San Gimignano (Italia)



En la bella campiña toscana, con el verde de las vides y el inconfundible perfil de los típicos esbeltos cipreses de esta tierra que parecen escalar el cielo, cerca de Florencia, en la provincia de Siena, hay un pueblo con mucho encanto y no menos historia. ¡San Gimignano!.


San Gimignano destaca por su historia, por sus torres y sus murallas, por sus callejones, por el arte de sus fachadas, por los blasones sobre los dinteles de muchas puertas, por sus iglesias, por sus palacios, por sus museos, por su catedral, por su encanto, por estar situado en una colina del Valle de Elsa. Pero Gan Gimignano ya destaca en el horizonte, desde lejos. 14 esbeltas torres se erigen entre los tejados de las casas. Torres de diferentes tamaños. Torres que se construyeron en la Edad Media por sus Señores para destacar su poder y su nobleza. Torres a mayor tamaño según la distinción de su propietario. Llegó a tener 72 torres en su mejor época.


La importancia de San Gimignano es la de estar junto a la medieval Vía Francígena, importante paso de los peregrinos católicos en su camino a la ciudad eterna de Roma y del Vaticano.


San Gimignano es pequeño pero intensa su visita por las pronunciadas subidas y, sobre todo, por la cantidad de edificios y callejuelas a los que admirar y visitar. El corazón de esta población tiene cuatro plazas: Piazza della Cisterna, Piazza Duomo, Piazza Pecori y Piazza delle Erbe. Las calles principales cruzan la población longuitudinalmente y son la Vía San Matteo y Vía San Giovanni.




Multitud son los comercios de artesanía, de cerámica, de pasta italiana de todos los tipos, tamaños y colores, de souvenirs, bares y restaurantes para degustar las recetas de este lugar, pero hay un comercio de visita obligada: la “Gelatería Dondoli”, en la Piazza della Cisterna, cuyos propietarios han ganado varios años el Campeonato Mundial del Helado. Muy buenos. Conviene dejarse aconsejar por su dueño. En función de gustos y la época del año en que te encuentres, seguro que te hará la mejor combinación.



Pero San Gimignano también es famoso por su vino: Vernaccia de San Gimignano, de fama mundial. Es uno de los vinos más antiguos de Italia. Su color es amarillo pajizo, con tendencia a dorado con la edad. El aroma es delicado, con sabor a fruta y floral a una edad temprana. En boca es un vino seco y sabroso.  

En 1990, la población de San Gimignano fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

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