El mirador de Catí

En la comarca denominada de L´Alcoiá, en el término municipal de Castalla, se encuentra la zona recreativa de Xorret de Catí. Un hotel, una casa rural, refugios, cabañas, zonas de acampada. Las instalaciones están entre la Sierra del Maigmó, los Rasos de Catí, la Crestería del Fraile y la Sierra del Cid. Y todo en un paraje de gran belleza con frondosos bosques de pinos carrascos. Este espacio natural de unos 125,9075 has es propiedad de la Diputación Provincial de Alicante. Además de estas instalaciones, ha habilitado y marcado diversos senderos que recorren estas sierras.

Unos amigos decidimos subir al Mirador de Catí, Los hermanos Jesús e Indalecio, junto con Rafa y Paskki. Un corto recorrido aunque interesante por el paisaje, por el entorno y por compartir el contacto con la naturaleza, lejos de las tensiones de la vida cotidiana.



Dejamos el coche en el parking del hotel. Desde aquí iniciamos la marcha. Empezamos a subir por una pista que más arriba se estrechará. Nos rodea una masa arbórea de pinos carrascos. En algunos troncos vemos las marcas amarillo y blanco de un sendero de pequeño recorrido. A nuestro paso inicia el vuelo una abubilla. La subida asciende en una cuesta pronunciada. En la orilla de la vía, arbustos de romero. Una pareja de grandes cuervos, todo vestido de negro, nos intimidan desde las alturas cerca de la cumbre y desaparecen.


Un cruce de senderos. Los dejamos en dirección a la derecha. P.R.V. 141 Casa Tapena. PR.CV 28 Despeñador. PR.CV 32 Pico del Fraile. Seguimos hacia arriba y a la izquierda. Otra rampa. Dejamos a la derecha lo que será una fuente, ahora seca. Ya vemos el mirador, construido con materiales naturales de madera y teja. Bajo su cubierta, unos bancos. Jesús nos propone volver con bocadillos y comerlos aquí la próxima vez que vengamos. Desde la barandilla, una vista extraordinaria.





Aunque hemos llegado al mirador, seguimos el ascenso. Indalecio abre la marcha. La vía se convierte en sendero. Bajo los pinos. Sobre tierra movida. Nos acercamos a la cumbre. El sendero desaparece bajo las rocas. Hay que subir a cuatro manos para alcanzar la cima.












Miramos la altura a la que estamos. El circo de montañas que nos rodean. Los bosques. Los campos de cultivo. Almendros. Olivos. Respiramos el olor a resina, a romero, a tomillo.


Descendemos. Rafa nos enseña excrementos de jabalí. Oímos como canta una petirroja buscando el celo de una hembra. Volvemos a ver una abubilla. Se nos cruza una liebre y desaparece entre la hierba. Varios pájaros nos cantan mientras bajamos por la vía.

Se nota que estamos en primavera. Se nota en la luz y en la temperatura. Se nota en los arbustos. En los animales del bosque. En el colorido de las plantas. En las flores que aparecen por todas partes, hasta por las rendijas de las rocas. Se nota en el aire. Se nota.

Comentarios

paskki ha dicho que…
Para llegar a Xorret de Catí:

Desde Castalla, tomando la carretera que nace de la parte alta del pueblo, perfectamente señalizada, y que asciende hasta la "Foiá" de Catí", a una distancia aproximada de Castalla de 9.5 Km.

Desde la autovía Alicante-Madrid, tomando la salida de Petrer, encontraremos la carretera perfectamente señalizada, que nos lleva tras varios kilómetros hasta el Xorret de Catí.
Juan José ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan José ha dicho que…
¡Qué recuerdos!
La primera ruta que hizo mi hijo (muy sencilla, eso sí) fue Xorret del Catí-Pou de Neu del Cati, que está muy cerquita del hotel, junto a la Ermita, la Casa del Administrador y el Castaño de Indias.
Para mí, siempre será inolvidable.
Y un reto personal: hacer la ruta Catí-Rincon Bello. El Rincón Bello tiene otro componente sentimental: allí he ido miles de veces a pasar la Pascua en compañía de mi mijuer y amigos
paskki ha dicho que…
La verdad que Catí es un paraje extraordinario y cruce de senderos. Hoy ibamos a ir al pozo de nieve a la hora de comer pero problemas de agenda con algunos de los que ibamos a ir lo hemos suspendido. Otra vez será. Catí está muy cerca de Alicante, a unos 49 km por Petrer, y merece la pena. Y muy cerca, Rabosa, del Centro Excursionista de Elda. Ambos espacios naturales, están cerrado al tráfico de vehículos a motor. Sólos el hombre/mujer y la naturaleza. Un abrazo, Juan José.

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