La noria de Alcantarilla

El Deán de la Iglesia de Cartagena, propietaria del Señorío de Alcantarilla, pidió al Ayuntamiento de Murcia que le permitiera construir una Rueda ó Añora para poder abastecer de agua a esta población y para poder regar también los campos de secano. Es durante el s. XV.

La noria eleva el agua al empujar la corriente las paletas de la rueda. En este movimiento se llenan de agua los cangilones, que la descargan en una altura diferente, comenzando a regar por gravedad un nuevo territorio más elevado que la altura del agua del cauce original.

Esta noria, se construyó sobre la acequia mayor de Alquibla ó de Barreras. Riega una zona alta de Alcantarilla que riega la acequia del Turdebal.


Esta noria siempre fue de madera hasta el s. XIX. Tenía 56 cangilones y regaba unas 800 tahullas. Los cangilones, también llamados arcaduces ó arcabuces, recogen el agua. Su nombre procede del árabe gadus, quienes lo copiaron del griego pádos, que significa jarro. Estos recipientes tienen una capacidad de unos tres litros en las norias menores hasta los treinta en las grandes norias. Suben llenos mientras bajan vacíos. Primero eran de barro. Posteriormente se fabricaban de hierro. La madera era pino rojo embreada para la impermeabilización y evitar, ó retrasar, la putrefacción que el contacto continuo con el agua podía producir. En 1890 un carpintero de Alcantarilla construyó una rueda más grande para mejorar su rendimiento. La actual rueda ó noria se instaló en 1956. Sigue el sistema radial respecto al eje y está realizada en hierro. Tiene 11 metros de diámetro por 1,90 de anchura. Las dos coronas tienen un total de 72 cangilones de apertura lateral para que el agua caiga de tal manera que alcance los canales paralelos que llevan el agua hasta la acequia volada de Turbedal. Las paletas de las grandes norias, como esta, suelen ser curvas para intentar captar la corriente con más intensidad y elevar mayor cantidad de agua.



Es un espectáculo ver en funcionamiento este ingenio. Cerca de la rueda. Pequeñas gotas de agua mojan tu rostro. Parece que llora. Parece que gime. El desplazamiento de los cangilones cargados de un agua que va depositando a una altura superior produce un goteo, un lento gimoteo. De esto viene su nombre. Procede de la palabra Na´ura que significa la que llora, la que gime.



Los árabes fueron los máximos impulsores de estas norias como los han utilizado los huertanos de estas tierras durante siglos. Pero su origen es muy anterior. Lo inventaron los griegos. Lo mejoraron los romanos. Los árabes adaptaron los conocimientos técnicos romanos a sus necesidades, a las particularidades del terreno, para usarlo para el riego. Los árabes las hicieron más ligeras para ser movidas por caudales pequeños de agua.



Hay certeza que se empezaron a usar norias en la huerta murciana a partir del siglo VIII. En el s. XI están documentadas norias en Lorca para regar jardines, según relata Al- Himyari. A comienzos del s. XVIII existían unas cien norias. Su uso estaba legislado. Era el concejo el encargado de autorizar la instalación de una nueva noria y la petición debía de especificar y justificar la zona que se pretendía regar.



El siglo XX trajo al mayor enemigo de este sistema tradicional de elevar agua de un cauce más bajo a uno superior. El motor. Se introduce en el sistema de regadíos y va sustituyendo poco a poco a las norias, que se conservan como símbolo de una manera de hacer y de una manera de emprender soluciones sobre las necesidades de agua de riego, durante siglos.
Ya quedan para el recuerdo, para ser visitadas. Junto a la noria, el museo de la Huerta ó Etnológico de la Región de Murcia.



El museo de la huerta.

Comentarios

paskki ha dicho que…
Alcantarilla está a unos siete km de Murcia Capital. Por el avance urbanístico de esta se ha convertido en ciudad dormitorio. Tiene fáciles accesos desde la autovía. La noria y el museo están en la Avenida del Príncipe, s/n., antigua circunvalación.

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