inaguración sendero PR-CV 243 Camí de la Bacorera

Un día grande, un día importante para la Asociación de Caminantes de Aiguies. Para los amigos del sendero. Entre vecinos de esta localidad, socios de esta Asociación, miembros de otras Asociaciones senderistas de la provincia, el domingo 14 de diciembre se inauguró en Aigues el sendero PR-CV 243: Camí de la Bacorera, reconocido por la Federación de Deportes de Montaña y Escalada de la Comunidad Valenciana.

Como en otras ocasiones, nos reunimos en las inmediaciones de las Escuelas a las nueve de la mañana. En todos se nos veía la expresión de frío. Gorros, guantes, parkas, prendas de vestir que hoy acompañan a la mochila. Hacía tanto frío que es la primera vez que veo a Fernando con pantalones largos. En un día frío y soleado, pero con unas amenazantes nubes.

Poco después de iniciar la marcha nos encontramos con un panel informativo de madera. En él este sendero dibuja sus líneas, el recorrido de sus subidas, de sus bajadas, de sus collados, de sus vaguadas.


Pronto dejaremos el asfalto para coger un camino de tierra. Por la izquierda nos mira silencioso lo que queda de aquél balneario aristocrático donde los cuerpos danone se tostaban al sol y disfrutaban de sus instalaciones. Hoy, en lenta restauración, quiere recuperar el protagonismo que tuvo en el paisaje y en la vida de este pueblo.




Uno de los postes nuevos de este sendero nos indica la dirección de Racó Ample-Collada-Brc Salmitre. Tomamos esta dirección para dejar pronto la senda y recorrer un sendero entre pinos y arbustos, en un ligero ascenso. Frente a nosotros el Cabeçó de d´Or. Dejamos a nuestra derecha el Barranco de la Umbría. Antes de llegar al collado nos reagrupamos y hacemos una parada para admirar el paisaje. La Aitana. Los rascacielos de Benidorm. El entorno montañoso.

Seguimos subiendo, sin dejar de mirar el horizonte y las sorpresas de la naturaleza. Cómo la luz y el agua de lluvia han tintado los barrancos, las montañas, sus picos. Cómo han dibujado su silueta. Cómo han coloreado sus laderas.













En el collado paramos para almorzar. Se levanta un fuerte viento. El frío corta el aire. Y empieza a llover, pero no es sólo agua de lluvia. No. ¡Es agua nieve!. Pequeñitos copos de nieve caen del cielo con fuerza. En oblicuo. Con prisas de llegar al suelo y deshacerse en un charquito de agua. Y no nos quejamos. Es un espectáculo que disfrutamos mientras nos atiborramos con bocadillos, fruta y chocolatinas.

Bajamos por el Barranco Salmitre. El horizonte se alarga hasta acariciar el mar. Con la Sierra de Foncalent despegándose de la tierra. Un grito de súplica para llamar la atención, para que alguien se acuerde de ella, para salvarla de tanto abandono.

En un cruce de caminos, otro poste nos indica la dirección hacia el Cantal. Cuando llegamos al Alto del Cantal nos espera otra sorpresa. Un juego de luces, de colores, de brillos. Luz que se escapa entre las nubes, que se abre paso entre las sombras. Y al fondo, el mar. Campello. La playa de San Juan. El cabo La Huerta.





Bajamos el Cantal, en zigzag. Hablando se entiende la gente, dicen que le dijo S. M. el rey en una Audiencia a un republicano radical. Pues nosotros, como el rey, nos entendemos y la bajada se nos hace amena y rápida.

En el Polideportivo nos espera un aperitivo para celebrar la inaguración de este sendero. Javier, el Presidente de la Asociación de Caminantes de Aigues nos lee unas emocionadas palabras. Porque esto sólo es el principio de un gran proyecto. Y es que para él hoy ha sido un gran día. Para nosotros también, amigo Javier.

Comentarios

Arturo Moreno ha dicho que…
que sana envidia de poder estar con vosotros, pero bueno ya lo haremos otra vez juntos.

Tengo una sorpresa, que dentro de unos días se publicará en AlicanteVivo.

¿Te acuerdas de la alineación lunar? Pues existe. Ya tengo casi todos los datos.

Entradas populares de este blog

40 años de democracia española

Alicante, la millor terra del món

Imperator Hispaniae