martes, 6 de agosto de 2013

estación de tren modernista Valencia Norte


La primera estación de tren de Valencia se construyó en 1851  por los ingenieros James Beatty y Domingo Cardenal, muy cerca de la actual plaza del Ayuntamiento. Era un edificio de perfil clásico con columnas dóricas y un pórtico en cada extremo. Se inauguró el 21 de marzo de 1852 con la línea que unía Valencia con la zona portuaria de El Grao, de unos seis kilómetros. 


En 1854 se inauguró otro trazado ferroviario hasta Játiva, en 1859 hasta Almansa y en 1865 hasta Zaragoza. Con estas nuevas líneas las instalaciones  ferroviarias eran insuficientes. Por esto, la Sociedad AVT (Sociedad de los Ferrocarriles de Almansa, Valencia y Tarragona) buscan un nuevo terreno para ampliar y construir un nuevo edificio para albergar la nueva estación. En 1889 esta Sociedad se integró en Norte (Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España – CCHNE - conocida como Norte para simplificar). Norte encargó la construcción de la nueva estación al arquitecto Demetrio Ribes. Se inauguró el 8 de agosto de 1917. La nueva estación tenía diez mil m2 más de los cinco mil m2 de la antigua estación, mejorando considerablemente en espacio y nuevas instalaciones.

Este edificio es de planta rectangular, de estilo modernista, con influencia de Otto Wagner, del gótico perpendicular inglés y del racionalismo. En su construcción se usaron nuevos materiales como la estructura metálica en forma de marquesina. Esta estación tiene una fachada horizontal con tres torreones en el centro y en los extremos. 



La fachada se inspira en motivos vegetales de la huerta valenciana como las naranjas y flores de azahar. También destaca el escudo de Valencia como remate de las marquesinas, así como elementos emblemáticos de la CCHNE con la estrella de cinco puntas y el águila posada sobre el mundo como símbolos de la velocidad, remate este del cuerpo central del edificio.


En el interior la decoración se hace con cerámica vidriada, así como un mosaico de José Mongrell. En su vestíbulo combinan las maderas, el metal, el cristal y el mármol creando un ambiente brillante y cálido. Destaca la amplia sala donde antes estaba la cafetería y ahora se usa para dar información al visitante. La decoración y los elementos modernistas tienen aquí su máximo esplendor. La naturaleza, los adornos florales de la huerta, la mujer valenciana, están representados con brillantez creando un ambiente amable de bienvenida al forastero.






Es característica del Modernismo que todas las artes empleadas: arquitectura, escultura, pintura, cerámica, se integren dentro de la composición de un mismo edificio.


En 1941 desapareció Norte al nacionalizarse el ferrocarril, creándose Renfe. El edificio de esta estación de tren fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1961 y Bien de Interés Cultural en 1983. 

Para más información, visita: AYUNTAMIENTO DE VALENCIA - ESTACIÓN VALENCIA NORTE
  

domingo, 23 de junio de 2013

"Un soplo de brisa marina", Hoguera Oficial Alicante 2013


En la plaza del Ayuntamiento de Alicante se alzan orgullosos los dioses que trajeron a estas costas hombres y mujeres de otras latitudes que se afincaron en estas tierras para quedarse. Hombres y mujeres que contribuyeron a formar el talante hospitalario de los habitantes de esta ciudad que se fue creando al amparo de su castillo Santa Bárbara.


El artista Jesús Grao es el autor de la Hoguera Oficial de Alicante de este año. “Un soplo de brisa marina” es su título. Un alarde de imaginación y arquitectura. Plasma la historia de Alicante, sus costumbres, su gastronomía, teniendo el mar como inspiración y como nexo de unión entre las diferentes culturas que influyeron en sus habitantes. Fenicios, griegos, romanos, árabes, cristianos, …



Una mujer en su parte central, diosa que trajo a este puerto embajadores de otras culturas con los vientos de levante y de lebeche. Mujer protagonista de la Hoguera, como lo es de estas fiestas. Son la Bellea del Foc (la Belleza del Fuego) y sus Damas quienes, durante un año, representan a estas fiestas tierra adentro ó allende los mares. La cabeza de esta diosa tiene la mirada ligeramente ladeada para recibir al visitante de esta plaza, punto de encuentro de muchas manifestaciones populares que ya forman parte de la historia de Alicante.


