Dolores, de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, en dirección a la plaza del Calvario. Estos pasos llegan antes. Esperan a Jesús, con la cruz a cuestas. El pueblo le sigue, el pueblo le acompaña. Jesús se acerca a la plaza del Calvario. Emoción contenida. Se encuentran. Se procede a la lectura dramatizada del Evangelio.









En el Calvario, el encuentro. Jesús portando la cruz. Jesús entre la multitud. Jesús con su corona de espinas, los latigazos, los insultos de sus enemigos. Jesús que fue humilde con el poderoso y complaciente con el débil, ahora se encuentra sólo.

La lectura del Evangelio nos devuelve a aquellos días, hace algo más de dos siglos. La lectura nos cuenta una realidad desgarradora, doliente, triste. La lectura se interrumpe cuando el paso de Jesús se acerca a su madre. Con vaivenes, subiendo y bajando, como si caminara. Llevado por vecinos de Callosa en sus hombros, con sus manos casi a ras del suelo, a la altura de sus cinturas, parece que anda.

María, su madre, no comprende nada. No quiere confirmar lo que le han dicho. Su hijo apresado. Su hijo maltratado. Se pregunta por qué él. Por qué no le ayudan algunos a los que él ayudó. Sus ojos llenos de lágrimas no dejan verle bien. María se le acerca. María rompe a llorar. Se consuela con María Magdalena. Se consuela con Juan. Pero el consuelo no aplaca su tristeza.

Durante el encuentro de Jesús con las dos María, con Juan, con María Magdalena, con María, su madre, … durante ese momento algunos de los presentes lloran desconsolados. Lloran emocionados. Sus lágrimas se juntan con las de María. Pero no se consuelan. El mal está hecho. Ya no hay remedio. Jesús, hombre, va preso en dirección al calvario donde lo crucificaran otros hombres.












Después de este emocionante momento, los pasos empiezan a moverse. Los pasos inician la procesión del descenso. Desde aquí arriba se divisa todo el pueblo. Desde aquí arriba tienen que bajar. Si el paso de las dos Marías ha subido tirado con cuerdas por sus cofrades, ahora tienen que bajarlas frenándolas. Bajan. Como bajan María Magdalena y Juan. Como baja la Virgen de los Dolores. Por la calle del Calvario, por la calle de la Cárcel, a la plaza de España. Calles estrechas. Calles llenas de gente. Calles en donde suenan los tambores y las trompetas. En la plaza de España, un nuevo encuentro. El encuentro de la despedida. El encuentro del adiós.









1 comentario:

Anónimo dijo...

Precioso. Nos ha gustado mucho. Felicidades.

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