Vía Crucis Marinero Cofradía Cristo Del Morenet

Mirándole a la cara, recuerdo el Génesis que, en su artículo 1, dice así: “1 En el principio crió Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre el haz del abismo, y el espíritu de Dios se movía sobre el haz de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz, y fue la luz. 4 Y vio Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas. 5 Y llamó Dios a la luz, Día, y a las tinieblas llamó Noche: y fue la tarde y la mañana un día. 6 Y dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 


7 E hizo Dios la expansión, y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión: y fue así. 8Y llamó Dios a la expansión, Cielos: y fue la tarde y la mañana el día segundo. 9Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fue así. 10Y llamó Dios a la seca, Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares: y vio Dios que era bueno. …”.


El hijo de Dios recorrió la tierra y los mares como pescador de hombres con su mensaje de tolerancia, de amor al prójimo, de paz, …  "Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 17 Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18 Y dejando luego sus redes, le siguieron". (Mc 1.16-18 Mt. 4.18-22; Lc. 5.1-11). Jesucristo lideró con sus enseñanzas un mundo mejor y más justo para todos y se rodeó de hombres y mujeres que creyeron en su mensaje para difundirlo en su comunidad y por el mundo entero. Entre ese grupo de hombres, un grupo de pescadores fueron sus discípulos




El Cristo El Morenet llegó a la orilla del Postiguet al amanecer de un día muy luminoso. Las aguas del Mediterráneo lo trajeron a la capital de la Costa Blanca. Las primeras luces le dieron la bienvenida con la luz inmaculada y brillante de Alicante. Un pescador del Raval Roig, barrio de pescadores de esta localidad, lo encontró junto a su barca varada en la arena. 

Bien podríamos narrar ese momento con la canción religiosa que dice así: Tú has venido a la orilla, / No has buscado ni a sabios ni a ricos./ Tan sólo quieres que yo te siga./ Señor, me has mirado a los ojos, / Sonriendo has dicho mi nombre. En la arena he dejado mi barca:/ Junto a Ti buscaré otro mar. / Tú sabes bien lo que tengo, / En mi barca no hay oro ni espadas, / Tan sólo redes y mi trabajo./ … Esta canción la compuso el sacerdote español Cesáreo Gabarán en 1979.

Desde que el Cristo El Morenet encontró cobijo en la ermita Virgen del Socorro en Alicante sus fieles, pescadores de hombres, lo devuelven al mar cada año durante unos minutos para regresar después a tierra entre la multitud de este pueblo, de este barrio tan popular en Alicante. Hoy (por el 12 marzo 2016) el Cristo El Morenet, subido en un falucho, ha recorrido la bahía de Alicante. Su cuerpo se recorta sobre el cielo en el triunfo de la luz sobre las tinieblas, en este atardecer de marzo. 


En este Vía Crucis marinero recordamos emocionados junto al mar a todos aquell@s que navegan allende los mares en su eterna travesía. 

Las ventanas abiertas de las casas de este barrio de pescadores callan sus sonidos por un momento mientras Cristo El Morenet pasa por delante de ellas, un silencio de admiración y de respeto a ese Cristo crucificado que forma parte de la identidad de esta barriada, Cristo al que siguen con devoción.

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