Neptuno, dios y señor de todos los mares y océanos, emerge entre las olas con el impulso de su fuerza, imprimiendo carácter a los hombres marinos y a l@s que sus aguas bañan su ribera. Junto a Neptuno, un barco con su vela desplegada y su proa abriéndose paso en su travesía. En su costado siete escudos que simbolizan las civilizaciones que se asentaron en Alicante.







Unos 20 metros de altura, miles de kilos de peso, 102.850.- eu de presupuesto, y un gran talento de su autor y su equipo de colaboradores. El 24 de junio, a la media noche, será la primera "hoguera" en ser pasto de las llamas. Con el fuego arderán muchas horas de trabajo, muchas ilusiones invertidas en esta obra tan efímera, pero también se quemarán para siempre aquellos malos espíritus que nos han acompañado durante un año. Este fuego purificará y despertará nuevos proyectos, nuevas ilusiones, el colorido de futuros monumentos fogueriles que volverá a tener el interés del ciudadano de fuera y de Alicante.

domingo, 2 de junio de 2013

la Torre de Belem en Lisboa


Siempre que voy a Lisboa, es visita segura. Por su historia, por su fábrica, por su estilo, por su situación. En el Tajo. Junto a la Plaza del Imperio, cerca de los Jerónimos y del Monumento a los Descubrimientos. 



La ciudad, que en su día protegió, la rodea de una gran zona verde. Desde tierra son los árboles sus permanentes compañeros, sus ramas y sus hojas se mecen al viento como lo hacen las velas de los grandes veleros, y de los más chicos, que navegaron y navegan tan cerca. La  Lisboa de la Torre de Belém es la que narra Antonio Nogre; 

"Lisboa a beira mar, cheia de vistas (...)
Ó Lisboa dos liricos pregoes ...
Lisboa com o Tejo das conquistas.
Mais os ossos prováveis de Camóes!.
O Lisboa de mármore, Lisboa!" 


Construida entre 1515 y 1521, la Torre de Belen controlaba el estuario del Tajo de visitas inesperadas y no deseadas. Es uno de los monumentos más característicos de la época manuelina. Su decoración representa el espíritu navegante de los portugueses, símbolo de Don Manuel el Afortunado. 



Proyectada por el artista Francisco de Arruda, destaca la equilibrada proporción de su estructura y su construcción. Cúpulas morunas, bellos balcones, almenas pronunciadas. El perfil militar del exterior se combina con el ambiente gótico del interior. 


La Torre de Belem es el símbolo del alma lisboeta, con sus cimientos bañados por el Tajo. Fuerte y sensible al mismo tiempo, robusta y evocadora, poderosa y acogedora. Lisboa sobre el mar, como nos canta Joan Zorro en su " minha senhor velida", "mi Bella Señora de las Urbes": 

"En Lixboa sobre lo mar,
Barcas novas mandei lavrar. 
Ai minha senhor velida !

En Lixboa, sobre lo ler,
Barcas novas mandei fazer.
Ai minha senhor velida !.

Barcas novas mandei lavrar,
E no mar as mandei deitar.
Ai minha senhor velida !.

Barcas novas mandei fazer,
E no mar as mandei meter.
Ai minha senhor velida !".

viernes, 31 de mayo de 2013

receta mediterránea de autor en Barcelona, ideal para el sosiego


En una calle de moda en Barcelona, de aceras anchas y poco espacio para el tránsito rodado. Calle con terrazas para compartir el tiempo que nos queda después de una intensa jornada laboral ó de ese tiempo sagrado en familia ó con amigos cuando llega el fin de semana. Calle salón porque el peatón es el protagonista, junto con los asientos y las sombrillas que protegen del sol de los bares y restaurantes. Un lugar urbano ideal para el sosiego.

En este escenario donde la vida ajetreada se detiene un poco, invita a la conversación. Elegimos un restaurante de solera alrededor de mesa y mantel. Compañeros de trabajo que nos juntamos para hablar de lo nuestro de otra manera. 

En un restaurante con herencia, las de la abuela Victoria y sus recetas, con la experiencia de su familia y de la chef Carlota Claver. Entre todos han hecho del restaurante Alba Granados un lugar de referencia. Situado en el corazón del Eixample, en la calle Enrique Granados, nº 34, es un local acogedor, con una decoración particular en algunas de sus paredes con fotografías de corchos de botella y con planchas de madera de cajas de vino ó cava, con tonos cálidos y anaranjados que invitan al reposo y la buena comida. 




