viernes, 8 de diciembre de 2017

Guadalest


En un lugar estratégico en medio del Valle, esta población fue ambicionada por todos los pobladores de estas tierras. Guadalest, un pueblo excavado y amurallado a través de una roca que da acceso al poblado y al castillo de San José que lo hizo más inexpugnable. En el Valle que leva su nombre, en la provincia de Alicante.










Desde lejos destaca un campanario sobre una roca, imagen que le caracteriza. Se ha convertido en su signo de identidad. Es su efecto llamada para visitar a este pueblo singular por muchas cosas, entre ellas por su valor histórico, paisajístico, medioambiental y urbanístico.

Son dos pueblos en uno, el extramuros con una fisonomía propia de una población en las faltas de un monte; y el intramuros a los pies del castillo. Con sus casas convertidas en tiendas de souvenirs y recuerdos de este pueblo y su entorno. Artículos de cuero, cerámica, madera, cristal, hierro, mermeladas, … Y museos curiosos, de diverso tipo: belenes en miniatura, juguetes antiguos, bicicletas, etc.





Un túnel da acceso al recinto amurallado que se cierra por la parte exterior con una puerta de madera.

Conquistado a los musulmanes, el rey Jaime II de Aragón donó en feudo el castillo de Guadalets a Bernardo de Sarriá en 1203. Durante 42 años el castillo y la comarca formaron parte de la familia Sarriá. En 1335 el castillo pasa a ser propiedad de la Corona que lo vende al Infante Don Pedro quien lo dona a su vez a su hijo el primer Duque Real de Gandía. Fallecido el último Duque de Gandía pasa a la Familia Cardona. Los reyes Dª Juana y D. Carlos concedieron en 1543 a D. Sancho de Cardona el título de Marqués de Guadalest para él y sus descendientes. Los Cardona tenían otros títulos como el Ducado de Cardona y Almirantazgo de Aragón. Don Sancho de Cardona emparentó con Cristóbal Colón, descubridor de América, al casarse con su nieta Dña María de Colón y Toledo. Este Marquesado terminó en manos del Marqués de Ariza cuando el último Cardona falleció sin descendencia.








Durante la época de los Cardona, los Orduña es otra familia que tiene relevancia en esta población. Fueron alcaldes perpetuos del castillo de Guadalest desde 1669 y alcanzaron la nobleza en 1756 al ingresar en la Orden de Santiago D. Pedro Antonio Buenaventura de Orduña y García.

Con la supresión de los Señoríos en el s.XIX los Orduña inician carrera política desde diferentes puestos en la Administración Pública como la Diputación de Alicante, Gobierno Civil, Congreso de los Diputados y Senado. En 1934 falleció D. Carlos Torres de Orduña, el último Orduña, pasando su herencia a ramas colaterales.


Convine destacar algunas fechas que se originan para la protección y desarrollo de Guadalest al ser ya destino turístico en la comarca. El 22 de abril de 1949 el recinto amurallado se incluye en el Decreto de Protección Genérica de los Castillos En 1974 el Castell de Guadalest es declarado conjunto histórico-artístico. En 1994 se compra la Casa Orduña por el Ayuntamiento de Guadalest y es transformada en museo Municipal donde se ve el uso y costumbres de esta familia entre estos muros. El 11 de junio de 1998 el Castell de Guadalest es declarado Bien de Interés Cultural por la Generalitat Valenciana. En 2015 pasa a formar parte del “Los pueblos más bellos de España” y en el 2016 ingresa en la Federación de los pueblos más bonitos del mundo”.



En la actualidad, desde la Casa Orduña es por donde se sube a visitar el castillo de San José, el Vía Crucis y el cementerio.

Este pueblo emblemático de Guadalest está ladera arriba del embalse con su mismo nombre. Se inició su construcción en 1953 y se terminó en 1971. Tiene una capacidad de 13 hm3 y 67,51 hectáreas.



Todo el conjunto: pueblo, la Casa Orduña y el castillo bien merecen una visita. Desde arriba de su castillo se domina todo el valle: por el oeste, se ve a Benimantell, Beniardá y Abdet; por el este, Benidorm y el mar, valle abajo entre montañas.


No hay comentarios:

Navegar por el Wolfgansee. Entre Sankt Gilden y Sankt Wolfgang

Navegar por un lugar diferente al que estás habituado siempre es un aliciente, hacerlo en un lago cubierto de nubes y lloviendo sin para...

entradas populares