Con la cocina a la vista, separado del salón por una gran luna de cristal, donde se ve cómo se elaboran las recetas. Vemos desde nuestra mesa las botellas de aceite de oliva, el fuego cuando salta del fogón y los cocineros con sus delantales y sus gorros con forma de seta en la cabeza de un blanco inmaculado. Calidad es lo que nos ofrecen y calidad es lo que pedimos. Su carta es interesante. Como otras veces, nos dejamos aconsejar y guiar, y degustamos huevos estrellados de la casa, croquetas de chorizo, frutos de la huerta como las alcachofas, los pimientos y las berenjenas fritas, canelones trufados, carne roja de buey a la piedra, ... Dieta mediterránea, de autor.  Buen gusto. Para repetir.


Si quieres más información y tienes curiosidad, visita: Restaurante Alba Granados

domingo, 19 de mayo de 2013

regata con la tripulación del Peggy


Toda ilusión es buena con los preparativos de un día de regata. El ambiente del Club de Regatas es extraordinario con un ir y venir de personas preparando aparejos y velas. La reunión de patrones, la travesía marcada, el parte, las tripulaciones, ... Mucha actividad con los preparativos de la regata.

La bocana del puerto de llena de embarcaciones: de motor con los jueces, de vela con los participantes. Los primeros vientos al salir a la bahía altera la inquietud de la espera antes de iniciarse la regata.



Formar parte de la tripulación de una regata es como formar parte de una empresa. La ambición del triunfo hace que las dotes de liderazgo del patrón dirijan las maniobras del velero con precisión. No se pueden cometer errores. El equipo tiene que funcionar cohesionado, realizando cada uno su función y colaborando con su compañero cuando su tarea no es individual. La competitividad tiene que respetar las reglas de la regata. Las buenas prácticas marinas y la deportividad se dan la mano en estas travesías. Cuando se inicia la regata todo lo dicho se pone en marcha. 



En la salida todos los veleros parten más ó menos juntos. Con el viento existente, el patrón empieza a iniciar su estrategia en el campo de regatas. De través, de ceñida, haciendo bordos, los veleros se van posicionando en la regata. La rivalidad está a flor de piel. Muchas son las ganas de conseguir el triunfo. Pero no siempre las maniobras salen como uno quiere, no siempre el viento es constante, por lo que las oportunidades no son iguales para todas las embarcaciones. Cuando la adversidad se presenta, cuando cae el viento, cuando una maniobra se realiza con más lentitud de la deseada, cuando un velero se desmarca de sus competidores, es bueno recordar aquello que dijo Napoleón de que "el triunfo no consiste en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca". 





Y aunque la ambición por ganar siempre está presente, siempre cabe el consuelo de aquello que lo importante es participar. 

Hoy (por el sábado 11 y el domingo 12 de mayo de 2013) he podido disfrutar con la tripulación del Peggy en el Trofeo Centenario organizado por el Real Club de Regatas de Alicante. Una gran experiencia, una verdadera escuela de navegación y de la vida. 



viernes, 26 de abril de 2013

aquí no hacen falta tantas cosas, cuando lo tenemos todo


Invitados por un amigo. Juan es su nombre. Vamos a un pueblecito de Castilla. Mas bien, una aldea. Diversas casas de una sóla planta, acurrucadas entre sí, unas muy cerca de las otras, formando un núcleo urbano en medio de la inmensidad del campo.

Juan ha heredado unas tierras de un tío abuelo del que casi no se acuerda de su cara, pero sí tiene de él muchos buenos recuerdos compartidos durante su infancia antes de partir con sus padres a la ciudad en busca de un mejor porvenir. Quien iba a decirle a Juan, niño, que un día volvería a estas tierras, que no pensaba volver a ver, junto a sus propios hijos ...



"Estas tierras me han acompañado siempre. He echado de menos la libertad de la que disfruté en estos terruños por los que jugueteé tanto de niño. Entre campos de trigo. Con algunos olivos aquí, algunas encinas allá. Y unas vides en hilera ... ". 

¡Menudos terruños!. La mirada se pierde en el horizonte sin tropezar con nada, ni antena, ni casas, ni carretera. La mirada se alarga y se estira allá a lo lejos, con pequeñas alteraciones del terreno que hacen más interesante el paisaje. Un mosaico de colores que mudan según la estación. En esta inmensidad, piedra sobre piedra aún quedan construcciones enteras de lo que fueron refugios de pastores para las noches frías. 




Nuestros hijos corretean por aquí y por allá, como seguro lo hizo Juan de niño, sin atender las conversaciones ni las precauciones de sus mayores. De qué temer en tanto espacio abierto al aire libre y un camino ancho por donde hoy no ha transitado ningún vehículo en toda la mañana y en donde no hay nada más que campos cultivados a muchos kilómetros a la redonda. Dejan correr su juventud con la inocencia de un niñ@, con el entusiasmo de quienes hacen un juego de todo. De repente, vienen todos corriendo donde estamos sus padres a contarnos su nueva aventura. Un pájaro, dicen que enorme, de plumas marrones y pico curvado, posado sobre un muro de piedras, los ha estado mirando muy quieto durante mucho rato. Quizá con la misma sorpresa como nuestros hijos le han mirado a él. Después, flexionando sus patas, se ha impulsado para salir volando desplegando unas enormes alas y planeando sobre sus cabezas hasta que se ha marchado. Dicen, orgullosos, que era un aguilucho. "Quizá", dice Juan, sin mostrar interés.



"¿Qué vas a hacer con tanta tierra, dejarás la ciudad, tu trabajo, tu vida, tus costumbres urbanas, para explotar esta inmensa propiedad, ó la venderás?". Juan. nos mira extrañado. "¿Venderla, dices?. En mi familia no vendemos la tierra, la compramos, la explotamos, sacamos provecho de sus entrañas, generamos empleo y riqueza con sus frutos. Arrendaré su explotación a los mismos arrendatarios que la han explotado siempre tan bien y vendré a menudo a vivir en estas tierras de otra manera a como lo hacemos en la ciudad. Aquí no hacen falta tantas cosas, cuando lo tenemos todo". 

jueves, 18 de abril de 2013

75 años de Supermán



La perseverancia fue su aliado para conseguir el éxito. El guionista Jerry Siegel  y el dibujante Joe Shuster, después de intentarlo en repetidas ocasiones, lo consiguieron. Fue la revista Action Comics quien les dio la oportunidad de publicar las viñetas de su personaje un 18 de abril de 1938. ¡Superman!.

Inicialmente, en 1933, se le dio el perfil de un villano, de una persona malvada, un científico loco con superpoderes. Pero tuvo escasa repercusión por lo que sus autores cambiaron su perfil por el lado contrario, por el defensor de la ley ante los malos.

Crearon una historia con un niño como protagonista. Nacido en Kriptón, sus padres lo lanzan a la tierra antes que su planeta fuese destruido. El niño es criado en adopción por una familia de granjeros. Clark Kent crece en un buen ambiente. Ya adolescente, se da cuenta de sus poderes sobrenaturales, que emplea en defensa del bien.
El éxito de este comics ha sido llevado al cine de Hollywood, como la película de 1978, con Richard Donner como su director, teniendo Christhoper Reeve el papel de Superman, con Gene Hackman como Lex Luthor y Marlon Blando como Jor, el padre de Superman. Después de esta película vinieron otras cada una mejorando sus efectos especiales y sus guiones, aunque siempre se recordará a Christhoper Reeve con su interpretación como Superman.

Un superhombre es lo que nos hace falta hoy. Un líder de verdad que gane mayorías por las urnas, que lleve con firmeza las riendas de este país, que no tiemble ante la adversidad, que ame su trabajo, que su única aspiración sea el servicio público a los ciudadanos.

Este líder podría ser el héroe de muchas miradas, que con mensajes, acciones y su trabajo diario y el de su equipo, motivase a la ciudadanía a creer que el futuro puede ser mejor. Creyéndolo es posible. El que lo imagina lo puede crear. El que la busca, la consigue. 

¿Cuánto crees que sabes de Alicante? Pascual Rosser te sorprenderá con su nuevo libro

  Hay historias de Alicante que conocemos, otras que hemos escuchado alguna vez y muchas que permanecen escondidas en la memoria de la ciuda...

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